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sábado

MAS ALLA DE LA LEY


Más allá de la ley (Al di là della legge)
1968
Italia/Alemania
Director: Giorgio Stegani
Guión: Fernando di Leo, Mino Roli, Lorenzo Sabatini, Ina Hilger, Giorgio Stegani
Fotografía: Enzo Serafin
Música: Riz Ortolani

Reparto:
Lee Van Cleef, Antonio Sabato, Lionel Stander, Al Hoosmann, Graziella Granata, Gordon Mitchell, Bud Spencer, Gunther Stoll, Carlo Gaddi, Ann Smyrner, Herbert Fux , Romano Puppo, Adriana Facchetti, Enzo Fiermonte, Hans Elwenspoek, Valentina Arrigari, Mickey Knox, Salvatore Billa, Giuseppe Castallano, Sergio Ferrero, Nino Nini, Ferdinando Poggi, Ivan G. Scratuglia

SINOPSIS:
Un grupo de “honrados ladrones” (como se autodenominan), que habían robado el dinero de la nómina de los mineros transportado por un ingeniero europeo recién llegado al Oeste, se convertirán en los inesperados defensores de los citados mineros frente a un violento pistolero que capitanea una numerosa banda de forajidos.

Película dirigida por Giorgio Stegani en 1968 y que cuenta con gran parte del equipo de “El día de la ira” (productores, director de fotografía, músico e interprete principal) aunque pienso que el resultado es muy inferior.
La película cuenta con dos partes claramente diferenciadas. En la primera, que es la de mayor metraje, abundan los elementos cómicos al resaltarnos el carácter picaresco de los protagonistas, unos ladrones que siempre han evitado utilizar las armas. Mientras que en la segunda, a partir del momento en el que el protagonista es nombrado sheriff, se incrementa el carácter dramático de la película El problema, para mí, es que ambas partes están descompensadas y toda la parte más cómica se me hizo lenta y aburrida, mejorando el film bastante en su tramo final.

La dirección es correcta, con algunas escenas bien dirigidas, pero creo que Stegani no consigue dotar del dramatismo que requerían ciertas secuencias como por ejemplo la del duelo final que se salva por el buen hacer, una vez más, de Lee Van Cleef. Además el spaghetti cuenta con errores de racord bastante evidentes, así, por ejemplo, en la persecución de la carreta, por más bandidos que matan los protagonistas más quedan.

El guión vuelve a ser el talón de Aquiles de la peli con situaciones que se antojan grotescas y además, como ya he expuesto, creo que los guionistas no encontraron el equilibrio entre comedia y drama.Lo más destacable, para mí, es el tema principal compuesto por Riz Ortolani que recuerda a otros suyos como el de “El sabor de la venganza” y, sobre todo, la actuación de Lee Van Cleef que sabe dotar a su personaje de la hondura que requería, principalmente en el tramo final.

Junto a Lee Van Cleef aparecen un flojo Antonio Sabato como el ingeniero europeo, un correcto Lionel Stander como un colega de Lee llamado Predicador, un joven y sin barba Bud Spencer y Gordon Mitchell como el pistolero, actor que gracias a su peculiar físico daba muy bien como malo por lo que muchas veces se limitaba a estar y poco más.

LIONEL STANDER

Actor estadounidense (Nueva York 1908-Los Ángeles 1994), hijo de inmigrantes rusos cuya imagen ha quedado asociada al personaje de Maxwell, el chofer y hombre de confianza de Stefanie Powers y Robert Wagner en la exitosa serie “Hart y Hart”.

Tras estudiar periodismo en la Universidad de Carolina del Norte y trabajar como redactor en el Evening Journal (prestigioso diario de Nueva York), se decantará por la profesión de actor apareciendo en Broadway en varios montajes de obras de Eugene O’Neil. Además, gracias a su voz profunda, su presencia será reclamada durante los años treinta y cuarenta para numerosos programas de radio como “El show de Eddie Cantor”, “El show de Bing Crosby”, la serie “El alcalde de la ciudad”, “El show de Fred Allen”, etc.

Al mismo tiempo, en la década de los treinta, se produjo su debut en el cine, interpretando generalmente, dado a su peculiar físico, papeles de matones y hombres rudos aunque en ocasiones no exentos de un buen corazón.
Así hasta principios de los años cuarenta se le pudo ver, entre otros, en la comedia dirigida en 1936 por Leo McCarey y protagonizada por Harold Lloyd “La vía láctea” (Stander interpretaría el mismo papel en el remake realizado por Norman Z. McLeod en 1946 a mayor gloria del cómico Dany Kaye “El asombro de Brooklin”), “El secreto de vivir” (1936) típica comedia new dealista de Frank Capra con Gary Cooper y Jean Arthur, la primera versión de “Ha nacido una estrella” dirigida por William Wellman en 1937 e interpretada por Janet Gaynor y Fredric March o “El último gangster (1937) de Edward Ludwig en la que trabajó junto a Edward G. Robinson y James Stewart.

La década de los cuarenta marca el comienzo de los problemas de Stander con el Comité de Actividades Anti Estadounidenses al ser un miembro muy activo del Partido Comunista, por lo que será expulsado de la Republic. No obstante este hecho no le impedirá participar con pequeños papeles en largometrajes de la calidad de “Los verdugos también mueren” (1943) drama bélico basado en una obra de Bertolt Brecht dirigido por Fritz Lang e interpretado por Brian Donlevy, la cinta bélica “Guadalcanal” (1943) o el film negro de Henry Hathaway “Yo creo en ti” (1948) con James Stewart y Richard Conte.

En los años cincuenta sus problemas, debido a su ideología, se agravan al verse incluido en la tristemente famosa lista negra resultado de la denominada caza de brujas impulsada por el paranoico senador McCarthy, por lo que estuvo más de diez años sin aparecer en largometrajes, sobreviviendo como corredor de bolsa en Wall Street.

Su vuelta al cine se produjo a principios de los años sesenta y se le pudo ver, entre otras, en un pequeño papel en la comedia de Tony Richardson “Los seres queridos” de 1965. Ese mismo año decide trasladarse a Europa e interviene en una obra clave en la filmografía de Roman Polanski “Callejón sin salida” (1966). Durante su permanencia en el viejo continente (aproximadamente diez años) participará en películas de todo tipo de géneros: poliziescos como “Milán calibre 9”, aventuras como “La isla del tesoro” junto a Orson Welles, comedias como “Las tentaciones de Benedetto” y spaghettis de los que rodó ocho, entre ellos la obra maestra de Sergio Leone “Hasta que llegó su hora”.

A mediados de los setenta regresa a EEUU y, tras aparecer en filmes como “El puente de Casandra” (típico largometraje de catástrofe que contó con un gran elenco encabezado por Sofía Loren y Richard Harris) o el musical de Martin Scorsese “New York, New York” con Liza Minelli y Robert De Niro, obtuvo el papel de su carrera como el mencionado Max en la serie “Hart y Hart”, serie que se mantuvo en antena desde 1979 hasta 1984 con más de 100 episodios emitidos. En los últimos años de su vida volvería a interpretar al personaje del chofer de los Hart en una serie de episodios sueltos realizados en 1993 y 1994. A finales de 1994 moría debido a un cáncer de pulmón.

Filmografía SW

1968.- “Más allá de la ley”
1968.- “Hasta que llegó su hora”
1969.- “La colina de las botas”
1972.- “Tutti fratelli nel west…per parte di padre”
1972.- “Tedeum”
1973.- “Partirono preti, tornarono…curati”
1975.- “Guerreras rojas”
1975.- “Las nuevas aventuras del zorro”

GORDON MITCHELL

Actor estadounidense (Colorado 1923-California 2003) cuyo verdadero nombre era Charles Allen Pendleton. Tras participar en la II Guerra Mundial (intervino en la Batalla de las Ardenas y fue prisionero de guerra) y ya de regreso en los Estados Unidos cursó estudios universitarios de anatomía, fisiología y biología, trabajando como profesor de secundaria al mismo tiempo que se dedicaba a la práctica del culturismo, lo que le permite conocer a, entre otros, Steve Reeves en la famosa Playa del Músculo. Allí fue descubierto por Mae West que le contrató para su espectáculo teatral.

Debutó en el cine en el drama bélico de Andrew Marton de 1954 “Prisoner of War” con Ronald Reagan como protagonista, a la que seguirán sus participaciones, siempre sin acreditar, en films tan famosos como “El hombre del brazo de oro” (1955) de Otto Preminger, “Los diez mandamientos” (1956) de Cecil B. de Mille, “Río Bravo” (1959) de Howard Hawks o “Espartaco” (1960) de Stanley Kubrick.

Tras el éxito obtenido en Italia por Steve Reeves con la película “Hércules”, se convirtió en uno más de los llamados actores culturistas que probaron suerte en el peplum o películas de “espadas y sandalias” realizadas en el país transalpino. Su primer film con el que obtuvo gran popularidad, gracias a su imponente aspecto físico (medía más de 1,90 metros) y a pesar de que no hablaba italiano, fue “Maciste el Coloso” dirigido en 1961 por Antonio Leonviola en el que ya aparecía con su nombre artístico; a éste le siguió “Il gigante di Metropolis”, dirigida ese mismo año por Humberto Scarpelli, con el que revalidó la popularidad obtenida con el primero.

A mediados de los sesenta, con la decadencia de este subgénero, fue uno de los pocos actores de peplum que, junto con su amigo Richard Harrison con el que coincidió en varios films, se recicló y logró consolidarse en el nuevo subgénero pujante, el spaghetti western. En este sentido hay que recordar los intentos fallidos de actores como Gordon Scott con “El héroe del Oeste” y “Las pistolas del norte de Texas”, Dan Vadis que apareció en cinco spaghettis entre los que sobresale “El hombre del Sur” de Giorgio Ferroni o, el propio, Steve Reeves con “Vivo para matarte”.

El debut de Mitchell en este subgénero tuvo lugar con “Thompson 1880” y “3 colpi di Winchester per Ringo”, ambas realizadas en 1966 y a lo largo de su carrera, que se extendió hasta el mismo año de su muerte con “Malevolente”, intervino en 140 films de los que más de treinta fueron spaghetti westerns, entre los que destacan sus múltiples colaboraciones con Demofilo Fidani. El resto de películas, casi siempre de bajo presupuesto, pertenecen a los más variados géneros: bélicas, suspense, terror, aventuras, comedias e, incluso, eróticas, sobresaliendo su apariciones en el drama dirigido en 1967 por John Huston “Reflejos en un ojo dorado” con Marlon Brando y Elizabeth Taylor y en “Satyricon” dirigida por Federico Fellini en 1969.

Filmografía de SW:

1966- Thompson 1880
1966- 3 colpi de Winchester per Ringo
1967- Rita en el West
1967- Nato per uccidere
1967- Uccidi o muori
1967- John il Bastardo
1968- Sapevano solo uccidere
1968- Más allá de la ley
1968- Tammazo! Raccommandati a Dio
1968- Carogne si nasce
1969- Yo soy vuestro verdugo
1970- Arrivano Django e Sartana… é la fine
1970- Se t’incontro, t’ammazzo
1970- Inginocchi ati straniezo…i cadaveri non fanno ombra
1970- Giú le mani…Carogna
1971- Per una bara piena de dollari
1971- Tambores de venganza (Il giorno del giudizzio)
1971- Il suo nome era Pot
1971- Il magnifico West
1971- Vamos a matar Sartana
1971- Giú la testa…hombre
1971- Arizona Kid
1971- Era Sam Wallash… lo chiamavano “Cosi Sia”
1972- Un huomo chamato Dakota
1972- Scasanti…a Trinitá arriva Eldorado
1972- Alegri Becchini...arriva Trinitá
1973- Mi nombre es Shangai Joe
1973- Amico mio, frega tu… che frego io
1973- C’era una volta questa pazzo pazzo West
1974- I sette del gruppo selvaggio
1975- La tigre venuta dal fiume Kwai
1977- Zanna Bianca nel west
1979- Porno erótico western

martes

DJANGO Y SARTANA


Django y Sartana (Arrivano Django e Sartana... è la fine)
1970
Italia
Director: Demofilo Fidani (en algunos sitios dan a Diego Spataro como co-director)
Guión: Demofilo Fidani, Maria Rosa Valenza
Fotografía: Aristide Massaccesi
Música: Coriolano Gorri

Reparto: Hunt Powers, Gordon Mitchell, Franco Borelli , Simone Blondell, Ettore Manni, Dennis Colt, Celso Faria, Dean Reese, Paolo Rosani, Krista Nell, Amerigo Leone, Mariella Palmich, Attilo Dottesio, Mario Cappuccio, Giglio Gigli, Mario Dardanelli, Nuria Torray.

Burt Kelly (Gordon Mitchell), jefe de una banda de forajidos, después de lograr un gran botín, decide que necesita un rehen para escapar a Mexico, así que ordena a sus hombres que secuestren a una muchacha, hija de un ranchero local. Eso hace que el sheriff aumente la recompensa por la banda, atrayendo hacía ellos a Django (Hunt Powers), uno de los más temidos pistoleros y cazarecompensas del oeste. Además, Sartana (Franco Borelli), un justiciero misterioso, también se pone tras la pista de Kelly.

Demofilo Fidani, llamado por los críticos especialistas del género como el "Ed Wood" del spaghetti, fue un productor/guionista/director que se dedicó a rodar bastantes películas del western, la mayoría con presupuestos reducidos al mínimo. Como él mismo se encargaba de los guiones, sus películas acababan convertidas en una cosa extraña de personajes, la mayoría sin pies ni cabeza, y con tramas argumentales inacabadas o inexistentes. En la película de la que hablamos, todas estas claves son fáciles de apreciar, sobre todo la parte de un guión bastante pobre.
Después de que Burt Kelly se entera de que tiene tras de sí a Django y a Sartana, decide contratar a más forajidos para que acaben con ambos. Como era de esperar, ambos acaban con los pistoleros que se encuentran en su camino hacía la base de Burt Kelly, a la que finalmente acabarán llegando, y terminando con toda la banda y con Kelly. Como es normal, semejante simpleza de guión no permitiría lograr llegar a la hora y pico que se exige minimamente en cualquier film, así que a Fidani no le queda otra cosa que rellenar. Cabalgadas eternas de los forajidos y los protagonistas, partidas de poker, conversaciones entre personajes menores, en resumidas cuentas, escenas que no aportan nada a la película en sí, y que lo único que logran, aparte del propósito de su director de llegar a un metraje adecuado, es ralentizar la historia, y lograr aburrir al espectador, el cual poco a poco va perdiendo interés en el film.
Otro de los aspectos que se destaca es la serie B de la que está impegnada toda la película. Aunque, para algunos, esto es más una virtud que algo negativo.

Fidani tampoco es que sea un director muy avispado, se nota sobre todo en una dirección poco lograda, y que además falla hasta en lo que debería de ser el plato fuerte de la película, como son los tiroteos. Entre la mala planificación y el mal montaje, la mayoría de las veces nos encotramos con Sartana o Django disparando por disparar, para a continuación caer un forajido de no se sabe donde. Sobre la pareja protagonista solo salvaría a Hunt Powers, aunque claro, su Django no tiene nada que ver con el Django de Nero. Franco Borelli en cambio está bastante perdido como Sartana, y se une al tono descuidado general.

Poco más se puede destacar de la película en sí, salvo quizás un par de apuntes; el trabajo de los especialistas es muy logrado, haciendo que las muertes de los forajidos sean por lo menos vistosas. Y tambien quiero reconocer el trabajo de Gordon Mitchell como Burt Kelly, apodado "el Loco", y razón no le falta para ello; Kelly se dedica a hablar gritando, está siempre desquiciado, y su pasatiempo favorito es jugar al poker delante del espejo contra él, y normalmente al final acaba peleandose con su rival del otro lado del espejo porque afirma que hace las mismas trampas que él...

Pese a todo, despues de las malas criticas que Demofilo Fidani suele recibir siempre que se habla de él, he de decir que en honor a la verdad este "Django y Sartana", aunque a ratos se hace muy aburrida, y es dificil de seguir, tiene algunos buenos momentos (la sucesión de tiroteos y el numero exagerado de forajidos con los que acaban los protagonistas me parece una verdadera delicia de tan exagerado que es) y con un mejor montaje y un par de tramas más logradas hubiera sido una película digna. Eso si, los especialistas que han visto toda la filmografía de Fidani afirman que este puede ser su mejor trabajo. (TEXTO 800 SW)

viernes

EL DIA DEL JUICIO


El día del juicio (Il Giorno del giudizio)
1971
Italia
Director: Mario Gariazo
Guión: Franco Daniele, Mario Gariazzo, Nello Rossati
Fotografía: Alvaro Lanzoni
Música:Ennio Morricone, Claudio Tallino

Reparto: Ty Hardin, Craig Hill, Gordon Mitchell, Rossano Brazzi, Edda Di Benedetto, Rosalba Neri, Pinuccio Ardia, Jenny Atkins, Raf Baldassarre, Renata Black, Federico Boido, Stelio Candelli, Giuseppe Castellano, Giovanni Cianfriglia, Bruno Corazzari, Andrea Fantasia, Ugo Adinolfi, Fedele Gentile, Guido Lollobrigida, Tony Stevens, William Mayor, Vittorio Moroni, Nello Palladino, Patricia Patterson, Riccardo Pizzuti, Umberto Raho, Marilyn Rubi, Aldo Sala, Gaetano Scala, Attilio Severini , Luigi Tropeano, Nino Vingelli, Luciano Vincenzi, Robert Whitman, Paolo Perone

Película italiana de 1971 también conocida como “El día del juicio” que contó con un limitadísimo presupuesto como los otros dos spaghettis rodados por Mario Gariazo, un guionista y director que comenzó filmando tres westerns para, posteriormente, rodar películas de todo tipo de géneros desde poliziescos con una gran carga de violencia como “Sin conciencia” (1973) hasta filmes de explotación como “Hermano del espacio” (1988) que claramente intentaba aprovecharse del éxito del largometraje dirigido por Steven Spielberg “E.T. El extraterrestre”, pasando por películas de terror (“Play Motel” de 1979).
Un hombre al regresar de la Guerra de Secesión encuentra su rancho quemado y a su mujer, de raza india, y a su hijo asesinados. A partir de ese momento urdirá un plan para acabar con los criminales a través de un macabro plan para cuya consecución se valdrá de un juguete de su hijo (un pequeño tamborilero que se mueve dándole cuerda durante un minuto) y de su capacidad para travestirse.

Nos encontramos de nuevo ante el manido tema de la venganza que en esta ocasión está planteado sin ningún tipo de originalidad, incluso en el personaje principal se puede rastrear la huella de otros spaghettis. Así no sólo son claras las influencias de clásicos como “Por un puñado de dólares”, que cuenta con su respectiva reseña, (al protagonista le llaman El extranjero y logra obtener la confianza y convivir con aquellos a los que va a matar) sino también de otros spaghettis como “Django el Bastardo” (ya comentado en el blog) ya que al igual que en la película interpretada por Anthony Steffens por momentos se consigue una atmósfera un tanto irreal, incluso El Extranjero llega a afirmar: “Existen los fantasmas. Dejad que os lo diga yo que vivo entre los muertos”, y si aquél llevaba las cruces de los individuos a los que iba a matar, en ésta película el protagonista porta sus ataúdes; o de “Apocalipsis Joe” por la querencia del antihéroe hacia los disfraces (de enterrador, de jorobado transportista de ataúdes, de indio).Pero, para mí, el mayor problema del film, que no me ha gustado, radica en la ausencia de un mínimo de suspense a lo largo del mismo, tanto por un guión, escrito por el propio Gariazo, en el que todo nos lo dan hecho (desde el inicio el protagonista conoce la identidad de los asesinos) por lo que la película se reduce a una sucesión de duelos muy similares con la utilización del tamborilero (juguete que da el título a la película), reiterados hasta el aburrimiento y en los que El Extranjero repite siempre la misma frase sobre la duración de la cuerda del juguete; como por una dirección carente de ritmo, apresurada, falta de imaginación y con abuso del recurso, a lo Pekinpah, de congelar las imágenes de los pistoleros abatidos por El Extranjero. Además para poder llegar a una duración estándar y como la historia de la venganza no daba para mucho más, Gariazo se inventa otra subtrama, la de unos cómicos llegados al pueblo, lo que da lugar a escenas que rompen aún más el ritmo del film como una larguísima, soporífera, cutre (por la falta de extras haciendo de público) y carente de la más mínima tensión de la representación que llevan a cabo estos actores, en la que nos encontramos con los típicos primeros planos repetidos hasta la saciedad de las caras de varios personajes mirándose y sin decir nada, y todo ello con el único objeto de ver cómo acaba el protagonista vestido de piel roja y de un lanzazo con uno de los forajidos; mientras que otras carecen de lógica como la del asalto por parte de cuatro pistoleros a la caravana de los artistas (¿Qué pretendían obtener si se ve que los cómicos son unos muertos de hambre?).

Además hay diálogos, no sé si será por el doblaje, que rayan el absurdo, así la india que trabaja con los comediantes informa al protagonista que: “Cuatro hombres nos han pedido que les acompañemos a Silverstone. Nos bajaremos en el desvío”, para inmediatamente después preguntar la misma india “¿Has dicho en el desvío para Silverstone?”. Pues no sé, debe de tener el personaje un desdoblamiento de personalidad porque parece que mantiene conversaciones consigo misma.En cuanto a la banda sonora, ya no es que no sea original sino que alguien decidió “tomar prestados” los temas que compuso Ennio Morricone para la película de Sergio Corbucci “Los despiadados”.

Por lo que respecta a los actores, el western está protagonizado por un decadente Ty Hardin, actor al que no sé si es que le ofrecían productos de calidad ínfima o no tenía mucho ojo para escogerlos porque los tres spaghettis que he visto con él de protagonista (“El hombre del valle maldito”, éste y “Los violentos de Texas”, también dirigido por Gariazo) son flojísimos. Junto a él un avejentado Rossano Brazzi, actor italiano de recursos escasos pero que gozó de bastante popularidad a partir de finales de los cuarenta lo que le llevó a trabajar en las dos décadas siguientes en producciones norteamericanas con directores de la talla de Mervin LeRoy, Jean Negulesco, Joseph L. Mankiewicz, David Lean, Douglas Sirk, Henry Hathaway, Joshua Logan o Delmer Daves, da vida al sheriff del pueblo; Craig Hill, otro actor norteamericano que como Hardin emigró a Europa en busca de mejor fortuna, como el director de la troupe de cómicos, Rosalba Neri en un papel cortísimo interpreta a la esposa del protagonista que, si no recuerdo mal, no tiene ni una línea de diálogo; y Gordon Mitchell, otro norteamericano en este caso reciclado del cine de espadas y sandalias, en el rol de uno de los ayudantes del sheriff. Todos ellos bastante tienen con enfrentarse a los personajes que les han tocado en suerte.
En definitiva, un mal spaghetti realizado con un paupérrimo presupuesto (creo que podemos estar hablando casi de serie Z) que se hace muy tedioso tanto por un guión carente de ideas como por una dirección vulgar y recomendable tan sólo para aquellos que tengan verdadero interés por este subgénero y quieran conocer todo tipo de spaghettis.

lunes

YO SOY VUESTRO VERDUGO


Yo soy vuestro verdugo (Sono Sartana, il vostro becchino)
1969
Italia
Director: Giuliano Carnimeo
Reparto: Gianni Garko, Frank Wolff, Klaus Kinski, Gordon Mitchell, Ettore Manni, Sal Borgese, Renato Baldini, Federico Boido, José Torres, Tullio Altamura, Jean Louis, John Bartha, Bruno Boschetti, Samson Burke, Celso Faria, Giuseppe Mattei, Franco Pesce, Giovanni Petrucci, Ermelinda de Felice, Tchang Yu, Bruno Boschetti, Lorenzo Piani, Vittorio Fanfoni, Jose Balazote, Roberto Messina, Fortunato Arena
Guión: Tito Carpi, Enzo dell'Aquila
Fotografía: Giovanni Bergamini
Música: Vasco & Mancuso

Segunda entrega realizada en 1969 del mítico personaje creado por, entre otros, Gianfranco Parolini que en esta ocasión es sustituido en la dirección por Giuliano Carnimeo, bajo el seudónimo de Anthony Ascott, quien sería el encargado de llevar a la pantalla las aventuras de este antihéroe en cuatro ocasiones (tres de ellas protagonizadas por Gianni Garko y la interpretada por George Hilton.

En esta ocasión Sartana es acusado del robo “del banco más seguro del oeste” perpetrado por unos tipos vestidos como los guardianes del mismo y comandados por un individuo disfrazado de nuestro antihéroe. Como consecuencia se pondrá precio a su cabeza por lo que varios temibles cazadores de recompensas, curiosamente a los que conoce Sartana, y entre los que destacan un elegante jugador que paga sus deudas con las recompensas que obtiene por acabar con sus víctimas y un rico hacendado del sur, intentarán darle caza. Así que el protagonista no sólo tendrá que averiguar quién le suplantó en el robo sino que también deberá enfrentarse a sus perseguidores y, ya de paso, intentará obtener un beneficio económico.

Una vez más lo más destacable es el propio personaje, un dandy tanto por la ropa que viste (un traje y capa negros que contrastan con su impoluta camisa blanca y su corbata roja) como por sus modales, con un carácter en el que sobresale su ironía, que casi siempre actúa buscando el beneficio propio y está perfectamente encarnado por Garko. Por el contrario creo que están bastante desaprovechados un correcto y un tanto siniestro Klaus Kinski, que ya había participado en la primera de la saga y está más contenido que de costumbre, como Hot Dead el jugador y cazador de recompensas que, no obstante, pronuncia una de la mejores frases del film al comentar a una mujer mientras apunta con el revólver a su amante: “No se preocupe, cuando disparo no hago daño mato de golpe”, y un casi testimonial Gordon Mitchell en el papel de Deguejo que apenas aparece en dos escenas, la de su presentación como rico terrateniente y la del duelo final.