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sábado

DUELO DE TITANES


Título original: Gunfight At The O.K. Corral
Año: 1957
País: EE.UU.
Dirección: John Sturges
Intérpretes: Burt Lancaster, Kirk Douglas, Rhonda Fleming, Jo Van Fleet, Dennis Hopper, John Ireland, Lyle Bettger, Frank Faylen, Earl Holliman

Wyatt Earp (Burt Lancaster) es el sheriff de Dodge City. Doc Holliday (Kirk Douglas) es un antiguo dentista que maneja como nadie las pistolas, pero que ha abandonado su profesión debido a su afición por el juego. Debido a las circunstancias diarias del salvaje oeste, Earp salva la vida de Doc, y de esta manera se convierten en unos amigos inseparables. Entretanto, el malvado Clanton y su temible banda están haciendo de las suyas en Dodge City, y Earp necesitará de la ayuda de Doc para detenerle. Doc, por supuesto, no dudará un instante en empuñar las pistolas para ayudar a su amigo y, de paso, jugarse la vida en una emocionante aventura.

Un título clásico del western, más que por su calidad o por su aportación al género, por el duelo interpretativo de sus dos magníficos protagonistas. Lancaster y Douglas coinciden en sus excelentes cualidades para la faceta dinámica y expansiva de la actuación, que contagian enseguida al espectador. Una película con mucha acción y enfrentamientos clásicos, que cuenta con los mejores ingredientes del género y la valiosa banda musical de Dimitri Tiomkin

¡DESENFUNDA!


Título original
Draw!
Año 1984
Duración 98 min.
País Estados Unidos
Director Steven Hilliard Stern
Guión Stanley Mann
Música Kenneth Wannberg
Fotografía Laszlo George
Reparto
Kirk Douglas, James Coburn, Alexandra Bastedo, Graham Jarvis, Derek McGrath, Jason Michas, Len Birman, Maurice Brand, Graham McPherson, Vladimír Valenta, Linda Sorenson
Sinopsis
Un ex presidiario, que perteneció a la banda de Jesse James, se ve envuelto en una pelea en la que se comete un asesinato del que es acusado. El antiguo reo es perseguido por la justicia, pero escapa y se refugia en una habitación de un hotel, tomando como rehén a una actriz. Los habitantes del pueblo deciden buscar a un famoso sheriff, ya que creen que es el único hombre que puede apresarle... Un western con toques de comedia realizado para la televisión por cable.

La década de los 80 fue la peor para ese género que tanto queremos como el western sin lugar a dudas, sin embargo si se pueden rescatar del abismo alguna pequeña joya como esta película titulada “Desenfunda” que es de lo mejor que se hizo en su tiempo.

A pesar de estar rodada para televisión, nos encontramos con un western crepuscular, pero que le suma un tono de comedia ácida con ironía, muy elegante e inteligente.

La gran baza son los actores, ni más ni menos que dos veteranos como Kirk Douglas y James Coburn, dos de los más grandes actores del western, baste recordar “Pacto de honor”, “Duelo de titanes”, “El último tren de Gun Hill”, “Ataque al carro blindado” en el caso de Douglas y “Los siete magníficos”, “Mayor Dundee”, “¡Agachate maldito!”, “Pat Garret y Billy the Kid” en el caso de Coburn. Ambos se reúnen en esta cinta sorprendente donde se habla de muchas cosas como el amor y el sexo en la vejez, la violencia de la sociedad, la modernidad y sus artefactos...

Como curiosidad es el último western que hizo Kirk Douglas que con 66 años se conservaba con una forma física mejor que muchos veinteañeros. Por su parte James Coburn, uno de los más grandes, da un verdadero ejemplo de actuación. Los secundarios también están fenomenales destacando Linda Sorenson.

El director de esta interesante cinta es el canadiense Steven Hilliard Stern, uno de esos directores de televisión, que sin tener una filmografía especialmente destacada sí que posee algunos títulos apreciables como “El fantasma del vuelo 401” o “Zona de guerra: El parque”. Pero su mejor trabajo sin dudas es este western titulado “Desenfunda” Aunque es verdad que más que por su pericia por contar con un plantel de actores excepcionales, una fotografía y sonido más que bueno y sobre todo con un guión de Stanley Mann fantástico. No olvidemos que este guionista había trabajado con William Wyler, Alexander Mackendrick, Richard Marquand, Richard Fleischer o Don Taylor, casi nada.

En definitiva película muy recomendable para amantes del western y del buen cine en general, y que el propio Clint Eastwood reconoció en su momento esta película había sido una de sus inspiraciones para su obra maestra “Sin perdón”, al abordar la tercera edad de los pistoleros en el oeste. (TEXTO FILM AFFINITY)

miércoles

CAMINO DE LA HORCA



ALONG THE GREAT DIVIDE (USA 1951)
DURACIÓN 88 min.
DIRECTOR Raoul Walsh
GUIÓN Walter Doniger & Lewis Meltzer
MÚSICA David Buttolph
FOTOGRAFÍA Sid Hickox (B&W)
PRODUCTORA Warner Bros. Pictures

REPARTO
Kirk Douglas, Virginia Mayo, Walter Brennan, John Agar, Ray Teal, Morris Ankrum

Un sheriff escolta a un hombre acusado de un crimen y a su hija al pueblo donde debe ser juzgado mientras trata de evitar que sea linchado. Para ello tendrá que enfrentarse con el cacique del lugar y sus hombres.
Con una historia que sobre el papel ofrecía pocas novedades, Walsh y sus guionistas demostraron que en el western se podían hacer obras admirables sin apartarse de las reglas del género, buscando sus esencias. Walsh saca todo el partido a los exteriores y hace un relato económico que mantiene la tensión en todo momento. A destacar el trío protaginista, con un Kirk Douglas en su mejor momento, una preciosa Virginia Mayo con pelo corto y el siempre estupendo Walter Brennan.

viernes

DUELO DE TITANES


Título original
Gunfight at the OK Corral
Año 1957
Duración 122 min.
País Estados Unidos
Director John Sturges
Guión Leon M. Uris (Artículo: George Scullin)
Música Dimitri Tiomkin
Fotografía Charles Lang Jr.

Reparto
Burt Lancaster, Kirk Douglas, Rhonda Fleming, Kate Fisher, Jo Van Fleet, John Hudson, John Ireland, Lee Van Cleef, Kenneth Tobey, Earl Holliman, DeForest Kelley, Dennis Hopper, Jack Elam

Sinopsis
Wyatt Earp, el sheriff de Dodge City, se encuentra de nuevo con John "Doc" Holliday, un jugador borracho y tuberculoso a quien salvó la vida en una ocasión. Juntos tendrán que enfrentarse a la banda de los Clanton, una poderosa familia que tiene atemorizado a todo el pueblo.

John Sturges reunió a Burt Lancaster y Kirk Douglas, por aquel entonces en las cimas de sus carreras. Dos actores que entre ellos poseían una química única y que trabajaron juntos en no no pocas ocasiones. El director, que por aquellos años contaba en sus films con numerosas estrellas y característicos de primer orden, se sustenta sobre todo en las dos magníficas composiciones de ambos actores, logrando alejarles de las composiciones de Fonda y Mature, a pesar de ser los mismos personajes. Por otro lado se trata de uno de lo westerns más ambiciosos de su director, con una historia digamos más compleja o densa que el resto de sus incursiones en el género, abarcando más aspectos de los que aparenta a simple vista.

Una vez más en el cine de Sturges, este enfrenta a dos personajes antagónicos, distintas caras de la misma moneda. Lo que sería buena parte del esqueleto argumental de algunos westerns ya comentados en este ciclo —caso de ‘Desafío en la ciudad muerta’ (‘The Law and Jake Wade’, 1958) o ‘El último tren de Gun Hill’ (‘Last Train From Gun Hill’, 1959)— cobra aquí una mayor relevancia si cabe, dando la oportunidad de lucirse a dos monstruos como Douglas y Lancaster, que poco a poco matizan y visten sus personajes hasta unirlos en el espléndido clímax del film, el cual recoge el mítico duelo en la que probablemente sea la versión más espectacular de todas. Wyat Earp y Doc Holliday están del mismo lado de la justicia pero no de la ley. Earp representa la inquebrantable e incorruptible cara de la misma, siempre preocupado por hacer las cosas de la manera más correcta posible hasta que las circunstancias no le dejan otra opción. Lancaster con su porte casi señorial y su típica intensidad es el actor perfecto para el rol.

Doc Holliday, personaje más complejo, es el outsider, un hombre que busca continuamente enfrentarse a la muerte, presa de una tos maldita que poco a poco está acabando con él. El eterno solitario e incomprendido que incluso se desprecia a sí mismo, buscando en cada enfrentamiento con cada hombre que quiere matarle a aquel que ose liberarlo para siempre de su eterna pena. Menos idealista, con los pies en el suelo y el corazón aún más abajo, no quiere sentir apego por nada ni nadie, aunque el amor llame a su puerta en el rol que borda Jo Van Fleet, una perdedora que lucha con todas las armas posibles —incluida la más peligrosa, los celos— por retener a Holliday a su lado. Ambos se odian y aman al mismo tiempo, y se necesitan más de lo que el médico tuberculoso quiere reconocer. Douglas, también muy intenso, construye de forma modélica su rol, transmitiendo muy bien su proceso de autodestrucción.

‘Duelo de titanes’ posee tres actos perfectamente diferenciables y que corresponden a los tres pueblos en los que Earp ejerce como sheriff y que concluye en Tombstone, lugar donde tiene lugar el fatídico duelo. Hasta llegar a ese comentado clímax, los personajes centrales van acercándose cada vez más, conociéndose el uno al otro mientras nace un profundo respeto entre ambos. Earp y Holliday conforman la figura del héroe del oeste, complementándose el uno al otro, mientras de fondo unas notas de tragedia griega, sobre todo en lo que concierne al personaje de Holliday, visten un western que es algo más, mucho más, que un excelente relato violento de acción. A lo largo del mismo se mantiene cierta tensión, casi imperceptible, que explota en el tramo final, una set piece que por derecho propio forma parte de la antología de los duelos del género.

Y quizá más que nunca en una de sus películas, Sturges baña su film con un halo de amargura bien visible en sus últimos minutos. En una imagen que se repetiría hasta la saciedad, Earp tira su estrella de sheriff convencido al fin de que en determinados momentos la ley simplemente no llega. Y la marcha final en busca de su amor —papel a cargo de Rhonda Fleming—, mientras deja a Holliday atrás —aceptando con más claridad su destino— no es para nada un final feliz, más bien una cabalgada hacia un futuro incierto. Pocas veces la melancolía de la que a veces se tiñe el western fue narrada con tanto vigor.

Sturges realizaría una continuación titulada ‘La hora de las pistolas’ (‘Hour of the Gun’, 1967), con James Garner en el papel de Earp y Jason Robards en el de Holliday, pero no obtendría el mismo éxito y reconocimiento que esta.

KIRK DOUGLAS

Issur Danilovich Demsky, de nombre artístico Kirk Douglas (Ámsterdam, del Estado de Nueva York, 9 de diciembre de 1916), es un actor y productor de cine estadounidense. Entre sus papeles en el cine destacan su interpretación del pintor Van Gogh en El loco del pelo rojo y Espartaco, de Stanley Kubrick. Por su extensa y reconocida carrera, recibió un premio Oscar honorífico en 1996. El también actor Michael Douglas es hijo suyo. Sus padres eran judíos bielorrusos, origen que le produjo inconvenientes por la influencia del Macarthismo dentro y fuera de su profesión. Desde pequeño destacó en los deportes, en especial en lucha libre, desarrollando su físico, y en las funciones de actor, donde gustaba tanto dirigir como actuar.

Se graduó en letras en la Universidad de St. Lawrence. Después marchó a Nueva York, donde consiguió una beca en la Academia Norteamericana de Arte Dramático, lugar en el que permaneció hasta 1939, con 23 años de edad. En 1941 debutó, gracias a Lauren Bacall (que entonces iniciaba su carrera), en los escenarios teatrales de Broadway, pero luego fue llamado al servicio militar en la Armada de los Estados Unidos, que cumplió en 1942-1943, durante la Segunda Guerra Mundial, para después regresar a Broadway. Al ser licenciado con honores, volvió a Nueva York y en casa de una amiga hojeó una revista de modelos, donde aparecía una hermosa modelo y actriz llamada Diana Dill, la cual acabaría por ser su esposa en 1943, y con la que tendría dos hijos: Michael Douglas y Joel. En 1947, a los 30 años de edad, y ya con una cierta fama cosechada en Broadway, Lewis Milestone le propone como primer actor en el film El extraño amor de Martha Ivers, donde se revela como un actor de carácter. En 1949 interpreta a un boxeador en la película El ídolo de barro, de M. Robson, donde por su realista interpretación es nominado al Óscar al mejor actor.

Kirk se hizo conocido por su temperamental carácter y sus ideas de izquierdas, que le granjearon enemistades dentro de la alta cúpula de Hollywood. En 1951, Diana Douglas solicitó el divorcio a Kirk Douglas, debido a las incontables infidelidades del actor, que eran además públicas. No obstante, siempre mantuvieron una excelente relación amistosa y él le concedió a ella una pensión acomodada. En 1954 Douglas se casa por segunda vez con Anne Buydens, quien le da otros dos hijos. Fue nominado en tres ocasiones para un premio Óscar de la Academia, aunque nunca lo ganó debido a sus tendencias izquierdistas conocidas; sin embargo, fue galardonado en 1996 con un Oscar honorífico por sus 50 años de dedicación a la industria del cine. Muchos filmes que realizó son épicos, pero la más famosa y destacable es su actuación en Espartaco, de Stanley Kubrick, junto con las no menos magistrales actuaciones de Peter Ustinov, Charles Laughton y Jean Simmons. Las interpretaciones de Kirk Douglas son intensas y convincentes. Otra de sus famosas actuaciones y para la que fue nominado para Mejor Actor por tercera vez fue en El loco del pelo rojo, donde caracteriza al pintor Vincent Van Gogh y donde actuó Anthony Quinn. Curiosamente, Quinn sí ganó la estatuilla, como Mejor Actor secundario, por unos pocos minutos de actuación; ese fue un golpe bajo para Douglas.

Su fama es comparable a la de actores como Sir Laurence Olivier y Anthony Quinn. Dio a cada uno de sus filmes una marca distintiva donde la fuerza de sus actuaciones daba a cada film un renombre. Además codirigió varias películas y sostuvo un singular pleito con Stanley Kubrick por la producción de algunas de sus películas, lo que le restó fuerza en Hollywood y de hecho le sesgó en todas las nominaciones a premios. Intervino tanto en comedias como en dramas y ha encarnado personajes duros pero de fondo muy vulnerable: El ídolo de barro (M. Robson, 1949), Brigada 21 (W. Wyler, 1951), Cautivos del mal (V. Minnelli, 1952), Otra ciudad, otra ley (J. Kanew, 1986), Oscar (J. Landis, 1991), Diamonds (1999). Ha participado en numerosas producciones para televisión y en 1988 publicó su autobiografía (El hijo del trapero). Es uno de los actores más longevos de Hollywood. En 1991 sobrevivió a un accidente en helicóptero en el que fallecieron dos personas. En 1994 le sobrevino una trombosis leve que le provocó serios problemas psicomotores (paraplejia). A pesar de ello, habitualmente se le ve junto a su hijo Michael Douglas en algunos eventos del medio.

FILMOGRAFIA WESTERN

Camino de la horca (Along the Great Divide) (1951), de Raoul Walsh.
La ley de la fuerza (The Big Trees) (1952), de Felix Feist.
Río de sangre (The Big Sky) (1952), de Howard Hawks.
La pradera sin ley (Man Without a Star) (1955), de King Vidor.
Pacto de honor (The Indian Fighter) (1955), de Andre de Toth.
Duelo de titanes (Gunfight at the O.K. Corral) (1957), de John Sturges.
El último tren de Gun Hill (Last Train from Gun Hill) (1959), de John Sturges.
El último atardecer (The Last Sunset) (1961), de Robert Aldrich.
Los valientes andan solos (Lonely Are the Brave) (1962), de David Miller.
Camino de Oregón (The Way West) (1967), de Andrew V. McLaglen.
Ataque al carro blindado (The War Wagon) (1967), de Burt Kennedy.
El día de los tramposos (There Was a Crooked Man...) (1970), de Joseph L. Mankiewicz
El gran duelo (A Gunfight) (1971), de Lamont Johnson.
Los justicieros del Oeste (Posse) (1975), de él mismo.
Cactus Jack (The Villain) (1979), de Hal Needham.
El hombre de río Nevado (The Man From Snowy River) (1982), de George Miller.