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viernes

ADIOS TEXAS "PRINCIPIO"


Adios, Texas (texas, addio)
1966
Italia/España
Director: Ferdinando Baldi
Reparto: Franco Nero, Alberto Dell'Acqua, Elisa Montés, José Suárez, José Guardiola, Luigi Pistilli, Livio Lorenzon, Hugo Blanco, Antonella Murgia, Ivan Scratuglia, Silvana Bacci, Mario Novelli, Remo De Angelis
Guión: Ferdinando Baldi, Franco Rossetti
Música: Antón García Abril
Fotografía: Enzo Barboni

Burt (Franco Nero) es un hombre de la ley en una ciudad de Texas, que al conocer del paradero del asesino de su padre, Cisco Delgado(José Suárez), escondido en México, decide ir en su busca para traerlo de vuelta a Texas y que sea juzgado por la justicia. Su hermano pequeño, Jim (Alberto Dell'Acqua), se une a él en su búsqueda.
Lo malo es que juntos descubrirán que el hombre al que buscan es algo más que el asesino de su padre...

Franco Nero vuelve a ofrecernos otro personaje que se queda en la retina durante mucho tiempo, en esta bellísima "Adiós, Texas". Burt Sullivan, protagonista de esta historia de justicia, es un hombre de pocas palabras, con una gabardina de cuero que le da un aspecto impresionante, y que siempre sabe lo que tiene que hacer, y que no duda en hacerlo, no importan los obstáculos que tenga que evitar para lograr sus objetivos. Y es que solo hay un momento en toda la película en el que Burt Sullivan titubea y se queda sin palabras, pero dura poco, y pronto vuelve a tenerlo todo claro.

Quizás lo mejor del personaje es que, pese a no tener muchos escrúpulos (su objetivo es capturar a Cisco, aunque para ello tenga que mirar para otro lado con el asunto de las mujeres esclavas o los asesinatos de los mexicanos), todavía tiene un mínimo de principios de justicia, que le hace querer llevar antes la justicia a Cisco, cuando lo normal sería que lo matara a la primera oportunidad. Pero por desgracia, Cisco no estará dispuesto a atraparse tan fácilmente.

Cisco Delgado, el villano de la historia, llevado a la pantalla por José Suarez, de forma tranquila y pausada, demostrando, eso sí, que es un carnicero capaz de cualquier cosa por un poco más de poder. Y es que ese es el principal problema con el que se encontraran los hermanos Sullivan, que Cisco es un poderoso cacique en México, con lo cual la empresa es aun más difícil.

Muchas virtudes tiene esta genial película, que quizás no es tan famosa como otros Sws peores que ella, pero que es un título que merece su sitio en el género;
Su magnifica fotografía, haciendo una vez más que Almería parezca Mexico o Texas.
Su buena banda sonora, a cargo de Antón García Abril, a medio camino entre el nuevo mundo de Morricone y la música clásica de los westerns de América.
Y la mano del director, Ferdinando Baldi, genial en la hora y media que dura "Adiós, Texas", antes de que comenzara a rodar copias horrorosas de Trinidad.

El resultado es una historia de justicia, con mucha violencia, con una revolución de por medio, con escenas de tiros rodadas de forma perfecta, y sobre todo con un Franco Nero que demuestra lo gran actor que es.

domingo

EL BUENO, EL FEO Y EL MALO


Título original
Il buono, il brutto, il cattivo
Año
1966
Duración
161 min.
País
Italia Italia
Director
Sergio Leone
Guion
Agenore Incrocci, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzoni, Sergio Leone
Música
Ennio Morricone
Fotografía
Tonino Delli Colli
Reparto
Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Eli Wallach, Aldo Giuffrè, Rada Rassimov, Mario Brega, Luigi Pistilli, Aldo Sambrell, Enzo Petito, Claudio Scarchilli, Al Mulock, John Bartha, Livio Lorenzon, Antonio Molino Rojo, Sandro Scarchilli, Chelo Alonso
Productora
Coproducción Italia-España-Alemania del Oeste; Produzioni Europee Associati (PEA) / Arturo González P.C. / Constantin Film Produktion

Dicen que en este mundo hay dos clases de personas: los que disfrutan con un buen western y los que no saben de cine. Dentro del western, la figura de Sergio Leone es imprescindible, a pesar de que su obra se etiquete como “spaguetti-western”. Tanto como John Ford, Howard Hawks, Anthony Mann o Sam Peckinpah. Su trilogía del dólar, también conocida como la del hombre sin nombre, por el personaje que Clint Eastwood, y ‘Hasta que llegó su Hora’ son cuatro de los títulos más importantes del género por excelencia del séptimo arte, dormido cómodamente en los dorados laureles, a pesar de exitosos títulos como ‘Sin Perdón’ (4 Oscars, entre ellos mejor película y director), del propio Eastwood, o recientemente el remake de ‘El Tren de las 3:10’, de James Mangold, que fue número uno en la taquilla de EE.UU.

‘El Bueno, el Feo y el Malo’ (‘Il buono, il brutto, il cattivo’, 1966) es la tercera parte de la mencionada trilogía (no argumental), tras ‘Por un Puñado de Dólares’ (‘Per un pugno di dollari’, 1964) y ‘La Muerte Tenía un Precio’ (‘Per qualche dollaro in più’, 1965), pero en valoración generalmente se la coloca la primera. En Imdb está considerada como la sexta mejor película de todos los tiempos, lo que sólo quiere decir que es un título tremendamente popular. Y eso a pesar de su extensa duración (excesiva a todas luces, pero es Leone) y de que el western parece ya algo del pasado, un tesoro enterrado que no interesa a las gentes modernas. Quizá un par de buenos remakes más hagan cambiar de idea a los vagos productores de Hollywood; como el propio Leone demostró, no se requiere una gran inversión para obtener un espectacular resultado.

El rubio (o el bueno) y Tuco (o el feo) son dos timadores que se aprovechan de las recompensas que en diferentes pueblos dan por la entrega de Tuco; el primero entrega al segundo, cobra el dinero y luego, a la hora de la ejecución, lo libera. El rubio decide romper la “sociedad”, pero Tuco no está de acuerdo y casi va a matar a su ex-compañero cuando, casualmente descubren la existencia de un gran tesoro escondido en un cementerio. De nuevo juntos, pues cada uno oyó una parte del lugar donde el botín está enterrado, tendrán que evitar a Sentencia (o el malo), quien también descubrió la existencia del dinero y hará lo que sea para encontrarlo.

Las dos horas y media de duración hacen de ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ una auténtica gozada, de principio a fin, para todo aficionado al western. Eso sí, elige un asiento realmente cómodo y prepara un buen surtido de comida y bebida, porque si no puede pasarte como al rubio en el desierto. La estructura del guión hace que la película puede verse como un “greatest hits” de las mejores situaciones que un western puede ofrecer. Casi parece que estemos ante una serie de breves episodios, que comienzan y terminan, aunque con una misión de fondo que los une y que será la que se resuelva al final del todo, cuando los destinos de los tres protagonistas se crucen y sólo uno pueda llevarse el botín. Como suele ocurrir en este género, la trama es sencilla, sólo es una excusa para desarrollar una serie de conflictos protagonizados por pistoleros en un paisaje desértico, reflejo de esas vidas que pueden acabar en cuestión de un segundo.

Pero una pistola y un sombrero no hacen a un pistolero. No al menos a uno que contribuya a crear un buen western. La interpretación, la presencia y el carisma de los actores son tan importantes como la forma en que están escritos y la visión del director, que debe saber aprovechar todos los recursos que el género ofrece, creados, desarrollados y perfeccionados a lo largo de décadas de obras maestras del cine. Sergio Leone entendió las reglas y las hizo suyas, revitalizando el western a partir de un estilo propio, absolutamente reconocible. A su éxito contribuyó, y de qué manera, Ennio Morricone, el genial compositor que por fin recibió un Oscar como homenaje a todo su trabajo. Es imposible separar las imágenes de la música de Morricone, todo está integrado a la perfección gracias a la destreza de un director como Leone; la secuencia del duelo final debería ser estudiada en todas las escuelas de cine, un prodigio de montaje. No es lo único, desde luego, para muestra el comienzo de la película, donde Leone no tiene que recurrir a los diálogos durante muchos minutos; y queda perfecto.

El bueno, el feo y el malo son Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef. Unos carismáticos personajes que se ajustan a los cánones pero que pueden moverse con total libertad, según lo requiera el momento; sólo el malo se mantiene más pegado a su condición, pero el bueno y el feo sólo buscan su propio beneficio, sólo quieren sobrevivir a costa de los demás (parece que no tengan otra salida). Así, aunque ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ es, globalmente, una triste visión de la vida de unos hombres destinados a morir por un (gran) puñado de dólares o una guerra absurda (la de secesión, en este caso), salpicada por abundantes escenas de acción, Sergio Leone no deja de lado ni la comedia ni el drama de telenovela. La secuencia de Tuco y su hermano son, integradas en el puzzle, de las que engrandecen la película, aunque no deje de ser un pegote que, separado del resto, podría pertenecer a cualquier melodrama de sobremesa.
De los tres protagonistas, hay que destacar especialmente a “el feo”, interpretado por Wallach, que realiza un trabajo memorable. Él pone todo el humor de la película y aunque su personaje sea despreciable, uno no quiere nunca su desgracia, especialmente al final, en esa escena tan angustiosa que se hace eterna (y está perfecta así, porque es así como Leone nos mantiene con los ojos como platos, pendientes de la pantalla). Eastwood repite el personaje de las dos películas anteriores, un tranquilo, casi inexpresivo, cazarrecompensas de extraordinaria habilidad con el revólver; es el particular héroe de Leone, un héroe que, igual que todos los demás, sólo busca su propio beneficio, y si para ello tiene que dejar un río de sangre, pues así será. Van Cleef vuelve con Leone, pero esta vez para aprovechar su físico, idóneo para encarnar a un villano, el más “malo” de la historia, presentado maravillosamente en los primeros minutos del film, asesinando a sangre fría y llevándose todo el dinero que le ponen por delante.
Rodada en Almería y Burgos, con un presupuesto de poco más de un millón de dólares, ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ se ha convertido en uno de los títulos más emblemáticos de la Historia del cine. Se trata de la película más popular de Sergio Leone, y sin duda es una de las obras maestras del western. Superior, por ambición, a las dos anteriores de la trilogía del dólar; afortunadamente no hay que quedarse con ninguna, sino disfrutar con todas. Con el problema del caballo de Eastwood en la primera, con la música del reloj en la segunda y con “il triello” en la tercera, por mencionar sólo algunos de los momentos más memorables de las tres obras de

Durante dos meses del caluroso verano de 1966, la Sierra de la Demanda se convirtió en parte de los Estados Unidos. Esta pacífica y temporal anexión fue obra de un curioso director de cine italiano, Sergio Leone, que encontró en la Peña de Villanueva y en el Valle del Arlanza los escenarios idóneos para rodar la tercer entrega de una serie de films, conocida en principio como ‘la trilogía de los dólares’. La película que Leone rodó en la Sierra de la Demanda fue ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ y hoy figura en la historia del cine como obra antológica del denominado spaghetti western.
Heredero del cine japonés. El primer spaghetti western que realizó Sergio Leone fue ‘Por un puñado de dólares’ (1964). El largometraje no era sino una versión en clave western del film nipón ‘Yojimbo’ (Akira Kurosawa, 1961). (Curiosamente, fue un crítico japonés quien acuñó el celebérrimo término spaghetti western para definir este subgénero.) ‘Por un puñado de dólares’ y su secuela ‘La muerte tenía un precio, de 1965, fueron rodadas íntegras en el desierto de Almería. Recreando así los escenarios del Oeste americano, ambas películas se desarrollan en un tono grandilocuente y lento, con grandes silencios, mucho polvo, primerísimos planos y explosiones de violencia desaforada.

AL OESTE DE LA DEMANDA

Leone repite esta fórmula narrativa, de excelente resultado comercial, en la tercera entrega, ‘El Bueno, el Feo y el Malo’. Pero ahora dispone de más medios y decide buscar nuevos horizontes. Aunque la película entremezclará en el montaje final tomas rodadas en Andalucía, las formaciones rocosas de la zona suroeste de la Sierra de la Demanda y el río Arlanza cautivan de tal manera al cineasta romano que se convierten en escenario de las andanzas de El Rubio (Clint Eastwood), Tuco (Eli Wallach), y Sentencia (Lee Van Cleef).
Entre Salas y Covarrubias. Tanto el elenco artístico de la película como los numerosos técnicos se reparten por los establecimientos hosteleros de Salas de los Infantes y Covarrubias, causando el lógico revuelo entre vecinos y veraneantes. El rodaje avanza sin más contratiempo que algún que otro ligero encontronazo de Van Cleef con el brandy de Jerez. No obstante, quienes trataron al actor norteamericano –un rostro clásico en la galería de villanos cinematográficos, fallecido de cáncer en 1989–, recuerdan su naturaleza amable y educada. Clint Eastwood ya era por aquel entonces el más solicitado. Discreto y refractario a la vida de estrella de cine, el actor siempre ha mantenido una cómoda distancia entre su faceta pública y su universo privado.

UN FILM ANTOLÓGICO

Muchos extras necesitó Leone para su película, que fueron reclutados entre los mozos de la zona. Éstos, a cambio de una estimable gratificación, se enfundaron disciplinadamente el uniforme azul de los yanquis, o bien el gris de los sudistas, y mataron o murieron con entusiasmo a las órdenes del director italiano. El film narra las aventuras de tres pícaros en la Guerra de Secesión norteamericana, que tratan de localizar un tesoro escondido en la tumba de un curioso cementerio circular, de cuya existencia han tenido noticia por diferentes circunstancias.
Una de las razones fundamentales que obligan a considerar esta película como antológica en su género es la soberbia banda sonora que firma Ennio Morricone. Al archifamoso tema principal hay que sumar el inolvidable ‘Éxtasis del oro’, que acompaña la escena del duelo (triello, porque es entre tres personajes) en el cementerio de Sad Hill.
Secuencias rodadas en la zona. Llama la atención el pasaje de la Misión de San Antonio. Los exteriores de esta secuencia se rodaron en Almería, en tanto que las tomas interiores se obtienen en la zona este de las ruinas del Monasterio de San Pedro de Arlanza. En la mesa de montaje se fundirán ambas. La acción nos muestra la llegada de Tuco con El Rubio (malherido), a la misión de San Antonio tras su travesía por el desierto. Aquí se encontrará con su hermano, el Padre Ramírez.
Para rodar la escena que transcurre en el campamento-prisión nordista de Batterville se construyó un imponente fuerte de 14.000 metros cuadrados al oeste del pueblo de Carazo. En esta escena se necesitó el concurso de numerosos extras. Militares con guarnición en Burgos engrosaron el contingente de figurantes ‘locales’. Tuco y El Rubio (sudistas), son detenidos por los yanquis y trasladados a este campamento-prisión. Aquí se encuentran con Sentencia (Lee Van Cleef), quien tortura a Tuco para averiguar el nombre del cementerio donse se hallan los dólares.

BATALLA DEL PUENTE LANGSTON

Otro pasaje soberbio de la película es la batalla del puente de Langston. Se trata de una secuencia en la que Tuco y El Rubio llegan a un puente por cuyo control sudistas y yanquis libran una aparatosa batalla. Para librarse de unos y otros, los dos compinches colocan explosivos en la estructura y lo hacen saltar en pedazos. Sergio Leone no regateó esfuerzos para conseguir la toma y colocó las cámaras en la margen derecha del Arlanza (no muy lejos del Monasterio de San Pedro), donde también situó al ejército nordista. Hubo que construir una presa provisional para dar al Arlanza, que en esa época del año baja bastante escaso de nivel, un aspecto más caudaloso. Con todo –y todos– en su sitio, se procedió a la espectacular voladura del puente, pero hubo un ‘pequeño’ error: las cámaras no estaban grabando en el momento de la explosión. Más de un mes de trabajo literalmente volatilizado y a empezar de nuevo. Se construyó en tiempo récord un segundo puente y, esta vez sí, la toma salió perfecta.

DUELO EN SAD HILL

Y así llegamos a la escena cumbre, la lucha final de los tres protagonistas en el cementerio circular de Sad Hill. Tuco descubre el cementerio y corre en busca de la tumba de Arch Stanton, donde cree que están escondidos los dólares, pero el dinero no está en esa sepultura. Más tarde llegan al mismo lugar El Rubio y Sentencia. El Rubio escribe en una piedra el nombre de la tumba donde está el botín y la coloca en medio del círculo empedrado. Llega el momento culminante de la película...

Del puñado al millón de dólares. A los espectadores europeos les encantó la película, pero en América no pudo estrenarse hasta 1969 debido a un problema de derechos legales. Finalmente, la United Artist decidió distribuir la trilogía de Leone y el éxito de taquilla fue clamoroso. Esto generó una serie de secuelas de baja calidad que contribuyeron eficazmente a que los críticos ‘serios’ pusieran la etiqueta ‘Material de desecho’ en todas las cintas spaghetti western, trilogía de Leone incluida. Pero no tuvo que pasar mucho tiempo para que esos mismos críticos se apercibieran de que dentro del spaghetti western sólo hay dos categorías: el cine de Sergio Leone, que es bueno, y todo lo demás. Así que, con la misma celeridad, la obra del antiguo ayudante de Vittorio de Sica y de William Wyler pasó a ocupar el lugar que en justicia merece dentro de la historia del séptimo arte.
Sergio Leone murió en su casa de Roma a consecuencia de un infarto el 30 de abril de 1989, a la edad de 60 años.

miércoles

DE HOMBRE A HOMBRE


De hombre a hombre (Da uomo a uomo)
1967Italia
Director: Giulio Petroni
Guionista: Luciano Vicenzoni
Fotografía: Carlo Carlini
Música: Ennio Morricone

Reparto:
Lee Van Cleef, John Phillip Law, Mario Brega , Luigi Pistilli, Anthony Dawson, José Torres, Franco Balducci, Bruno Corazzari, Felicita Fanny, Ignazio Leone, Carlo Pisacane, Angelo Susani, Vivienne Bocca, Mario Mandalari, Ennio Pagliani, José Terrón, Giovanni Petrucci, Guglielmo Spoletini, Walter Giulangeli, Elena Hall, Nazzareno Natale, Romano Puppo, Richard Watson, Archie Savage, Carla Cassola

Un niño ve como cuatro ladrones matan a su familia. Quince años después, se prepara para ir a matarlos. Pero un extraño pistolero se une a él, ya que en un principios parecen ir a por los mismos objetivos. "De hombre a hombre" es un excepcional Spaghetti western de los años buenos del genero, de produción enteramente italiana. Rodado por Giulio Petroni con una técnica envidiable, muy difícil de ver por este mundillo quitando a unos pocos.

Tomando como base la venganza, autentico motor de los spaghettis, junto con la codicia, reflejada en los hechos acaecidos a Bill (John Phillip Law) cuando era niño. En un magnifico prólogo, filmados de noche y con una copiosa lluvia, vemos la escena en la que una banda de forajidos mata a la familia del joven Bill. Él, escondido sin ser visto, observa de forma extraña la matanza, mientras se va quedado con los rostros y algunos detalles de los asesinos. Pasan los años, y el niño se convierte en un joven, que comienza a entrenarse en el manejo de las armas. Un buen día, llega a su pueblo un pistolero, de nombre Ryan (Lee Van Cleef). Al poco, Bill descubre que Ryan persigue a los hombres que mataron a su familia, así que pese a la inicial negativa de Ryan, el joven se une a el viejo pistolero.

Pese a que Bill tiene una gran maestría con las armas, aún esta muy verde, cosa que Ryan le demuestra un par de veces, en que lo deja tirado sin caballo, para evitar que este lo siga. Y es que Ryan no quiere a su lado un joven lleno de odio y venganza, ya que solo le traerá problemas. Es la extraña relación que se establece entre estos dos personajes uno de los hechos mas curiosos del film, aunque más realmente de parte de Ryan hacia Bill que viceversa, ya que Bill solo le interesa del viejo que le lleve hasta los forajidos. En un hermoso final, vemos lo que se esconde tras Ryan y sus sentimientos hacia el chico...

John Phillip Law, en su única aparición en el western europeo, borda el papel del impulsivo Bill. Y también está magnifico su compañero de reparto, el gran Lee Van Cleef, en un papel muy parecido a "El día de la Ira". Realmente, solo por el reparto, merecería la pena la película, sin duda. Ennio Morricone, por su parte, nos ofrece una de su mejores bandas sonoras, a la par con la de la Trilogia de Leone. Y la destreza del director ayudan a engrandecer la música, acertando plenamente con el montaje.

Y es que tanto el director, cosa que ya señalé antes, como el encargado de la fotografia, logran que "De hombre a Hombre" resalte por su acabado casi perfecto. Es esta una cinta con una extraña magia, desde su inicio, hasta su final en el pueblo de "el Viento". En resumen, un clásico del genero, y una obra maestra como película.

GIULIO PETRONI

Director y guionista nacido en el 21 de septiembre de 1917 en Roma, y que el pasado 31 de enero del 2010 en Roma a la edad de 92 años. Despues de graduarse en Literatura y antes de sus inicions en el cine trabajó simultáneamente con varias revistas literarias de la época como fueron "Quadrivio" y "El Tíber", e ingresó en el Partido Comunista, participando en la guerra como partisano.

Al acabar la guerra, Petroni empezó a hacer cine documental político en 1951. Y al mismo tiempo participa como ayudante de dirección en el rodaje de "Un marido para Anna Zaccheo" de Giuseppe De Santis, y "Finally Free" de Mario Amendola. Su primer largometraje fué en el año 59, "La cento chilometri" una comedia escrita por Massimo Franciosa.

Durante este tiempo escribió y dirigió cinco spaghettis, teniendo a su ordenes a grandes estrellas como Lee Van Cleef,John Phillip Law, Tomas Milian, Orson Welles y Giuliano Gemma entre otros. Sin duda, será "De hombre a hombre" el gran titulo por el que todos vamos a recordar para siempre a este director, una película considerada por muchos una de las obras maestras del spaghetti.

Giulio Petroni siguió trabajando en el cine hasta 1978 año en que hizo su ultima película "La poseida", donde como casi siempre dirigia y escribia el guión. Con el escaso exito y las duras criticas que recibió la película, Petroni tomó la decisión de dejar para siempre el cine y dedicarse a su otra pasión, la literatura.

Fimografía SW:

1967- De hombre a hombre
1968- Por Techo, las estrellas (...e per tetto un cielo di stelle)
1968- Tepepa /// Reseña adicional
1969- La noche de la serpiente (La Notte dei serpenti)
1972- La vita, a volte, è molto dura, vero Provvidenza?

JOHN PHILIP LAW

A los 70 años de edad falleció el 13 de mayo el actor estadounidense John Phillip Law, conocido por su participación como ángel ciego en la película de ciencia-ficción dirigida por Roger Vadim “Barbarella” (1968). Law nació el 7 de septiembre de 1937 en Hollywood, hijo de la actriz Phyllis Sallee. En los años 50 figuró como extra en algunas películas, entre ellas “Magnolia” (1951) de George Sidney, pero fueron los años 60, y generalmente en rodajes europeos, los más significativos de su carrera cinematográfica.

Además de compartir protagonismo con Jane Fonda en “Barbarella”, John Phillip participó en la misma década en películas como la estadounidense “Qué vienen los rusos, qué vienen los rusos” (1966) de Norman Jewison, la franco-italiana “Diabolik” (1968) de Mario Bava, o el spaghetti-western co-protagonizado por Lee Van Cleef “De hombre a hombre” (1967). Con posterioridad Law, que estuvo casado con la actriz Shawn Ryan, fue el Barón Rojo para Roger Corman en 1971, Simbad en “El viaje fantástico de Simbad” (1974) de Gordon Hessler y, entre otras películas, intervino en “Tarzán, el hombre mono” (1981) de John Derek. Uno de sus últimos estrenos fue “CQ” (2001), film dirigido por Roman Coppola.

FILMOGRAFIA

High Infidelity (1964)
Three Nights of Love (1964)
The Russians Are Coming, the Russians Are Coming (1966)
Death Rides a Horse (1967)
Hurry Sundown (1967)
Barbarella (1968)
Danger: Diabolik (1968)
Skidoo (1968)
The Sergeant (1968)
Certain, Very Certain, As a Matter of Fact... Probable (1969)
The Hawaiians (1970)
Strogoff (1970)
The Love Machine (1971)
The Last Movie (1971)
Von Richthofen and Brown (1971)
Stardust (1973)
The Golden Voyage of Sinbad (1974)
Open Season (1974)
The Spiral Staircase (1975)
A Whisper in the Dark (1976)
The Cassandra Crossing (1976)
Target of an Assassin (1976)
Eyes Behind the Wall (1977)
Ring of Darkness (1979)
Der Schimmelreiter (1978)
Tarzan, the Ape Man (1981)
Attack Force Z (1982)
Tin Man (1983)
Night Train to Terror (1985)
Striker (1987)
Moon in Scorpio (1987)[2]
Blood Delirium (1988)
Space Mutiny (1988)
Day of the Pig(1992)
Free Willy 2 (1995)
My Magic Dog (1998)
Wanted (1999)
CQ (2001)
The Three Faces of Terror(2004)
I Am Somebody: No Chance in Hell (2008) (original title: Chinaman's Chance)

martes

LA NOCHE DE LAS SERPIENTES


La noche de las serpientes (La notte dei serpenti)
1969
Italia
Director: Giulio Petroni
Guión: Fulvia Gicca, Enzo Gicca Palli, Giulio Petroni
Fotografía : Mario Vulpiani, Silvio Fraschetti
Música: Riz Ortolani

Reparto:
Luke Askew, Luigi Pistilli, Magda Konopka, Chelo Alonso, Guglielmo Spoletini, Franco Balducci, Giancarlo Badessi, Luciano Casamonica, Monica Miguel, Jose Torres, Gina Rovere, Lucia Bose, Ottavio Piccoli, Liliana Pavlovic, Bruno Boschetti, Paolo Natale, Clara Colosimo, Franco Valobra, Benito Stefanelli, Indio Gonzalez.

Producción italiana de 1969 filmada por Giulio Petroni, un director no tan conocido como Sergio Sollima o Sergio Corbucci ni con la reputación de éstos, y para mí a la altura del primero e, incluso, por encima del segundo. En su corta filmografía, apenas quince títulos, mostró predilección por el western, rodando cinco entre 1967 y 1972 que se caracterizaron (su último spaghetti “Ya le llaman Providencia” no lo he visto pero por lo que he leído es una comedia que según parece no merece mucho la pena) por su tono melancólico y por dar mayor importancia a los personajes (en sus westerns se lleva a cabo un estudio sobre la naturaleza humana) y a las relaciones entre ellos que a la acción mecánica.

Así, sus cuatro spaghettis se van articular en torno a la estrecha relación, a cuyo nacimiento y evolución asistiremos, entre dos personajes: en “De hombre a hombre” (1967) los personajes interpretados por Lee Van Cleef y John Philip Law establecerán una relación maestro-alumno que se tornará paterno-filial; en “Por techo las estrellas” (1968) nos encontramos con la relación “profesional” y afectiva de dos pícaros con caracteres opuestos que ni tan siquiera tienen un hogar, de ahí el poético título, unidos con el objeto de poder subsistir; en “Tepepa” (1969) el revolucionario mejicano al que daba vida Tomas Milian y el doctor inmerso en la revolución aparecen vinculados por un hecho luctuoso del pasado que condicionará su presente a pesar del creciente respeto e, incluso, admiración del segundo por el primero; mientras que en el filme que nos ocupa el alcoholizado pistolero se convertirá en el protector y, por momentos, improvisado padre del niño al que, en principio, debía matar.

Película, esta última, extraordinaria, y cuyo guión fue escrito por el propio Petroni juntoa Lorenzo y Fulvio Gicca Palli, que creo confirma al primero como uno de los directores más interesantes de este subgénero tanto por lo que cuenta como por la forma de contarlo.

SINOPSIS:
Luke, un alcoholizado pistolero que malvive junto a la banda de Pancaldo, es contratado para acabar con un individuo. Al acudir a la cita comprueba que la persona a asesinar es en realidad un niño y que él se convertiría posteriormente en el chivo expiatorio. A partir de ese momento pasará a ser el defensor del niño e intentará averiguar el porqué del encargo y quiénes están detrás de él, en un proceso que supondrá su rehabilitación física y moral.

El largometraje, cuya línea argumental sería retomada por Lucio Fulci en la recientemente comentada “Montura de plata” (1978), pivota en torno a varios temas relacionados con la condición humana:

En primer lugar nos encontramos con una historia, que hunde sus raíces en la moral cristiana, sobre el pecado, la culpa y la redención puesto que el protagonista es un individuo destrozado por haber matado accidentalmente a su hijo, cuyo único refugio y consuelo lo constituye el alcohol y que verá la posibilidad de exorcizar sus demonios y expiar sus culpas ayudando al niño y enfrentándose contra aquéllos que lo quieren ver muerto.

La segunda cuestión planteada es el de la codicia del ser humano, ya que el complot para asesinar a Manuel tiene por objeto adueñarse de su herencia consistente en 10.000 dólares. Además este tema le sirve a Petroni para llevar a cabo una crítica de la sociedad puesto que, conociendo su compromiso social y su condición de miembro del partido comunista italiano, no creo que sea casualidad que los personajes implicados sean el dueño de una cantina (representante de la burguesía y, por tanto, del poder económico), el alcalde (representante del poder civil), el sacerdote (representante del poder religioso) y el teniente de policía (representante del poder militar, ya que forma parte de un cuerpo militarizado) y a todos ellos, además, los iguala con la quinta implicada, una prostituta.

Además, nos presenta una sociedad en la que los militares ejercen su poder sobre el pueblo de forma despótica, casi absoluta, y sin ningún tipo de garantía, como lo prueba el hecho de que el teniente Hernández obligue al resto de los miembros del complot a seguir sus planes amenazándoles en caso contrario con la horca; así como, la escena en la que vemos a un campesino siendo azotado a la vista de sus vecinos en la plaza del pueblo o el plano en el cuartel en el que se lee la leyenda “Por la razón o por la fuerza”.

Por último tenemos un tercer asunto, la hipocresía. Así, nos retrata una sociedad profundamente falsa con escenas tan significativas como aquella en la que la mujer del alcalde llora falsamente su muerte cuando en otra anterior hemos conocido cuál era su verdadera relación o en la que el sacerdote pretende comprar, con el dinero robado de los cepillos, los servicios de Dolores, la prostituta, a la que en público increpa constantemente.

Pero, curiosamente, la mirada de Petroni hacia estos personajes abyectos es, salvo en el caso del teniente Hernández (un ser frío capaz de no detenerse ante nada para conseguir sus fines), en cierto modo piadosa, como si comprendiese sus debilidades, retratándolos como unos individuos patéticos y víctimas tanto de las circunstancias como de sus vicios. En este sentido son muy significativas distintas escenas como aquella en la que el alcalde intenta robarle a su mujer los 125 dólares necesarios para contratar al pistolero y evitar las amenazas de Hernández, la del cantinero intentando ahogar a Manuel en la que parece sufrir más que éste o la del sacerdote pretendiendo encamarse con Dolores.

Para encarnar a estos complejos personajes contó con un plantel de actores que desarrollaron su trabajo con gran eficacia. Luke Askew, un actor de carácter norteamericano al que hemos podido ver, para circunscribirnos sólo al ámbito del far-west, en la crepuscular “El más valiente entre mil” (Tom Gries, 1968) protagonizada por Charlton Heston, la para mí sobrevalorada “Sin ley ni esperanza” (Philip Kaufman, 1972) revisitación sobre la vida de los hermanos James y Younger, la innecesaria “El desafio de los siete magníficos” (1972) en la que cabalgó junto a Lee Van Cleef-Chris, la agónica “Pat Garret y Billy the Kidd (Sam Peckinpah, 1973) o la curiosa “Los justicieros del Oeste” dirigida e interpretada por Kirk Douglas en 1975, está estupendo en el rol del alcoholizado Luke, un personaje muy alejado del prototipo del pistolero spaghettero que, como le ocurría a Clay McCord en “Un minuto para rezar, un segundo para morir” (filme realizado un año antes y ya reseñado), se muestra como un individuo vulnerable; además de estar claramente influenciado por el personaje de Dude en la obra maestra de Howard Hawks “Rio Bravo” (1959), no sólo porque en los dos casos son seres que se han visto arrastrados a la bebida por un hecho ocurrido en el pasado, sino porque su presentación, en la que contemplamos su degradación moral, es muy similar: Dude, en una secuencia muda magistral no dudaba en recoger una moneda lanzada a una escupidera para pagarse un whisky, mientras que Luke se rebaja a limpiar las botas de un forajido para obtener su ración de tequila, en realidad orín; y porque en ambos casos su antiguo sombrero se convierte en símbolo de su rehabilitación. Nos encontramos, por tanto, ante un individuo profundamente herido, como señala Pancaldo a Hernández en el inicio del filme al comentarle que: “Tengo el hombre adecuado para ti. Lo suficientemente vivo como para matar a alguien y lo suficientemente muerto para que no le importe si le matan”; que, incluso, ha perdido su condición de hombre (el propio Pancaldo en esa misma escena vuelve a comentar refiriéndose a Luke: “Hace tiempo fue un gringo. Ahora no es mejor que un perro. Lo llamas con un silbido y camina con una patada”).

El habitual Luigi Pistilli, que ya había trabajado con Petroni en “De hombre a hombre” y en una de las mejores interpretaciones que le recuerdo, está sobresaliente, eclipsando al resto del notable reparto, como el teniente Hernández, un ser inmoral y corrupto que mantiene una especie de sociedad con Pancaldo, cuya única obsesión es hacerse con el dinero de la herencia caiga quien caiga.

Junto a ellos nos encontramos con un estupendo William Bogart, en realidad Gugliemo Spoletini, en el rol de Pancaldo, el típico revolucionario devenido en bandido con un peculiar sentido de la justicia. La ex bailarina cubana Chelo Alonso, inolvidable novia de Tomas Milian en la ya comentada “¡Corre Cuchillo, corre!”, perfecta, en su último papel para el cine, como la expansiva y descarada Dolores; mientras que el niño Luciano Casamonica, al igual que ocurría en la también comentada “Tepepa”, hace un gran trabajo en el papel de Manuel y Magda Konopka aporta su belleza a María, la bruja que ha recogido en su casa a aquél.

La película se redondea con la cuidada fotografía de Mario Vulpiani, una sobresaliente labor de ambientación y una gran y bellísima banda sonora de Riz Ortolani, en la que destaca un tema de corte clásico y melancólico e instrumentación minimalista, apenas se aprecia una guitarra acústica y algo de percusión, que me recordó a la canción principal compuesta por el gran Dimitri Tiomkin para “Solo ante el peligro”, con el que se identifica al protagonista y que se tornará más vivo con la utilización de guitarras eléctricas y una sección de vientos cuando éste se haya recuperado. También me parecieron muy adecuados uno de corte mejicano que orquesta las apariciones de Pancaldo y otro más propio de un filme de misterio o de terror que se escucha principalmente en la escena de atmósfera gótica en la que Luke llega por primera vez a casa de Manuel.

Por lo que respecta a los aspectos menos logrados, que para mí apenas empañan el resultado final, destacaría:

El abuso feista al recurso del zoom por parte de Petroni, en una película que, por lo demás, está impecablemente dirigida y a la que dota del ritmo pausado adecuado para la historia que cuenta. Pero ¡qué se le va a hacer si el dichoso zoom fue distintivo del spaghetti en particular y del cine realizado en esos años en general! Los continuos, pesados y horrorosos flasbacks que, creo, proliferan en exceso durante la primera parte de la película. La excesivamente rápida transformación del protagonista, aunque en caso contrario quizás se hubiese alargado en exceso el metraje. El final un tanto forzado y contrario al tono sombrío y de profunda amargura del filme.

En definitiva un magnífico y profundo western que se aleja de la ligereza y la falta de connotaciones morales de la mayoría de las películas que constituyeron este subgénero, por lo que creo es de obligada visión para todo aficionado. Lástima que su adquisición sea realmente difícil.

GIULIO PETRONI

Director y guionista nacido en el 21 de septiembre de 1917 en Roma, y que el pasado 31 de enero del 2010 en Roma a la edad de 92 años. Despues de graduarse en Literatura y antes de sus inicions en el cine trabajó simultáneamente con varias revistas literarias de la época como fueron "Quadrivio" y "El Tíber", e ingresó en el Partido Comunista, participando en la guerra como partisano.

Al acabar la guerra, Petroni empezó a hacer cine documental político en 1951. Y al mismo tiempo participa como ayudante de dirección en el rodaje de "Un marido para Anna Zaccheo" de Giuseppe De Santis, y "Finally Free" de Mario Amendola.

Su primer largometraje fué en el año 59, "La cento chilometri" una comedia escrita por Massimo Franciosa. Durante este tiempo escribió y dirigió cinco spaghettis, teniendo a su ordenes a grandes estrellas como Lee Van Cleef,John Phillip Law, Tomas Milian, Orson Welles y Giuliano Gemma entre otros. Sin duda, será "De hombre a hombre" el gran titulo por el que todos vamos a recordar para siempre a este director, una película considerada por muchos una de las obras maestras del spaghetti.

Giulio Petroni siguió trabajando en el cine hasta 1978 año en que hizo su ultima película "La poseida", donde como casi siempre dirigia y escribia el guión. Con el escaso exito y las duras criticas que recibió la película, Petroni tomó la decisión de dejar para siempre el cine y dedicarse a su otra pasión, la literatura.

Fimografía SW:

1967- De hombre a hombre
1968- Por Techo, las estrellas (...e per tetto un cielo di stelle)
1968- Tepepa
1969- La noche de las serpientes (La Notte dei serpenti)
1972- La vita, a volte, è molto dura, vero Provvidenza?

viernes

LA MUERTE TENIA UN PRECIO


La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più)
1965
Italia/España/Alemania
DIRECTOR Sergio Leone
GUIÓN Sergio Leone & Luciano Vincenzoni
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Massimo Dallamano

REPARTO
Clint Eastwood,Lee Van Cleef, Gian Maria Volonté, Klaus Kinski, Mario Brega, Luigi Pistilli, Roberto Camardiel, Benito Stefanelli, Lorenzo Robledo, Aldo Sambrell, Frank Braña, Mara Krupp, Peter Lee Lawrence, José Terrón, Ricardo Palacios, Enrique Navarro, Werner Abrolat, Natale Nazzareno, Antonio Molino Rojo, José Canalejas, Fernando Sanchez Polack, Jose Halufi, Nazareno Natale, Antonio Pica, Nosher Powell, Jose Riesgo, Jose Ortas, Juan Cortes, Antonio Moreno, Manuel Peña, Daniel Martín, Antonio Ruiz.

Segunda parte de la famosa trilogía. Si en la primera parte Leone comienza a poner las bases de su particular visión del western, y en la tercera aplica todo lo creado, en esta segunda se puede considerar que Leone termina de esculpir a los pistoleros, cazadores de recompensas y bandidos que unos años después poblaría las pantallas de los cines de medio mundo en cientos de spaghetti westerns.
Tras el gran éxito de "Por un puñado de dolares", el director consigue hacerse con un presupuesto mucho más elevado, logrando así poder ampliar los recursos y con ello subiendo el nivel de lo puesto en escena anteriormente.

Clint Eastwood vuelve a repetir en el papel protagonista de la cinta, con el personaje del "Manco". Este personaje se puede afirmar que es realmente el mismo que el que protagonizó "Por un puñado de dolares". Quizás puede ser una nueva aventura de el Hombre sin nombre, pero no se sabe sin antes o después de la anterior. El "Manco" es un espabilado caza-recompensas que no rehuye el enfrentamiento cara a cara con los hombres a los que persigue, y que normalmente esconde su mano derecha debajo de un mugriento poncho hasta el momento de disparar. El Manco es rápido, impulsivo y avaricioso. Buscando más presas, pone su atención en el "Indio", y es entonces cuando se cruza en su camino el Coronel Mortimer. El Coronel Mortimer es también un cazador de recompensas, aunque seguramente le dobla la edad a el Manco. En cambio, Mortimer es frio, calculador e inteligente, y si lleva tantos años en el asunto es porque siempre va por delante de sus presas.
Lee Van Cleef era, al igual que Eastwood, un pequeño actor norteamericano sin mucho éxito, pero que no dudó en acudir a la llamada de Leone, y la verdad es que al actor le salió perfecta la jugada, ya que logró que sus últimos años en el cine fuera considerada una estrella, llegando a protagonizar bastantes spaghetti westerns a lo largo de su carrera. Sin duda, su peculiar rostro le ayudaría bastante.
Su actuación en este su primer western europeo fue de sus mejores trabajos, y logró cautivar a muchos con este personaje. Un personaje que en el siguiente capitulo de la trilogía tuvo continuación, aunque bastante más oscura y con peores fines y propósitos. Y es que, mientras que su aliado perseguía simplemente las recompensas, a lo largo del visionado vamos descubriendo que Mortimer tiene una deuda personal pendiente con el Indio, y que no parará hasta acabar con él.

"Indio" es el villano de la película. Es el líder de una banda de pistoleros enloquecidos, al igual que Indio, el cual normalmente siempre esta drogado y fumado. Su falta de prejuicios es su seña de identidad. Gian Maria Volonté es el actor encargado de poner en pie semejante personaje, y sin duda que consigue trasmitirnos todas las contradicciones y el enloquecido mundo interior del mismo. Y es que, pese a que normalmente el Indio es capaz de matar sin pestañear, lleva años teniendo pesadillas con un hecho que hace que sus remordimientos no le dejen ni dormir.

Con un guión muchisimo más elaborado que en su película anterior, Leone consigue crear una historia lo bastante atractiva como para que el espectador se interese por los personajes, con unos diálogos muy conseguidos entre ellos.
Comienza la película presentándonos a los dos protagonistas, y vemos la forma de "trabajar" de cada uno en su profesión, apreciando bastantes diferencias entre ellos. Después, Leone dirige su mirada hacia una cárcel mexicana de la que el Indio escapa con la ayuda de los hombres de su banda. Este suceso, además de servirnos para conocer a el personaje de Volante, hace que los dos cazarecompensas se interesen por el fugado.
Cuando ambos pistoleros se encuentran, después de un primer enfrentamiento, unen sus fuerzas para poder detener a el Indio y su banda. Para ello, deciden que lo mejor es que el Manco se una a la banda, y así desde dentro poder detenerlos.

Pese a que Leone cuida mucho más el guión, no olvida que lo principal son las escenas de acción, y nos vuelve a mostrar todo su talento para la dirección y sobre todo para el posterior montaje.
Por medio de vibrantes imagenes, Leone consigue darle un ritmo no visto hasta la fecha en los westerns. Además, el director usa planos cortos con una gran maestría, con una fotografía también muy notable.
Leone sigue la misma ambientación que "Por un puñado de dolares", tanto en el tratamiento de los personajes como en los exteriores, con una Almeria más seca que nunca.
La misma violencia y bastantes muertes a mano de tanto los cazarecompensas como de los forajidos se vuelven a ver en el nuevo western de Leone.
Aunque sin duda no podemos olvidar el trabajo de la banda sonora, una música a cargo de el maestro Morricone, que sin duda ayudan a subir el ya de por si alto nivel de las imagenes.
Morricone vuelve a desarrollar toda una colección de inolvidables melodías que ya son parte de la historia del western, e incluso del cine en general.

GIAN MARIA VOLONTE

Gian Maria Volonté, pese a su corto numero de westerns mediterraneos, supo ganarse a la mayoría de los cinéfilos del genero, con unas interpretaciones de un nivel en general muy notables. Nacido en Italia en abril del 1933, Volonté se licenció en Arte Dramatico en Roma en el año 1957. Después de unos primeros trabajos en el teatro, cine y televisión, aceptó formar parte de una peli del oeste de bajo presupuesto rodada en el sur de Andalucía y a las ordenes de un desconocido director, seguramente confiado en que no pasaría de ser un mero trabajo menor. Realmente, nadie esperaba el gran éxito que tuvo aquella película, y lo que le supuso a todos los que trabajaron en ella, Volonté incluido.

Y es que su Ramón Rojo de "Por un puñado de dolares" era de los pocos que podían hacerle algo de sombra al Hombre sin nombre. Volonté sabe darle al personaje lo justo para que no aparezca sobreactuado, pero que nos deje claro la clase de persona que es el líder de la banda de la familia Rojo.

Pero si Volonté firma un gran trabajo en este su primer spaghetti western, su siguiente no desmerece para nada el anterior, incluso se puede considerar como aún mejor, y es que su Indio de "La Muerte tenía un precio", es aún más desquiciado y psicópata que Ramón Rojo, y pese a que la dificultad es más alta, Volonté logra volver a componer una maravilla de villano.

"Yo soy la revolución" vuelve a representarnos a Volonté como un bandido mexicano, aunque esta vez, su papel no es un psicópata asesino. Las andanzas de Chuco sirven para comenzar a utilizar el western como exponente de ideas politicas de izquierdas aparadas en la revolución mexicana, creando además un nuevo subgenero que daría un puñado de cintas de parecidas motivaciones.

El ultimo titulo de Volonté en el genero se trata de "Cara a cara", obra maestra del director Sergio Sollima. En este caso, su papel es el de Fletchet, un educado y recto profesor que llega al oeste por tratamiento medico. A lo largo de la cinta, vamos descubriendo como el personaje cambia, tanto física como moralmente, dando la oportunidad a Volonté de desplegar todo su talento. Por desgracia, Volonté no volvió más al genero. Dedicó su carrera a varios géneros, y a trabajar fuera de Italia de vez en cuando, logrando con ello muchos premios y reconocimiento, entre ellos al mejor actor tanto en el Festival de Berlín(Il caso Moro) como en el Festival de Cannes (La morte di Mario Ricci).
En 1990 fue considerado mejor actor europeo por Porte aperte, y un año después, recibió un León de oro por su carrera en el Festival de Venecia. Volonté muere de un ataque al corazón en 1994, mientras rodaba una nueva película en Grecia.

Filmografía SW:

1964- Por un puñado de dolares
1965- La muerte tenía un precio
1966- Yo soy la revolución
1967- Cara a cara

ROBERTO CAMARDIEL

Roberto Camardiel nació el 29 de noviembre de 1917 en Alagón (Zaragoza). En el año 1952 participa en su primera película "Persecución en Madrid". Camardiel tiene en su filmografía más de un centenar de trabajos en la gran pantalla, y también en la televisión. Por ejemplo aparece como el Alcalde Epifanio en la famosa serie "Verano Azul".
Su físico era ideal para la comedia o para ejercer de perfecto Sancho Panza del protagonista de la película o personajes similares que aportaban humor a la producción, con lo cual Camardiel no paró de rodar spaghettis, cerca de una treintena para ser algo más exactos.

Sus últimos trabajos en el cine estuvieron unidos a la comedia del "destape" de los primero años después de la transición, con títulos como "Cristobal Colón, de oficio...descubridor" o "El Cid Cabreador". Un siete de noviembre de 1986 moría en Madrid a la edad de 69 años. En el año 2007, el ayuntamiento de Zaragoza decidió darle el nombre del actor a un parque publico como homenaje.

Filmografía SW:

1963- El Llanero
1965- La muerte tenía un precio
1965- Adios, gringo
1965- El Hijo de Jesse James
1965- Joaquin Murríeta
1965- Johnny West
1965- Los Cuatro implacables
1966- Arizona Colt
1966- El Halcón y la presa/// Reseña Adicional
1966- La Muerte cumple condena
1967- Oro maldito
1967- Con el corazón en la garganta
1967- Siete mujeres para los Mac Gregor
1968- La ametralladora
1968- Entre Dios y el Diablo
1968- Un tren para Durango
1969- El valor de un cobarde
1970- Un dólar y una tumba
1970- Arizona vuelve
1971- Y ahora le llaman Aleluya
1972- Les llamaban y les llaman dos sinverguenzas
1972- En el oeste se puede hacer...amigo
1972- Una bala marcada
1972- The Return of Halleluja
1973- Uno, dos, tres... dispara otra vez
1981- El lobo negro


POR UN PUÑADO DE DOLARES


Por un puñado de dolares (Per un pugno di dollari)
1964
Italia/ España
DIRECTOR Sergio Leone
GUIÓN Sergio Leone, Duccio Tessari, Victor A. Cantena, G. Schock
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Jack Dalmas

REPARTO
Clint Eastwood, Marianne Koch, Gian Maria Volonté, Antonio Prieto, José Calvo, Wolfgang Lukschy, Mara Krup, Klaus Kinski, Luigi Pistilli, Joseph Egger, Panos Papadopoulos, Aldo Sambrell, José Canalejas, Daniel Martín, Antonio Molino Rojo.

A un pueblo llega un solitario pistolero. En el pueblo, dos bandas rivales se disputan el control del mismo. El pistolero comienza un curioso juego para que las dos bandas se enfrenten y que el pueda sacar beneficios economicos en la batalla.

Antes de continuar la serie ‘Rawhide’ (‘Látigo’ en nuestro país), el futuro intérprete de ‘Harry el sucio’, pensó que venirse a España a rodar una película podría significar una buena oportunidad para seguir desarrollando sus aptitudes como actor. Cambiar de aires, sobre todo porque ya estaba un poco cansado de la CBS y la mencionada serie, podía venirle bastante bien. Así que, con alguna que otra duda, los consejos de su mujer por aquel entonces, y la condición de que podría cambiar los diálogos de su personaje, cruzó el charco dispuesto a probar nuevas experiencias.

‘Il magnifico straniero’ fue el título con el que se rodó la película, cambiándolo por el que todos conocemos justo antes de su estreno. Eastwood no sabía quien era Sergio Leone, quien había hecho algún que otro peplum (género, o subgénero, que empezaba a entrar en decadencia en Italia) y colaborado en algunas superproducciones (fue el director de la segunda unidad de ‘Quo Vadis’ y ‘Ben-Hur’), y éste apenas conocía nada de Eastwood. Simplemente le había parecido interesante al verlo en algún que otro episodio de ‘Rawhide’. Pensó que podría envejecer su aspecto, poniéndole barba de días y cierto aspecto desaliñado. No se equivocó.

Eastwood no hablaba italiano y Leone no hablaba inglés, pero al poco tiempo acabaron entendiéndose a la perfección, pues ambos compartían una enorme pasión por el cine. A Sergio Leone se le consideró el padre del spagetthi western, algo que a él siempre le molestó. Lo cierto es que este film, en contra de todo pronóstico, fue el que terminó de impulsar dicho subgénero, que hasta entonces contaba con algunas producciones, sobre todo de origen alemán (anotar la graciosa anécdota de que en Italia, los espectadores pensaron que Clint Eastwood era una actor alemán, ya que ‘Rawhide’ aún no había llegado al país de la bota).

Leone le dio la vuelta a lo que hasta entonces se conocía como western. El director italiano cambió por completo las reglas de un género genuinamente americano, y aunque esto fue visto en un principio como una falta de respeto, no hay más que fijarse un poco para comprobar el profundo amor y cariño que Leone sentía por las películas norteamericanas. El personaje central rompía todos los moldes del típico héroe. Su entrada en escena ya marca por dónde irán los tiros, nunca mejor dicho, en el film. Su llegada a un pueblo fronterizo, en el que parándose a beber un poco de agua en un pozo, es testigo de cierta injusticia (a nuestros ojos) en la que no interviene. ¿Estamos ante el héroe o por el contrario es uno de los villanos? Leone se reserva esa información para más adelante, y nos sorprende mostrándonos a alguien sin ningún tipo de moral o ética al ofrecer sus servicios de pistolero a los dos bandos que se disputan el poder en el pueblo.

‘Por un puñado de dólares’ es un remake en toda regla de ‘Yojimbo’, el famoso film de Akira Kurosawa protagonizada por Toshiro Mifune, aunque en un principio Leone intentó disculparse poniendo todo tipo de excusas. Kurosawa montó en cólera y denunció a los productores, logrando ganar el pleito (los derechos de distribución internacionales fueron exclusivamente suyos). Dejando a un lado polémicas de este tipo, se puede apreciar que ‘Yojimbo’ tenía una historia que podía ser trasladada perfectamente al western (no nos olvidemos de que Kurosawa además rendía con ese film un homenaje al género en cuestión, sobre todo por sus admiradas películas de John Ford, pasión que compartía con Leone), pasado por el filtro que el director italiano estaba a punto de convertir en estilo. La amoralidad del film japonés también está presente en ‘Por un puñado de dólares’, subrayando esto con un incremento de la violencia hasta límites insospechados para la época (atención a la paliza que recibe el personaje central cuando es pillado in fraganti en una de sus artimañas).

Leone, además de una puesta en escena reforzada por unos decorados de una sequedad brutal, en perfecta armonía con el uso del formato scope, contó con dos elementos que hoy día son ya inmortales. Por un lado la inolvidable música compuesta por Ennio Morricone, que va más allá de ser un mero acompañamiento musical. Sus melodías, pegadizas hasta decir basta, muestran y sugieren las motivaciones o sentimientos de los actores de una forma que nunca antes se había visto. El compositor italiano, que a día de hoy sólo tiene un Oscar honorífico, se convertiría en el máximo referente de las bandas sonoras en películas de este tipo (a la copia le salieron copias hasta debajo de las piedras), llegando a expandirse en otros géneros, como ya todos sabemos.

El segundo elemento es, cómo no, Clint Eastwood, cuya composición sigue resultando, aún a día de hoy, una de las mejores de su larga carrera como actor. Con una sorprendente ironía, un laconismo utilizado como expresividad, y cierto sentido del humor (la escena en la que pide al sepulturero tres ataúdes, y después de matar a cuatro hombres le dice que se equivocó, que quería decir cuatro, es impagable), el actor compone un personaje inolvidable. Leone siempre dijo que Eastwood tenía tres expresiones: con cigarro, con sombrero, y sin sombrero. Lo que nunca dijo, porque tal vez ya se daba por entendido, es que con esa enorme economía de medios, Eastwood era capaz de transmitir muchísimo, y de ser totalmente creíble. Por otro lado, el actor nacido en San Francisco se encontraba por primera vez dando vida a un tipo de personaje que no le abandonaría nunca, y que raya en cierto modo con lo fantástico. Su aire misterioso (aparece en medio de una humareda, impasible, peligroso), su origen desconocido, su parquedad en palabras, nos hacen pensar en alguien no humano, o de carácter fantasmal. Esto queda bien patente en una de las secuencias finales, cuando uno de los villanos dispara seguidas veces a Eastwood, y éste se levanta una y otra vez mientras susurra palabras, que semejan por el tono ser de ultratumba. Leone demuestra inteligencia al poner el punto de vista en el villano, de modo que el espectador no tiene más datos que él, y se sorprende (aterroriza) de lo que sucede. El actor Gian Maria Volontè es el perfecto contrapunto a la sobriedad de Eastwood.

Clint Eastwood se volvió a los USA convencido de que la película se olvidaría, hasta que el impresionante éxito que tuvo en Europa le pilló totalmente por sorpresa (incluso no sabía nada de lo del cambio del título). Leone quedó encantado de poder contar con él, después de la negativa de varios actores como Charles Bronson, quien dijo que el guión le parecía el peor que había leído en su vida, o Henry Fonda, que despidió a su agente pues éste ni siquiera le enseñó el guión que Leone le hizo llegar (¿es necesario que diga en qué impresionante película trabajaron los tres unos años después?).

El western empezó a despuntar en Europa, al contrario de lo que sucedía en su país de origen. El cine americano ya llevaba un tiempo trayendo algunas de sus producciones al viejo continente, aprovechando las subvenciones que el cine recibía por aquí (lo que son las cosas, eh?). Eastwood volvería a recibir una llamada para interpretar otra película que haría historia, ‘Per qualche dollare in più’, conocida aquí como ‘La muerte tenía un precio’, en la que Leone y Eastwood tocarían la perfección, cosa que aquí no sucede por un par de detalles no demasiados molestos (la rivalidad de los bandos en realidad era algo fácil de solucionar, y esa cámara subjetiva en el personaje de Volontè cuando cae abatido). Sea como fuere, se disfruta de principio a fin.

CLINT EASTWOOD

Clint Eastwood(31-mayo-1930) es posiblemente el mayor mito viviente del cine, y uno de los iconos tanto del Westen como de los SW. Todo comenzó allá por 1962, cuando James Coburn rechaza un papelito en un western de un tal Sergio leone y la cosa le llega a Eastwood, que no duda en irse para el viejo continente, pese a lo lejano del rodaje, y lo discreto del sueldo. Aun no era una estrella, así que tenia que aceptar trabajos si quería ir subiendo peldaños. Había conseguido cierta relevancia trabajando en una serie Western rodada para la tele, así que Leone creyó que le podría servir como un buen vagón para entrar en el mercado americano.
"Por un puñado de dolares" (64) es la primera parte de la trilogía. En ella Eastwood pone en pantalla un nuevo tipo de héroe, junto al nuevo Western que nos presenta Leone. La cinta estaba basada en "Yojimbo", una obra maestra de de A. Kurosawa. Leone se saca de la manga todo un nuevo genero con esta primera película. Un gran éxito de taquilla en Europa propició que al año siguiente "La muerte tenia un precio" siguiera creando las bases del SW.Y el éxito de la trilogía fue internacional con "El Bueno, el Feo y el Malo", donde Leone demuestra lo que es capar de inventar con mas dinero.
En la trilogia Eastwood siempre hacia el mismo papel, el de un pistolero americano sin nombre que va a su aire ( aunque en el fondo no era de los peores que rondaron por la trilogía).
Según cuenta la rumologia, el poncho que llevaba en las 3 películas se lo compró el mismo al inicio del rodaje de la primera. A saber lo que puede valer ese poncho ahora...

Pues lo había conseguido, la trilogía había convertido a Eastwood en una nueva estrella del firmamento americano, así que ya podría conseguir mas trabajo en su país.
Lo malo es que lo primero que le pidieron a la vuelta a su país es que rodara un Westen, con mucha influencia de los de Leone, así que le tocó volver a ponerse los revólveres.
"Cometieron dos errores" (67) es un discreto film, pero el publico quería mas westerns, y eso es lo que tocó rodar. Y es que hasta el personaje parece el mismo de las trilogías...

Algo mejor fue "Dos mulas y una mujer" (69), con una banda sonora impresionante, sobre todo con el tema principal. Y es que el maestro Morricone es muy grande. Aquí ya Eastwood se tiene hasta que volver a poner el poncho, pero la cinta es mucho mejor que la anterior, pena de la actriz que lo acompañaba en la cabecera del reparto. Unos años después, decide que su segunda película para dirigir será "Infierno de cobardes" (72), que si que es verdaderamente un SW, pese a estar rodada en USA. En ella nos cuenta la historia de un pistolero que llega a un pueblo lleno de cobardes y atemorizados ciudadanos. El pistolero liquida a los dos secuaces que tenían alquilado el pueblo para protegerlos, y deciden contratarle a él. Pero hay mucho mas detrás de lo que parece un guión normal. Infiernos de cobardes es una genial SW psicológico, que ya nos enseña lo que esta por venir. Como director, demuestra que había aprendido mucho de Leone y Siegel, los directores que mas le habían influidos en su carrera por aquella época.
Ese mismo año actúa como protagonista en "Joe Kidd",un Western serie B, mas que otra cosa como un favor o como una diversión. Esta película es muy desconocida, ya que tuvo muy poco éxito, pero merece la pena verla.

Cuatro años después vuelve a dirigirse a si mismo en "El Fuera de la Ley"(76). Aquí compone uno de sus mejores papeles, un rudimentario y amalgado Jesse James, capaz de seguir él solo la guerra por su cuenta contra el Norte. Algunos momentos hacen de este viaje hacia la nada una cinta de culto. La muerte de su compañero, cuando hace frente solo a grupos de forajidos o indios, la escena de la metralleta...
Aquí ya se ve que pese a que sigue los cánones del genero, tienen muchos detalles que lo empiezan a hacer especial.
Y si ya puedo decir que el anterior western es una obra maestra, aun nos quedaban por ver otra dos, aun mayores.

"El Jinete Pálido"(85) es una antesala de lo que estar por venir en el futuro, y también podíamos decir que es una revisión de Infiernos de cobardes, pero desde otro punto de vista, y con un Eastwood muchisimo mas experimentado tras la cámara, y eso se nota.
El predicador es un extraño hombre que viene a un perdido poblado de mineros a ayudar a estos contra un cacique que quiere echarlos del poblado cueste lo que cueste. El predicador de predicador tiene poco, pero es un afamado pistolero, que quizás quiere pulgar sus penas, pero por desgracia, tiene que volver a empuñar sus amas .Su llegada al inicio de la película apareciendo de la nada entre la niebla da pie a pensar quien es realmente, pero eso ya es cosa de cada uno...

Y en el 1992, Clint Eastwood su mayor película en el genero, y una de las primeras que le calló la boca a tantos detractores que no quieren ver mas allá de un rostro duro. "Sin Perdón" arrasa ese año en los oscars, y hace que por fin sea considerado un genio, aunque después lo ha seguido demostrando.
Pocas cosas que no se hallan dicho ya sobre esta película de culto puedo yo decir.
Obra maestra, el ultimo gran western, el revivir ( pero poco) del genero en los 90.
Sin perdón es un crepuscular film. En él, vemos que ya el oeste no era lo que era, y un viejo pistolero debe de hacer un trabajo, pese a que la edad y el tiempo no perdona.
La verdad es que este puede ser la historia de cualquiera de los personajes que había dado vida en todos sus otros Westerns. Pero en esta historia vemos que todo no es tan sencillo como lo era en sus primeros SWs.

FILMOGRAFIA WESTERN

Por un puñado de dólares (1964)
La Muerte tenía un precio (1965)
El Bueno, el feo y el malo.(1966)
Cometieron dos errores. (1967)
Dos mulas y una mujer. (1970)
Joe Kidd. (1972)
Infierno de cobardes. (1972)
El Fuera de la ley. (1976)
El Jinete pálido. (1985)
Sin perdón. (1992)

jueves

EL BUENO, EL FEO Y EL MALO


El Bueno, el Feo y el Malo (The Good, The Bad and The Ugly) (Il buono, il brutto, il cattivo)
1966
Italia/ España
Director: Sergio Leone
Guión Sergio Leone, Age, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzoni
Música Ennio Morricone
Fotografía Tonino Delli Colli

Reparto:
Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Eli Wallach, Aldo Giuffrè, Mario Brega, Luigi Pistilli, Antonio Casas, Chelo Alonso, Antonio Ruiz, Livio Lorenzon, Al Mulock, Antonio Molino Rojo, Aldo Sambrell, Rada Rassimov, Lorenzo Robledo, Frank Braña, Ricardo Palacios, José Terrón, Silvia Bacci, Sergio Mendizabel.

Tres hombres buscan un botín de 200.000 dolares.
El "Bueno", un gringo rápido con el revolver y amante de los cigarros.
El "Feo". un mexicano mal hablado, capaz de cualquier cosa por un centavo.
El "Malo", un asesino a sueldo con un peculiar código de honor.
Cada uno intentará encontrar el dinero antes que los otros, a lo largo de un oeste que agoniza con la guerra civil.

Final de la trilogía del "Hombre sin nombre" , también conocida como la Trilogía del Dolar, que llevó a cabo Leone en los inicios del genero con Clint Eastwood. Está es de las tres la más ambiciosa, la mas cara, la mas larga, y posiblemente, la más famosa. Leone rompe una regla del cine, en la que el uno, o como mucho el dos, son los números idóneos, y arriesga con el tres, tres personajes fascinantes que luchan por conseguir los 200.000 dolares enterrados en alguna tumba olvidada.

Con el paso de los años, "El Bueno, el Feo y el Malo" ha pasado a formar parte de la historia del cine, logrando ser la película del genero del spaghetti western más vista, hasta por el publico que por norma general no se suelen acercar al western. Todo es perfecto en este titulo, desde la actuación de los tres protagonistas, hasta la dirección de Leone, pasando por la genial banda sonora, y terminando en un solido guión. Es en esta cinta donde el director termina por enseñarnos como es el oeste que él ve, un nuevo y extraño universo, y es aquí donde termina de apuntalar las bases del genero que nació a partir de su obra:

Música inconfundible, sonidos extraños, disparos que suenan como disparos de verdad, personajes sin moral, muertes, muchas muertes, violencia, mucha violencia, encuadres únicos, una fotografía impresionante, y una puesta en escena sucia y polvorienta.

Es difícil quedarse o resaltar una escena de la misma, ya que en dos horas y media hay miles de momentos que se quedan en la retina, y miles de pequeñas historias que forman la obra maestra que es "El Bueno, el Feo y el Malo".
Solo diré que es posiblemente una de las pocas películas que a uno no le importa ver una y otra vez, ya que siempre encuentras algo nuevo en ella. Si acaso, resaltar la importancia que tiene en la cinta la guerra civil, y sobre todo, la crudeza con la que la retrata Leone. (TEXTO 800SW)

EL GRAN SILENCIO


El gran silencio (Il Grande silenzio)
1968
Italia/Francia
DIRECTOR Sergio Corbucci
GUIÓN Sergio Corbucci, Vittoriano Petrilli, Mario Amendola, Bruno Corbucci
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Silvano Ippoliti

REPARTO
Jean-Louis Trintignant, Klaus Kinski, Luigi Pistilli, Marisa Merlini, Frank Wolff, Mario Brega, Raf Baldassarre, Spartaco Coversi

Sergio Corbucci dirige de nuevo otro fenomenal titulo del genero, que con el tiempo ha alcanzado el nivel de película de culto, y que para muchos es el mejor western europeo rodado jamás. En la frontera entre Mexico y USA, en un pequeño pueblo nevado, la situación ha echo que un montón de pobres desgraciados tengan que malvivir robando, presionados por el cacique de la zona. El mismo cacique ha logrado poner recompensas por la cabeza de los ladrones, y eso ha echo que un montón de buitres carroñeros estén al acecho listos para atrapar a los buscados. El peor es el Loco, un cazador de recompensas que no duda en matar siempre, aunque sea por la espalda y aunque el otro esté desarmaldo.
Hasta la zona llega un pistolero a sueldo llamado Silencio, un hombre al que la fama le precede como uno de los más rápidos y letales. Va a ser contratado por una viuda para que acabe con Loco.
"El Gran Silencio" es una película ambientada en un lugar lleno de violencia por unos pocos de dolares. Al amparo de la ley, los cazadores de hombres están asesinando a personas, y después la tratan como carne de carnaza, poco más. Corbucci se encuentra con un momento en la historia americana bastante oscuro, y quizás basándose en hechos reales (no probados, pero seguramente la idea sería mas una época en general que una fecha o un lugar en particular. Y es que la época en que se ponían precio a las cabezas, o a las cabelleras de indios o supuestos indios, sin importar llevar a el buscado por la ley muerta, seguramente sería una época muy parecida en la que vemos en la película) logra un decorado de fondo perfecto para poder contar esta historia.
Obviamente, la critica a la ley y a muchas más cosas esta muy presente en el trasfondo de la cinta, pero eso es algo que mejor dejar para otro momento.
Corbucci nos indica pronto que estamos antes un western muy original. Para empezar, el personaje protagonista es un hombre que lleva a el máximo el estereotipo de el pistolero de pocas palabras que tantas veces hemos vistos en otros SWs. Hasta poco después de comenzar el visionado no nos enteramos de que el motivo de su apodo no es otro que es mudo. Poco a poco también vamos descubriendo que realmente no vino a el pueblo a hacer un trabajo más, realmente vino a acabar con el cacique, que es el hombre que le dejó mudó cuando era un niño, aparte de matar a sus padres.
Silencio ve que hizo mal en dejarlo vivo, y ha llegado a el pueblo a terminar el trabajo que comenzó unos años antes al amputarle el pulgar derecho.
Pero al llegar a el pueblo, y ver la situación, y sobre todo después de conocer a la viuda y la historia de el Loco, decide ayudarla y acabar con los cazarrecompensas.
Por desgracia, Silencio no puede acabar con todos, y pese a lograr matar a unos pocos, entre ellos a el cacique, logrando su objetivo principal de matarlo, al final muere a manos de Loco. Además, el Loco mata a todos los que tenia como rehén, dejando el pueblo convertido en una tumba abierta.
Semejante final, imposible de ver por norma general en el cine, obligó a Corbucci a rodar poco después de presentar la película en los primeros visionados un final feliz para presentarlo en algunos países en donde no le darían permiso para llevar a los cines semejante película (pese a ese final alternativo, en España la censura no dejó ver la película en los cines, y hasta hace un año no se había editado en ningún formato).
De todas formas, si la única virtud de "El Gran Silencio" hubiera sido ese final, la película dificilmente seria tan valorada como es.
Corbucci logra poner en pantalla una ambientación impresionante, partiendo de un pueblo inundado en nieve. Todos los personajes aparecen embutidos en grandes ropajes, del que muchas veces solo se ven las manos. Esas manos que tanto protagonismo tomaron en la otra obra maestra del director, "Django", y que aquí aun toman más protagonismo.
Alejada de cualquier tipo de humor o comedia, la película camina por el hiperrealismo y la violencia sanguinaria y extrema. La forma en que el Loco trata los cadaveres de unos forajidos, recuerdan a un carnicero en un matadero tratando con carne de animal y son un ejemplo de por donde camina el film.

Corbucci apuesta por una arriesgada puesta en escena. Quizás, lo más interesante es que la película comienza con un color blanco que casi parece el verdadero protagonista al comienzo, aunque poco a poco se va cambiando a el negro conforme se acerca el final de la historia, como si la tragedia final se fuera haciendo dueña de las imagenes. Jean Louis Trintignant es el actor protagonista, y su papel de Silencio está marcado por su falta de dominio de el idioma italiano. Lo que hubiera podido haber sido un inconveniente, Corbucci lo adapta al guión de forma muy ingeniosa y haciendo aún más atractivo a el personaje. Pese a no poder servirse de la palabra, el actor francés borda su actuación. Aunque si alguien resaltar, sin duda es el peculiar Klaus Kinski, con un papel a su medida. Tampoco quiero olvidarme de Frank Worlf, en el personaje de un Sheriff bonachón y buena persona, pero demasiado ingenuo.

Pese a todo lo escrito, creo que aún me dejo sin tocar muchos aspectos y lecturas de esta fenomenal película, pero es difícil abarcar todo lo que "El Gran Silencio" esconde detrás de sus imagenes, y solo me queda un par de cosas más que deciros sobre ella, que realmente el titulo hace referencia a como se queda el pueblo al final de la película, y sobre todo, que no podéis dejar de ver esta obra maestra del western. (TEXTO 800 SW)