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domingo

EL BUENO, EL FEO Y EL MALO


Título original
Il buono, il brutto, il cattivo
Año
1966
Duración
161 min.
País
Italia Italia
Director
Sergio Leone
Guion
Agenore Incrocci, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzoni, Sergio Leone
Música
Ennio Morricone
Fotografía
Tonino Delli Colli
Reparto
Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Eli Wallach, Aldo Giuffrè, Rada Rassimov, Mario Brega, Luigi Pistilli, Aldo Sambrell, Enzo Petito, Claudio Scarchilli, Al Mulock, John Bartha, Livio Lorenzon, Antonio Molino Rojo, Sandro Scarchilli, Chelo Alonso
Productora
Coproducción Italia-España-Alemania del Oeste; Produzioni Europee Associati (PEA) / Arturo González P.C. / Constantin Film Produktion

Dicen que en este mundo hay dos clases de personas: los que disfrutan con un buen western y los que no saben de cine. Dentro del western, la figura de Sergio Leone es imprescindible, a pesar de que su obra se etiquete como “spaguetti-western”. Tanto como John Ford, Howard Hawks, Anthony Mann o Sam Peckinpah. Su trilogía del dólar, también conocida como la del hombre sin nombre, por el personaje que Clint Eastwood, y ‘Hasta que llegó su Hora’ son cuatro de los títulos más importantes del género por excelencia del séptimo arte, dormido cómodamente en los dorados laureles, a pesar de exitosos títulos como ‘Sin Perdón’ (4 Oscars, entre ellos mejor película y director), del propio Eastwood, o recientemente el remake de ‘El Tren de las 3:10’, de James Mangold, que fue número uno en la taquilla de EE.UU.

‘El Bueno, el Feo y el Malo’ (‘Il buono, il brutto, il cattivo’, 1966) es la tercera parte de la mencionada trilogía (no argumental), tras ‘Por un Puñado de Dólares’ (‘Per un pugno di dollari’, 1964) y ‘La Muerte Tenía un Precio’ (‘Per qualche dollaro in più’, 1965), pero en valoración generalmente se la coloca la primera. En Imdb está considerada como la sexta mejor película de todos los tiempos, lo que sólo quiere decir que es un título tremendamente popular. Y eso a pesar de su extensa duración (excesiva a todas luces, pero es Leone) y de que el western parece ya algo del pasado, un tesoro enterrado que no interesa a las gentes modernas. Quizá un par de buenos remakes más hagan cambiar de idea a los vagos productores de Hollywood; como el propio Leone demostró, no se requiere una gran inversión para obtener un espectacular resultado.

El rubio (o el bueno) y Tuco (o el feo) son dos timadores que se aprovechan de las recompensas que en diferentes pueblos dan por la entrega de Tuco; el primero entrega al segundo, cobra el dinero y luego, a la hora de la ejecución, lo libera. El rubio decide romper la “sociedad”, pero Tuco no está de acuerdo y casi va a matar a su ex-compañero cuando, casualmente descubren la existencia de un gran tesoro escondido en un cementerio. De nuevo juntos, pues cada uno oyó una parte del lugar donde el botín está enterrado, tendrán que evitar a Sentencia (o el malo), quien también descubrió la existencia del dinero y hará lo que sea para encontrarlo.

Las dos horas y media de duración hacen de ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ una auténtica gozada, de principio a fin, para todo aficionado al western. Eso sí, elige un asiento realmente cómodo y prepara un buen surtido de comida y bebida, porque si no puede pasarte como al rubio en el desierto. La estructura del guión hace que la película puede verse como un “greatest hits” de las mejores situaciones que un western puede ofrecer. Casi parece que estemos ante una serie de breves episodios, que comienzan y terminan, aunque con una misión de fondo que los une y que será la que se resuelva al final del todo, cuando los destinos de los tres protagonistas se crucen y sólo uno pueda llevarse el botín. Como suele ocurrir en este género, la trama es sencilla, sólo es una excusa para desarrollar una serie de conflictos protagonizados por pistoleros en un paisaje desértico, reflejo de esas vidas que pueden acabar en cuestión de un segundo.

Pero una pistola y un sombrero no hacen a un pistolero. No al menos a uno que contribuya a crear un buen western. La interpretación, la presencia y el carisma de los actores son tan importantes como la forma en que están escritos y la visión del director, que debe saber aprovechar todos los recursos que el género ofrece, creados, desarrollados y perfeccionados a lo largo de décadas de obras maestras del cine. Sergio Leone entendió las reglas y las hizo suyas, revitalizando el western a partir de un estilo propio, absolutamente reconocible. A su éxito contribuyó, y de qué manera, Ennio Morricone, el genial compositor que por fin recibió un Oscar como homenaje a todo su trabajo. Es imposible separar las imágenes de la música de Morricone, todo está integrado a la perfección gracias a la destreza de un director como Leone; la secuencia del duelo final debería ser estudiada en todas las escuelas de cine, un prodigio de montaje. No es lo único, desde luego, para muestra el comienzo de la película, donde Leone no tiene que recurrir a los diálogos durante muchos minutos; y queda perfecto.

El bueno, el feo y el malo son Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef. Unos carismáticos personajes que se ajustan a los cánones pero que pueden moverse con total libertad, según lo requiera el momento; sólo el malo se mantiene más pegado a su condición, pero el bueno y el feo sólo buscan su propio beneficio, sólo quieren sobrevivir a costa de los demás (parece que no tengan otra salida). Así, aunque ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ es, globalmente, una triste visión de la vida de unos hombres destinados a morir por un (gran) puñado de dólares o una guerra absurda (la de secesión, en este caso), salpicada por abundantes escenas de acción, Sergio Leone no deja de lado ni la comedia ni el drama de telenovela. La secuencia de Tuco y su hermano son, integradas en el puzzle, de las que engrandecen la película, aunque no deje de ser un pegote que, separado del resto, podría pertenecer a cualquier melodrama de sobremesa.
De los tres protagonistas, hay que destacar especialmente a “el feo”, interpretado por Wallach, que realiza un trabajo memorable. Él pone todo el humor de la película y aunque su personaje sea despreciable, uno no quiere nunca su desgracia, especialmente al final, en esa escena tan angustiosa que se hace eterna (y está perfecta así, porque es así como Leone nos mantiene con los ojos como platos, pendientes de la pantalla). Eastwood repite el personaje de las dos películas anteriores, un tranquilo, casi inexpresivo, cazarrecompensas de extraordinaria habilidad con el revólver; es el particular héroe de Leone, un héroe que, igual que todos los demás, sólo busca su propio beneficio, y si para ello tiene que dejar un río de sangre, pues así será. Van Cleef vuelve con Leone, pero esta vez para aprovechar su físico, idóneo para encarnar a un villano, el más “malo” de la historia, presentado maravillosamente en los primeros minutos del film, asesinando a sangre fría y llevándose todo el dinero que le ponen por delante.
Rodada en Almería y Burgos, con un presupuesto de poco más de un millón de dólares, ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ se ha convertido en uno de los títulos más emblemáticos de la Historia del cine. Se trata de la película más popular de Sergio Leone, y sin duda es una de las obras maestras del western. Superior, por ambición, a las dos anteriores de la trilogía del dólar; afortunadamente no hay que quedarse con ninguna, sino disfrutar con todas. Con el problema del caballo de Eastwood en la primera, con la música del reloj en la segunda y con “il triello” en la tercera, por mencionar sólo algunos de los momentos más memorables de las tres obras de

Durante dos meses del caluroso verano de 1966, la Sierra de la Demanda se convirtió en parte de los Estados Unidos. Esta pacífica y temporal anexión fue obra de un curioso director de cine italiano, Sergio Leone, que encontró en la Peña de Villanueva y en el Valle del Arlanza los escenarios idóneos para rodar la tercer entrega de una serie de films, conocida en principio como ‘la trilogía de los dólares’. La película que Leone rodó en la Sierra de la Demanda fue ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ y hoy figura en la historia del cine como obra antológica del denominado spaghetti western.
Heredero del cine japonés. El primer spaghetti western que realizó Sergio Leone fue ‘Por un puñado de dólares’ (1964). El largometraje no era sino una versión en clave western del film nipón ‘Yojimbo’ (Akira Kurosawa, 1961). (Curiosamente, fue un crítico japonés quien acuñó el celebérrimo término spaghetti western para definir este subgénero.) ‘Por un puñado de dólares’ y su secuela ‘La muerte tenía un precio, de 1965, fueron rodadas íntegras en el desierto de Almería. Recreando así los escenarios del Oeste americano, ambas películas se desarrollan en un tono grandilocuente y lento, con grandes silencios, mucho polvo, primerísimos planos y explosiones de violencia desaforada.

AL OESTE DE LA DEMANDA

Leone repite esta fórmula narrativa, de excelente resultado comercial, en la tercera entrega, ‘El Bueno, el Feo y el Malo’. Pero ahora dispone de más medios y decide buscar nuevos horizontes. Aunque la película entremezclará en el montaje final tomas rodadas en Andalucía, las formaciones rocosas de la zona suroeste de la Sierra de la Demanda y el río Arlanza cautivan de tal manera al cineasta romano que se convierten en escenario de las andanzas de El Rubio (Clint Eastwood), Tuco (Eli Wallach), y Sentencia (Lee Van Cleef).
Entre Salas y Covarrubias. Tanto el elenco artístico de la película como los numerosos técnicos se reparten por los establecimientos hosteleros de Salas de los Infantes y Covarrubias, causando el lógico revuelo entre vecinos y veraneantes. El rodaje avanza sin más contratiempo que algún que otro ligero encontronazo de Van Cleef con el brandy de Jerez. No obstante, quienes trataron al actor norteamericano –un rostro clásico en la galería de villanos cinematográficos, fallecido de cáncer en 1989–, recuerdan su naturaleza amable y educada. Clint Eastwood ya era por aquel entonces el más solicitado. Discreto y refractario a la vida de estrella de cine, el actor siempre ha mantenido una cómoda distancia entre su faceta pública y su universo privado.

UN FILM ANTOLÓGICO

Muchos extras necesitó Leone para su película, que fueron reclutados entre los mozos de la zona. Éstos, a cambio de una estimable gratificación, se enfundaron disciplinadamente el uniforme azul de los yanquis, o bien el gris de los sudistas, y mataron o murieron con entusiasmo a las órdenes del director italiano. El film narra las aventuras de tres pícaros en la Guerra de Secesión norteamericana, que tratan de localizar un tesoro escondido en la tumba de un curioso cementerio circular, de cuya existencia han tenido noticia por diferentes circunstancias.
Una de las razones fundamentales que obligan a considerar esta película como antológica en su género es la soberbia banda sonora que firma Ennio Morricone. Al archifamoso tema principal hay que sumar el inolvidable ‘Éxtasis del oro’, que acompaña la escena del duelo (triello, porque es entre tres personajes) en el cementerio de Sad Hill.
Secuencias rodadas en la zona. Llama la atención el pasaje de la Misión de San Antonio. Los exteriores de esta secuencia se rodaron en Almería, en tanto que las tomas interiores se obtienen en la zona este de las ruinas del Monasterio de San Pedro de Arlanza. En la mesa de montaje se fundirán ambas. La acción nos muestra la llegada de Tuco con El Rubio (malherido), a la misión de San Antonio tras su travesía por el desierto. Aquí se encontrará con su hermano, el Padre Ramírez.
Para rodar la escena que transcurre en el campamento-prisión nordista de Batterville se construyó un imponente fuerte de 14.000 metros cuadrados al oeste del pueblo de Carazo. En esta escena se necesitó el concurso de numerosos extras. Militares con guarnición en Burgos engrosaron el contingente de figurantes ‘locales’. Tuco y El Rubio (sudistas), son detenidos por los yanquis y trasladados a este campamento-prisión. Aquí se encuentran con Sentencia (Lee Van Cleef), quien tortura a Tuco para averiguar el nombre del cementerio donse se hallan los dólares.

BATALLA DEL PUENTE LANGSTON

Otro pasaje soberbio de la película es la batalla del puente de Langston. Se trata de una secuencia en la que Tuco y El Rubio llegan a un puente por cuyo control sudistas y yanquis libran una aparatosa batalla. Para librarse de unos y otros, los dos compinches colocan explosivos en la estructura y lo hacen saltar en pedazos. Sergio Leone no regateó esfuerzos para conseguir la toma y colocó las cámaras en la margen derecha del Arlanza (no muy lejos del Monasterio de San Pedro), donde también situó al ejército nordista. Hubo que construir una presa provisional para dar al Arlanza, que en esa época del año baja bastante escaso de nivel, un aspecto más caudaloso. Con todo –y todos– en su sitio, se procedió a la espectacular voladura del puente, pero hubo un ‘pequeño’ error: las cámaras no estaban grabando en el momento de la explosión. Más de un mes de trabajo literalmente volatilizado y a empezar de nuevo. Se construyó en tiempo récord un segundo puente y, esta vez sí, la toma salió perfecta.

DUELO EN SAD HILL

Y así llegamos a la escena cumbre, la lucha final de los tres protagonistas en el cementerio circular de Sad Hill. Tuco descubre el cementerio y corre en busca de la tumba de Arch Stanton, donde cree que están escondidos los dólares, pero el dinero no está en esa sepultura. Más tarde llegan al mismo lugar El Rubio y Sentencia. El Rubio escribe en una piedra el nombre de la tumba donde está el botín y la coloca en medio del círculo empedrado. Llega el momento culminante de la película...

Del puñado al millón de dólares. A los espectadores europeos les encantó la película, pero en América no pudo estrenarse hasta 1969 debido a un problema de derechos legales. Finalmente, la United Artist decidió distribuir la trilogía de Leone y el éxito de taquilla fue clamoroso. Esto generó una serie de secuelas de baja calidad que contribuyeron eficazmente a que los críticos ‘serios’ pusieran la etiqueta ‘Material de desecho’ en todas las cintas spaghetti western, trilogía de Leone incluida. Pero no tuvo que pasar mucho tiempo para que esos mismos críticos se apercibieran de que dentro del spaghetti western sólo hay dos categorías: el cine de Sergio Leone, que es bueno, y todo lo demás. Así que, con la misma celeridad, la obra del antiguo ayudante de Vittorio de Sica y de William Wyler pasó a ocupar el lugar que en justicia merece dentro de la historia del séptimo arte.
Sergio Leone murió en su casa de Roma a consecuencia de un infarto el 30 de abril de 1989, a la edad de 60 años.

viernes

SU NOMBRE GRITABA VENGANZA


Título original
Il suo nome gridava vendetta
Año
1968
Duración
94 min.
País
Italia Italia
Director
Mario Caiano
Guion
Mario Caiano, Tito Carpi
Música
Robby Poitevin
Fotografía
Enzo Barboni
Reparto
Anthony Steffen, William Berger, Ida Galli, Raf Baldasarre, Mario Brega, Eleonora Vargas, Claudio Undari
Productora
Patry Film / Selenia Cinematografica
Género
Western | Spaghetti Western

Durante un intenso tiroteo, Davy Flannagan (Anthony Steffen) recibe un disparo en la cabeza que le hace perder su memoria reciente, sobre todo lo que tiene que ver con la Guerra Civil en la que ha estado participando. Cuando regresa a su pueblo, tras un largo periodo de recuperación, se da cuenta de que le han declarado desertor y que la justicia le busca acusado de cometer crímenes de guerra. En este estado de confusión, aparece en su vida el juez Kellogg (William Berger), que se hace pasar por su amigo para llevarle ante la banda de forajidos de Clay Hackett diciéndole que han raptado a su esposa Liza (Ida Galli).

Sin poder clasificar la película como un buen spaghetti western, hay que valorar ciertos aspectos que le dan un cierto status bastante superior a la media. Lástima que el guión adolezca de continuidad narrativa, sea corto en ideas y deje el metraje para las acciones de acción que se alargan más de la cuenta.

Mario Caiano, un director con títulos significativos en el género, no puede llevar a buen puerto el relato, que comienza con una buena escena en la que el protagonista es objeto de una traición que será el hilo conductor de la película, primero la pérdida de memoria y luego la venganza. Cuenta Caiano con Anthony Steffen, que como siempre desarrolla una buena actuación como el desmemoriado vengador, William Berger, aquí algo peor que en otros films, quizás por su contradictorio personaje, un estupendo Robert Hundar y el adorno de la bella Ida Galli, habitual en en el género con el nombre de Evelyn Stewart.

A destacar la música de Robby Poitevin en un final espléndido, aunque demasiado largo

ANTHONY STEFFEN

Su verdadero nombre erá Antonio de Teffé (Roma, 21 de julio de 1930 - Rio de Janeiro, 4 de junio de 2004)
De familia Noble, sus inicios en el cine fueron de mensajero, hasta que a principios de los años 50 comenzó a participar en películas de epopeyas de romanos, comedias, aventuras y alguna gran película como Sodoma y Gomorra, aunque realmente lo que le llevó a la fama fue el nuevo genero que empezó a nacer a principios de los 60, y al que se acercó por su gran parecido con el actor Clint Eastwood, pero en el que llegó a ser el protagonista con más títulos.
Siempre impasible, con una peculiar forma de ponerse el sombrero, con su metro noventa,Steffen lograba darle a los personajes seriedad y empaque, siempre con barba y mirando de forma desafiante.
Una de sus mejores cinta es "Django el Bastardo", un Django que vuelve de la tumba para buscar venganza, en un guión en el que él participó. Pero no solo hizo spaghetti western, en su larga filmografia encontramos muchos géneros y estilos diferentes.
Hombre culto, dominaba muchos idiomas. En los años 80 se trasladó a vivir a Brasil, hasta el año 2004 que nos dejó.
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FILMOGRAFÍA SW:

1965- El último mohicano
1965- ¿Por que seguir matando?
1965- Una tumba para el sheriff
1966- Siete dólares al rojo
1966- Alambradas de violencia
1966- Baño de sangre al salir el sol
1966- Los cuatro salvajes
1967- Un tren para Durango
1967- Huracán sobre México
1967- Gentleman Jo
1968- El pistolero que odiaba la muerte
1968- ¿Quién grita venganza?
1968- Su nombre gritaba venganza
1968- Una larga fila de cruces
1968- Los pistoleros de Paso Bravo
1969- Garringo
1969- Django el bastardo
1970- Reza por tu alma… y muere
1970- Arizona vuelve
1970- Shango, la pistola infalible
1971- Apocalipsis Joe
1972- Barro en los ojos
1972- La caza del oro
1974- Uno, dos, tres… dispara otra vez
1974- Dallas

WILIIAM BERGER

Actor austriaco nacido el 20 de enero de 1928 en Innsbruck.
Berger se trasladó a los EEUU, donde comenzó a participar en Teatro y en series en la pequeña pantalla.
Tras un viaje a Italia, decide quedarse en Europa a rodar westerns.
Berger logró crear una galeria de buenos personajes a lo largo de su filmografía en el genero, que abarca más de una veintena de spaghettis. Sin duda que estuviera en el cartel de una película era sinonimo de calidad.
Ademas, tuvo el honor de participar en dos de las más famosas sagas que se rodaron en aquellos tiempos, como fueron Sartana y Sabata.

Acabada ya la epoca de los pistoleros, Berger siguió trabajando, tanto en televisión como en el cine, hasta el mismo año de su muerte, en 1993 en California.

Filmografía SW:

1965- Trampa para un forajido
1966- El Cisco
1966- Cara a cara /// Reseña Adicional
1968- Ojo por ojo
1968- Si te encuentras con Sartana, reza por tu muerte
1968- Il suo nome gridava vendetta
1969- Oro sangriento (Sabata)
1969- Una larga fila de cruces
1970- Sartana en el valle de oro
1971- Y dejaron de llamarle Camposanto
1972- Un Colt in mano del diavolo
1973- ...E il terzo giorno arrivò il corvo
1973- Il Giustiziere di Dio
1973- Kung Fu nel pazzo west
1973- Mano rápida (Lo chiamavano requiescat Fasthand)
1973- La Banda de Jaider
1974- El hijo del zorro
1976- Keoma /// Reseña Adicional
1977- California /// Reseña Adicional
1985- Tex y el señor de los abismos
1987- Django 2: il grande ritorno

ROBERT HUNDAR

Robert Hundar ( Italia 12/enero/1935- Italia 12/mayo/2008) es el apodo que normalmente usaba el italiano Claudio Undari, un actor que llegó a participar en más de cuarentas películas, entre ellas cerca de una veintena de spaghetti westerns.

Sus trabajos junto al director Joaquín Luis Romero Marchent fueron los que le dieron más fama, sobre todo en la gran "Antes llega la muerte". También hay que resaltar "Un hombre y un colt", protagonista junto con Fernando Sancho de la historia, además de "Condenados a vivir".
En el año 2000 realizó su ultima película, "Ponte Milvio", tras la cual se retiró del mundo del cine.

Con un aspecto físico muy peculiar, muy alto, y sobre todo con una gran profesionalidad a la hora de actuar, Robert Hundar llegó a ser un rostro habitual del genero.

Filmografia SW:

1962- Cabalgando hacia la muerte
1963- Tres hombres buenos
1963- El Sabor de la venganza
1964- Brandy
1964- Antes llega la muerte
1965- El hijo de Jesse James
1965- Los cuatros implacables
1966- Ramón el mexicano
1966- La muerte cumple condena
1967- Un hombre y un colt
1967- Con lui cavalca la morte
1968- Suo nome gridava vendetta
1968- Un agujero en la frente (Un buco in fronte)
1969- Oro Sangriento (Sabata)
1971- Condenados a vivir
1973- Mi nombre es Shanghai Joe
1974- Giubbe rosse
1975- Dallas
1977- California /// Reseña Adicional
(TEXTO 800 SW)

UN MINUTO PARA REZAR, UN SEGUNDO PARA MORIR


UN MINUTO PER PREGARE...UN INSTANTE PER MORIRE Italia, 1969 DURACION 118 Min.
Director: Franco Giraldi
Guión: Louis Garfinkle, Ugo Liberatore, Albert Band
Fotografía: Aiace Parolin
Música: Carlo Rustichelli
Intérpretes: Alex Cord, Arthur Kennedy, Robert Ryan, Enzo Fiermonte, Renato Romano, Franco Lantieri, Giampiero Albertini, Mario Brega.

Película dirigida en 1968 por Franco Giraldi (”Sugar Colt”, “Siete pistolas para los McGregor”, “Siete mujeres para los McGregor") que supuso su última contribución al spaghetti western con la que parece quiso hacer algo diferente tanto en cuanto a la trama como al personaje principal de la misma, y para lo que contó con un buen libreto de tres de los cinco guionistas que habían escrito el de “Los despiadados” el año anterior (otro spaghetti que se alejaba de los temas más característicos de este subgénero).

Clay McCord es uno de los más famosos pistoleros de Nuevo Méjico al que han puesto precio por su cabeza, en concreto 10.000 dólares. Cada vez más acosado por los representantes de la ley y por los cazadores de recompensas y aquejado por una dolencia que amenaza con dejarle paralítico, se planteará acogerse a la amnistía promulgada por el gobernador del Estado. Pero para ello no sólo deberá enfrentarse a sus propias reticencias, sino también a un sheriff corrupto de Tascosa que no está de acuerdo con esta política y al líder de los bandidos de la región que se han refugiado en un pueblo de las montañas llamado Escondido.

Así pues el film aborda el tema, pocas veces visto en este subgénero, de la reinserción en la sociedad de hombres violentos (asesinos, forajidos) que han hecho de su habilidad con las armas su medio de vida. Además lo hace desde un enfoque bastante original ya que el protagonista no se plantea abandonar su vida por cuestiones éticas sino porque las circunstancias le están obligando y se encuentra en una situación límite, ya que si se agrava su dolencia, que le provoca la parálisis del brazo derecho, estaría a merced de cualquier inexperto pistolero; así en ningún momento va a mostrar el más mínimo arrepentimiento sobre la conducta que ha mantenido hasta ese momento e incluso, consciente de las dificultades que podría tener una vez conseguido el indulto, no se conformará con los cincuenta dólares prometidos por el gobernador sino que exigirá la suma de cinco mil.

Por tanto nos encontramos ante un personaje negativo con el que resultaría difícil identificarse si no fuera porque el inteligente guión nos describe un mundo violento, feroz y hostil habitado por seres más crueles y despiadados que el propio protagonista: la comunidad de Escondido (una especie de refugio para los bandidos que remite a “Encubridora” de Fritz Lang) está muy lejos de la visión un tanto idílica e influida por los movimientos sociales de finales de los sesenta que nos mostró Sergio Sollima en “Cara a Cara”, ya que aquí nos encontramos que está controlada de forma despótica por el líder, Krant, hasta el punto de que es él el que dicta las normas y decide sobre la vida y la muerte de los miembros sin que se ponga en duda su poder y sus decisiones; los cazadores de recompensas se muestran como seres despreciables y amorales que se aprovechan de la ley para enriquecerse asesinando a otros hombres (en este sentido cobran gran importancia la escena en la que dos cazadores de recompensas acaban, tras torturarlo, con a un sacerdote, y uno de ellos le dice al otro: “Esto no me gusta. Matar curas no es negocio. No valen nada” y el comportamiento, como si fueran dos buitres que me recordó a los de “Grupo salvaje”, de dos de ellos en la escena final); incluso aquellos que deben velar por el cumplimiento de la ley como es el sheriff de Tascosa, llevados por su odio, deciden incumplirla potenciando la caza del hombre a través de seres repugnantes o impidiendo que les lleguen alimentos a los forajidos de Escondido aunque esto suponga matarlos de hambre. Pocas veces (recuerdo, por ejemplo, “El gran silencio” o “Una cuerda y un colt”) he visto reflejado con tanta crudeza un mundo tan desolador y cruel.

El otro elemento curioso del film es sin duda el protagonista, un hombre enfermo cuya dolencia, que remite a la de Cole Thornton en “El Dorado”, aunque aquí se explota su lado más trágico, le hace por momentos arrastrarse infringiéndole un dolor tanto físico como mental, ya que a través de varios flashbacks sabremos que su padre murió de epilepsia (causa de que sufriera el desprecio y la burla de sus vecinos y de que se lanzará una vida de delincuencia al acabar con ellos) y que él teme haber heredado la enfermedad de su progenitor. Esta dolencia, además, le convierte, frente al típico protagonista casi invencible de los spaghettis, en un antihéroe vulnerable e, incluso, por momentos inerme.

Para dar vida a este complejo personaje se escogió a un actor norteamericano, Alex Cord (había participado dos años antes en el remake de “La diligencia” dirigido por Gordon Douglas, demostrando que daba perfectamente la imagen de vaquero) que hace un buen trabajo como McCord, transmitiendo con corrección las características de este complejo personaje fruto, en gran parte, de su trágico pasado: su fragilidad, su codicia, su carácter violento, sus miedos. Un individuo que, además, parece atraer a la muerte allí donde va.

Junto a él, en uno de los grandes aciertos del film, dos grandes veteranos de Hollywood que en su día se especializaron en roles negativos: un gran Robert Ryan (“Los profesionales”, “Grupo salvaje”), que les gana la partida a sus compañeros en las escenas en las que interviene y con cuya aparición gana muchísimo la película, da vida al bienintencionado gobernador de Nuevo Méjico; y un convincente Arthur Kennedy (“Horizontes lejanos”, “El hombre de Laramie”) en el rol de Colby, el Marshall de Tascosa que se opone a aplicar la amnistía decretada por el gobernador. Además aparecen habituales de este subgénero que se muestran a un gran nivel (prueba de una buena e inusual labor de dirección con los actores) como Mario Brega en el papel de Krant el dictatorial líder de Escondido que teme que la decisión de acogerse a la amnistía por parte de McCord haga efecto en más forajidos y ello suponga la pérdida de su poder; Nicoletta Maquiavelo que aporta su belleza en el único papel femenino destacable para protagonizar una, para mí, poco convincente historia de amor; José Manuel Martín en un pequeño papel como uno de los hombres de Krant que le sirve, no obstante, para protagonizar una gran escena; Aldo Sambrell, Antonio Molino Rojo y José Canalejas como los salvajes cazarrecompensas; Paco Sanz en el rol del barbero de Escondido que también se luce en otra gran escena que recuerda a una muy famosa de "Los largos días de la venganza"; Daniel Martín como un sacerdote amigo del protagonista o Lorenzo Robledo que da vida a otro hombre de Krant.

Como aspectos no tan afortunados del film señalaría el comienzo un tanto errático y dubitativo, la dirección de Franco Giraldi que, aunque consigue buenas escenas (sobre todo las de acción), me parece inferior a la historia que narra, y la banda sonora de Carlo Rustichelli, que cuenta con un buen tema de corte melancólico adecuado para resaltar el pesimismo del film pero que se repite en exceso, mientras que el resto de temas me han parecido muy flojos. (TEXTO 800 SW).

ROBERT RYAN

Robert Ryan fue un actor de cine norteamericano principalmente conocido por sus apariciones en la gran pantalla durante los años cuarenta y cincuenta. Reconocible por su rostro estriado, sembró un gran éxito entre crítica y público gracias a sus interpretaciones de villano y tipo duro en cintas como 'Encrucijada de odios' o 'Grupo salvaje'.

Robert Ryan nació el 11 de noviembre de 1909 en Chicago, EE.UU. Durante su paso por el ejército americano sirvió en el cuerpo de Marines como sargento de instrucción, revelándose como un portentoso boxeador.Su 1,93 de altura y su atlético físico pronto llamarían la atención de la industria cinematográfica, donde comenzó abriéndose paso de la mano de la Paramount. En 1947 le llegó el reconocimiento definitivo, gracias a un papel por el que recibiría su única nominación al Oscar. 'Encrucijada de odios', dirigida por Edward Dmytryk le abrió las puertas de la fama y le dio la oportunidad de trabajar codo con codo con los más reconocidos directores y actores del momento.

Jean Renoir, Jacques Tourneur o Max Ophuls fueron algunos de los primeros cineastas en ofrecerle un papel en sus cintas 'Una mujer en la playa', 'Berlín Express' y 'Atrapados', respectivamente. Asimismo, en 'Nadie podrá vencerme', dirigida por Robert Wise, Robert Ryan firmó una notable interpretación de un púgil, rememorando su época en el ring.
La década de los 50 sería igualmente exitosa para el actor; que continuó con su imparable carrera junto a los más grandes de la pantalla. Así, realizó bajo la batuta de Nicholas Ray el drama bélico 'Infierno en las nubes', con John Wayne como partenaire; 'Encuentro en la noche', de Fritz Lang o junto a Raoul Walsh, 'Los implacables', entre otras notables películas.

Tras unos años de vértigo, su presencia en los cines se redujo; aunque siguió apareciendo en grandes producciones como 'Rey de Reyes', 'Los profesionales', donde quedó eclipsado por sus compañeros Burt Lancaster y Lee Marvin, 'El día más largo', 'La batalla de las Ardenas' o 'Grupo salvaje', de Sam Peckinpah. Robert Ryan fue siempre un hombre de creencias pacifistas y participó activamente por la mejora de los derechos civiles y contra las armas nucleares; aunque pasó a la historia del cine por interpretar a personajes sádicos, racistas y malévolos. Este actor falleció prematuramente el 11 de julio de 1973, a causa de un cáncer de pulmón.

miércoles

DE HOMBRE A HOMBRE


De hombre a hombre (Da uomo a uomo)
1967Italia
Director: Giulio Petroni
Guionista: Luciano Vicenzoni
Fotografía: Carlo Carlini
Música: Ennio Morricone

Reparto:
Lee Van Cleef, John Phillip Law, Mario Brega , Luigi Pistilli, Anthony Dawson, José Torres, Franco Balducci, Bruno Corazzari, Felicita Fanny, Ignazio Leone, Carlo Pisacane, Angelo Susani, Vivienne Bocca, Mario Mandalari, Ennio Pagliani, José Terrón, Giovanni Petrucci, Guglielmo Spoletini, Walter Giulangeli, Elena Hall, Nazzareno Natale, Romano Puppo, Richard Watson, Archie Savage, Carla Cassola

Un niño ve como cuatro ladrones matan a su familia. Quince años después, se prepara para ir a matarlos. Pero un extraño pistolero se une a él, ya que en un principios parecen ir a por los mismos objetivos. "De hombre a hombre" es un excepcional Spaghetti western de los años buenos del genero, de produción enteramente italiana. Rodado por Giulio Petroni con una técnica envidiable, muy difícil de ver por este mundillo quitando a unos pocos.

Tomando como base la venganza, autentico motor de los spaghettis, junto con la codicia, reflejada en los hechos acaecidos a Bill (John Phillip Law) cuando era niño. En un magnifico prólogo, filmados de noche y con una copiosa lluvia, vemos la escena en la que una banda de forajidos mata a la familia del joven Bill. Él, escondido sin ser visto, observa de forma extraña la matanza, mientras se va quedado con los rostros y algunos detalles de los asesinos. Pasan los años, y el niño se convierte en un joven, que comienza a entrenarse en el manejo de las armas. Un buen día, llega a su pueblo un pistolero, de nombre Ryan (Lee Van Cleef). Al poco, Bill descubre que Ryan persigue a los hombres que mataron a su familia, así que pese a la inicial negativa de Ryan, el joven se une a el viejo pistolero.

Pese a que Bill tiene una gran maestría con las armas, aún esta muy verde, cosa que Ryan le demuestra un par de veces, en que lo deja tirado sin caballo, para evitar que este lo siga. Y es que Ryan no quiere a su lado un joven lleno de odio y venganza, ya que solo le traerá problemas. Es la extraña relación que se establece entre estos dos personajes uno de los hechos mas curiosos del film, aunque más realmente de parte de Ryan hacia Bill que viceversa, ya que Bill solo le interesa del viejo que le lleve hasta los forajidos. En un hermoso final, vemos lo que se esconde tras Ryan y sus sentimientos hacia el chico...

John Phillip Law, en su única aparición en el western europeo, borda el papel del impulsivo Bill. Y también está magnifico su compañero de reparto, el gran Lee Van Cleef, en un papel muy parecido a "El día de la Ira". Realmente, solo por el reparto, merecería la pena la película, sin duda. Ennio Morricone, por su parte, nos ofrece una de su mejores bandas sonoras, a la par con la de la Trilogia de Leone. Y la destreza del director ayudan a engrandecer la música, acertando plenamente con el montaje.

Y es que tanto el director, cosa que ya señalé antes, como el encargado de la fotografia, logran que "De hombre a Hombre" resalte por su acabado casi perfecto. Es esta una cinta con una extraña magia, desde su inicio, hasta su final en el pueblo de "el Viento". En resumen, un clásico del genero, y una obra maestra como película.

GIULIO PETRONI

Director y guionista nacido en el 21 de septiembre de 1917 en Roma, y que el pasado 31 de enero del 2010 en Roma a la edad de 92 años. Despues de graduarse en Literatura y antes de sus inicions en el cine trabajó simultáneamente con varias revistas literarias de la época como fueron "Quadrivio" y "El Tíber", e ingresó en el Partido Comunista, participando en la guerra como partisano.

Al acabar la guerra, Petroni empezó a hacer cine documental político en 1951. Y al mismo tiempo participa como ayudante de dirección en el rodaje de "Un marido para Anna Zaccheo" de Giuseppe De Santis, y "Finally Free" de Mario Amendola. Su primer largometraje fué en el año 59, "La cento chilometri" una comedia escrita por Massimo Franciosa.

Durante este tiempo escribió y dirigió cinco spaghettis, teniendo a su ordenes a grandes estrellas como Lee Van Cleef,John Phillip Law, Tomas Milian, Orson Welles y Giuliano Gemma entre otros. Sin duda, será "De hombre a hombre" el gran titulo por el que todos vamos a recordar para siempre a este director, una película considerada por muchos una de las obras maestras del spaghetti.

Giulio Petroni siguió trabajando en el cine hasta 1978 año en que hizo su ultima película "La poseida", donde como casi siempre dirigia y escribia el guión. Con el escaso exito y las duras criticas que recibió la película, Petroni tomó la decisión de dejar para siempre el cine y dedicarse a su otra pasión, la literatura.

Fimografía SW:

1967- De hombre a hombre
1968- Por Techo, las estrellas (...e per tetto un cielo di stelle)
1968- Tepepa /// Reseña adicional
1969- La noche de la serpiente (La Notte dei serpenti)
1972- La vita, a volte, è molto dura, vero Provvidenza?

JOHN PHILIP LAW

A los 70 años de edad falleció el 13 de mayo el actor estadounidense John Phillip Law, conocido por su participación como ángel ciego en la película de ciencia-ficción dirigida por Roger Vadim “Barbarella” (1968). Law nació el 7 de septiembre de 1937 en Hollywood, hijo de la actriz Phyllis Sallee. En los años 50 figuró como extra en algunas películas, entre ellas “Magnolia” (1951) de George Sidney, pero fueron los años 60, y generalmente en rodajes europeos, los más significativos de su carrera cinematográfica.

Además de compartir protagonismo con Jane Fonda en “Barbarella”, John Phillip participó en la misma década en películas como la estadounidense “Qué vienen los rusos, qué vienen los rusos” (1966) de Norman Jewison, la franco-italiana “Diabolik” (1968) de Mario Bava, o el spaghetti-western co-protagonizado por Lee Van Cleef “De hombre a hombre” (1967). Con posterioridad Law, que estuvo casado con la actriz Shawn Ryan, fue el Barón Rojo para Roger Corman en 1971, Simbad en “El viaje fantástico de Simbad” (1974) de Gordon Hessler y, entre otras películas, intervino en “Tarzán, el hombre mono” (1981) de John Derek. Uno de sus últimos estrenos fue “CQ” (2001), film dirigido por Roman Coppola.

FILMOGRAFIA

High Infidelity (1964)
Three Nights of Love (1964)
The Russians Are Coming, the Russians Are Coming (1966)
Death Rides a Horse (1967)
Hurry Sundown (1967)
Barbarella (1968)
Danger: Diabolik (1968)
Skidoo (1968)
The Sergeant (1968)
Certain, Very Certain, As a Matter of Fact... Probable (1969)
The Hawaiians (1970)
Strogoff (1970)
The Love Machine (1971)
The Last Movie (1971)
Von Richthofen and Brown (1971)
Stardust (1973)
The Golden Voyage of Sinbad (1974)
Open Season (1974)
The Spiral Staircase (1975)
A Whisper in the Dark (1976)
The Cassandra Crossing (1976)
Target of an Assassin (1976)
Eyes Behind the Wall (1977)
Ring of Darkness (1979)
Der Schimmelreiter (1978)
Tarzan, the Ape Man (1981)
Attack Force Z (1982)
Tin Man (1983)
Night Train to Terror (1985)
Striker (1987)
Moon in Scorpio (1987)[2]
Blood Delirium (1988)
Space Mutiny (1988)
Day of the Pig(1992)
Free Willy 2 (1995)
My Magic Dog (1998)
Wanted (1999)
CQ (2001)
The Three Faces of Terror(2004)
I Am Somebody: No Chance in Hell (2008) (original title: Chinaman's Chance)

jueves

EL PRECIO DE UN HOMBRE


El precio de un hombre (The Bounty Killer) (La morte ti segue... ma non ha fretta)
1966
España/Italia
Director: Eugenio Martín
Guión: José Gutiérrez Maesso, Eugenio Martin, Don Prindle, basado en la novela "The Bounty Killer" de Marvoin H. Albert.
Música: Stelvio Cipriani
Fotografía: Enzo Barboni

Reparto:
Tomas Milian, Richard Wyler, Halina Zalewska, Enzo Fiermonte, Lola Gaos, Ricardo Canales, Mario Brega, Hugo Blanco, Manuel Zarzo, Tito Garcia, Antonio Iranzo, Fernando Sanchez Polack, Saturno Cerra, Gene Collins, Jose Canalejas, Enrique Navarro, Gonzalo Esquiroz, Frank Braña, Ricardo Palacios, Antonio Cintado, Luis Barboo, Charo Bermejo, Goyo Lebrero, Augusto Pescarini, Rafael Vaquero.

Luke Chilson (Wyler) es un cazador de recompensas. Llega hasta un poblacho en busca de José Gomez (Milian), pero allí, todos los habitantes consideran al mexicano un buen hombre, y se ponen en contra de Chilson. Pero por desgracia para ellos, Gomez ha cambiado mucho desde cuando lo conocieron antes de hacerse bandido...

Brillante spaghetti western, rodado por un director español, con un gran Milian que ya aquí empezó a demostrar lo que vendría después. Apunto lo de que fue dirigido por un director español porque por desgracia normalmente nuestros directores no rodaban grandes películas en el genero, así que para una grande que hay, tenemos que resaltarlo.

Un cazador de hombres, interpretado de forma correcta por Richard Wyler, llega al poblado en el que nació José Gómez, un bandido mexicano huido de la justicia, ayudado por una amiga de la infancia de este, que vive en el poblado. Chilson se huele que el mexicano irá al pobrado para coger provisiones antes de huir a mexico, y así es. Pero por desgracia, los habitantes del poblacho están de lado del mexicano, y hacen que Gómez le coja preso. Lo malo es cuando viene la banda del bandido, y es entonces cuando Gómez demuestra como es realmente, robando y maltratando a sus antiguos vecinos. Su antigua amiga decide liberar a Chilson, para que este detenga a Gómez.

Rodada casi en su totalidad en una localización(el poblado), "El precio de un hombre" es un excepcional spaghetti western. En él vemos que no siempre lo que parece a primera vista es como es realmente. Chilson es un pistolero que normalmente trata a todo dios con malos modos, con gran prepotencia. En cambio, los del pueblucho recuerdan a Gómez como un robin hood casi, obligado a robar por los malos tratos de los gringos a él y a su familia. Al final cada uno demuestra como es realmente.

Muy bien rodada, sobre todo las escenas de acción, y con una violencia inusual, "El precio de un hombre" es una gran película, con personajes bien definidos, y buenos momentos de acción, pese a su limitación de solo rodarse en la misma localización. Su director no pudo volver a llegar al nivel mostrado en este western, por desgracia. En su deber, su música quizás no termina de acompañar a tan buena historia, y la misma esencia del guión hace que al desarrollarse casi todo en el mismo decorado, la peli acusa cierto estancamiento.

"El precio de un hombre" tiene además el añadido de ser de los primeros spaghetti westerns en el que el protagonista es un cazador de recompensas, estereotipo que después se vio repetido hasta la saciedad. Muchos la consideran el mejor western rodado por un director hispano. (TEXTO 800SW)

EUGENIO MARTIN

Eugenio Martín (Granada- 1925) es un guionista y director de cine.
Comenzó dirigiendo el "Cine-Club" universitario mientras terminaba su carrera de Derecho en su ciudad natal. Después siguió su carrera profesional por el lado del celuloide, estudiando Dirección y realizando varios cortos.

Fue ayudante de dirección de Guy Hamilton, Michael Anderson, Nathan Juran, Jack Sher o Nicholas Ray antes de comenzar a dirigir sus propias películas.
En el año 61 debuta con "Los Corsarios del Caribe". En 1966 llega al SW con la notable "El Precio de un Hombre", para muchos el mejor Spaghetti western rodado por un director español, que sirve como descubrimiento de un fascinante Tomás Milian.

Dos años después le sigue la curiosa pero no menos buena "Réquiem para el gringo", rodada entre él y José Luis Merino. Se aleja un tiempo del genero, hasta que en el 71 vuelve con "El hombre de Río malo", con Lee Van Cleef, Gina Lollobrigida y Gianni Garko en el reparto, entre otros.
En 1972 dirige su ultimo western, "Pancho Villa", con el actor Telly Savalas en el papel del revolucionario. Y hará más de una década que presentó su ultima película, hasta la fecha, "La Sal de la Vida" (1996)

Filmografia SW:

1966- El Precio de un hombre
1968- Requiem para el gringo
1971- El Hombre de Río Malo
1972- El desafio de Pancho Villa

RICHARD WYLER

Actor, novelista y ocasional guionista británico nacionalizado estadounidense (1923 Essex-2010 California) cuyo verdadero nombre era Richard Stapley.

Tras participar en la II Guerra Mundial y con escasa experiencia en el teatro fue contratado en 1948 por la Metro Goldwyn Mayer, por lo que se trasladó a los EEUU para participar en una serie de películas clásicas como “Los tres mosqueteros” (1948) de George Sidney con Lana Turner como la malvada Lady de Winter y Gene Kelly en el papel de D’Artagnan, “Mujercitas” (1949) dirigida por Mervyn Leroy con June Allyson, Janet Leigh y una joven Liz Taylor, la película de terror “La extraña puerta” (1951) con Boris Karloff, “El capitán King” (1953) película de aventuras dirigida por Henry King e interpretada por Tyrone Power o “D-Day the six of june” film bélico dirigido por Henry Koster y protagonizada por Robert Taylor sobre el desembarco en Normandía.

Al comprobar que su carrera no despegaba decide volver a su Inglaterra natal y ya con el nombre de Richard Wyler protagonizará el film “Identidad desconocida” y la serie de televisión “El hombre de Interpol” manteniéndose dos años en antena, lo que le dará cierta popularidad y le abrirá las puertas del cine de género realizado fundamentalmente en Italia, protagonizando dos películas de espías tan en boga en ese momento (“Coplan FX 18 casse tout” coproducida con Francia y “Dirk Smart 2007”).

Su primer contacto con el spaghetti no pudo ser más afortunado al protagonizar en 1967 la película dirigida por Eugenio Martín “El precio de un hombre” donde su estilo, un tanto hierático, fue el contrapunto ideal al de Tomas Milian mucho más expresivo. Sin embargo varias malas elecciones truncaron su carrera como estrella de este subgénero y sólo rodaría tres spaghettis más entre 1967 y 1968.

Acabado su periplo en Italia regresa a su país natal y coprotagoniza “La ciudad sin hombres” (1969) del controvertido director Jesús Franco, así como realiza apariciones como actor invitado en algunas series de televisión y pequeños papeles en películas tan conocidas como “Cuartos comunicados” (1970) junto a Bette Davis, “Frenesí” (1972) de Alfred Hitchcock o el thriller “Scorpio” (1973) de Michael Winner con Burt Lancaster y Alain Delon.

Su última aparición fue para la serie de televisión “El retorno del Santo”. En los últimos años de su vida, y con la nacionalidad estadounidense, se dedico a su otra pasión, la escritura. Fruto de ella fue la publicación de su segunda novela (la primera la escribió a los diecisiete años) en 2004 con el título de “El legado desnudo”. En el momento de su muerte estaba escribiendo su autobiografía denominada “To slip and fall in L.A”, aunque previamente había terminado una tercera novela que el mismo adaptó al cine con el título de “El mañana será cancelado”.

Filmografía SW:

1967- El precio de un hombre
1967- Un hombre viene a matar
1967- Winchester Bill
1968- El pistolero que odiaba la muerte

martes

EL PURO SE SIENTA, ESPERA Y DISPARA


El puro se sienta, espera y dispara (La taglia è tua... l'uomo l'ammazzo io)
1969
Italia/España
Director: Edoardo Mulargia
Guión: Ignacio F. Iquino, Fabrizio Gianni, Edoardo Mulargia
Fotografía: Antonio L. Ballesteros
Música: Alessandro Alessandroni

Reparto:
Robert Woods, Marc Fiorini, Aldo Berti, Gustavo Re, Mario Brega, Rosalba Neri, Fabrizio Gianni, Mariangela Girodana,Maurizio Bonuglia, Angelo Dessy, Giusva Fioravanti, Lisa Seagram, Attilio Dottesio, Cesar Ojinaga, Fernando Rubio

Interesante propuesta dirigida en 1969 por Edoardo Mulargia, bajo el seudónimo de Edward G. Muller, malograda, para mí, por una vulgar dirección en la que se abusa del zoom (hay incluso una escena de presentación de los miembros de la banda con un doble zoom -acercamiento y alejamiento- para cada uno), un guión, del propio director junto entre otros con Ignacio F. Iquino, con falta de ritmo y por el escaso presupuesto con el que se contó para su realización, que se aprecia sobre todo en al pobre ambientación tanto en exteriores como en interiores.

Una lástima porque el punto de partida me pareció bastante original para un spaghetti: la historia de un famoso pistolero, Joe Bishop apodado “El Puro”, que sufre una crisis existencial y, vencido por sus miedos, termina totalmente alcoholizado en el momento en el que una banda de forajidos pretenden acabar con él para cobrar la correspondiente recompensa. Este tema de carácter más intimista que otros spaghettis (el de la condición trágica del pistolero que no puede dejar de serlo que fue tratado, creo, mucho mejor en “Ocaso de un pistolero” dirigida por Rafael Romero Marchent) pienso que hubiera requerido unos guionistas más sutiles y un director más hábil para darle el tono adecuado, ya que en manos de éstos se convierte en una película, para mí, tediosa y muy lenta sobre todo en los primeros setenta minutos , además de contar con un comienzo desconcertante (se suceden tres o cuatro escenas con la banda de forajidos como protagonistas sin que sepas cuál es el tema de la película).

En cuanto a los aspectos positivos destacaría los siguientes:
La banda sonora compuesta por Alessandro Alessandroni que cuenta con un tema principal muy pegadizo, aunque excesivamente deudor de las bandas sonoras que compuso Morricone para Leone.

La interpretación de Robert Woods que encarna a Joe Bishop y, como le sucediera en “Black Jack”, parece sentirse cómodo en la piel de personajes torturados. Lástima que frente a él en el papel de Gipsy, el jefe de los forajidos, eligieran a Ashborn Hamilton Jr. que se pasa toda la película haciendo muecas absurdas y abriendo mucho los ojos, y que un actor bastante sólido como Mario Brega esté desaprovechado. Por el contrario, nos encontramos a una estupenda Rosalba Neri en el papel de Rosie una prostituta que acogerá a un acabado protagonista y pagará muy caro, en una escena extremadamente violenta, su fidelidad.

El inesperado final que ahonda en la idea del no retorno y el destino fatal de los antiguos pistoleros incapaces de regenerarse y de poder llevar una nueva vida alejada de la violencia que caracterizó su pasado.

ROBERT WOODS

Criado en un rancho de Colorado, Woods (19 Julio 1936) se fué de casa siendo un adolescente, pasando un tiempo en la Marina, en la Universidad, y trabajando como cantante y actor para despues llegar a Nueva York, con poco más de 21 años, donde se dedicó a participar en muchas obras de Teatro, antes de comenzar su carrera en el cine.
Woods se trasladó a Paris para una película, y fascinado por la capital francesa decidió quedarse en ella.

En una obra de teatro en Paris fue descubierto por Alfonso Balcázar, y le propuso protagonizar un western rodado en España.
Pese a que en un primer momento a Woods no le interesó, Balcázar accedió a ofrecerle un contrato mejor para cinco películas, y el actor acabó aceptando, comenzando así una larga carrera en el spaghetti western, siempre como protagonista, aunque por normal general todos sus westerns eran de segunda linea, es decir, de producción modesta.

Robert Woods llegó a rodar más de una veintena de westerns, y su nombre acabó con el paso del tiempo unido al genero.

Filmografía SW:

1964- Los Pistoleros de Arizona
1965- !Viva Carrancho!
1966- Starblack
1966- Siete pistolas para los McGregor
1966- Mi nombre es Pecos
1966- Cuatro dolares de venganza
1967- Pecos y el tesoro de Moctezuma
1968- Prega Dio... e scavati la fossa
1968- The Belle Starr Story (Mio corpo per un poker, Il)
1968- Black Jack
1968- La ametralladora
1969- El Puro se sienta, espera y dispara
1970- Un Dólar y una tumba
1971- Il Mio nome è Mallory... M come morte
1971- Era Sam Wallach... lo chiamavano 'così sia'
1971- Un Colt por cuatro cirios
1972- La muerte llega arrastrándose
1972- Un Colt in mano del diavolo
1973- Sei bounty killers per una strage
1974- La spacconata
1975- Zanna Bianca e il cacciatore solitario

MARIO BREGA

FILMOGRAFIA

La marcia su Roma of Dino Risi (1962)
Diciottenni al sole (1962)
I motorizzati (1962)
La parmigiana (1962)
I mostri (episodio La nobile arte) (1963)
Le ore dell'amore (1963)
Se permettete parliamo di donne (1963)
Uno strano tipo (1964)
Due mafiosi nel Far West (1964)
Per un pugno di dollari by Sergio Leone (1964)
Per qualche dollaro in più by Sergio Leone (1965)
Buffalo Bill, l'eroe del far west by Mario Costa (1965)
Il buono, il brutto, il cattivo by Sergio Leone (1966)
Da uomo a uomo by Giulio Petroni (1967)
Tenderly (1968)
Il Grande Silenzio by Sergio Corbucci (1968)
A Minute to Pray, a Second to Die (1968)
Il divorzio (1969)
Death Knocks Twice (1969)
La taglia è tua... l'uomo l'ammazzo io di Edoardo Mulargia (1970)
Cose di Cosa Nostra (1971)
New York-Parigi per una condanna a morte (1972)
Sotto a chi Tocca! (1972)
Le mille e una notte e un’altra ancora… (1972)
Decameron No. 2 - Le altre novelle del Boccaccio di Mino Guerrini (1972)
Il mio nome è Nessuno (1973)
Anche gli angeli tirano di destro (1974)
Quant'è bella la Bernarda, tutta nera, tutta calda by Lucio Dandolo (1975)
Basta con la guerra, facciamo l'amore (1975)
Genio, due compari, un pollo, Un (1975)
Due cuori, una cappella (1975)
Simone e Matteo, un gioco da ragazzi di Giuliano Carnimeo (1975)
Il gatto (1977)
La banda del trucido (1977)
I sette del gruppo selvaggio by Gianni Crea (1977)
Il giocattolo (1979)
Un sacco bello di Carlo Verdone (1980)
Bianco, rosso e Verdone by Carlo Verdone (1981)
Una vacanza del cactus (1981)
Borotalco by Carlo Verdone (1982)
Pierino la Peste alla riscossa (1982)
Vacanze di Natale (1982)
Occhio, malocchio, prezzemolo e finocchio (episodio Il mago) (1983)
Amarsi un po' (1984)
Sogni e bisogni (1984)
C'era una volta in America by Sergio Leone (1984)
Troppo forte di Carlo Verdone (1986)
Asilo di polizia (1986)
Montecarlo Gran Casinò (1986)
Crack (1991)

lunes

UNA LARGA FILA DE CRUCES


Una larga fila de cruces (Una lunga fila di croci )
1969
Italia
Director: Sergio Garrone
Guión: Sergio Garrone
Fotografía: Franco Villa
Música: Vasco and Mancuso

Reparto:
Anthony Steffen, William Berger, Nicholetta Machavelli, Riccardo Garrone, Mario Brega, Gilberto Galimberti, Emilio Messina, Giancarlo Sisti, Maria Angela Giordano, Franco Ukmar, Giovanni Ukmar, Angelo Susani, Renzo Peverelli, Alejandro Barrera Dakar, Fred Robsham, Teodoro Corra, Giorgio Dolfin, Giulio Mauroni, Gabriele Torrei, Roberto Messina.

Película dirigida por Sergio Garrone en 1969 que cuenta con una historia un tanto original, con un cierto contenido social (aunque no profundice, ya que estamos hablando de un spaghetti) y de triste actualidad: los grandes terratenientes de una región estadounidense lindante con Méjico (representantes del capitalismo más feroz) necesitan peones ya que sus compatriotas no quieren realizar ciertos trabajos y “ya no quedan esclavos negros” por lo que se aprovechan de la miseria de los habitantes de sus vecinos del sur contratándolos a bajo precio. Éstos intentando huir de la pobreza pagan por el viaje, sin saberlo, a una banda de mafiosos para que les introduzcan de forma ilegal en los EEUU, banda que no dudará ante el menor problema en deshacerse de ellos y quedarse con todo el dinero. Ante la imposibilidad por parte del ejército de controlar la frontera, ya que ésta es muy amplia, se ha optado por poner precio a la cabeza de la mayoría de los miembros de esa banda, lo que atraerá a dos cazadores de recompensas que, como en “La muerte tenía un precio”, se aliarán para acabar con todos los bandidos y repartirse la recompensa.

Creo que nos encontramos ante un spaghetti bastante cuidado desde el punto de vista formal ya que cuenta, a mí modo de entender, con una buena dirección de Garrone lo que se aprecia en la preocupación y cuidado por la composición de las distintas escenas como la del duelo final, una correcta fotografía obra de Franco Villa y una más que aceptable ambientación. Además el guión, también de Garrone, me parece que está un poco más trabajado de lo habitual en los spaghettis, aunque es una lástima que en el último tercio de la película haya varios giros que me parecieron un tanto simples y poco creíbles.

En el lado negativo se encuentra, para mí, una floja banda sonora compuesta por el tándem Kojucharov-Mancuso (por lo que he leído colaboraron juntos en varios spaghettis) que cuenta con temas incidentales horrorosos (tipo serie Z) y que además está bastante mal utilizada en varias secuencias.

En cuanto a los actores, me sorprendió Anthony Steffen más convincente de lo habitual en él, quizás porque su personaje mira mucho y habla muy poco (no obstante tengo que señalaros que a medida que voy viendo películas interpretadas por él y a pesar de sus limitaciones, más me va gustando). Como su compañero, al que llaman el predicador y que porta una especie de rifle ametrallador, está el habitualmente eficaz William Berger; mientras que el malo, un inteligente y maquiavélico individuo que no duda en aprovecharse de la pobreza de la gente, está interpretado por un correcto Riccardo Garrone que, por el comentario que en su día me hizo Julio, al parecer es el hermano del director de la película. Junto a ellos Mario Brega en un papel insustancial y la presencia femenina, en un papel bastante interesante, de una guapa Nicoletta Machiavelli, actriz que me recuerda ligeramente a Stefanie Sandrelli de joven.

En resumen y a pesar de los aspectos negativos (pocos), me ha parecido un spaghetti muy entretenido que cuenta, además, con buenos y abundantes tiroteos y al que sitúo por encima de la media, lástima la banda sonora que, creo, no está a la altura y le baja bastante la media. (TEXTO 800SW)

SERGIO GARRONE

Director italiano nacido en 1926 en Roma. Comenzó su carrera en el cine como guionista y ayudante de dirección.
En el año 1967 dirige su primer trabajo como realizado, el spaghetti "Se vuoi vivere ... spara", al que le seguirian más de media docena de westerns, la mayoría de bajo presupuesto. "Django el bastardo" es problabemente su titulo más conocido en el genero, con un guión escrito entre el propio Garrone y el actor protagonista, Anthony Steffen.

A partir del año 74 comienza a dirigir películas de terror, con Klaus Kinsky como protagonista, y algún que otro Thiller al uso. Tambien hay que resaltar la película "S.S. Experiment"(1976), historia sobre unos supuestos experimentos de los nazis en la segunda guerra mundial. En el año 81 dirige su ultima película, "El último harén", para unos años despues, y tras un par de trabajos como guionista, "Perverse oltre le sbarre" (1984) y "Detenute violente" (1985), abandonar el cine completamente.

Filmografía SW:

1967- Se vuoi vivere ... spara
1968- Tre croci per non morire
1969- Django el bastardo
1969- Una larga fila de cruces
1971- Tequila (Uccidi Django... uccidi per primo!)
1971- Quel maledetto giorno della resa dei conti

WILLIAM BERGER

Actor austriaco nacido el 20 de enero de 1928 en Innsbruck. Berger se trasladó a los EEUU, donde comenzó a participar en Teatro y en series en la pequeña pantalla. Tras un viaje a Italia, decide quedarse en Europa a rodar westerns. Berger logró crear una galeria de buenos personajes a lo largo de su filmografía en el genero, que abarca más de una veintena de spaghettis. Sin duda que estuviera en el cartel de una película era sinonimo de calidad. Ademas, tuvo el honor de participar en dos de las más famosas sagas que se rodaron en aquellos tiempos, como fueron Sartana y Sabata.

Acabada ya la epoca de los pistoleros, Berger siguió trabajando, tanto en televisión como en el cine, hasta el mismo año de su muerte, en 1993 en California.

Filmografía SW:

1965- Trampa para un forajido
1966- El Cisco
1966- Cara a cara
1968- Ojo por ojo
1968- Si te encuentras con Sartana, reza por tu muerte
1968- Il suo nome gridava vendetta
1969- Oro sangriento (Sabata)
1969- Una larga fila de cruces
1970- Sartana en el valle de oro
1971- Y dejaron de llamarle Camposanto
1972- Un Colt in mano del diavolo
1973- ...E il terzo giorno arrivò il corvo
1973- Il Giustiziere di Dio
1973- Kung Fu nel pazzo west
1973- Mano rápida (Lo chiamavano requiescat Fasthand)
1973- La Banda de Jaider
1974- El hijo del zorro
1976- Keoma
1977- California
1985- Tex y el señor de los abismos
1987- Django 2: il grande ritorno

viernes

LA MUERTE TENIA UN PRECIO


La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più)
1965
Italia/España/Alemania
DIRECTOR Sergio Leone
GUIÓN Sergio Leone & Luciano Vincenzoni
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Massimo Dallamano

REPARTO
Clint Eastwood,Lee Van Cleef, Gian Maria Volonté, Klaus Kinski, Mario Brega, Luigi Pistilli, Roberto Camardiel, Benito Stefanelli, Lorenzo Robledo, Aldo Sambrell, Frank Braña, Mara Krupp, Peter Lee Lawrence, José Terrón, Ricardo Palacios, Enrique Navarro, Werner Abrolat, Natale Nazzareno, Antonio Molino Rojo, José Canalejas, Fernando Sanchez Polack, Jose Halufi, Nazareno Natale, Antonio Pica, Nosher Powell, Jose Riesgo, Jose Ortas, Juan Cortes, Antonio Moreno, Manuel Peña, Daniel Martín, Antonio Ruiz.

Segunda parte de la famosa trilogía. Si en la primera parte Leone comienza a poner las bases de su particular visión del western, y en la tercera aplica todo lo creado, en esta segunda se puede considerar que Leone termina de esculpir a los pistoleros, cazadores de recompensas y bandidos que unos años después poblaría las pantallas de los cines de medio mundo en cientos de spaghetti westerns.
Tras el gran éxito de "Por un puñado de dolares", el director consigue hacerse con un presupuesto mucho más elevado, logrando así poder ampliar los recursos y con ello subiendo el nivel de lo puesto en escena anteriormente.

Clint Eastwood vuelve a repetir en el papel protagonista de la cinta, con el personaje del "Manco". Este personaje se puede afirmar que es realmente el mismo que el que protagonizó "Por un puñado de dolares". Quizás puede ser una nueva aventura de el Hombre sin nombre, pero no se sabe sin antes o después de la anterior. El "Manco" es un espabilado caza-recompensas que no rehuye el enfrentamiento cara a cara con los hombres a los que persigue, y que normalmente esconde su mano derecha debajo de un mugriento poncho hasta el momento de disparar. El Manco es rápido, impulsivo y avaricioso. Buscando más presas, pone su atención en el "Indio", y es entonces cuando se cruza en su camino el Coronel Mortimer. El Coronel Mortimer es también un cazador de recompensas, aunque seguramente le dobla la edad a el Manco. En cambio, Mortimer es frio, calculador e inteligente, y si lleva tantos años en el asunto es porque siempre va por delante de sus presas.
Lee Van Cleef era, al igual que Eastwood, un pequeño actor norteamericano sin mucho éxito, pero que no dudó en acudir a la llamada de Leone, y la verdad es que al actor le salió perfecta la jugada, ya que logró que sus últimos años en el cine fuera considerada una estrella, llegando a protagonizar bastantes spaghetti westerns a lo largo de su carrera. Sin duda, su peculiar rostro le ayudaría bastante.
Su actuación en este su primer western europeo fue de sus mejores trabajos, y logró cautivar a muchos con este personaje. Un personaje que en el siguiente capitulo de la trilogía tuvo continuación, aunque bastante más oscura y con peores fines y propósitos. Y es que, mientras que su aliado perseguía simplemente las recompensas, a lo largo del visionado vamos descubriendo que Mortimer tiene una deuda personal pendiente con el Indio, y que no parará hasta acabar con él.

"Indio" es el villano de la película. Es el líder de una banda de pistoleros enloquecidos, al igual que Indio, el cual normalmente siempre esta drogado y fumado. Su falta de prejuicios es su seña de identidad. Gian Maria Volonté es el actor encargado de poner en pie semejante personaje, y sin duda que consigue trasmitirnos todas las contradicciones y el enloquecido mundo interior del mismo. Y es que, pese a que normalmente el Indio es capaz de matar sin pestañear, lleva años teniendo pesadillas con un hecho que hace que sus remordimientos no le dejen ni dormir.

Con un guión muchisimo más elaborado que en su película anterior, Leone consigue crear una historia lo bastante atractiva como para que el espectador se interese por los personajes, con unos diálogos muy conseguidos entre ellos.
Comienza la película presentándonos a los dos protagonistas, y vemos la forma de "trabajar" de cada uno en su profesión, apreciando bastantes diferencias entre ellos. Después, Leone dirige su mirada hacia una cárcel mexicana de la que el Indio escapa con la ayuda de los hombres de su banda. Este suceso, además de servirnos para conocer a el personaje de Volante, hace que los dos cazarecompensas se interesen por el fugado.
Cuando ambos pistoleros se encuentran, después de un primer enfrentamiento, unen sus fuerzas para poder detener a el Indio y su banda. Para ello, deciden que lo mejor es que el Manco se una a la banda, y así desde dentro poder detenerlos.

Pese a que Leone cuida mucho más el guión, no olvida que lo principal son las escenas de acción, y nos vuelve a mostrar todo su talento para la dirección y sobre todo para el posterior montaje.
Por medio de vibrantes imagenes, Leone consigue darle un ritmo no visto hasta la fecha en los westerns. Además, el director usa planos cortos con una gran maestría, con una fotografía también muy notable.
Leone sigue la misma ambientación que "Por un puñado de dolares", tanto en el tratamiento de los personajes como en los exteriores, con una Almeria más seca que nunca.
La misma violencia y bastantes muertes a mano de tanto los cazarecompensas como de los forajidos se vuelven a ver en el nuevo western de Leone.
Aunque sin duda no podemos olvidar el trabajo de la banda sonora, una música a cargo de el maestro Morricone, que sin duda ayudan a subir el ya de por si alto nivel de las imagenes.
Morricone vuelve a desarrollar toda una colección de inolvidables melodías que ya son parte de la historia del western, e incluso del cine en general.

GIAN MARIA VOLONTE

Gian Maria Volonté, pese a su corto numero de westerns mediterraneos, supo ganarse a la mayoría de los cinéfilos del genero, con unas interpretaciones de un nivel en general muy notables. Nacido en Italia en abril del 1933, Volonté se licenció en Arte Dramatico en Roma en el año 1957. Después de unos primeros trabajos en el teatro, cine y televisión, aceptó formar parte de una peli del oeste de bajo presupuesto rodada en el sur de Andalucía y a las ordenes de un desconocido director, seguramente confiado en que no pasaría de ser un mero trabajo menor. Realmente, nadie esperaba el gran éxito que tuvo aquella película, y lo que le supuso a todos los que trabajaron en ella, Volonté incluido.

Y es que su Ramón Rojo de "Por un puñado de dolares" era de los pocos que podían hacerle algo de sombra al Hombre sin nombre. Volonté sabe darle al personaje lo justo para que no aparezca sobreactuado, pero que nos deje claro la clase de persona que es el líder de la banda de la familia Rojo.

Pero si Volonté firma un gran trabajo en este su primer spaghetti western, su siguiente no desmerece para nada el anterior, incluso se puede considerar como aún mejor, y es que su Indio de "La Muerte tenía un precio", es aún más desquiciado y psicópata que Ramón Rojo, y pese a que la dificultad es más alta, Volonté logra volver a componer una maravilla de villano.

"Yo soy la revolución" vuelve a representarnos a Volonté como un bandido mexicano, aunque esta vez, su papel no es un psicópata asesino. Las andanzas de Chuco sirven para comenzar a utilizar el western como exponente de ideas politicas de izquierdas aparadas en la revolución mexicana, creando además un nuevo subgenero que daría un puñado de cintas de parecidas motivaciones.

El ultimo titulo de Volonté en el genero se trata de "Cara a cara", obra maestra del director Sergio Sollima. En este caso, su papel es el de Fletchet, un educado y recto profesor que llega al oeste por tratamiento medico. A lo largo de la cinta, vamos descubriendo como el personaje cambia, tanto física como moralmente, dando la oportunidad a Volonté de desplegar todo su talento. Por desgracia, Volonté no volvió más al genero. Dedicó su carrera a varios géneros, y a trabajar fuera de Italia de vez en cuando, logrando con ello muchos premios y reconocimiento, entre ellos al mejor actor tanto en el Festival de Berlín(Il caso Moro) como en el Festival de Cannes (La morte di Mario Ricci).
En 1990 fue considerado mejor actor europeo por Porte aperte, y un año después, recibió un León de oro por su carrera en el Festival de Venecia. Volonté muere de un ataque al corazón en 1994, mientras rodaba una nueva película en Grecia.

Filmografía SW:

1964- Por un puñado de dolares
1965- La muerte tenía un precio
1966- Yo soy la revolución
1967- Cara a cara

ROBERTO CAMARDIEL

Roberto Camardiel nació el 29 de noviembre de 1917 en Alagón (Zaragoza). En el año 1952 participa en su primera película "Persecución en Madrid". Camardiel tiene en su filmografía más de un centenar de trabajos en la gran pantalla, y también en la televisión. Por ejemplo aparece como el Alcalde Epifanio en la famosa serie "Verano Azul".
Su físico era ideal para la comedia o para ejercer de perfecto Sancho Panza del protagonista de la película o personajes similares que aportaban humor a la producción, con lo cual Camardiel no paró de rodar spaghettis, cerca de una treintena para ser algo más exactos.

Sus últimos trabajos en el cine estuvieron unidos a la comedia del "destape" de los primero años después de la transición, con títulos como "Cristobal Colón, de oficio...descubridor" o "El Cid Cabreador". Un siete de noviembre de 1986 moría en Madrid a la edad de 69 años. En el año 2007, el ayuntamiento de Zaragoza decidió darle el nombre del actor a un parque publico como homenaje.

Filmografía SW:

1963- El Llanero
1965- La muerte tenía un precio
1965- Adios, gringo
1965- El Hijo de Jesse James
1965- Joaquin Murríeta
1965- Johnny West
1965- Los Cuatro implacables
1966- Arizona Colt
1966- El Halcón y la presa/// Reseña Adicional
1966- La Muerte cumple condena
1967- Oro maldito
1967- Con el corazón en la garganta
1967- Siete mujeres para los Mac Gregor
1968- La ametralladora
1968- Entre Dios y el Diablo
1968- Un tren para Durango
1969- El valor de un cobarde
1970- Un dólar y una tumba
1970- Arizona vuelve
1971- Y ahora le llaman Aleluya
1972- Les llamaban y les llaman dos sinverguenzas
1972- En el oeste se puede hacer...amigo
1972- Una bala marcada
1972- The Return of Halleluja
1973- Uno, dos, tres... dispara otra vez
1981- El lobo negro


domingo

UN MINUTO PARA REZAR, UN SEGUNDO PARA MORIR


Un minuto para rezar, un segundo para morir (Un Minuto per pregare, un istante per morire )
1968
Italia
Director: Franco Giraldi
Guión: Albert Band, Ugo Liberatore, Louis Garfinkle
Fotografía: Aiace Parolin
Música: Carlo Rustichelli

Reparto:
Alex Cord, Arthur Kennedy, Robert Ryan, Enzo Fiermonte, Renato Romano, Franco Lantieri, Giampiero Albertini, Mario Brega, Nicoletta Machiavelli, Rosa Palomar, Fortunato Arena, Franco Balducci, John Bartha, Silla Bettini, José Canalejas, Spartaco Conversi, Alberto Dell'Acqua, Ottaviano Dell'Acqua, Franco Gulà, Paolo Magalotti, Daniel Martín, José Manuel Martín, Gino Marturano, Antonio Molino Rojo, Osiride Pevarello, Mimmo Poli, Lorenzo Robledo, Claudio Ruffini, Aldo Sambrell, Francisco Sanz, Massimo Sarchielli, Giovanni Ivan Scratuglia, Antonio Vico, Nino Vingelli, Frank Braña, Guglielmo Spoletinit.

Película dirigida en 1968 por Franco Giraldi (”Sugar Colt”, “Siete pistolas para los McGregor”, “Siete mujeres para los McGregor") que supuso su última contribución al spaghetti western con la que parece quiso hacer algo diferente tanto en cuanto a la trama como al personaje principal de la misma, y para lo que contó con un buen libreto de tres de los cinco guionistas que habían escrito el de “Los despiadados” el año anterior (otro spaghetti que se alejaba de los temas más característicos de este subgénero).

Clay McCord es uno de los más famosos pistoleros de Nuevo Méjico al que han puesto precio por su cabeza, en concreto 10.000 dólares. Cada vez más acosado por los representantes de la ley y por los cazadores de recompensas y aquejado por una dolencia que amenaza con dejarle paralítico, se planteará acogerse a la amnistía promulgada por el gobernador del Estado. Pero para ello no sólo deberá enfrentarse a sus propias reticencias, sino también a un sheriff corrupto de Tascosa que no está de acuerdo con esta política y al líder de los bandidos de la región que se han refugiado en un pueblo de las montañas llamado Escondido.

Así pues el film aborda el tema, pocas veces visto en este subgénero, de la reinserción en la sociedad de hombres violentos (asesinos, forajidos) que han hecho de su habilidad con las armas su medio de vida. Además lo hace desde un enfoque bastante original ya que el protagonista no se plantea abandonar su vida por cuestiones éticas sino porque las circunstancias le están obligando y se encuentra en una situación límite, ya que si se agrava su dolencia, que le provoca la parálisis del brazo derecho, estaría a merced de cualquier inexperto pistolero; así en ningún momento va a mostrar el más mínimo arrepentimiento sobre la conducta que ha mantenido hasta ese momento e incluso, consciente de las dificultades que podría tener una vez conseguido el indulto, no se conformará con los cincuenta dólares prometidos por el gobernador sino que exigirá la suma de cinco mil.

Por tanto nos encontramos ante un personaje negativo con el que resultaría difícil identificarse si no fuera porque el inteligente guión nos describe un mundo violento, feroz y hostil habitado por seres más crueles y despiadados que el propio protagonista: la comunidad de Escondido (una especie de refugio para los bandidos que remite a “Encubridora” de Fritz Lang) está muy lejos de la visión un tanto idílica e influida por los movimientos sociales de finales de los sesenta que nos mostró Sergio Sollima en “Cara a Cara”, ya que aquí nos encontramos que está controlada de forma despótica por el líder, Krant, hasta el punto de que es él el que dicta las normas y decide sobre la vida y la muerte de los miembros sin que se ponga en duda su poder y sus decisiones; los cazadores de recompensas se muestran como seres despreciables y amorales que se aprovechan de la ley para enriquecerse asesinando a otros hombres (en este sentido cobran gran importancia la escena en la que dos cazadores de recompensas acaban, tras torturarlo, con a un sacerdote, y uno de ellos le dice al otro: “Esto no me gusta. Matar curas no es negocio. No valen nada” y el comportamiento, como si fueran dos buitres que me recordó a los de “Grupo salvaje”, de dos de ellos en la escena final); incluso aquellos que deben velar por el cumplimiento de la ley como es el sheriff de Tascosa, llevados por su odio, deciden incumplirla potenciando la caza del hombre a través de seres repugnantes o impidiendo que les lleguen alimentos a los forajidos de Escondido aunque esto suponga matarlos de hambre. Pocas veces (recuerdo, por ejemplo, “El gran silencio” o “Una cuerda y un colt”) he visto reflejado con tanta crudeza un mundo tan desolador y cruel.

El otro elemento curioso del film es sin duda el protagonista, un hombre enfermo cuya dolencia, que remite a la de Cole Thornton en “El Dorado”, aunque aquí se explota su lado más trágico, le hace por momentos arrastrarse infringiéndole un dolor tanto físico como mental, ya que a través de varios flashbacks sabremos que su padre murió de epilepsia (causa de que sufriera el desprecio y la burla de sus vecinos y de que se lanzará una vida de delincuencia al acabar con ellos) y que él teme haber heredado la enfermedad de su progenitor. Esta dolencia, además, le convierte, frente al típico protagonista casi invencible de los spaghettis, en un antihéroe vulnerable e, incluso, por momentos inerme.

Para dar vida a este complejo personaje se escogió a un actor norteamericano, Alex Cord (había participado dos años antes en el remake de “La diligencia” dirigido por Gordon Douglas, demostrando que daba perfectamente la imagen de vaquero) que hace un buen trabajo como McCord, transmitiendo con corrección las características de este complejo personaje fruto, en gran parte, de su trágico pasado: su fragilidad, su codicia, su carácter violento, sus miedos. Un individuo que, además, parece atraer a la muerte allí donde va. Junto a él, en uno de los grandes aciertos del film, dos grandes veteranos de Hollywood que en su día se especializaron en roles negativos: un gran Robert Ryan (“Los profesionales”, “Grupo salvaje”), que les gana la partida a sus compañeros en las escenas en las que interviene y con cuya aparición gana muchísimo la película, da vida al bienintencionado gobernador de Nuevo Méjico; y un convincente Arthur Kennedy (“Horizontes lejanos”, “El hombre de Laramie”) en el rol de Colby, el Marshall de Tascosa que se opone a aplicar la amnistía decretada por el gobernador. Además aparecen habituales de este subgénero que se muestran a un gran nivel (prueba de una buena e inusual labor de dirección con los actores) como Mario Brega en el papel de Krant el dictatorial líder de Escondido que teme que la decisión de acogerse a la amnistía por parte de McCord haga efecto en más forajidos y ello suponga la pérdida de su poder; Nicoletta Maquiavelo que aporta su belleza en el único papel femenino destacable para protagonizar una, para mí, poco convincente historia de amor; José Manuel Martín en un pequeño papel como uno de los hombres de Krant que le sirve, no obstante, para protagonizar una gran escena; Aldo Sambrell, Antonio Molino Rojo y José Canalejas como los salvajes cazarrecompensas; Paco Sanz en el rol del barbero de Escondido que también se luce en otra gran escena que recuerda a una muy famosa de "Los largos días de la venganza"; Daniel Martín como un sacerdote amigo del protagonista o Lorenzo Robledo que da vida a otro hombre de Krant.


Como aspectos no tan afortunados del film señalaría el comienzo un tanto errático y dubitativo, la dirección de Franco Giraldi que, aunque consigue buenas escenas (sobre todo las de acción), me parece inferior a la historia que narra, y la banda sonora de Carlo Rustichelli, que cuenta con un buen tema de corte melancólico adecuado para resaltar el pesimismo del film pero que se repite en exceso, mientras que el resto de temas me han parecido muy flojos. En resumen, creo que se trata de un interesante, atípico y bastante cuidado spagheti (son, por ejemplo, numerosas y variadas las localizaciones) pero está lejos de la gran película que podría haber sido.

ARTHUR KENNEDY

Actor estadounidense (Massachusetts1914-Connecticut1990), cuyo verdadero nombre era John Arthur Kennedy, que cuenta con una dilatada carrera desarrollada durante casi cincuenta años. Caracterizado por su versatilidad y naturalidad se especializó en personajes ambiguos cuando no negativos convirtiéndose en uno de los grandes secundarios de Hollywood, y llegando a ser nominado hasta cinco veces al Oscar, cuatro como mejor actor de reparto y una como mejor actor principal, aunque, como otros grandes intérpretes, nunca lo ganó.

Sus primeros pasos en el mundo de la interpretación los dio en el teatro, medio que nunca abandonó, convirtiéndose en un gran especialista en las obras de Arthur Miller y obteniendo el codiciado Tony por su interpretación en “La muerte de un viajante”. Su debut en el cine tuvo lugar en 1940 con “Ciudad de conquista” en la que hacía de hermano del protagonista James Cagney, papel que repetiría en varias ocasiones a lo largo de su carrera como en el extraordinario drama ambientado en el mundo del boxeo “El ídolo de barro” (Mark Robson, 1949) en el que era el hermano de Kirk Douglas, papel por el que fue nominado al Oscar, o en el excelente melodrama de Vincente Minelli “Como un torrente” (1958) en el que dio vida al hipócrita hermano mayor de Frank Sinatra, personaje por el que también fue nominado al Oscar.

En 1941 es contratado por la Warner y en ese mismo año interviene en dos obras maestras de Raoul Walsh, “El último refugio” como uno de los compañeros atracadores de Humphrey Bogart y “Murieron con las botas puestas” biografía del General Custer al que dio vida Errol Flynn. Pero con su incorporación a filas durante la Segunda Guerra Mundial su carrera sufrió un parón de varios años. Tras licenciarse y durante la década de los cincuenta pudimos disfrutar de sus interpretaciones en grandes películas como los dos magníficos westerns dirigidos por Anthony Mann y protagonizados por James Stewart “Horizontes lejanos” (1952) y “El hombre de Laramie” en los que interpretó papeles negativos, el no menos extraordinario “Encubridora” (Fritz Lang, 1952) en el que interpretó, junto a una madura Marlene Dietrich, a un vengativo cow-boy y el largometraje ambientado en el mundo del rodeo dirigido por Nicholas Ray “Hombres errantes” (1952) con Robert Mitchum y Susan Hayward. En esta década volvió a emparejarse con Humphrey Bogart en la estimable “Horas desesperadas” (William Wyler, 1955), así como su presencia se hizo habitual en una serie de melodramas como “Vidas borrascosas” (1957) en la que volvió a ser dirigido por Mark Robson y de nuevo fue nominado al Oscar por uno de los personajes más miserable de su carrera o “El fuego y la palabra” (Richards Brooks, 1960) en la que interpretó a un descreído y racional periodista que seguía de cerca las andanzas de los predicadores-charlatanes interpretados por Jean Simmons y Burt Lancaster.

Con el comienzo de los años sesenta se le pudo ver en la típicas superproducciones de grandes repartos como la mítica “Lawrence de Arabia” (David Lean, 1962) en la que volvió a interpretar a un periodista, “Barrabas” (Richard Fleischer, 1962) en la que encarnó a Poncio Pilatos, “El gran combate” (1964) , último western del maestro John Ford, en el que, en un interludio cómico, dio vida a Doc Holliday mientras James Stewart interpretó a su amigo Wyat Earp o “Viaje alucinante” (1966) como un científico y de nuevo bajo la dirección de Richard Fleischer. Durante esta década además comenzó a simultanear sus trabajos en Hollywood con apariciones en televisión y en producciones rodadas en Europa, incluidos los dos euro westerns en los que intervino. En la década de los setenta su filmografía se nutrió básicamente de telefilmes y largometrajes europeos generalmente de escaso interés con alguna excepción como por ejemplo “No profanar el sueño de los muertos” dirigida por Jorge Grau en 1974 o “Roma a mano armada” un poliziesco dirigido por Umberto Lenzi en 1976.

Aquejado de un cáncer, a finales de esta década se retiró del mundo de la interpretación, y sólo se le pudo ver puntualmente en alguna producción a finales de los ochenta. Su último trabajo fue la desconocida por mí “Grandpa”, estrenada el mismo año de su muerte.

Filmografía SW:

1965.- “Joaquín Murrieta”.
1968.- “Un minuto para rezar, un segundo para morir”.