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martes

DESAFIO EN RIO BRAVO


Desafío en Río Bravo
1964
Italia-Francia-España
Director Tulio Demicheli
Música Angelo Francesco Lavagnino
Fotografía Guglielmo Mancori
Guión Tulio Demicheli, Guy Lionel, Gene Luotto, Giovanni Simonelli, Natividad Zaro, Italo Zingarelli

Reparto
Guy Madison, Fernando Sancho, Gérard Tichy, Madeleine LeBeau, Carolyn Davys, Massimo Serato, Olivier Hussenot, Álvaro de Luna, Xan Das Bolas, Beni Deus, Juan Maján, Evar Maran, Dario Michaelis, Hollis Morrow, Claudio Scarchilli, Pilar Vela, Juan Santiago, Ariz-Navarreta.

Coproducción italo-franco-española de 1964, un año decisivo en el desarrollo del western europeo ya que se duplicaron prácticamente con respecto al año anterior las películas del Oeste rodadas en España con participación de productoras españolas (se pasó de trece westerns en 1963 a filmarse casi treinta en 1964), consolidándose esta tendencia al año siguiente con el rodaje de más de cuarenta. Este auge se debió, no sólo al desembarco de productores estadounidenses que buscaban abaratar costes y así poder competir con las pujantes series de televisión ambientadas en el Oeste, sino, sobre todo, al cambio en la política de subvenciones al primarse a partir de ahora los resultados en taquilla y fomentarse las coproducciones.

El resultado fue que a los productores pioneros (José Gutiérrez Maesso, Eduardo Manzanos Brochero) se les unieron otras productoras españolas, entre las que destacan Producciones Balcázar de los hermanos Balcázar o IFISA de Ignacio Farrés Iquino que establecieron en los alrededores de Barcelona (Esplugues City, Casteldefells) y Huesca, sobre todo para rodar los exteriores, un nuevo centro estable para el rodaje de westerns.

Pero ocupémonos de la película que contó con un presupuesto muy generoso para este tipo de filmes, alrededor de sesenta millones de pesetas, y de cuya producción se encargó Italo Zingarelli, productor, director y guionista que solía garantizar la calidad de sus productos; mientras que en la dirección se contó con Tulio Demicheli, un veterano y sólido guionista y director argentino que, tras rodar en su país natal y en Méjico, recalaría a finales de los años cincuenta en España en donde desarrollaría la mayor parte de su filmografía compuesta por películas de todo tipo de géneros: aventuras “El hijo del Capitán Blood” (1962); terror como “Los monstruos del terror” (1970); seudo-bonds como “Misión Lisboa” (1965); thrillers como “Coartada en disco rojo” (1972) y “Ajuste de cuentas” filmada al año siguiente; o westerns entre los que destacan la película que nos ocupa y la ya reseñadas “Un hombre y un colt” (1968) y “Reza por tu alma…y muere” (1970), además de haber participado en el libreto de “El halcón y la presa” (1966), película que también cuenta con sus correspondientes comentarios en este blog.

SINOPSIS: 1885. El famoso hombre de ley Wyatt Earp, que acabó con los Clanton en el OK Corral, es contratado por Jennie Lee, la dueña del saloon de Río Bravo, con el objeto de acabar con los desmanes de Zack Williams, uno de los hombres más influyentes del pueblo, que, por medio de una banda de forajidos liderados por el mejicano Pancho Bogan, pretende quedarse con todas las minas de la localidad.

El largometraje lo podemos encuadrar dentro de la corriente que Gutiérrez Recacha denomina “western urbano deductivo”, predominante en esta época en los filmes del Oeste rodados en España, cuyos largometrajes se caracterizaban por una estructura argumental muy similar en la que el héroe, caracterizado por su habilidad con las armas de fuego, recalará en una población azotada temporalmente por una ola de crímenes que afecta, entre otros, a una muchacha a la que protegerá el protagonista para después enamorase de ella, al mismo tiempo que desenmascarará al villano y acabará con él.

Por otra parte, y como era habitual en estas primeras producciones realizadas en Europa, muestra una clara influencia del western estadounidense. Hecho que ya se aprecia en el título al evocar al legendario western realizado en 1959 por Howard Hawks “Río Bravo”.

Esta influencia también se aprecia en los personajes. Así, como también sería habitual en este tipo de productos, el principal personaje es una figura histórica, en este caso el sheriff Wyatt Earp protagonista del más famoso duelo del oeste acaecido en la localidad de Tombstone en 1881 que ha sido llevada a la pantalla grande en numerosas ocasiones como en la clásica “Pasión de los fuertes” dirigida en 1946 por John Ford, la célebre “Duelo de titanes” (1957) del especialista John Sturges que retomaría la misma historia en “La hora de las pistolas” (1967), la desmitificadora “Duelo a muerte en el OK Corral” (Frank Perry, 1971) o las más modernas “Tombstone: la leyenda de Wyatt Earp” (George P. Cosmatos, 1993) y Wyatt Earp (Lawrence Kasdan, 1994).

Junto a él aparece, en el principal personaje femenino, la joven Clementina en un clarísimo guiño al filme de John Ford en el que Earp-Fonda se enamoraba también del mismo personaje interpretado, en esa ocasión, por Cathy Downs; incluso para disipar cualquier duda al respecto en una escena de la película Clementina silba “My Darling Clementine” canción principal de la película filmada por el maestro de origen irlandés. También es destacable en este aspecto la figura del sheriff borracho que remite de nuevo a “Río Bravo” y, en concreto, al personaje de Dude interpretado por Dean Martin.

Por último se puede rastrear la huella de varios westerns estadounidenses en el planteamiento del filme y en algunas situaciones. Respecto al planteamiento remite tanto a “Wichita” (excelente western rodado por Jacques Tourneur en 1955 en el que un joven Earp-McCrea ponía orden en la ciudad del título tomada por los ganaderos) y la memorable “Johnny Guitar” (largometraje dirigida por Nicholas Ray en 1954 en la que un famoso pistolero, que como en esta película ocultaba su verdadera identidad, acudía a la llamada de la dueña del saloon ante los intentos del cacique del lugar de apoderarse de su propiedad). Por lo que respecta a las situaciones hay escenas que calcan otras ya vistas, como aquella en la que Earp mantiene una conversación con Leo, el abandonado y borracho sheriff de la localidad, sobre la ley que remite de nuevo a la que mantenía Burt Lancaster con un antiguo colega en la citada “Duelo de titanes”, o aquella en la que el héroe se ve rodeado en la habitación del saloon que recuerda vagamente a la vivida por Kirk Douglas en “El último tren de Gun-Hill” (John Sturges, 1959).

Pero a pesar de su falta de originalidad y de no ocultar sus influencias, o quizás por ello, creo que la película funciona razonablemente bien gracias a la labor de la pareja Capriotti-Mancori encargados de la fotografía, el holgado presupuesto que se traduce en una más que aceptable labor de ambientación y en el rodaje en numerosas localizaciones y, sobre todo, en el trabajo, también de influencia clásica, de Tulio Demichelli en el que destaca su preocupación por la planificación de las distintas escenas, ofreciéndonos varias secuencias muy bien filmadas, principalmente las de acción, como un notable y realista enfrentamiento nocturno de Earp con dos secuaces de Zack, la posterior pelea entre Bogan y Earp o el gran enfrentamiento final entre nuestro héroe y el villano, rodado de forma ejemplar.

Por lo que respecta al elenco, y como era también habitual, al frente del mismo nos encontramos con un actor estadounidense en horas bajas decidido a probar suerte en el cine europeo. En este caso al legendario personaje le dio vida Guy Madison, actor que tuvo su primer papel importante en “Hasta el fin del tiempo” un drama dirigido por Edward Dmytryk de 1946 en la línea de la más famosa “Los mejores años de nuestra vida”, para, posteriormente, especializarse en roles de acción, básicamente westerns de serie b, obtener un cierto éxito con la serie “Aventuras de Wild Bill Hickok” y terminar recalando en Europa en la década de los sesenta en donde se le pudo ver en numerosos euro-westerns. Su elección, con independencia de sus dotes interpretativas, creo que fue un acierto porque por su trayectoria era fácilmente identificable por el público como el típico héroe del Oeste honrado y preocupado por llevar la ley y la justicia allí donde iba.

El resto del reparto, y como también solía ocurrir en las coproducciones, lo componen intérpretes de distintas nacionalidades. Así nos encontramos con los dos personajes negativos a los que el director da un tratamiento diferente: por una parte el forajido mejicano Pancho Bogan al que nos lo describe con cierto respeto al ser un hombre con su propio código de honor (en un momento dado le confiesa al protagonista que él es un bandido pero nunca ha disparado a nadie por la espalda) y que está encarnado por el español, y casi imprescindible, Fernando Sancho, un papel que repetiría hasta la saciedad aunque en esta ocasión está muy comedido y, curiosamente, doblado por el excelente actor Francisco Sánchez (voz habitual, entre otros, de Charles Boyer, Gary Cooper, Vittorio de Sica o Cary Grant); y por otro, al alemán afincado en España Gerard Tichy dando vida al codicioso Zack Williams, un individuo taimado, carente de honor, que nunca da la cara, se vale de otros para hacer el trabajo sucio y cuyas verdaderas intenciones trata de ocultar; papel que también repetiría en bastantes westerns.

En roles positivos aparecen el italiano Massimo Serato dando vida al borracho Leo que no obstante conseguirá rehabilitarse y ofrecer su ayuda a Earp, y las francesas Madeleine Lebeau (la cantante que entonaba “La Marsellesa” ante los nazis en la inolvidable y emotiva escena de “Casablanca”) y, en su única película, Carolyn Davies como, respectivamente, Jennie Lee, la propietaria del saloon, y Clementine Hewitt, dueña de una mina objeto del deseo de Zack

En definitiva un tópico pero digno, correctamente interpretado y bien hecho euro-western de la primera época que, aunque esté muy lejos de los postulados leonianos, creo asegura un rato de entretenimiento.

GUY MADISON

Actor estadounidense (California 1922-California 1996) cuyo nombre verdadero era Robert Mosely. Tuvo su primer papel importante en 1946 en el drama dirigido por Edward Dmytrik “Hasta el fin del tiempo” con Robert Mitchum como coprotagonista. En Hollywood se especializó básicamente en westerns (entre otros protagonizó el film en 3D dirigido por Gordon Douglas “La carga de los jinetes indios” y “Desierto salvaje” de Anthony Mann) gozando de cierta popularidad con la serie “Las aventuras de Wild Bill Hitckok”, con la que se mantuvo en pantalla durante ocho años.

A principios de los años sesenta se trasladó a Europa donde rodó algunos “peplums” y películas de aventuras, debutando en el western mediterráneo en 1964 de la mano de Hugo Fregonese (director argentino que desarrollo gran parte de su carrera en Estados Unidos) en “La última batalla de los apaches”, película alemana de la serie basada en las novelas de Kart May protagonizadas por los héroes Old Shatterhand y Winnetou. A partir de esa fecha y hasta 1971 intervino en otros ocho spaghettis que alternó con varias películas bélicas y de misterio facturadas también en Europa.

Filmografía SW:

1964- La última batalla de los apaches
1965- Desafío en Río Bravo
1965.- El último rey de los incas
1966- Los cinco de la venganza
1967- Il fligio di Django
1967- I lunghi giorni dell’odio
1967- 7 Winchester para una matanza
1968- Bang, bang Kid
1970- Reverendo Colt

lunes

REVERENDO COLT


Reverendo Colt
Italia/España
1970
Director: León Klimovsky, Marino Girolami
Guión: Tito Carpi, Manuel Martinez Remis
Fotografía: Salvatore Caruso
Música: Piero Umiliani

Reparto:
Guy Madison, Richard Harrison, Ennio Girolami, María Martín, Germán Cobos, Steven Tedd, Perla Cristal, Alfonso Rojas, Mariano Vidal Molina, Cris Huerta, José Canalejas, María Salerno, Nino Marchetti

Milles "Colt", después de toda una vida como cazador de recompensas, ha llegado a hacerse una fama como un letal pistolero. Pero Milles de repente deja su antigua profesión, y para redimir sus penas, se hace reverendo, y se ha propuesto lograr fondos para crear una Iglesia donde poder llevar a cabo su nueva misión en la senda del Señor.

Por desgracia, su fama le precede, y cuando llega a su pueblo natal con la idea de comenzar una nueva vida, todos le siguen viendo como un frio y sanguinario pistolero.
Justamente el mismo día que Milles llega al pueblo, se produce un robo en el banco, y los ladrones huyen con el dinero dejando muerto al cajero. Como Milles es el primero que se acerca para intentar auxiliarlo, la gente se cree que él lo ha matado, y al sheriff no le queda otra que encerrarlo en la cárcel para evitar que lo lichen, mientras persigue a los ladrones.
No consigue dar con ellos, y Milles le propone un trato, que no es otro que lo deje libre para que él pueda atrapara a los forajidos, para recuperar el dinero y demostrar su inocencia. El sheriff accede, y el reverendo comienza la búsqueda.

Lo que parece una idea inicial bastante atractiva, como es ver la transformación de un salvaje pistolero en un bondadoso predicador, que pese a todo no duda en usar el revolver (aunque nunca mata, solo desarma o dispara a los sombreros), y las reacciones de los demás ante él, poco a poco se va difuminando en un guión bastante soso y aburrido. Cuando el Reverendo Colt sale detrás de los bandidos, se los encuentra atacando a una caravana de colonos, y decide ayudarles. Juntos escapan y se refugian en un fuerte abandonado, y allí esperan a que llegue su fin, mientras los bandidos de vez en cuando intentan atacarlos.

El grupo de colonos, formados por una suerte de personajes variados y que dificilmente podrían haber acabados juntos (un coronel sudista con su hija, un escoces con su señora, un tahúr con la viuda de su hermano...) no aportan nada, y son en su mayoría bastantes absurdos y sin chispa. El resto de la película se reduce a la presión psicológica de que a los colonos se le están acabando los suministros, y los prejuicios morales de algunos para cuidar a un bandido herido que se quiere redimir...

Guy Madison, estrella norteamericana de segunda fila en la televisión, que cuando su carrera en Hollywood comenzaba a apagarse, decide viajar al viejo continente y participar en esos nuevos westerns rodados en España, protagoniza la historia de este Reverendo "Colt". Madison demuestra el porque de que nunca pasara de ser un actor que no terminó de lograr el éxito, debido a su poco carisma delante de la pantalla.

Richard Harrison tiene el papel del Sheriff Donovan, y pese a que parece que en un principio su personaje va a estar bastante en pantalla junto con Madisón, rápidamente desaparece de la película nada más avanza un poco la trama. Poco más se puede resaltar del reparto, quizás al bueno de Cris Huerta, que esta vez le tocó hacer el papel de un escoces (con falda y todo), que supuestamente es un personaje que se usa como recurso humoristico, aunque más que risa da pena...

Tampoco es que se pueda intentar alabar su parte técnica, ya que la dirección es bastante lineal, como si de un trabajo de encargo se tratara, rodada sin pulso ni ganas, aunque con un aceptable nivel. Pequeño inciso para comentar que pese a que se presupone que la dirección corre a cargo de León Klimovsky, algunos datos afirman que realmente fue dirigida por Marino Girolami (padre del director E.G. Castellari y el actor Ennio Girolami), pero que aparece Klimovsky por una simple cuestión de subvenciones.

Algunos momentos de "humor" terminan de arruinar la sensación de seriedad con la que comienza la película, aunque en general, es un western bastante poco violento, que pese a que hay bastante tiroteos, casi nadie muere. Hasta el detalle ya comentado de que pese a su puntería infalible, el reverendo nunca mata. Se puede afirmar que se acerca más al western norteamericano, sobre todo en el mensaje de seguir el buen camino que nos quieren transmitir a lo largo de la historia, que al spaghetti western.

Y su innegable falta de presupuesto, algo que se nota demasiado en el atrezzo, el vestuario, los escenarios y hasta en los extras, hace que sea difícil poder darle mucha nota, y menos aún recomendar su visionado. (TEXTO 800SW)

GUY MADISON

Actor estadounidense (California 1922-California 1996) cuyo nombre verdadero era Robert Mosely.
Tuvo su primer papel importante en 1946 en el drama dirigido por Edward Dmytrik “Hasta el fin del tiempo” con Robert Mitchum como coprotagonista.

En Hollywood se especializó básicamente en westerns (entre otros protagonizó el film en 3D dirigido por Gordon Douglas “La carga de los jinetes indios” y “Desierto salvaje” de Anthony Mann) gozando de cierta popularidad con la serie “Las aventuras de Wild Bill Hitckok”, con la que se mantuvo en pantalla durante ocho años.

A principios de los años sesenta se trasladó a Europa donde rodó algunos “peplums” y películas de aventuras, debutando en el western mediterráneo en 1964 de la mano de Hugo Fregonese (director argentino que desarrollo gran parte de su carrera en Estados Unidos) en “La última batalla de los apaches”, película alemana de la serie basada en las novelas de Kart May protagonizadas por los héroes Old Shatterhand y Winnetou. A partir de esa fecha y hasta 1971 intervino en otros ocho spaghettis que alternó con varias películas bélicas y de misterio facturadas también en Europa.

Filmografía SW:

1964- La última batalla de los apaches
1965- Desafío en Río Bravo
1965.- El último rey de los incas
1966- Los cinco de la venganza
1967- Il fligio di Django
1967- I lunghi giorni dell’odio
1967- 7 Winchester para una matanza
1968- Bang, bang Kid
1970- Reverendo Colt

LEON KLIMOVSKI

Director Argentino nacido en Buenos Aires el 16 de octubre de 1906.
Klimovski iba para dentista, pero su pasión por el séptimo arte le hizo dedicarse al cine en cuerpo y alma, comenzando creando el primer Cineclud de Argentina. Como aquello no terminada de llenarle, pronto comenzó a dirigir cortos y algunos primeros largos.
A mediados de los años cincuenta, Klimovski emigra a España, donde termina afincándose para siempre.

Con un afán desmedido por hacer cine, es un director que no duda en poner en pie cualquier película que le ofrezcan o caiga en sus manos, haciendo que su filmografía, con cerca de sesenta títulos, a la par que irregular sea de una variedad de géneros notable, pasando por casi todos.
En el capitulo sobre el spaghetti, en general eran bastantes olvidables, rodados con pocos presupuestos y casi sin guión, haciendo que no sea precisamente un director estimado por los aficionados.

Otra cosa es sin embargo su posterior paso por el Terror, en el cual los estudiosos del asunto afirman que si aportó algunos títulos de indudable valor, sobre todo sus trabajos con el actor Paul Naschy. Algunas comedias, cine de detectives,el casi obligado cine de destape/erótico y cualquier otro genero que estuviera en alza componen el resto de trabajos del director, que a finales de los años 70 se despidió con "Violación fatal" (78), aunque un año después dirigió "La Barraca", una serie de televisión. Hay también que resaltar que en algunas ocasiones aparecía como actor en películas de otros directores, como "Amo tu cama rica" o "El robobo de la jojoya", y tiene filmado como guionista cerca de una docena de títulos.

Pese a que nunca contó con el favor del publico ni de la critica, en 1995 recibió el premio de honor de la Asociación de Directores de España, un galardón que sin duda le llenaría de satisfacción. Un año después, en 1996, moría en Madrid.

Filmografía SW:

1962- Torrejón City
1964- Fuera de la ley
1966- Dos mil dolares por Coyote
1066- Alambradas de violencia
1967- Un Hombre viene a matar
1969- Pagó cara su muerte
1969- El Valor de un cobarde
1970- Reverendo Colt
1970- Un Dólar y una tumba
1971- Un Dólar para Sartana