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miércoles

DE HOMBRE A HOMBRE


De hombre a hombre (Da uomo a uomo)
1967Italia
Director: Giulio Petroni
Guionista: Luciano Vicenzoni
Fotografía: Carlo Carlini
Música: Ennio Morricone

Reparto:
Lee Van Cleef, John Phillip Law, Mario Brega , Luigi Pistilli, Anthony Dawson, José Torres, Franco Balducci, Bruno Corazzari, Felicita Fanny, Ignazio Leone, Carlo Pisacane, Angelo Susani, Vivienne Bocca, Mario Mandalari, Ennio Pagliani, José Terrón, Giovanni Petrucci, Guglielmo Spoletini, Walter Giulangeli, Elena Hall, Nazzareno Natale, Romano Puppo, Richard Watson, Archie Savage, Carla Cassola

Un niño ve como cuatro ladrones matan a su familia. Quince años después, se prepara para ir a matarlos. Pero un extraño pistolero se une a él, ya que en un principios parecen ir a por los mismos objetivos. "De hombre a hombre" es un excepcional Spaghetti western de los años buenos del genero, de produción enteramente italiana. Rodado por Giulio Petroni con una técnica envidiable, muy difícil de ver por este mundillo quitando a unos pocos.

Tomando como base la venganza, autentico motor de los spaghettis, junto con la codicia, reflejada en los hechos acaecidos a Bill (John Phillip Law) cuando era niño. En un magnifico prólogo, filmados de noche y con una copiosa lluvia, vemos la escena en la que una banda de forajidos mata a la familia del joven Bill. Él, escondido sin ser visto, observa de forma extraña la matanza, mientras se va quedado con los rostros y algunos detalles de los asesinos. Pasan los años, y el niño se convierte en un joven, que comienza a entrenarse en el manejo de las armas. Un buen día, llega a su pueblo un pistolero, de nombre Ryan (Lee Van Cleef). Al poco, Bill descubre que Ryan persigue a los hombres que mataron a su familia, así que pese a la inicial negativa de Ryan, el joven se une a el viejo pistolero.

Pese a que Bill tiene una gran maestría con las armas, aún esta muy verde, cosa que Ryan le demuestra un par de veces, en que lo deja tirado sin caballo, para evitar que este lo siga. Y es que Ryan no quiere a su lado un joven lleno de odio y venganza, ya que solo le traerá problemas. Es la extraña relación que se establece entre estos dos personajes uno de los hechos mas curiosos del film, aunque más realmente de parte de Ryan hacia Bill que viceversa, ya que Bill solo le interesa del viejo que le lleve hasta los forajidos. En un hermoso final, vemos lo que se esconde tras Ryan y sus sentimientos hacia el chico...

John Phillip Law, en su única aparición en el western europeo, borda el papel del impulsivo Bill. Y también está magnifico su compañero de reparto, el gran Lee Van Cleef, en un papel muy parecido a "El día de la Ira". Realmente, solo por el reparto, merecería la pena la película, sin duda. Ennio Morricone, por su parte, nos ofrece una de su mejores bandas sonoras, a la par con la de la Trilogia de Leone. Y la destreza del director ayudan a engrandecer la música, acertando plenamente con el montaje.

Y es que tanto el director, cosa que ya señalé antes, como el encargado de la fotografia, logran que "De hombre a Hombre" resalte por su acabado casi perfecto. Es esta una cinta con una extraña magia, desde su inicio, hasta su final en el pueblo de "el Viento". En resumen, un clásico del genero, y una obra maestra como película.

GIULIO PETRONI

Director y guionista nacido en el 21 de septiembre de 1917 en Roma, y que el pasado 31 de enero del 2010 en Roma a la edad de 92 años. Despues de graduarse en Literatura y antes de sus inicions en el cine trabajó simultáneamente con varias revistas literarias de la época como fueron "Quadrivio" y "El Tíber", e ingresó en el Partido Comunista, participando en la guerra como partisano.

Al acabar la guerra, Petroni empezó a hacer cine documental político en 1951. Y al mismo tiempo participa como ayudante de dirección en el rodaje de "Un marido para Anna Zaccheo" de Giuseppe De Santis, y "Finally Free" de Mario Amendola. Su primer largometraje fué en el año 59, "La cento chilometri" una comedia escrita por Massimo Franciosa.

Durante este tiempo escribió y dirigió cinco spaghettis, teniendo a su ordenes a grandes estrellas como Lee Van Cleef,John Phillip Law, Tomas Milian, Orson Welles y Giuliano Gemma entre otros. Sin duda, será "De hombre a hombre" el gran titulo por el que todos vamos a recordar para siempre a este director, una película considerada por muchos una de las obras maestras del spaghetti.

Giulio Petroni siguió trabajando en el cine hasta 1978 año en que hizo su ultima película "La poseida", donde como casi siempre dirigia y escribia el guión. Con el escaso exito y las duras criticas que recibió la película, Petroni tomó la decisión de dejar para siempre el cine y dedicarse a su otra pasión, la literatura.

Fimografía SW:

1967- De hombre a hombre
1968- Por Techo, las estrellas (...e per tetto un cielo di stelle)
1968- Tepepa /// Reseña adicional
1969- La noche de la serpiente (La Notte dei serpenti)
1972- La vita, a volte, è molto dura, vero Provvidenza?

JOHN PHILIP LAW

A los 70 años de edad falleció el 13 de mayo el actor estadounidense John Phillip Law, conocido por su participación como ángel ciego en la película de ciencia-ficción dirigida por Roger Vadim “Barbarella” (1968). Law nació el 7 de septiembre de 1937 en Hollywood, hijo de la actriz Phyllis Sallee. En los años 50 figuró como extra en algunas películas, entre ellas “Magnolia” (1951) de George Sidney, pero fueron los años 60, y generalmente en rodajes europeos, los más significativos de su carrera cinematográfica.

Además de compartir protagonismo con Jane Fonda en “Barbarella”, John Phillip participó en la misma década en películas como la estadounidense “Qué vienen los rusos, qué vienen los rusos” (1966) de Norman Jewison, la franco-italiana “Diabolik” (1968) de Mario Bava, o el spaghetti-western co-protagonizado por Lee Van Cleef “De hombre a hombre” (1967). Con posterioridad Law, que estuvo casado con la actriz Shawn Ryan, fue el Barón Rojo para Roger Corman en 1971, Simbad en “El viaje fantástico de Simbad” (1974) de Gordon Hessler y, entre otras películas, intervino en “Tarzán, el hombre mono” (1981) de John Derek. Uno de sus últimos estrenos fue “CQ” (2001), film dirigido por Roman Coppola.

FILMOGRAFIA

High Infidelity (1964)
Three Nights of Love (1964)
The Russians Are Coming, the Russians Are Coming (1966)
Death Rides a Horse (1967)
Hurry Sundown (1967)
Barbarella (1968)
Danger: Diabolik (1968)
Skidoo (1968)
The Sergeant (1968)
Certain, Very Certain, As a Matter of Fact... Probable (1969)
The Hawaiians (1970)
Strogoff (1970)
The Love Machine (1971)
The Last Movie (1971)
Von Richthofen and Brown (1971)
Stardust (1973)
The Golden Voyage of Sinbad (1974)
Open Season (1974)
The Spiral Staircase (1975)
A Whisper in the Dark (1976)
The Cassandra Crossing (1976)
Target of an Assassin (1976)
Eyes Behind the Wall (1977)
Ring of Darkness (1979)
Der Schimmelreiter (1978)
Tarzan, the Ape Man (1981)
Attack Force Z (1982)
Tin Man (1983)
Night Train to Terror (1985)
Striker (1987)
Moon in Scorpio (1987)[2]
Blood Delirium (1988)
Space Mutiny (1988)
Day of the Pig(1992)
Free Willy 2 (1995)
My Magic Dog (1998)
Wanted (1999)
CQ (2001)
The Three Faces of Terror(2004)
I Am Somebody: No Chance in Hell (2008) (original title: Chinaman's Chance)

viernes

HASTA QUE LLEGO SU HORA


HASTA QUE LLEGO SU HORA (C'ERA UNA VOLTA IL WEST)
1968
Italia/España
Director: Sergio Leone
Argumento : Dario Argento, Bernardo Bertolucci, Sergio Leone
Guión : Sergio Leone, Sergio Donati
Director de Fotografía : Tonino Delli Colli
Música : Ennio Morricone

Intérpretes:
Claudia Cardinale, Charles Bronson, Henry Fonda, Jason Robards, Gabriele Ferzetti, Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander, Paolo Stoppa, Frank Wolff, Marco Zuanelli, Al Mulock, Keenan Wynn, Simonetta Santaniello, Enzo Santaniello, Luigi Ciavarro, John Frederick, Spartaco Conversi, Aldo Berti, Michael Harvey, Antonio Molino Rojo, Benito Stefanelli, Frank Braña, Fabio Testi, Claudio Scarchilli, Aldo Sambrell, Salvo Basile, Bruno Corazzari, Claudio Mancini, Luana Strode, Tullio Palmieri, Renato Pinviroli, Ricardo Palacios, Robert Spafford, Bill Crawley, Francesca Leone, Raffaella Leone, Don Galloway, Livio Andronico, Paolo Figlia, Stefano Imparato, Frank Leslie, Luigi Magnani, Umberto Morsella, Enrico Morsella, Conrado San Martín, Giovanni Ivan Scratuglia, Dino Zamboni, Lorenzo Robledo.

SINOPSIS: Brett McBain, granjero viudo de origen irlandés, vive con sus hijos en una finca levantada sobre el terreno arenoso y desértico del Oeste americano. Allí piensa que será feliz con su segunda y reciente esposa, Jill, que debe llegar desde Nueva Orleans, y a la que prepara un fiesta de bienvenida. Pero antes, una partida de bandoleros acaba con las vidas de Mac y sus hijos. Cuando Jill llega a la hacienda queda impresionada por una matanza que nadie se explica.

Una obra maestra, tanto del Spaghetti western como del cine. Leone demuestra que sabe como volver a reinventarse, y cierra su camino por el western con esta brutal cinta en la que vemos como el progreso acaba con los tiempos de pistoleros montados a caballo. La película esta lleno de momentos brillantes, comenzando con el inicio, con la llegada de el protagonista a la estación, y su enfrentamiento contra los 3 pistoleros. Hay que decir que Leone lo rueda todo jugando con los tiempos, sin prisas en enseñar nada, recreándose en los detalles y en los personajes. Eso ha echo que a muchos no le termine de gustar "Hasta que llegó su hora", ya que se puede hacer demasiado larga, pero es que Leone se permite hacer lo que nadie hace, y es montar a gusto, sin la distribuidora imponiendo ni cortando.
Leone hablando sobre el film afirmó que el ritmo de la película es como los últimos jadeos de un moribundo antes de irse de este mundo, por eso la acción se retrasa o de repente se acelera.
Quizás en cuanto al reparto, Fonda esta sublime en el papel de un temible forajido que ni siquiera pestañea al matar a un niño, en su papel mas oscuro y siniestro. Y también hay que resaltar la insultarte belleza y sensualidad que desprende Claudia Cardinale, en otro gran papel.

La labor de dirección de Sergio Leone me parece de libro o de academia: la planificación de las escenas, los movimientos de cámara (maravillosos travelling, perfecta utilización de la grúa como en la escena en la que Jill llega al pueblo, uso racional del zoom), la combinación de planos cortos con planos largos, etc. Así la peli está plagada de grandes momentos: desde la larga secuencia inicial en la que tres pistoleros esperan la llegada del tren en el que viaja Charles Bronson que está inspirada en la famosa escena del tren de “Solo ante el peligro”; pasando por la presentación de Henry Fonda con la cámara rodeando su rostro hasta que vemos sus ojos azules, fríos como la muerte o el estupendo duelo entre Harmonica y Frank, con una gran labor en el montaje y un magnífico flashback a través del cual conoceremos el motivo de la venganza; hasta ese gran y metafórico final con la muerte de Jason Robards al mismo tiempo que llega el tren; así, como ya hiciese John Ford en “El hombre que mató a Liberty Valance”, Leone nos muestra cómo los personajes de Harmonica, Frank y Cheyenne, que han impuesto hasta ahora su ley a través de las armas, están condenados a desaparecer con la llegada de la civilización y a dejar paso a los educados habitantes del este, representados por el personaje de Jill, que son los que construirán y harán grande al país.

Tan importante como la labor de dirección de Sergio Leone es el trabajo de Ennio Morricone en la composición de la banda sonora (para mí una de las mejores de la historia del western), ya que va a crear un tema para cada personaje principal con el objetivo de que les identifiquemos con su melodía, así la música se convierte en un elemento dramático fundamental.
Tanto la fotografía del habitual en el cine de Passolini Tonino Delli Colli (¡qué bien retratado está el Monument Valley!) como la dirección artística son sobresalientes, beneficiados por un presupuesto nada cicatero. Por último, en cuanto a los actores creo que dieron lo mejor de sí mismos. Henry Fonda crea a uno de los mejores malos que he visto en el cine, Jason Robards está enorme en el papel de romántico y entrañable bandido, Charles Bronson no desentona como el vengativo pistolero lo que en su caso es decir mucho, y Claudia Cardinale, en un papel muy importante inusual en las pelis del oeste, demuestra que, aparte de ser una mujer muy bella, es una estupenda actriz que, tras trabajar con Fellini y Visconti, intentaba introducirse en los EEUU (acababa de rodar “Los profesionales” un gran western de Richard Brooks). Junto a ellos un gran número de estupendos secundarios, tanto europeos como Gabriele Ferzetti o Frank Wolf (éste era norteamericano pero desarrollo su carrera básicamente en Europa), como veteranos norteamericanos: Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander o Keenan Wynn. Además podemos distinguir en papeles muy cortos a varios habituales de los spaghettis entre los que destacan Aldo Sambrell, Fabio Testi o Frank Braña. De esta forma, con el casting, también se está subrayando la idea de combinar clasicismo con modernidad.

HENRY FONDA

Actor estadounidense (1905 Nebraska-1982 California) cuyo verdadero nombre era Henry Jaynes Fonda y patriarca de una saga de intérpretes: sus hijos Jane y Peter y su nieta Bridget. Posee una de las carreras más extensas y exitosas en la historia del cine con más de cien apariciones en la gran pantalla en las que con un estilo sobrio y contenido dotó a sus personajes de una gran profundidad, encarnando como pocos al norteamericano medio. Hijo de un impresor, sus primeros pasos se encaminaron hacia el mundo del periodismo que pronto abandonó por la interpretación teatral (una de sus grandes pasiones que nunca abandonó) primero como aficionado en el teatro de Omaha, dirigido por la madre de Marlon Brando, y, posteriormente, en Broadway con la University Player donde conocerá, entre otros, a James Stewart y Margaret Sullivan.

Tras protagonizar dos exitosas obras de teatro “I love you Wednesday” dirigida por George Cukor y “The farmer takes a wife” dirigida por Elia Kazan, se le abren las puertas de Hollywood y debuta en “Contrastes” (1935), adaptación de Victor Fleming de la última obra de teatro citada. Contratado por la poderosa Twenty Century Fox, durante las dos siguientes décadas se convirtió en uno de los actores más estajanovista de la época, participando en todo tipo de géneros con los más grandes directores: Fritz Lang (“Sólo se vive una vez” y “La venganza de Frank James”, segunda parte de “Tierra de audaces” que también protagonizó junto a Tyrone Power bajo la dirección de Henry King), William Wiler (“Jezabel” junto con la gran Bette Davis en su típico papel de malvada), Preston Sturges (“Las tres noches de Eva” extraordinaria comedia en la que padecía los enredos de Barbara Stanwyck), William Wellman (“Incidente en Ox-Bow” un excepcional western en el que se cuestionaba la ley de Lynch y ofrecía una imagen del oeste poco heroica). Pero es sin duda su colaboración con el genial John Ford la que más le va a marcar, así participara sucesivamente en “El joven Lincoln” (genial biografía de los primeros años como abogado de Lincoln), “Corazones indomables”(estupendo western ambientado en el siglo XVIII), la extraordinaria adaptación de “Las uvas de la ira” en la que dio vida a Tom Joad y por la que fue nominado al Oscar, “Pasión de los fuertes” (recreación bastante libre del duelo en el OK Corral),“El fugitivo” (fallida adaptación de una la gran novela de Graham Greene “El poder y la gloria”) y “Fort Apache” (primera parte de la mítica trilogía sobre la caballería en la que interpretó al Coronel Thrusday un clasista y racista militar trasunto de Custer).

En la siguiente década, liberado del contrato con la Twenty, espació sus apariciones en la gran pantalla; no obstante se le pudo ver en grandes películas como la colosal adaptación de la inmortal obra de Tolstoi “Guerra y paz” realizada por King Vidor, el magnífico thriller basado en un caso real “Falso culpable” de Alfred Hitchcock o los notables westerns “Cazador de forajidos” dirigida por Anthonny Mann y “El hombre de las pistolas de oro” filmada por Edward Dmytryk; además de reservarse el principal papel de “Doce hombres sin piedad”, que también produjo y por la que fue nominado de nuevo al Oscar.

La década de los sesenta supone la de su aparición en grandes superproducciones caracterizadas por sus espectaculares repartos como “Tempestad sobre Whasington” y “Primera victoria” ambas de Otto Preminger, “La conquista del Oeste” (una especie de compendio de los temas tratados en los westerns) o las bélicas “El día más largo” y “La batalla de las Ardenas”; además coprotagonizará notables películas como el duro thriller de Don Siegel “Brigada homicida” con Richard Widmark, que dio lugar a una serie de televisión, “El estrangulador de Boston” dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por Tony Curtis y el western paródico “El día de los tramposos” de Joseph L. Mankiewicz junto a Kirk Douglas. En 1968 rodará una de las cumbres del western “Hasta que llegó su hora” en la que, en una gran interpretación, dio vida a Frank uno de los pistoleros más fríos y despiadados, capaz de asesinar a un niño sin pestañear, vistos en un western. Su contribución al spaghetti se completó con su papel de Jack Beauregard en “Mi nombre es ninguno” (1973) film alegórico sobre la muerte del western. En la década de los setenta sus trabajos son cada vez más escasos y menos interesantes (incluso aparece en varias películas de catástrofes tan en boga durante esa época: “Tentáculos”, “El enjambre” o “Meteoro”). En 1980 recibió un Oscar honorífico y, por fin, al año siguiente obtuvo el Oscar al mejor actor por su papel en el film “En el estanque dorado” de Mark Rydell, película que, además, le dio la oportunidad de trabajar junto a su hija Jane.

En 1982 moría de un fallo cardiaco este gran actor del que John Ford a una pregunta de una periodista dijo “¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine”.

Filmografía SW

1968.- Hasta que llegó su hora
1973.- Mi nombre es ninguno.


miércoles

TU CABEZA POR MIL DOLARES


Tu cabeza por mil dolares (Per 100,000 dollari ti ammazzo)
1967
Italia
Director: Giovanni Fago
Guión: Sergio Martino, Ernesto Gastaldi
Fotografía: Federico Zanni
Música: Nora Orlandi

Reparto:
Gianni Garko, Claudio Camaso, Piero Lulli, Fernando Sancho, Carlo Gaddi, Claudie Lange, Bruno Corazzari, Susanna Martinková, Andrea Scotti, Silvio Bagolini, Dada Gallotti, Adriana Giuffrè, Rodolfo Valadier, Maurizio Tocchi, Giovanni Di Benedetto, Osiride Pevarello

Spaghetti dirigido en 1967 por Giovanni Fago que cuenta con gran parte del equipo de “Como lobos sedientos” (actores principales, productores, guionistas, director de fotografía y músico) en el que se narra, con cierta originalidad dentro de este subgénero, una historia de odio, envidia, rencor y avaricia entre dos hermanastros marcados por la traición que cometió uno de ellos en el pasado, y todo ello en el marco de unos EEUU devastados por la Guerra Civil.

Los aspectos más originales de esta película que me han llamado la atención son:

El tono marcadamente pesimista, melancólico y un tanto crepuscular que impregna toda la película y que, creo, se adelanta a varios spaghettis realizados a mediados de los setenta como “California” o “Keoma”, apreciándose este pesimismo no sólo en la actitud vital de los personajes principales sino también en el escenario en el que se desarrolla la acción en el que proliferan los pueblos fantasmas medio derruidos por el tiempo (como en el que tendrá lugar el enfrentamiento final) o directamente arrasados por la contienda bélica (como el rancho de Anne, la amante del protagonista), remarcándose, de esta forma, la sensación de caos vivida por los protagonistas.

El guión de la película, obra de Ernesto Gastaldi y de Sergio y Luciano Martino, con un fuerte carácter intimista, incluso se introduce un componente romántico, en el que, sobre todo en la primera parte, se da mayor importancia al drama en el que se ven inmersos los protagonistas que a la acción. Además cuenta con unos personajes mucho más perfilados de lo que es habitual en este subgénero que están profundamente marcados por su pasado que no pueden olvidar y que les conducirá a un final trágico; así Johnny le llega a decir a Anne “El pasado aunque queramos olvidarlo es como una vieja herida y las heridas se vuelven a abrir de vez en cuando”, para a continuación, en una bellísima y poética escena en la que de forma magistral se nos muestra la angustia ante la pérdida de un ser querido, soñar Johnny con su antiguo amor que de repente desaparece dejando sólo las huellas de su pisada en la playa que, a su vez, son borradas por las olas (pocas veces he contemplado una escena tan profundamente lírica como ésta en un spaghetti).

Lástima que en el tramo final sufra un cierto bache, el desarrollo de la historia se torne más previsible y los guionistas se recreen en los aspectos más sádicos y crueles, así por ejemplo el protagonista recibirá las habituales palizas y torturas, pero claro en caso contrario quizás no estaríamos hablando de un spaghetti.

En cuanto la estructura narrativa, no es, como en la mayoría de los spaghettis, lineal y en ella cobran gran importancia varios flasbacks que, para mí, presentan ciertas similitudes con los de “Agáchate maldito” al trasladarnos al pasado feliz de los dos hermanos. Así sabremos que formaban parte de una familia aristocrática del sur, por lo que con este hecho se subraya el grado de degradación alcanzado por los dos al haberse convertido el mayor en un cazador de recompensas y el otro en un forajido, al mismo tiempo que se muestra cómo se estaba incubando la semilla del desastre posterior y se explican los motivos del odio que sienten el uno por el otro. Especialmente conseguido creo que está el primero en el que, sin palabras y acompañado de una bella melodía, nos muestra la dureza que supone para el hermano menor (Clint Forest) sentirse inferior respecto a su triunfador hermano (Johnny), sentimiento que se tornará en odio cuando descubra que además éste es un bastardo.

Por otra parte creo que la película está elegantemente dirigida, muy cuidada y cuenta con grandes escenas estupendamente planificadas como el enfrentamiento inicial (precioso el movimiento de cámara con el que se inicia el film en el que se enfoca al campanario de una iglesia para ir bajando en una sola toma y terminar viendo la sombra de cuatro pistoleros a caballo); los bellos flashbacks, perfectamente fotografiados, a través de los cuales conoceremos el pasado de ambos hermanos; o el maravilloso y fratricida enfrentamiento final.

Desde el punto de vista técnico el film me pareció una maravilla, con una bella fotografía obra de Federico Zanni y una estupenda labor de ambientación que cuenta con abundantes localizaciones que van desde los típicos y polvorientos paisajes del interior a unos escenarios tan inusuales en este subgénero como son las playas. Pero lo que sobresale, para mí, sobre el nivel notable de la película es sin duda la hermosísima banda sonora de Nora Orlandi con un gran tema principal repetido con distintas variantes (con predominio de instrumentos de viento, con silbidos o con el protagonismo de una guitarra), así como otros de corte melódico (como el que se escucha con los flashbacks) que están casi a la misma altura del tema principal.

Por lo que respecta a los actores, Gianni Garko vuelve a estar muy bien en un personaje muy parecido al de “Como lobos sedientos” aunque aquí todavía más torturado, demostrando que era uno de los actores más sólidos de este subgénero; mientras que con Claudio Camaso (hermano de Gian Maria Volonte) tengo el mismo problema que con la película antes citada, ya que se parece mucho a su hermano y me da la sensación de que le imita en alguna escena, además está sobreactuado en alguna secuencia y tiende de forma natural al histrionismo, por otra parte creo que el film hubiera necesitado un actor de mayor entidad con el objeto de que pudiera transmitir los sentimientos acumulados por este personaje que siente celos, odio y envidia de su hermano mayor por ser mejor que él. Junto a ellos Claudie Lange que en el papel de Anne, la amante de Johnny que no consigue que éste olvide del todo a su antiguo amor, creo que transmite bastante bien la fragilidad de su personaje, Piero Lulli tan eficaz como siempre en su papel de líder de los forajidos y Fernando Sancho en una pequeña colaboración especial en su sempiterno papel de bandido mejicano.

En definitiva un buen y atípico spaghetti muy cuidado en sus aspectos técnicos y que creo está muy por encima de la media de este subgénero.


martes

LLEGA SARTANA


!!Llega Sartana!!...(Una nuvola di polvere... un grido di morte... arriva Sartana)
1971
España/Italia
Director: Giuliano Carnimeo
Productor: Eduardo Manzanos, Luciano Martino.
Guión: Eduardo Manzanos,Tito Carpi, Ernesto Gastaldi.
Musica: Bruno Nicolai.
Fotografia: Julio Ortas.

Reparto: Gianni Garko, Nieves Navarro, Massimo Serato, Piero Lulli, José Jaspe,Francisco Braña, Bruno Corazzari, Fernando Bilbao, Alfonso de la Vega.

Sartana es un personaje clásico del spaghetti western, como el Hombre sin nombre o Django.
Gianni Garko se puso detrás del personajes en cuatro ocasiones, siendo esta la ultima de ellas.
La historia se basa en 20 millones de dolares falsos y medio millón en oro. Ya os podéis imaginar el resto de la peli, como siempre, de lo mas tópico del genero. Encima un muy deficiente guión, sin pies ni cabeza, hace que uno la mayor parte de las veces no entienda nada de por donde van los tiros...
Quizás lo mejor de la cinta son eso, los tiros, y la forma en que el bueno de Sartana se quita a los 1000 malos del medio a lo largo de la hora y media de metraje.

Sartana, el mítico vengador del oeste, provoca un incidente intencional para ingresar a la cárcel y así, poder ponerse en contacto con Grand Full, el único hombre que puede ayudarlo a encontrar el paradero de un botín escondido por su socio Johnson, quien fuera asesinado. Pero, en prisión, hay muchos otros bandoleros que también desean encontrar el tesoro. Tras huir de la cárcel, Sartana se dirige a Mansfield donde conoce a Belle, viuda de Johnson, quien le ofrece la mitad del botín si la ayuda a encontrarlo. Giani Garko vuelve a interpretar a Sartana, uno de los personajes más populares del spaghetti western, en esta entretenida película dirigida por Giuliano Carmineo. Llega Sartana cuenta, además, con la musicalización de uno de los compositores más conocidos del género, Bruno Nicolai (El bueno, el malo y el feo, Mi nombre es Shangai Joe). Co-protagonizan Nieves Navarro, también conocida como Susan Scott (El retorno de Ringo) y Piero Lulli (Mi nombre es Shangai Joe).

Y es que la cosa no se termina de hundir por el buen hacer del director, que rueda bien las escenas de acción, y sobre todo por los actores, que medio mantienen unos personajes y unas situaciones absurdas en su mayoría. Y es que lo malo de usar el engaño, la traición y los giros es que como no los trabajes bien, pasa lo que pasa, que nada tiene sentido.
Pero bueno, uno se divierte viendo a Sartana de aquí para allá.
La escena final con el órgano ese gigante, pese a ser una copia de Django, la verdad es que queda muy bien.
Una pena, con un mejor guión hubiéramos estado antes una buena peli.
Aprueba por lo pelos...
Sin duda es de las más flojitas de la serie "oficial". (TEXTO 800 SW)

lunes

CUANTO CUESTA MORIR


Cuanto cuesta morir (Quanto costa morire)
1968
Italia/Francia
Director: Sergio Merolle
Guión: Biagio Proietti,
Fotografía: Benito Frattari
Música: Francesco De Masi

Reparto:
Andrea Giordana, John Ireland, Bruno Corazzari, Raymond Pellegrin, Sergio Scarchilli, Claudio Scarchilli, Giovanni Petrucci, Fulvio Pellegrino, Mireille Granelli, Ruggero Cressa, Betsy Bell, Giuseppe Altamura.

SINOPSIS: Scaife, Ralph y su grupo de cuatreros tras asesinar a unos cowboys y adueñarse de su ganado buscan refugiarse del crudo invierno en un pueblo. El sheriff del mismo, antiguo amigo de Ralph, ante los posibles desmanes de los pistoleros decide hacerles frente junto con un pequeño grupo entre los que se encuentra Tony, su hijo adoptivo y verdadero vástago de Ralph. Tras asesinar al sheriff, Scaife someterá a los acobardados habitantes a todo tipo de humillaciones y vejaciones, pero Tony escapará y se convertirá, con el apoyo de Ralph, en el necesario líder que dirigirá la revuelta contra Scaife.
Este spaghetti realizado en régimen de coproducción entre Francia e Italia supuso la única incursión tras la cámara de Sergio Merolle, un profesional vinculado a las labores de producción (“La batalla de Argel”, “Dos menos uno tres”, “Queimada”) y, constituye, para mí, un claro ejemplo de cómo el talento y la imaginación a veces se sobreponen a la falta de presupuesto. Para ello, junto con el prácticamente también debutante guionista Biagio Proietti, concibió un western de atmósfera claustrofóbica (ya que, a modo de un microcosmos, toda la acción se desarrolla prácticamente en el pueblo y sus alrededores, en los que se encuentran atrapados por el invierno los cuatreros y los habitantes del mismo) y trágica, que constituye un claro antecedente de la obra maestra de Sergio Corbucci, “El gran silencio” (ambos filmes se rodaron el mismo año pero, por lo que he leído, éste fue estrenado en septiembre y el de Corbucci en noviembre) no sólo por la atípica geografía para el spaghetti en la que tiene lugar la historia (los nevados parajes del Parque Nacional de los Abruzzo) sino también por el halo dramático y pesimista del film y por el personaje del malvado Scaife que, por su brutalidad y sadismo, remite necesariamente al de Tigrero interpretado por Kinski.

El filme cuenta con una doble lectura:
Más superficial como un western basado en el enfrentamiento de unos cuatreros con los pacíficos habitantes de un pueblo.
Más profunda e interesante ya que la historia puede entenderse como una crítica a los totalitarismos sufridos recientemente en Europa, como el nazismo (cuya cara más terrible fueron los lager) o con el poco conocido genocidio del campesinado ucraniano perpetrado por Stalin en la década de los treinta del siglo XX. Así el personaje de Scaife constituiría una metáfora de estos grandes dictadores (afirmará en un momento dado que “Los que se resisten son un problema técnico que acabo matando”) ya que a través del poder obtenido mediante la fuerza, la violencia y el miedo (practicará ejecuciones sumarísimas y públicas con una clara finalidad ejemplarizante) esclavizará a la población, sometiéndola a todo tipo de vejaciones y trabajos forzados a través de los cuales perderán, además de su libertad, su dignidad y su propia condición de seres humanos, por lo que a partir de ese momento, y al igual que las bestias, sólo sobrevivirán los útiles (Scaife en un momento dado llega a afirmar “Este pueblo es mío. Me pagaréis y viviréis sólo porque os necesito”).

Esta segunda lectura le sirve al director también para reflexionar sobre la violencia y su uso justificado en determinadas circunstancias, puesto que la libertad no nos es dada sino que hay que conquistarla y el precio a pagar por ella puede ser muy caro. El problema es que nos presenta una visión pesimista del ser humano caracterizado por su cobardía y su estulticia que le lleva a aceptar situaciones aberrantes y a ser incapaz de enfrentarse contra los que le tiranizan, de ahí la importancia de los líderes, en este caso encarnado por Tony, individuos llamados a dirigir la resistencia contra la opresión y a liberar a la comunidad sometida. Pero no sólo el fondo del western es muy interesante sino que formalmente es una película muy cuidada, lo que se aprecia en los distintos planos y secuencias, algunas de ellas magníficas por su sutileza (aquella en la que con sólo una mirada Scaife se da cuenta de la existencia de una antigua relación entre Ralph y el sheriff), por su concisión (el duelo final entre los dos maduros pistoleros es espléndido y rodado de forma breve al estilo clásico; ya que el director, frente a tanto enfrentamiento cansino imitador de los rodados por Leone con abundantes planos cortos de caras, colts, ojos y manos mientras suena un tema que enfatiza la acción, sólo necesita de dos planos que en perspectiva enfocan a los contendientes), por su inusual, para este género, poesía (preciosa la escena de la despedida entre el sheriff y su hijo adoptivo con la cámara paseándose y enfocando la estancia vacía), por su planificación (el excelente y realista tiroteo final) o por su inesperada violencia (el western arranca con una gran secuencia muda en la que un individuo se acerca a cuatro cowboys, desmonta del caballo, se quita despacio un guante y, sin mediar palabra, los acribilla a balazos).

Otros elementos muy positivos son la labor de Benito Frattari que no sólo saca gran partido a los espectaculares exteriores nevados bellamente fotografiados sino que hace un gran trabajo en la iluminación de los interiores, destacando algunos preciosos planos a contraluz; y la magnífica banda sonora de Francesco de Massi con un estupendo y triste tema principal, “Who is that man?”, cantado por Raoul que, con diversas variaciones, se repite aumentando la carga dramática del film.

Por lo que respecta a los actores, la película está protagonizada por Andrea Giordana (un actor que se prodigó poco en este subgénero pero, por lo que estoy viendo, parecía escoger muy bien sus filmes ya que también protagonizó la estupenda “Johnny el Vengador” y “El desesperado”, película que no he visto pero de la que tengo muy buenas referencias) que da vida a Tony, el necesario líder de la revuelta, y da la réplica perfectamente a John Ireland (veterano y sólido actor de Hollywood con películas en su haber tan destacadas como “Río Rojo”, “El político”, “Duelo de titanes” o “Espartaco”) que en esta ocasión encarna a Ralph, el verdadero padre de Tony, un individuo que superado por las circunstancias se convirtió en un pistolero y arrastra toda la amargura de esta situación por lo que intentará redimirse adiestrando en el manejo de las armas a su hijo para que acabe con Scaife, pero al mismo tiempo teme que Tony se convierta en lo que es él, un sanguinario pistolero, por lo que intentará que se olvide de sentimientos como la venganza ya que, en sus propias palabras, “La venganza no sirve. Termina siempre con la muerte”, con el objeto de que se convierta en el hombre que los habitantes del pueblo necesitan para liberarse de la tiranía y sólo con ese fin utilice la violencia. Junto a ellos, un gran Raymond Pellegrin hace una estupenda composición como el humanista (para él “Los hombres deben ayudarse”) y trágico sheriff que decide enfrentarse a Scaife aunque sabe que este hecho supondrá su muerte (extraordinaria la dramática escena en la que Scaife obliga a los habitantes del pueblo a ver su agonía) y Bruno Corazzani sobresaliente como Scaife, uno de los grandes malos de este subgénero, un ser amoral, cruel, sanguinario y violento que convierte su palabra en ley y se sirve de los hombres como si fueran animales esclavizándolos mediante la utilización de la fuerza.
En cuanto a los aspectos negativos, muy pocos para mí, destacaría algún error de raccord (el ataque del pequeño grupo del sheriff a los hombres de Scaife es nocturno pero cuando éste persigue a aquél se ha hecho milagrosamente de día) o la aparición de personajes desaprovechados, como la hija del sheriff, que creo tenían una gran potencialidad dramática pero desaparece a mitad de la película.
Como curiosidad comentaros que la canción del film es la misma que aparece en “Dos cruces en Danger Pass”.

En definitiva un poco conocido, excelente, sombrío, realista (las peleas, por ejemplo, están muy bien rodadas y no se alargan en exceso) y amargo spaghetti a reivindicar, y que todo aficionado a este subgénero creo que debería ver.