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martes

TIERRA BRUTAL


Tierra brutal (The Savage Guns)
1961
España/EEUU
Director: Michael Carreras
Guión: Edmund Morris, Jose Gutierrez Maesso
Fotografía: Alfredo Fraile
Música: Antón García Abril

Reparto:
Alex Nicol, Richard Basehart, Paquita Rico, Don Taylor, Fernando Rey, María Granada, José Nieto, Víctor Israel, Rafael Albaicín, Manolita Barroso, Víctor Bayo, Xan das Bolas, Pilar Caballero, Francisco Camoiras, Félix Fernández, Antonio Fuentes, José Manuel Martín, Sergio Mendizábal, Manolo Peiia, Alfonso Rojas, Rafael Vaquero.

Primer western rodado en tierras españolas en 1961 que mostró las posibilidades de los paisajes almerienses para recrear el mundo del Far-west. Además fue la primera de numerosas coproducciones hispano-estadounidenses (la todopoderosa Metro Goldwyn Mayer se implicó en la distribución internacional de la película) en las que las productoras norteamericanas buscaban abaratar los costes rodando en España westerns que, generalmente, seguían miméticamente los cánones de los films serie b, eran dirigidos por realizadores curtidos en este tipo de productos (George Sherman, Roy Rowland, Sidney Pink, Paul Landres, Lesley Selander) y al frente de sus repartos solían figurar estrellas estadounidenses en decadencia (Jeffrey Hunter, Broderick Crawford) o de segunda fila (Audie Murphy, Russ Tamblyn, Rory Calhoun, Don Murray) con el objeto de facilitar su comercialización.

Steve Fallon, un temible pistolero que quiere olvidar su violento pasado, es recogido por Mike Summers, un ex oficial sudista que ha hecho del pacifismo su bandera tras su experiencia traumática durante la Guerra de Secesión, y su mujer, de origen mejicano. El problema es que la región, en la frontera con EEUU, está controlada por Ortega y su cuadrilla de pistoleros, entre los que destaca otro norteamericano llamado Danny Pose, que actúan como una auténtica mafia exigiendo a los rancheros el pago de una especie de impuesto a cambio de asegurarse su protección. El conflicto pronto alcanzará al rancho de Mike y Steve tendrá que actuar de nuevo.

La película me ha parecido bastante floja y muy lenta, sobre todo en su parte inicial, con un guión, obra de Edmund Morris, premioso, escasamente imaginativo (incluso cuenta con la tópica historia de amor muy mal desarrollada), con diálogos un tanto pretenciosos y forzados como el que mantiene la mujer de Mike con Steve al señalar la primera “Si el fuerte no quiere proteger al débil ¿A quién puede recurrir éste?”, a lo que le contesta el segundo “Si el débil siempre busca protección nunca se hará fuerte” y que se limita a repetir situaciones vistas en infinidad de westerns anteriores, como “Raíces profundas” puesto que el personaje de Steve recuerda a Shane y su intento, fallido por las circunstancias, de abandonar las armas o “Una vida por otra” en el que Howard Keel (actor de cierto parecido físico con Don Taylor) encarnaba a un ex oficial confederado que debía hacer frente con su mujer a los ataques de los bandidos mejicanos.

La dirección corrió a cargo de Michael Carreras productor y realizador ligado a la Hammer, que hizo de éste un proyecto personal ante la negativa de la mítica productora británica de financiar un western, y contó con la colaboración de otro compañero de la Hammer en labores de producción, el guionista de varios títulos emblemáticos de la citada productora Jimmy Sangster. Su labor en la dirección me ha parecido solamente correcta, destacando la escena del enfrentamiento entre Danny y Ortega cuyo inicio, curiosamente, parece más propio de un film gótico.

En cuanto a los actores cabe señalar que al frente del reparto se encuentran tres norteamericanos. En primer lugar Richard Basehart, que a pesar de haber participado en cintas de calidad como “Fixed Bayonets” de Samuel Fuller o “Moby Dick” de John Huston distaba mucho de ser una estrella, da vida a Steve Fallon, pero a pesar de sus esfuerzos creo que su físico está bastante alejado del de un temible pistolero, por lo que su elección, con independencia de su calidad como actor, me parece un error. Don Taylor, actor al que creo no había visto nunca y que dirigiría la notable “Un ejército de cinco hombres”, como el pacifista Mike Summers me ha parecido muy limitado. En cuanto Alex Nicol borda el papel de Danny Pose, el fanfarrón, brutal y ambicioso pistolero a sueldo de Ortega. Junto a ellos varios actores españoles: la folclórica Paquita Rico, que se encontraba en la cima de su popularidad, como la valiente y decidida mujer de Summers; un gran José Nieto como el “padrino” Ortega, un hombre que, como se afirma en su magnífica presentación, no hace la guerra a mujeres y niños pero sí deja viudas y huérfanos; y un correcto Fernando Rey en el rol de un antiguo hacendado al que Ortega le arrebató sus posesiones.

Por lo que respecta a los aspectos más destacables, para mí son la estupenda labor de Alfredo Fraile como director de fotografía que convierte Almeria en Sonora y la bella, variada y acertada banda sonora del maestro Antón García Abril.
En definitiva, pienso que es un eurowestern bastante flojo y aburrido, pero que tiene el indiscutible valor de haber sido el primero rodado en Almería con la transcendencia que supuso este hecho para el desarrollo de este subgénero.

JOSÉ NIETO

Actor español (Murcia 1902-Huelva 1982), cuyo verdadero nombre era José García Nieto, que desarrolló una brillante y prolífica carrera cinematográfica, habiendo intervenido en más de ciento cincuenta películas y episodios para televisión.

Tras desempeñar varios trabajos (botones en una compañía de seguros, novillero, caballista, etc) se decantará por la interpretación, comenzando a dar sus primeros pasos en el teatro en donde fue descubierto por Florián Rey, quien le proporcionó un papel en la adaptación a la pantalla grande del clásico de la novela picaresca española “El Lazarillo de Tormes” (1925).

De esta época destacan sus interpretaciones en “Gigantes y cabezudos“(1926) también de Florián Rey o “La condesa María” dirigida en 1928 por Benito Perojo. Con el comienzo de la nueva década y la llegada del cine sonoro, es contratado por la Paramount para hacer, junto a su amigo José Crespo, adaptaciones al español de éxitos rodados en inglés. El contrato con la todopoderosa compañía lo prolongaría durante unos años como actor de doblaje una vez que se perfeccionó este sistema.

Tras la guerra civil vuelve a España y se convierte durante las décadas de los cuarenta y cincuenta en uno de los grandes galanes del cine español, generalmente interpretando héroes militares, aunque no desdeñó los papeles de villano. Así se le pudo ver en películas de marcado carácter propagandístico como “Escuadrilla” (1941) que dirigida por Antonio Román le emparejó con Alfredo Mayo, otro de los grandes galanes de la época;“Raza” (1942) dirigida por Saenz de Heredia y con guión del mismísimo Francisco Franco bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, en la que volvió a coincidir con Alfredo Mayo; la modélica película de aventuras “Los últimos de Filipinas” (1945) realizada por Antonio Román en la que compartía protagonismo con Armando Calvo; o “El tambor del Bruch” (1948) de Ignacio F. Iquino con Ana Mariscal. También participó en películas religiosas entre las que cabe señalar “La señora de Fátima” (1951) de Rafael Gil y, sobre todo, “Marcelino pan y vino” (1954) un gran éxito debido a Ladislao Vajda; además de aparecer en dramas de la calidad de “Alba de sangre” (1948) de Rafael Gil, que le emparejó con la gran diva mejicana María Félix, el estupendo filme desmitificador de la figura del bandolero “Carne de horca (1953) de Ladislao Vajda con Rossano Brazzi y Emma Penella, o la adaptación de la novela de Blasco Ibáñez realizada por Juan de Orduña “Cañas y barro” (1954).

A mediados de los cincuenta y durante la siguiente década, gracias a su perfecto inglés y a sus habilidades como jinete, se convertirá en una presencia habitual de las producciones rodadas por los estadounidenses en España, lo que le permitió trabajar con grandes directores internacionales y con gran parte de las más importantes estrellas de la época. En estas superproducciones tendría pequeños papeles pero muy bien retribuidos pudiéndosele ver en filmes tan conocidos como son ”La princesa de Éboli” (Terence Young, 1955) con Olivia de Havilland y Gilbert Roland, “Alejandro el Magno” (Robert Rossen, 1956) con Richard Burton y Frederich March, “Orgullo y pasión” (Stanley Kramer, 1957) que, ambientada en la Guerra de la Independencia, estuvo protagonizada por Cary Grant, Sofía Loren y Frank Sinatra, “Salomón y la reina de Saba” (King Vidor, 1959) interpretada por Gina Lollobrigida y Yul Brynner, sustituto a última hora de Tyrone Power que había muerto de un ataque al corazón, la adaptación de la vida de Jesús, realizada por Nicholas Ray en 1961, “Rey de reyes”, director con el que repetiría en la magnífica “55 días en Pekín” (1963) con Charlton Heston, David Niven y Ava Gardner, la epopeya romántica “Doctor Zhivago” (David Lean, 1965) o la excelente película de Orson Welles “Campanadas a medianoche” (1965).

Durante la década de los sesenta también se le vio en las típicas coproducciones europeas originadas por el auge del cine de género, entre las que se encuentran los euro western; así tras participar en “Tierra brutal” (1961), el primer western rodado en España, su nombre formaría parte de los títulos de crédito de otros once westerns hechos en Europa.

Con la siguiente década y al haber cambiado los gustos del público comienza su decadencia y, aunque no le faltó trabajo, los títulos en los que intervino carecen de relevancia dentro de su filmografía, salvo honrosas excepciones como “El jardín de las delicias” dirigida en 1970 por Carlos Saura, el estupendo thriller de Isasi-Isasmendi “Un verano para matar” (1973) junto a Karl Malden, “Hay que matar a B.” (1975) de José Luis Boreau con Darren McGavin, Stèphane Audran y Patricia Neal y “El huerto del francés” (1978) dirigida e interpretada por Paul Naschy. José Nieto se despedía de la pantalla grande, tras más de cincuenta años, en 1980 con “Hijos de papa”, una olvidable comedia que no hace justicia ni a su talento ni a su curriculum.

Filmografía SW

1961.- “Tierra brutal”.
1964.- “El hombre del valle maldito”.
1964.- “Los rurales de Texas”.
1965.- "El proscrito del río Colorado"
1966.- “Kid Rodelo”.
1966.- “Pampa salvaje”.
1967.- “Los despiadados”.
1971.- “El bandido Malpelo”.
1971.- “El sol bajo la tierra”.
1971.- “El oro de nadie”.
1972.- “Una cuerda al amanecer”.
1973.- “Caballos salvajes”.

FERNANDO REY

Actor de origen español (Galicia 1917-Madrid 1994) cuyo verdadero nombre era Fernando Casado Arambillet.
De familia acomodada, su padre fue un oficial que se mantuvo fiel al gobierno republicano, comenzó a estudiar arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid al mismo tiempo que intervino de forma ocasional en algunos films como “Fazendo Fitas” su debut en 1935 o “Nuestra Natacha” (1936) de Benito Perojo. Pero tanto sus estudios como su incipiente carrera como actor se vieron interrumpidas por el estallido de la Guerra Civil. Se enroló en el bando republicano y tras escaparse del campo de detención en Mestalla donde fue confinado consiguió llegar a Madrid.
A partir de 1940 retomará su carrera como actor y gracias a su profunda voz y su excelente dicción también se dedicará al doblaje de grandes estrellas (Tyrone Power, Laurence Olivier).

Durante esta época participará en papeles secundarios en las típicas películas históricas de la época, la mayoría producidas por CIFESA; así se le pudo ver en “Los últimos de Filipinas” (1945) de Antonio Román con Armando Calvo y José Nieto como los héroes de Baler, “Locura de amor” (1948) de Juan de Orduña en la que dio vida a Felipe el Hermoso frente a una sufrida Doña Juana interpretada por Aurora Bautista o “Agustina de Aragón” (1950) de nuevo con Orduña y Aurora Bautista.
De ideas progresistas, en la década siguiente participará en varios proyectos tendentes a renovar el cine español, así se convierte en socio de la UNINCI, trabaja con Berlanga en “Bienvenido Mister Marshall” (1952) y colabora con Juan Antonio Bardem en tres films: “Cómicos” (1954), “La venganza” (1957) y “Sonatas” (1959) basada en las obras de Valle Inclán en las que Paco Rabal (otro miembro de la UNINCI) interpretó al Marqués de Bradomín.

En la década de los sesenta se produce su decisivo encuentro con Luis Buñuel en la película “Viridiana” (1961) en la que volvió a coincidir con Paco Rabal y con la que se obtuvo, por primera vez para una película española, la Palma de Oro en Cannes. A ésta le siguieron sus colaboraciones en “Tristana” (1970) en la que interpretó al libertino Don Lope y tuvo como compañeros a Catherine Deneuve y Franco Nero, “El discreto encanto de la burguesía” (1972) que obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera y “Ese oscuro objeto del deseo” (1977).

Al mismo tiempo, la década de los setenta (en 1965 había intervenido en el film realizado por Orson Welles en España “Campanadas a medianoche”) se caracterizará por su participación en infinidad de producciones internacionales, trabajando con directores de la talla de William Firedkin en “French Conection” (1971) junto a Gene Hackman, John Frakenheimer (“French Connection II” de nuevo con Gene Hackman), Vincente Minelli (“Nina” con Ingrid Bergman y Liza Minelli), Valerio Zurlini (“El desierto de los tártaros” con Vittorio Gassman y Giuliano Gemma), Stuart Rosenberg (“El viaje de los malditos”), Luigi Comencini (“El gran atasco” con Marcello Mastroiani y Hugo Tognazzi entre otros) o Robert Altman (“Quintet” con Paul Newman y Vittorio Gasman). Durante los años ochenta y hasta la fecha de su fallecimiento sigue trabajando sin descanso en películas como “El crimen de Cuenca” polémico film dirigido por Pilar Miró, “Bearn” adaptación de Jaime Chavarri de la novela de Agustí de Villaronga, “Padre nuestro” dirigida por Francisco Regueiro, la adaptación de la novela de Ernesto Sábato “El túnel”, la serie de televisión rodada por Manuel Gutiérrez Aragón “El Quijote de Cervantes” o la superproducción de Ridley Scott “1492: la conquista del paraíso”, siendo su último trabajo la intrascendente comedia “El cianuro ¿sólo o con leche?” (1994).

En el género del eurowestern debutó con el primer western rodado en España “Tierra brutal” (1961) para participar en diez eurowesterns más, siendo su mejor papel el del pacífico y culto revolucionario de “Los compañeros”, papel que junto con el de sacerdote repitió en la mayoría de sus westerns. Además intervino en otros tres películas del Oeste rodadas en España pero con capital estadounidense: “Villa cabalga” con un gran elenco encabezado por Yul Brynner, Robert Mitchum y Charles Bronson, “Al infierno, gringo” y “La furia de los siete magníficos” con George Kennedy sustituyendo a Yul Brynner en el papel de Chris.

Entre los galardones obtenidos a lo largo en su dilatada carrera (más de 230 películas y series de televisión) caben señalar la Palma como mejor actor en Cannes por “Elisa vida mía”, sus dos Conchas de Plata en el Festival de San Sebastián, el Goya por su interpretación en “Diario de invierno” y el Premio Nacional de Cinematografía concedido en 1990.

Filmografía SW:

1961.- Tierra brutal.
1965.- El hijo del pistolero.
1965.- El último rey de los incas.
1966.- El regreso de los siete magníficos.
1966.- Joe el Implacable.
1969.- La muerte de un presidente.
1970.- La cólera del viento.
1970.- Los compañeros. (Vamos a matar)
1971.- Una ciudad llamada bastarda.
1973.- Colmillo Blanco.
1985.- Esos locos cuatreros.

jueves

PISTOLEROS DE CASA GRANDE


Los pistoleros de Casa Grande
1964
España/USA
Director: Roy Rowland
Guión: Borden Chase, Patricia Chase, Clarke Reynolds
Fotografía: Jose F. Agauyo, Manuel Merino
Música: Johnny Douglas, Robert Mellin

Reparto:
Alex Nicol, Jorge Mistral, Dick Bentley, Steve Rowland, Phil Posner, Mercedes Alonso, Diana Lorys, María Granada, Roberto Rey, Aldo Sambrell, Toni Fuentes, Angel Solano, Jim Gillen, Mike Ekiss, Fernando Villena, Emilio Rodriguez, Ana María Custodio, Mario De Barros, Iván Tubau, Antonio Mayans, Mike Brendel, María José Collado, Simón Arriaga, José Manuel Martín

Típica coproducción hispano-estadounidense anterior al boom leoniano (la película data de 1964) rodada en España con la intención de abaratar los costes (el presupuesto de la misma se antoja minúsculo) y que sigue, por tanto, los cánones y la estética del western clásico.
Un grupo de forajidos se reúne en un pueblo fronterizo con Méjico para repartirse el botín de un atraco, pero una vez allí su jefe, Daylight, les comunica a sus miembros que ha invertido todo el dinero en la compra de una hacienda mejicana. En realidad, lo que pretende es a través de la hacienda, que realmente ganó en una partida de póker, arrebatar el ganado a los dueños de los ranchos cercanos y venderlo todo en EEUU. El problema es que para conseguir sus objetivos deberá enfrentarse a algunos de sus hombres, que han visto con la compra de la hacienda la oportunidad de echar raíces e incluso algunos han comenzado una relación sentimental, y a un peligroso forajido mejicano llamado Rojo que se ha convertido en el terror de la región.

Me ha parecido un western bastante rutinario dirigido con bastante desgana y sin imaginación por Roy Rowland, realizador norteamericano que comenzó su carrera en la década de los treinta, fue encasillado en películas de bajo presupuesto y terminó su carrera en Europa rodando eurowesterns y films de aventuras, que ni tan siquiera rueda con la espectacularidad requerida las escenas de tiroteos; mientras que el tópico y flojo guión, que ha constituido una gran decepción para mí, creo que muestra la decadencia de uno de los grandes guionistas de westerns de la historia, Borden Chase, autor entre otros de los libretos de las maravillosas “Río Rojo”, “Winchester73”, “Horizontes lejanos”, “Tierras lejanas” o “Veracruz”, que en esta ocasión contó con la “ayuda” de su hija, Patricia, y Clarke Reynolds, un profesional curtido en la televisión que volvería a colaborar al año siguiente con Roy Rowland en la coproducción hispano-alemana del oeste “La ley del forastero”.

Si el guión y la dirección son mediocres, la banda sonora, obra de Johnny Douglas, tampoco sobresale y cuenta con un tema principal que recuerda sospechosamente a la melodía principal compuesta por Dimitri Tiomkin para “Solo ante el peligro”, mientras que el resto de temas parecen también haberse escuchado ya en cientos de westerns.

Encabezando el reparto, como solía ser habitual en este tipo de productos, se encuentra un actor de segunda fila norteamericano, en este caso Alex Nicol, artista encasillado en papeles de malvado y con un cierto parecido físico con Craig Hill, que aquí interpreta sin gran convicción a Daylight el bravucón y pendenciero jefe de la banda incapaz de mantener al grupo cohesionado. Junto a él un limitado Jorge Mistral, en un rol positivo, como El Viajero que se aliará, sin que sepamos las razones, con Daylight, el cual parece conocer su pasado aunque el guión nunca nos lo explicará desaprovechando una de las escasas bazas con las que se contaba ya que a primera vista parece un personaje interesante con una cierta conciencia social que le llevó a enfrentarse a su padre, y se mostrará como el más inteligente de los miembros de su banda, reprochando las continuas fricciones que hay entre sus hombres ya que “ni los buitres se matan entre ellos”; un soso Dick Bentley en el trillado papel de Doc, personaje mil veces visto del veterano doctor alcoholizado reconvertido en temible pistolero por un suceso trágico del pasado; un anodino Steve Rowland, hijo del director y de carrera bastante corta, como Chico el único forajido que logrará redimirse gracias al amor de Pacesita, doncella de María de Castelar; una anecdótica Mercedes Alonso como María de Castelar, hija de uno de los ricos hacendados mejicanos, que se enamorará de El Viajero, lo que dará lugar a las escenas más cursis de la película y un correcto Aldo Sambrell como el malvado y temible forajido mejicano Rojo.

En definitiva creo que es un western mediocre y aburrido, a pesar de sus múltiples tiroteos y de su duración que no alcanza los noventa minutos, que difícilmente satisfará a los amantes del spaghetti ya que ni desde el punto de vista temático ni en cuanto a la dirección de producción se puede relacionar con este subgénero, pero tampoco convencerá a los amantes del western clásico ya que se encuentra muy lejos desde el punto de vista artístico de la media de estos productos.

ALEX NICOL

Actor y director de origen estadounidense (New York 1916-California 2001) cuyo verdadero nombre era Alexander Livingston Nicol.

Comienza a trabajar en el teatro a los 19 años pero su carrera se ve interrumpida por la Segunda Guerra Mundial. Al terminar el conflicto ingresará en el Actor’s Studios de Lee Srtasberg, al mismo tiempo que retomará su carrera en el teatro con obras como “Pacífico Sur”, “Mr. Roberts” con Henry Fonda (que fue adaptada a la gran pantalla por John Ford en 1955 con también Henry Fonda de protagonista) o en 1956 “La gata sobre el tejado de cinc caliente” en la que sustituyó a Ben Gazzara y con la que obtuvo notables críticas.

Contratado por la Universal, su debut en el cine tendrá lugar en 1950 en el thriller de George Sherman (director con el que estuvo muy ligada su carrera durante estos años) protagonizado por Richard Conte “The sleeping city”. Durante los tres años siguientes trabajará a un ritmo frenético (solamente en 1951 participa en cinco films) en películas de temática variada con directores como el mencionado Sherman (“La piel roja” con Van Heflin, actor con el que coincidiría en varios films, o “The lone hand” protagonizada por Joel McCrea), Joseph Pevney (“Te presento a Danny” con Frank Sinatra y Shelley Winters) o Bud Boetticher (“Red Ball Express” protagonizada por Jeff Chandler). Pero descontento con la forma en que estaban enfocando su carrera y con las condiciones económicas rompe con la Universal y se convierte en freelance. Tras una breve estancia en Inglaterra en donde participará en dos películas será llamado por Daniel Mann en 1954 para formar parte del reparto de “About Mr. Leslie” que contaba con Robert Ryan como protagonista, volviendo de nuevo a la Universal pero con un sueldo mayor para de nuevo ser dirigido en 1954 por Sherman en el western “Dawn at Socorro” con Rory Calhoun y un joven Lee Van Cleef.

En 1955 Anthony Mann le brindará su mejor papel en el excelente western protagonizado por James Stewart “El hombre de Laramie” en el que dio vida al sicótico y débil hijo de un gran terrateniente interpretado por Donald Crisp; y en 1956 interviene en otro notable western dirigido, en esta ocasión, por Jacques Tourneaur, “Una pistola al amanecer”.
No obstante al comprobar que su carrera no despegaba, y tras haber dirigido su primera película, decide marchar a Italia donde intervendrá en tres largometrajes en 1960: “Cinco mujeres marcadas” dirigida por Martin Ritt y con un gran elenco: Silvana Mangano, Jean Moreau, Vera Miles, Van Heflin y Richard Basehart entre otros, el film bélico “Bajo diez banderas” de nuevo con Van Heflin y con Charles Laughton y el magnífico drama bélico dirigido por Luigi Comencini “Todos a casa” protagonizada por Alberto Sordi.

En 1961 dirige la que quizás sea su mejor película “Then there were three” un largometraje bélico que también protagonizó, y ese mismo año tiene lugar su debut en el eurowestern en “Tierra brutal” con Richard Basehart en el rol principal; para protagonizar en 1964 tres eurowesterns más, curiosamente todos ellos antes de producirse el boom leoniano.

De regreso a su país alternará su labor como director en producciones de bajo presupuesto, así dirigirá a Ron Ely en dos películas sobre Tarzán y en diez episodios para la serie de televisión, con su aparición como actor en películas como “Mama sangrienta” (1970) del maestro de la serie b Roger Corman, en el que interpretaba al marido de Shelley Winters, actriz con la que había coincidido en varias películas en el inicio de su carrera, mientras que un jovencísimo Robert de Niro daba vida a uno de sus hijos.
Su último film fue “Woman in the rain” en 1976, viviendo desde ese momento, y hasta su fallecimiento, lejos del mundo de Hollywood gracias a sus importantes inversiones inmobiliarias.

Filmografía SW:

1961.- Tierra brutal.
1964.- Relevo para un pistolero.
1964.- Los pistoleros de Casa Grande.
1964.- Brandy.

domingo

RELEVO PARA UN PISTOLERO


RELEVO PARA UN PISTOLERO
1964
Dirección: Ramón Torrado
Guionista: Antonio Giménez Escribano,Luis Gaspar
Fotografía: Ricardo Torres
Música: Daniel Montorio

Reparto:

Alex Nicol, Luis Dávila, Silvia Solar, Laura Granados, José Guardiola, Esperanza Roy, Alfonso Rojas, Rogelio Madrid, Xan das Bolas, Rafael Albaicà­n, Francisco Sanz, Antonio Jiménez Escribano, José Sepúlveda, Josefina Serratosa, Lorenzo Robledo, Juan Cortés, Aldo Sambrell, Rafael Hernández, Hilario Flores, Eugenia Vera, Tito Garcàia, José Villasante, Antonio Orengo, Manuel Lugris, Francisco Orduras, Agustà­n Bescos, E. Martín Peàña, Luis Chinchilla, José Guardiola, Magda River.

Primer western rodado por Ramón Torrado, con la particularidad de ser en blanco y negro. Siguiendo más la linea de las películas de J.L. Romero más que las de Leone (aunque "Por un puñado de dolares" y "Antes llega la muerte" realmente se rodaron a la misma vez que esta),"Relevo para un pistolero" es de los primeros spaghetti rodados en España antes del boom tras Leone.

A un pueblo del oeste llega un joven de Boston llamado Edwins, preguntando por Relámpago, un antiguo pistolero y atracador de bancos, pero que ya hace años que ha dejado los revolveres. Edwins es un hijo de un viejo amigo de Relámpago, que pide que le ayude a montar una tienda de ropa en el pueblo. Lo malo es que Edwins se mete en problemas con Jake, un pistolero que tiene atemorizado al pueblo. Relámpago, pese a no querer en un principio, le enseña a Edwins a disparar para que este puede enfrentarse a Jake, con la condición de que después olvide los revólveres. Lo malo es que cuando Edwins vence a Jake, se da cuenta de que esos revólveres le conceden un gran poder...

Como ya he dicho, rodada en un elegante blanco y negro (algo muy raro en los spaghetti westerns de aquellos años ya),"Relevo para un pistolero" nos enseña como una buena persona se puede corromper sabiendo que todos hacen su voluntad. Quizás la cinta tiene algunos momentos en los que el ritmo decae, pero solo por ver la forma en que Relámpago dispara sus revólveres en los duelos merece la pena ( con una curioso cinto que no esta fijo y que hace que dispare sin sacar los revólveres de la cartucheras).

Posiblemente algo irregular en general, pese a todo, por lo menos si te gusta mucho el spaghetti es bueno saber cuales fueron las primeras cintas del genero. (TEXTO 800SW)

ALEX NICOL

Actor y director de origen estadounidense (New York 1916-California 2001) cuyo verdadero nombre era Alexander Livingston Nicol.
Comienza a trabajar en el teatro a los 19 años pero su carrera se ve interrumpida por la Segunda Guerra Mundial. Al terminar el conflicto ingresará en el Actor’s Studios de Lee Srtasberg, al mismo tiempo que retomará su carrera en el teatro con obras como “Pacífico Sur”, “Mr. Roberts” con Henry Fonda (que fue adaptada a la gran pantalla por John Ford en 1955 con también Henry Fonda de protagonista) o en 1956 “La gata sobre el tejado de cinc caliente” en la que sustituyó a Ben Gazzara y con la que obtuvo notables críticas.

Contratado por la Universal, su debut en el cine tendrá lugar en 1950 en el thriller de George Sherman (director con el que estuvo muy ligada su carrera durante estos años) protagonizado por Richard Conte “The sleeping city”. Durante los tres años siguientes trabajará a un ritmo frenético (solamente en 1951 participa en cinco films) en películas de temática variada con directores como el mencionado Sherman (“La piel roja” con Van Heflin, actor con el que coincidiría en varios films, o “The lone hand” protagonizada por Joel McCrea), Joseph Pevney (“Te presento a Danny” con Frank Sinatra y Shelley Winters) o Bud Boetticher (“Red Ball Express” protagonizada por Jeff Chandler). Pero descontento con la forma en que estaban enfocando su carrera y con las condiciones económicas rompe con la Universal y se convierte en freelance. Tras una breve estancia en Inglaterra en donde participará en dos películas será llamado por Daniel Mann en 1954 para formar parte del reparto de “About Mr. Leslie” que contaba con Robert Ryan como protagonista, volviendo de nuevo a la Universal pero con un sueldo mayor para de nuevo ser dirigido en 1954 por Sherman en el western “Dawn at Socorro” con Rory Calhoun y un joven Lee Van Cleef.

En 1955 Anthony Mann le brindará su mejor papel en el excelente western protagonizado por James Stewart “El hombre de Laramie” en el que dio vida al sicótico y débil hijo de un gran terrateniente interpretado por Donald Crisp; y en 1956 interviene en otro notable western dirigido, en esta ocasión, por Jacques Tourneaur, “Una pistola al amanecer”.

No obstante al comprobar que su carrera no despegaba, y tras haber dirigido su primera película, decide marchar a Italia donde intervendrá en tres largometrajes en 1960: “Cinco mujeres marcadas” dirigida por Martin Ritt y con un gran elenco: Silvana Mangano, Jean Moreau, Vera Miles, Van Heflin y Richard Basehart entre otros, el film bélico “Bajo diez banderas” de nuevo con Van Heflin y con Charles Laughton y el magnífico drama bélico dirigido por Luigi Comencini “Todos a casa” protagonizada por Alberto Sordi.

En 1961 dirige la que quizás sea su mejor película “Then there were three” un largometraje bélico que también protagonizó, y ese mismo año tiene lugar su debut en el eurowestern en “Tierra brutal” con Richard Basehart en el rol principal; para protagonizar en 1964 tres eurowesterns más, curiosamente todos ellos antes de producirse el boom leoniano.

De regreso a su país alternará su labor como director en producciones de bajo presupuesto, así dirigirá a Ron Ely en dos películas sobre Tarzán y en diez episodios para la serie de televisión, con su aparición como actor en películas como “Mama sangrienta” (1970) del maestro de la serie b Roger Corman, en el que interpretaba al marido de Shelley Winters, actriz con la que había coincidido en varias películas en el inicio de su carrera, mientras que un jovencísimo Robert de Niro daba vida a uno de sus hijos.
Su último film fue “Woman in the rain” en 1976, viviendo desde ese momento, y hasta su fallecimiento, lejos del mundo de Hollywood gracias a sus importantes inversiones inmobiliarias.

Filmografía SW:

1961.- Tierra brutal.

1964.- Relevo para un pistolero.

1964.- Los pistoleros de Casa Grande.

1964.- Brandy.

martes

BRANDY


Brandy
España/Italia
1964
Director: José Luis Borau
Reparto: Alex Nicol, Robert Hundar, Renzo Palmer, Giuseppe Addobbati, Luis Induni, Antonio Casas, George Rigaud, Natalia Silva, Manuel Ayuso, Paola Barbara, Maite Blasco, Frank Braña, José Canalejas, Vicente Cárdenas, Wilfredo Casado, Alfonso de la Vega, Rafael Bejarano, Jorge del Moral, Pedro Fenollar, Antonio Gradoli, Rafael Hernández, Mark Johnsson, Juan Lizárraga, Victor Bayo, Miguel del Castillo, Pedro Orengo, Giovanni Petrucci, Héctor Quiroga, Alfonso Rojas, Elena Santonja, José Villasante, Antonio Zamora, Maria Ranera
Guión: José Luis Borau (basado en un relato de José Mallorquí)
Fotografía: Manuel Merino, Mario Sbrenna
Música: Riz Ortolani

Coproducción italo-española de 1964 que supuso el debut (hasta ese momento sólo había realizado tres cortometrajes) de José Luis Borau (“Furtivos”, “Hay que matar a B.”), uno de los cineastas más polifacéticos del cine español.
La ciudad de Tombstone vive bajo la extorsión, al más puro estilo mafioso, de sus prohombres (el juez, el alcalde, el banquero, el dueño del saloon) que liderados por Beau obligan a los comerciantes y rancheros a pagar un impuesto para garantizar su protección. Tras ser asesinado el antiguo sheriff (única figura que intentaba contrarrestar la situación), será elegido como nuevo hombre de orden, con la intención de que se convierta en un títere en manos de los poderosos, el borracho del pueblo apodado Brandy; pero éste, inesperadamente, se convertirá en el líder que la población necesitaba para acabar con esta situación enfrentándose a los extorsionadores y acabando con la tiranía.

Nos encontramos ante la típica película de encargo que, en esta ocasión, se mueve dentro de los parámetros del western clásico de bajo presupuesto a través de un eficaz, sencillo, convencional y un tanto estereotipado guión obra del propio director y del exitoso novelista barcelonés Jose Mallorquí (prolífico autor cuyo personaje “El Coyote” había sido llevado a la pantalla grande en la década de los cincuenta por el mayor de los hermanos Marchent y que colaboraría con éste en la elaboración de los guiones de sus películas sobre otro personaje popular, “El Zorro”).

Entre los aspectos que más me han llamado la atención del film destacaría:

La excelente labor en la dirección de Borau (no en vano obtuvo el premio “Antonio Barbero” al mejor director novel concedido por el Círculo de Escritores Cinematográficos de España) que se caracteriza por su elegancia y por un especial cuidado en la planificación y composición de las escenas (a título de ejemplo destacaría la bellísima escena rodada en un solo plano en la que la señora Garrido recoge en una carreta a Steve Turner).

Su cuidada factura técnica. Así el film cuenta con un gran trabajo como director de fotografía de Manuel Merino y, a pesar de su limitado presupuesto, con una estupenda labor de ambientación de la que supongo no es ajena la participación de la Produzioni Europee Associati de Alberto Grimaldi, productor responsable de gran parte de los mejores spaghetti westerns (“Antes llega la muerte”, “La muerte tenía un precio”, “El bueno, el feo y el malo”, “El halcón y la presa”, “Cara a cara” o “Salario para matar”).

El mensaje un tanto progresista de la película, en un momento en que la censura campaba por sus anchas en España, ya que describe una sociedad corrupta y autoritaria controlada por unos pocos y en la que los poderosos (autoridades políticas, representantes de la justicia, grandes comerciantes) explotan al pueblo llano al que no le queda más remedio que unirse para enfrentarse a la tiranía. En este sentido cobra gran importancia la figura del párroco (en un momento en que comenzaron a proliferar los llamados curas obreros como el padre Llanos) interpretado por el italiano Renzo Palmer que, tras asistir a la voladura de un negocio por negarse su dueño a ser extorsionado, implorará: “Hasta cuando Señor sufrirá tu pueblo la tiranía de sus enemigos” y que participará activamente en el tiroteo final, o la asamblea de los habitantes de la ciudad en la que deciden rebelarse y acabar con esa situación porque “nadie puede hacer nada por nosotros salvo nosotros mismos”.

La influencia de ciertos westerns y, en concreto, de “El Dorado” y “Río Bravo”, sobre todo en el personaje de Brandy pero también en algunas situaciones y escenas (aquí también hay una secuencia musical, menos afortunada que la de “Río Bravo”, que se desarrolla en la oficina del sheriff).

Por lo que respecta a los actores, Alex Nicol (actor norteamericano encasillado por lo general en roles negativos que rodó un buen puñado de western en España) hace un gran trabajo como Brandy, un hombre torturado por alguna desgracia del pasado que nunca conoceremos, lo que le ha llevado a intentar cicatrizar sus heridas con la bebida, pero que tendrá la suficiente dignidad como para asumir el cargo de sheriff, con el consecuente riesgo, y de liderar a sus vecinos contra la tiranía. Junto a él, un estupendo y siniestro Robert Hundar que aporta su amenazante físico a Moody, el matón contratado por los extorsionadores que se caracteriza por vestir de negro (incluso su caballo es de este color), un eficaz Antonio Casas como el honrado, apesadumbrado y desdichado sheriff, un correcto Jorge Rigaud en el papel de Beau el líder de los extorsionistas y Maite Blasco en el principal papel femenino que protagoniza la escasamente desarrollada historia de amor con Brandy. Quizás el único actor que desentona sea Luis Induni al que no le va en absoluto el papel de letal cow-boy.
En definitiva me ha parecido un dignísimo y bastante cuidado eurowestern que, a pesar de su inicio un poco lento, se ve con agrado pero que está muy alejado, tanto temática como estéticamente, de los típicos spaghettis.