jueves
15 HORCAS PARA UN ASESINO (RESUMEN)
miércoles
QUINCE HORCAS PARA UN ASESINO
martes
CON EL CORAZON EN LA GARGANTA
Con el corazón en la garganta (Sette pistole per un massacro) 1967 España/Italia
Director: Mario Caiano
Reparto: Craig Hill, Piero Lulli, Eduardo Fajardo, Giulia Rubini, Nello Pazzafini, Spartaco Conversi, Roberto Camardiel, Jacques Herlin, Nazzareno Zamperla, Renzo Pevarello, Massimo Carocci , Osiride Pevarello, Aldo dell'Acqua, Eleanora Vargas, Massimo Carocci, Pino Polidori, Natale Nazzareno, Tomas Pico, Caterina Trentini, Franco Ukmar, Elio Angelucci
Guión: Eduardo M. Brochero Fotografía: Julio Ortas Música: Francesco de Masi Coproducción italo-española dirigida en 1967 por todo un especialista en este subgénero, Mario Caiano (director que ese mismo año había rodado el spaghetti un tanto paródico “Un tren para Durango”)
SINOPSIS:
Will Flaherty, un convicto acusado de un robo y unos asesinatos que no cometió, tras escapar de la prisión se dirige al pueblo donde trabaja su antigua amante. Al mismo tiempo una banda de forajidos, comandados por dos de los autores reales de los crímenes por los que fue imputado el protagonista, tras un fracasado intento de robar el banco del mismo pueblo, decide esperar a que llegue la diligencia con el oro de los mineros y toma como rehenes a todos los habitantes. A partir de ese momento, Will, que no ha sido detectado, intentará evitar el robo y limpiar su nombre
CRAIG HILL
Craig Hill (nacido el 5 marzo de 1926 en California) comenzó una carrera en el cine americano en los años cincuenta, aunque con un éxito bastante limitado.
Con la llamada del spaghetti western, el actor repitió el camino efectuado por su compatriota Clint Eastwood unos años antes, y en 1965 se trasladó a España para protagonizar "Ocaso de un pistolero", y comenzar así una carrera larga y pragada de títulos en el western mediterraneo.
La mayoría de las veces como protagonista de pequeñas películas, y sin llegar a ser una estrella en toda la plenitud de la palabra, con el paso de los años para muchos ha llegado a ser un referente del spaghetti western, en donde participó en más de una quincena de trabajos.
Al terminar la época de rodar westerns, el actor en vez de volver a su país prefirió quedarse a vivir en España, en donde continuó su carrera. Su ultimo trabajo en el cine data del año 2003, en un pequeño papel en "Platillos volantes".
Filmografia SW:
1965-Ocaso de un pistolero
1966-Cazador de recompensas
1967- Ric e Gian alla conquista del West
1967- Con el corazón en la garganta
1968-Quince horcas para un asesino
1968-All'ultimo sangue
1968-Tre croci per non morire
1969-Lo quiero muerto
1971-Tambores de venganza (Il Giorno del giudizio)
1972-Tu fosa será la exacta... amigo
1972-Los buitres cavarán tu fosa /// Reseña Adicional
1972-Bada alla tua pelle, spirito santo!
1972-Scansati... a Trinità arriva Eldorado
1972-Un Animale chiamato uomo
1974-Corte marziale
1975- La Máscara de cuero
MARIO CAIANO
Nacido en Italia en 1933, Caiano estudió una carrera de Arqueologia, que le sirvió para trabajar junto a la policía. Paralelamente, comenzó una carrera como asistente de varios directores, hasta que en el año 1960 empieza a dirigir en solitario sus propias películas.
Su cine por desgracia en la mayoría de las veces eran trabajos por encargo, que generalmente se ceñían al genero de moda. Ese es el caso de su trabajo en el spaghetti western, que se pueden resumir como simples "calcos" de las directrices básicas del mismo, con poco talento o innovación.
Un par de películas en la frontera, protagonizadas por el Zorro, fueron sus inicios. En "Brandy" aparece como co-director en algunos sitios o como ayudante del director en otros. En "Los Cuatro Salvajes" dirige por primera vez al actor que más protagonizó sus westerns, Anthony Steffen.
A partir de los años setenta, comienza a alejarse poco a poco del cine y se refugia en trabajos para la televisión Italiana, continuando en ella hasta el año 2001, fecha de su ultima serie.
Filmografía SW:
1962- El signo del zorro
1964- Brandy (co-dirigida/ayud. de director junto con José L. Borau )
1964- El Vengador de California
1964- Las pistolas no discuten
1965- Una tumba para el sheriff
1966- Los Cuatro Salvajes
1967- Un tren para Durango
1967- Con el corazón en la garganta
1968- Su nombre gritaba venganza
1973- Mi nombre es Shanghai Joe
(800 SW)
jueves
ADIOS HOMBRE
1967
España/Italia
Director: Mario Caiano
Reparto: Craig Hill, Piero Lulli, Eduardo Fajardo, Giulia Rubini, Nello Pazzafini, Spartaco Conversi, Roberto Camardiel, Jacques Herlin, Nazzareno Zamperla, Renzo Pevarello, Massimo Carocci , Osiride Pevarello, Aldo dell'Acqua, Eleanora Vargas, Massimo Carocci, Pino Polidori, Natale Nazzareno, Tomas Pico, Caterina Trentini, Franco Ukmar, Elio Angelucci
Guión: Eduardo M. Brochero
Fotografía: Julio Ortas
Música: Francesco de Masi
SINOPSIS: Will Flaherty, un convicto acusado de un robo y unos asesinatos que no cometió, tras escapar de la prisión se dirige al pueblo donde trabaja su antigua amante. Al mismo tiempo una banda de forajidos, comandados por dos de los autores reales de los crímenes por los que fue imputado el protagonista, tras un fracasado intento de robar el banco del mismo pueblo, decide esperar a que llegue la diligencia con el oro de los mineros y toma como rehenes a todos los habitantes. A partir de ese momento, Will, que no ha sido detectado, intentará evitar el robo y limpiar su nombre.
Creo que un comienzo prometedor (con una situación muy parecida, o por lo menos a mí me la recordó, a la primera parte de la “Jungla de cristal” en la que el héroe al no ser detectado intentará abortar los planes de los forajidos) se ve lastrado por una irregular dirección de Caiano que alterna buenas escenas como la inicial o el realista tiroteo final con otras rodadas de forma chapucera como la persecución por parte de dos bandidos al protagonista que conduce una carreta, y, sobre todo, por un guión muy flojo y simple obra del propio Caiano y del ínclito Eduardo Manzanos Brochero con el que tuve la sensación, como me pasó con “Un hombre vino a matar” cuyo guión también lo firmó, entre otros, este último, de que sus autores no sabían cómo continuar la historia para llegar a los noventa minutos y lo solucionaron con escenas de relleno (se inventan la aparición de unas coristas que les sirve de excusa para introducir una larguísima secuencia con un espectáculo protagonizada por ellas y con la posterior pelea entre los forajidos).
A ello hay que añadir que por momentos la historia se nos revela bastante pueril; así por ejemplo, una vez que apresan al protagonista le llevan atado a una cuadra que resulta estar más concurrida que la Puerta del Sol en un domingo y a la que se accede con suma facilidad; resultado lógico: el héroe consigue escapar.
En cuanto a los aspectos positivos, destacaría fundamentalmente dos:
Una vez más la banda sonora de de Francesco de Masi con un tema principal muy resultón tanto en su versión cantada como en la instrumental.
El trabajo de los actores. Craig Hill, en el papel de Will, creo que vuelve a mostrar su solidez interpretativa y sigo pensando que fue un tanto desaprovechado en este subgénero. Junto a él un grupo de estupendos secundarios que hacen mucho más llevadera la película y entre los que podemos destacar a Eduardo Fajardo como el brutal Tilly, jefe de la banda; Roberto Camardiel en el rol del inteligente Pad, auténtico cerebro y en continua fricción con su jefe; Piero Lulli que interpreta al lugarteniente de Tilly, con el que comparte un importante secreto y Giulia Rubinique está bastante entonada como Peggy el antiguo amor de Will y uno de los pocos apoyos con los que contará.
Por último, como curiosidad, comentaros que el director de fotografía es Sergio Martino.
En definitiva un spaghetti, para mí, mediocre y olvidable al que le salvan el buen hacer de sus actores y la banda sonora del siempre fiable de Masi.
CRAIG HILL
Craig Hill (nacido el 5 marzo de 1926 en California) comenzó una carrera en el cine americano en los años cincuenta, aunque con un éxito bastante limitado.
Con la llamada del spaghetti western, el actor repitió el camino efectuado por su compatriota Clint Eastwood unos años antes, y en 1965 se trasladó a España para protagonizar "Ocaso de un pistolero", y comenzar así una carrera larga y pragada de títulos en el western mediterraneo.
La mayoría de las veces como protagonista de pequeñas películas, y sin llegar a ser una estrella en toda la plenitud de la palabra, con el paso de los años para muchos ha llegado a ser un referente del spaghetti western, en donde participó en más de una quincena de trabajos. Al terminar la época de rodar westerns, el actor en vez de volver a su país prefirió quedarse a vivir en España, en donde continuó su carrera.
Su ultimo trabajo en el cine data del año 2003, en un pequeño papel en "Platillos volantes".
Filmografia SW:
1965-Ocaso de un pistolero
1966-Cazador de recompensas
1967- Ric e Gian alla conquista del West
1967- Con el corazón en la garganta
1968-Quince horcas para un asesino
1968-All'ultimo sangue
1968-Tre croci per non morire
1969-Lo quiero muerto
1971-Tambores de venganza (Il Giorno del giudizio)
1972-Tu fosa será la exacta... amigo
1972-Los buitres cavarán tu fosa /// Reseña Adicional
1972-Bada alla tua pelle, spirito santo!
1972-Scansati... a Trinità arriva Eldorado
1972-Un Animale chiamato uomo
1974-Corte marziale
1975- La Máscara de cuero (TEXTO 800 SW)
15 HORCAS PARA UN ASESINO
Quince horcas para un asesino (Quindici forche per un assassino)
Italia/España
1968
DIRECTOR Nunzio Malasomma
GUIÓN Mario Di Nardo, José Luis Bayona
FOTOGRAFÍA Stelvio Massi
MÚSICA Francesco de Masi
REPARTO
Craig Hill, George Martín, Aldo Sambrell, Tomás Blanco, Eleonora Brown, Andrea Bosic, Howard Ross, José Manuel Martín, Aldo Berti, Frank Braña, Giovanni Ivan Scratuglia, Umberto Raho, Luis Durán, María Montez, Laura Redi, Margarita Lozano, Alvaro de Luna, Ricardo Palacios, Antonio Molino Rojo.
Acusados injustamente por el asesinato de tres mujeres, los miembros de dos bandas rivales se unen para poder sobrevivir a la caza a la que son sometidos por todo el pueblo. Y huyendo llegan hasta un abandonado fuerte, en el que intentaran defenderse de los ataques del grupo que les persigue. Sandy Cassell (George Martin) es el jefe de una banda de ladrones de caballos. Después de su ultimo robo, matan a algunos vaqueros, y eso hace que Bill Mack (Craig Hill), líder de otra banda, se ponga tras su pista por una recompensa que dan por ellos.
Cuando la banda de Casell está durmiendo en el granero de un rancho de una viuda que vive sola con sus dos hijas, es cuando Mack da con ellos. Y le propone a Casell un curioso negocio. Después de que les diga donde vendió los caballos y ellos se lo devuelvan a los dueños, avisara a Casell para que los vuelva a robar. Como el negocio parece redondo, Casell acepta. Pero a la mañana siguiente, y cuando aún las dos bandas siguen en el granero durmiendo, llega el novio de una de las hijas de la dueña del rancho, que primero descubre a las tres mujeres muertas dentro de la casa, y después a los hombres. Decide ir a avisar a el sheriff, y todos los ciudadanos del pueblo se dirigen a detener a los supuestos asesinos.
Estos, al despertarse y ver a las mujeres muertas, comienzan a preguntarse quien ha sido el asesino. Pero entonces aparece el grupo comandado por el sheriff, y pese a que Casell intenta que no huyan, el primer instinto hacen que todos comiencen a hacerlo nada más ver a los hombres del pueblo, comenzando una persecución.
La misma acaba al llegar a un viejo fuerte, en el que se resguardan. Por desgracia los hombres del sheriff no cesaran en sus ataques y pronto los nervios y los más bajos instintos comenzarán a aparecer en los pistoleros acorralados.
Una trama original, sin duda. Con unos apuntes de suspense psicológico, sobre todo en el encierro, que hace que los miembros de ambas bandas comiencen a ponerse nervioso al verse atrapados y sin posibilidad de escapar a la ira de los hombres que están fuera. Una ira que hace que a cada "asesino" al que van matando hasta los cuelguen para que los vean sus compañeros. Es sin dudar también de señalar la actitud de estos pistoleros que supuestamente son el "brazo de la ley", ya que muchas veces a lo largo de la historia son casi igual de crueles que a los hombres a los que persiguen.
Aunque en honor a la verdad, casi todos los personajes son de una moralidad bastante gris tirando a oscura. Hasta el propio Bill Mack, supuesto protagonista de la historia, no duda en robar, secuestrar y hasta matar para lograr sus objetivos, y más si lo que quiere es escapar con vida. Su cara de la otra moneda, Sandy Cassell, aunque tampoco tiene muchos escrúpulos, al comienzo de la historia aún tiene un poco de moralidad. Moralidad que por otro lado irá perdiendo conforme avance la historia.
Ambos actores (Craig Hill y George Martin) son sin duda los mejores de todo el reparto, consiguiendo los dos buenas actuaciones. Aunque tampoco quiero dejar pasar a José Manuel Martín, en un grandisimo papel como un cura con vocación de pistolero, con su ropa ennegrecida, y sobre todo con su biblia siempre a punto para soltar algún sermón. El resto del reparto lo conforman algunos habituales, como Frank Braña, Ricardo Palacios, Tomas Blanco, Aldo Sambrell o Alvaro de Luna.
Sobre la dirección del italiano Nunzio Malasomma, pese a que quizás no resalte, es aceptable, y se le ve que sabia bien como rodar un western de la nueva hornada. Algunos buenos movimientos de cámara le delatan como un hombre de tecnica depurada. Por desgracia, este fue su único spaghetti, y también su ultima película, ya que unos pocos años después moriría. La fotografía y la banda sonora siguen esa linea, y si quizás no son del todo notable, se pueden definir como un trabajo que no estropea el conjunto final. Seguramente en manos de un director con un poco más de talento esta película hubiera sido una verdadera cinta a tener en cuenta y más conocida, pero pese a todo creo que es un titulo cuanto menos original y arriesgado por su historia, y que "15 horcas para un asesino" es una película a recuperar y a reivindicar como un gran pequeño spaghetti.
CRAIG HILL
Craig Hill (nacido el 5 marzo de 1926 en California) comenzó una carrera en el cine americano en los años cincuenta, aunque con un éxito bastante limitado.
Con la llamada del spaghetti western, el actor repitió el camino efectuado por su compatriota Clint Eastwood unos años antes, y en 1965 se trasladó a España para protagonizar "Ocaso de un pistolero", y comenzar así una carrera larga y pragada de títulos en el western mediterraneo.
La mayoría de las veces como protagonista de pequeñas películas, y sin llegar a ser una estrella en toda la plenitud de la palabra, con el paso de los años para muchos ha llegado a ser un referente del spaghetti western, en donde participó en más de una quincena de trabajos. Al terminar la época de rodar westerns, el actor en vez de volver a su país prefirió quedarse a vivir en España, en donde continuó su carrera. Su ultimo trabajo en el cine data del año 2003, en un pequeño papel en "Platillos volantes".
Filmografia SW:
1965-Ocaso de un pistolero
1966-Cazador de recompensas
1967- Ric e Gian alla conquista del West
1967- Con el corazón en la garganta
1968-Quince horcas para un asesino
1968-All'ultimo sangue
1968-Tre croci per non morire
1969-Lo quiero muerto
1971-Tambores de venganza (Il Giorno del giudizio)
1972-Tu fosa será la exacta... amigo
1972-Los buitres cavarán tu fosa /// Reseña Adicional
1972-Bada alla tua pelle, spirito santo!
1972-Scansati... a Trinità arriva Eldorado
1972-Un Animale chiamato uomo
1974-Corte marziale
1975- La Máscara de cuero
GEORGE MARTIN
George Martín era el alias que usaba el actor catalan Francisco Martínez Celeiro (Barcelona-1937), uno de los pocos españoles que llegaron a tener papeles importantes en los westerns mediterraneos, desde villano de la historia hasta protagonista en algunas ocasiones. Martínez fue un gimnasta durante su juventud, llegando a participar con el equipo olímpico nacional. Fue protagonista de forma indirecta cuando un avión en ¿1949?(fecha que no está clara) se estrelló en la sierra de Valdemeca (Cuenca). En él iban algunos gimnastas, y Martínez se libró del terrible accidente porque llegó tarde y perdió el avión.
Con el paso de los años, Martínez comienza su carrera en el cine, al que se acerca sobre todo por su buena planta. Su primer trabajo importante es como sheriff en "Una Pistola para Ringo", aunque ya llevaba un año apareciendo en bastantes westerns. Pronto lo comenzamos a ver como el villano mexicano de las películas, y hasta llega a protagonizar su propio personaje western, Clint el solitario, que llegó hasta a tener segunda parte. Martínez empieza también a ser director y hasta guionista en algunas de sus películas, no se sabe si es que realmente dirigía/escribía o si solo aparecía por una cuestión de las coproducciones.
En 1975, después de dirigirse a si mismo en "Los hijos de Scaramouche", Martinez abandona el cine, y se le pierde la pista. Según las noticias de los últimos años , emigró a USA, comenzando allí otra vida completamente alejada de la que vivió como "George Martín".
Filmografía SW:
1964- Oeste Nevada Joe (Pistoleros en Golden Hill)
1964- Fuera de la ley
1964- Los Rurales de Texas
1964- La Tumba del pistolero
1965- Una pistola para Ringo
1965- El retorno de Ringo
1965- Rebeldes en Canadá
1966- Thompson 1880
1966- Cazador de recompensas
1967- Los profesionales de la muerte
1967- Clint el solitario
1968- Quince Horcas para un asesino
1969- Sonora
1971- Demasiados muertos para Tex (vamos a matar sartana)
1972- El retorno de Clint el solitario
1972- Judas, toma tus monedas
1973- Los Tres superhombres en el Oeste
Filmografía SW como director:
1971-Demasiados muertos para Tex (Vamos a matar sartana)
1973-Los Tres superhombres en el Oeste
sábado
LA MASCARA DE CUERO
La máscara de cuero (In nome del padre, del figlio e della Colt)
1971
Italia-España
Director: Mario Bianchi
Guión: Eduardo Manzanos Brochero , Arpad De Riso, Mario Gariazzo
Fotografía: Emilio Foriscot
Música: Piero Piccioni
Reparto:
Craig Hill, Nuccia Cardinali, Frank Braña, Agata Lys, Paco Sanz, Romano Milani, Gilberto Galimberti, Lorenzo Piani, Jose Tordesillas, Giuseppe Scarcella, Ernesto Vanes, Maria Vico, Antonio Padilla
SINOPSIS: Bill Nolan, el sheriff de Ockland City, tiene un hermano gemelo llamado Butch Cassidy que se ha convertido en un peligroso bandido y está asolando la región. Al mismo tiempo un misterioso enmascarado comienza a cometer asesinatos en el pueblo. La situación del sheriff se complicará con el asalto perpetrado por el enmascarado a un convoy de dinero que debía proteger y al confundirlo como autor de una violación cometida por su hermano.
Tardía coproducción hispano-italiana de 1971, aunque no se llegó a estrenar hasta finales de 1975 lo que puede dar idea de la calidad del producto final, en la que participó entre otras la productora Copercines, Cooperativa Cinematográfica de Eduardo Manzanos Brochero, guionista, director y productor, que, junto al novelista José Mallorquí, el guionista, y posterior director de culto, Jesús Franco y el director Joaquín Luis Romero Marchent, fue uno de los pioneros del euro western con el díptico sobre El Coyote para, posteriormente, convertirse en una importante figura en el desarrollo del western mediterráneo mandando construir un poblado del Oeste en 1962 a los decoradores Jaime Pérez Cubero y José Luis Galicia en Hoyo de Manzanares denominado “Golden City” en donde se rodaron infinidad de largometrajes, entre ellos la mítica “Por un puñado de dólares”.
En esta ocasión dados el estancamiento en el que se encontraba este subgénero, la saturación que se había originado en el mercado por los innumerables spaghettis producidos en apenas diez años y la sobreexplotación de los mismos temas, intentó fusionar, sin demasiado éxito para mí, este subgénero con otro como era el giallo (películas que mezclaban el suspense con muertes truculentas y caracterizadas por una cuidada puesta en escena) que se encontraba en su momento más álgido desde finales de la década de los sesenta, gracias sobre todo a la labor de dos grandes directores: Mario Bava con, especialmente, “La muchacha que sabía demasiado” y “Seis mujeres para el asesino” y Dario Argento con la denominada Trilogía de Animales.
Delirante propuesta que cuenta con un absurdo guión, obra entre otros del propio Brochero, en el que se suceden los acontecimientos porque sí, al capricho de los guionistas, y se van entrecruzando tramas para llegar a una duración estándar. Así aparecen dos subtramas principales: las andanzas delictivas del hermano gemelo de Bill Nolan llamado Butch Cassidy (sí, el famoso bandido que formó el Wild Bunch al que se incorporó al poco tiempo el no menos famoso Sundance Kidd y, parece ser, murió tiroteado en Bolivia), y la carrera criminal, con asesinatos incluidos, del enmascarado, que confluirán de forma poco creíble en el tercio final del film (no parece razonable que el enmascarado se asocie para robar el banco de Ockland con Butch cuando éste había acabado con sus hombres y se había apoderado del botín que obtuvo con el asalto del convoy).
Por otra parte, nos encontramos con una dirección torpe, descuidada y carente de imaginación (la escena del tiroteo final además de confusa está chapuceramente rodada) y con una producción paupérrima que se aprecia en el propio pueblo en donde se desarrolla la acción compuesto por cuatro casuchas casi de derribo que muestran sin lugar a dudas la decadencia de este subgénero. Así el guión, la dirección y la producción convierten el filme en una sucesión de escenas sin sentido, grotescas y fallidas: la inicial en la que unos bandidos travestidos en mujeres (¿para qué?) asaltan una diligencia mientras su jefe viola a Antonieta, el personaje interpretado por Ágata Lys (por cierto la misma carece de las más mínimas coordenadas espacio-temporales por lo que no sabemos dónde fue el asalto y cuándo se produjo, de hecho nos enteramos de que tuvo lugar cuatro años antes del inicio de los acontecimientos en el pueblo porque un personaje lo dice pero no porque tengamos sensación de que haya pasado el tiempo); la del asalto al convoy con el dinero, ya que de repente y de la nada aparecen cuatro o cinco bandoleros, y al sheriff cuando llega, una vez consumado el asalto, sólo se le ocurre incendiar la carreta (¿por qué?); en el pueblo no tienen ni un solo retrato de Butch Cassidy, el bandido más buscado de la región; a Nolan lo detienen por el robo del convoy y la violación de Antonieta y al individuo que acude a advertir del robo del banco no le extraña que éste esté libre; no se respeta la unidad de tiempo ya que el asalto al banco se produce de noche, curiosamente en la celebración de Hallowen aunque este hecho tampoco tiene una mayor incidencia en la historia salvo que el enmascarado se pueda pasear sin levantar sospechas, pero cuando Nolan persigue al enmascarado se ha hecho milagrosamente de día, y así de disparate en disparate va avanzando la película hasta llegar al enfrentamiento final entre Nolan y el misterioso enmascarado, que de misterioso a esas alturas tiene ya muy poco.
Asimismo, como giallo carece tanto de la atmósfera típica de estas películas como del suspense y tensión característicos del género y sólo alguna escena como la del asesinato del artesano que fabricó la máscara, en la que se recurre a la cámara subjetiva y es perpetrado con un cuchillo por un individuo que porta guantes, recuerda algo a este tipo de largometrajes. Pero, ni tan siquiera se tienen las habituales dudas sobre la identidad del asesino, ya que a mitad del film parece bastante claro quién es, sospecha que se convierte en certeza al no verlo en el baile celebrado en la noche de Halloween
Por lo que respecta a la banda sonora que, por lo visto, fue obra de Gianni Fierro, pasa totalmente inadvertida, tal es así que tuve que ponerme alguna escena de nuevo para poderla escuchar porque no la recordaba.
Por último, en relación con los actores cabe señalar que Craig Hill, interprete estadounidense que pasó de ser una promesa en Hollywood trabajando con directores de la talla de John Ford, Joseph L. Mankiewicz, William Wyler o Sam Fuller a convertirse en un rostro habitual en los spaghettis y terminar apareciendo en películas cada vez menos interesantes, interpreta un doble papel como el honrado sheriff Nolan y su pervertido hermano Butch, y mientras como el primero se muestra correcto como el segundo se me antojo un poco pasado aunque bien es verdad que el personaje es un tanto histriónico e, incluso, caricaturesco. Junto a él, la habitual actriz de telenovelas Nuccia Cardinali, que ya había aparecido en algún euro western como “Dos cruces en Danger Pass” (película ya comentada) aporta su belleza y poco más a su personaje de Clarissa, la fiel esposa de Nolan; una horripilante Ágata Lys como Antonieta, la incongruencia personificada ya que no sólo pasa de reconocer a Nolan como su violador a aceptar sin ninguna duda la bastante increíble historia que le cuenta Clarissa del hermano de Nolan, sino que también participará en el plan para liberarle; y dos viejos conocidos curtidos en multitud de spaghettis, cuya presencia es siempre gratificante, que defienden con cierta dignidad los papeles que les tocaron en suerte: Paco Sanz como el padre de Antonieta que, como su hija, es la ingenuidad personificada y Frank Braña como el oscuro juez de Ockland.
CRAIG HILL
Craig Hill (nacido el 5 marzo de 1926 en California) comenzó una carrera en el cine americano en los años cincuenta, aunque con un éxito bastante limitado.
Con la llamada del spaghetti western, el actor repitió el camino efectuado por su compatriota Clint Eastwood unos años antes, y en 1965 se trasladó a España para protagonizar "Ocaso de un pistolero", y comenzar así una carrera larga y pragada de títulos en el western mediterraneo.
La mayoría de las veces como protagonista de pequeñas películas, y sin llegar a ser una estrella en toda la plenitud de la palabra, con el paso de los años para muchos ha llegado a ser un referente del spaghetti western, en donde participó en más de una quincena de trabajos. Al terminar la época de rodar westerns, el actor en vez de volver a su país prefirió quedarse a vivir en España, en donde continuó su carrera. Su ultimo trabajo en el cine data del año 2003, en un pequeño papel en "Platillos volantes".
Filmografia SW:
1965-Ocaso de un pistolero
1966-Cazador de recompensas
1967-Ric e Gian alla conquista del West
1967-Con el corazón en la garganta
1968-Quince horcas para un asesino
1968-All'ultimo sangue
1968-Tre croci per non morire
1969-Lo quiero muerto
1971-Tambores de venganza (Il Giorno del giudizio)
1972-Tu fosa será la exacta... amigo
1972-Los buitres cavarán tu fosa
1972-Bada alla tua pelle, spirito santo!
1972-Scansati... a Trinità arriva Eldorado
1972-Un Animale chiamato uomo
1974-Corte marziale
1975-La Máscara de cuero
domingo
LO QUIERO MUERTO
Lo quiero Muerto (Lo voglio morto)
1969
Italia/ España
Director: Paolo Bianchini
Guión: Carlos Arabia
Musica: Nico Fidenco
Fotografia: Ricardo Andreu
REPARTO
Craig Hill, Lea Massari, José Manuel Martín, Andrea Bosic, Licia Calderón, Christina Businari, Federico Boido, Andrea Scotti, Frank Braña, Tomás Blanco, José Canalejas, Renato Chiantoni, Remo De Angelis, Francisco Nieto, Antonio Decembrino, José Riesgo, José Terrón.
Clayton (Craig Hill) llega junto con su hermana a un pequeño pueblo, en el que va a reunirse con un viejo amigo para asuntos de negocios. Pero mientras él esta fuera, Jack Blood (José Manuel Martín) viola y mata a su hermana, así que Clayton comienza una búsqueda que no parará hasta no ver muerto al asesino.
"Lo quiero muerto" es un árido, seco, violento pero gran spaghetti western, con un pareja protagonista que se sale, tanto Craig, en el papel de un pistolero al que solo le interesa su venganza, como una guapisima Lea Massari, una sensual mujer que se cruza en el camino de Clayton, y que necesita que este le ayude. En un principio se negará, pero el destino hará que al final tenga que hacerlo. Aparte de la historia de la venganza, tenemos también una segunda trama, en la que Mallek (Andrea Bosic), traficante de armas, y jefe de Jack Blood, prepara un atentando para evitar el final de la guerra.
Y es que el titulo de la cinta, pese a que nadie lo llega a decir realmente, se puede poner en los labios de muchos personajes de la película: En boca de Clayton, por supuesto, pero también lo podría decir Mallek, ya que solo desea que mueran los dos generales que van a firmar la paz, y hasta Aloma (Lea Massari), que desea poder quedar libre del rancho en el que Mallek la mantiene retenida, y por eso le pide a Clayton que lo mate.
Una Lea Massari que, como ya dije antes, esta muy bien en todos sus planos, capaz de transmitir alegría, rabia, pena y sobre todo esperanza en que este misterioso pistolero la saqué de su particular prisión.
Y otro protagonista de "Lo quiero Muerto" es esa hermosa tierra de Almeria, que cumple perfectamente con su función de parecer que estamos en aquellos desiertos perdidos del oeste americano.
Una tierra almeriense por la que desfila en los últimos momentos de la película la caravana en la que la banda de Jack Blood escapa con cien mil dolares, una caravana de la muerte en la que se acaba convirtiendo, cuando la avaricia y la traición hacen su aparición, logrando un gran final. Muy bien dirigida, con típicos planos que tantos nos gusta, con violencia, tiros, barro, suciedad, y con una eficiente banda sonora, "Lo quiero Muerto" es un spaghetti western muy notable, sin duda. (TEXTO 800SW)
JOSE MANUEL MARTIN
Nacido en el pueblo de Casavieja, en Ávila.
Su nombre completo es José Manuel Martín Perez.
Comenzó estudiando Filosofia, Letras y Periodismo, empezando a trabajar en la radio.
De allí da el salto al teatro, y en 1950 debuta en el cine.
Martín poco a poco se convierte en un actor de reparto habitual en el cine patrio, y así lo demuestra su larga
filmografía de spaghetti, genero ideal para su rostro endurecido.
Aunque jamás logró ningún papel ni protagonista ni siquiera de secundario, él es un icono del eurowestern.
En el año 1989 Martin abandona el cine en un papel silencioso y ni siquiera acreditado en "Montoyas y Tarantos".
Filmografía SW:
1961- Tierra brutal
1963- El sabor de la venganza
1964- Las pistolas no discuten
1964- Los pistoleros de Casa Grande
1965- Minnesota Clay
1965- Cuatro dolares de venganza
1965- Una pistola para Ringo
1965- Uncas, el fin de una raza
1966- Siete dolares al rojo
1965- !Viva Carrancho!
1966- Arizona Colt
1966- Cazador de recompensas
1966- Los cinco de la venganza
1966- Yo soy la revolución /// Reseña Adicional
1966- Django spara per primo
1967- Quince horcas para un asesino
1967- Tú perdonas...yo no// Reseña adicional
1967- Un tren para Durango
1968- Uno después de otro
1968- Un minuto para rezar, un segundo para morir
1968- Lo quiero muerto
1968- 100 Rifles
1969- Los desesperados
1969- Il Pistolero dell'Ave Maria
1970- La cólera del viento
1970- Arizona vuelve
1971- Condenados a vivir
1971- El hombre de rio malo
1971- Chaco
1972- Les llamaban y les llaman dos sinverguenzas
1974- Venganza apache
1984- Al este del oeste
viernes
CAZADOR DE RECOMPENSAS
Cazador de recompensas (Per il gusto di uccidere)
1966
España/Italia
Director: Tonino Valerii
Guión: Victor Auz, Tonino Valerii
Música: Nico Fidenco
Fotografía: Stelvio Massi
Reparto:
Craig Hill, George Martin, Piero Lulli, Fernando Sancho, George Wang, Rada Rassimov, Lorenzo Robledo, Diana Martin, Frank Ressell, Graham Sooty, Jose Marco, Sancho Gracia, José Manuel Martin, Jose Canalejas.
Hanks Fellows es un cazador de recompensas que ultimamente se dedica a recuperar el dinero que los bandidos roban a los bancos, cobrando después un gran salario.
Ahora va detrás de la banda de Gus Kennebeck, que además también es el asesino de su hermano. Con el paso de los años, ya se ofrece por Kennebeck una gran recompensa, y es el momento para que Fellows lo atrape...
Primer western dirigido por Tonino Valerii. En él ya empezamos a ver las cualidades que lo irán acompañando a lo largo de su trayectoria en el genero; las virtudes del western clasico mezclado con el nuevo western europeo de su maestro Leone.
Comienza la película con una escena al atardecer con el protagonista avanzando a caballo por una ladera en el desierto con el sol detrás, para después acercarse hacia la cámara, y a continuación los créditos iniciales. Este primer destello de calidad a la hora de poner la cámara continuará a lo largo de la casi hora y media de la cinta. Y es que pese a que pueda tener un guión normalito en sus manos, Valerii demuestra que sabe sacarle partido.
Hanks Fellows es el personaje central, al que le pone cara el actor Craig Hill, una de las "estrellas" consideradas de la segunda categoría del genero, pero que aquí esta a un buen nivel, siempre con una sonrisa irónica en su rostro.
Fellows es un hombre de la "ley", pero no trabaja precisamente por amor al arte. Fellows se dedica a recuperar dinero robado a los bancos, y también a cazar a buscados por la justicia. Su única obsesión es el dinero, y solo por él se dedica a este trabajo tan peculiar. Incluso cuando aparece en escena Gus Kennebeck (George Martín), pese a ser el asesino de su hermano, realmente parece como si Fellows hubiera dejado pasar los años solo para cazarlo cuando valiera mucho dinero, más que una venganza.
Pese a no ser un frío asesino, Fellows demuestra en los primeros minutos que los sentimientos no son precisamente su fuerte; oculto en las montañas, observa desde lejos gracias a su mira telescópica como una banda de mexicano asalta y mata a toda una caravana de soldados, mientras él ni se inmuta ni actúa, ya que sabe que para poder ganar dinero tienen que robar el dinero del banco. Tampoco duda en golpear a mujeres, o en proponer secuestrar niños...
Gus Kennebeck es el líder de la banda más peligrosa de la zona, y su intención de robar el oro de una mina a toda costa le puede costar caro con Fellows en la ciudad.
Kennebeck si es realmente un hombre sin escrúpulos, capaz de golpear a sus propios familiares y secuestrarlos por lograr información. El actor español George Martín es el encargado de este papel de villano.
Especial mención para Fernando Sancho, en una colaboración de pocos minutos, y Sancho Gracia con un extraño teñido en el pelo.
En el lado negativo, un sencillo guión con algunos puntos oscuros, que pese a todo es fácil de seguir y no chirría demasiado. Algunas acciones de muchos personajes son bastantes dificiles de considerar como lógicas, entre ellas que un forajido entre en el pueblo a plena luz del dia, o que una madre abandone a su hijo...
La banda sonora de estilo más clásico, pese a no ser muy rompedora, es correcta, y hasta queda muy bien en las cabalgadas a lo largo de las montañas.
Tonino Valerii rueda de forma bastante hábil, y sabe añadirle algunos toques de humor, que pese a que no están muy logrados, si consiguen rebajar un poco el nivel de violencia de tanto tiroteo y muerte, que supongo que el propio director consideraría necesario para no atosigar a sus espectadores. Sus mejores momentos son sin duda los frecuentes tiroteos, y sobre todo como nos enseña la manera de "trabajar" de Hanks Fellows.
Con todo ello, se puede considerar a "Cazador de recompensas" un gran spaghetti western, con los mejores ingredientes del genero, y que ya nos avisaba del gran titulo que iba a dirigir el mismo director unos años después.
jueves
OCASO DE UN PISTOLERO
Ocaso de un pistolero (Il Destino di un pistolero)
1965
España/ Italia
Director: Rafael Romero Marchent
Guión: Joaquin Romero Marchent
Música: Angelo Lavagnino
Fotografia: Miguel Fernández Mila, Fausto Zuccoli
Reparto:
Craig Hill, Piero Lulli, Gloria Milland, Carlos Romero Marchent, Conchita Nuñez, Jesus Puente, Jose Guardiola, Raf Baldassarre, Lorenzo Robledo, Hugo Blanco, Francisco Sanz, John Bartha, Luis Induni, Goyo Lebrero , Jose Villasante, Francisco Huetos, Rufino Ingles, Jesus Guzman.
Un temible pistolero (Dan Murphy) trata de escapar de la ley junto a su esposa y a su hijo.
Pero al parar en un pequeño pueblo, el sheriff intenta detenerlo, pero solo logra matar al bebe de Murphy.
En reprimenda, este vuelve al rancho del sheriff, y secuestra al bebe de este, y deciden adoptarlo como hijo propio.
Al cabo de los años, cuando todo parecía olvidado, llega al pueblo donde vive la familia de Murphy (aunque con otro nombre) un agente de la ley, que por desgracia ha reconocido a el pistolero...
Debut de Rafael Romero Marchent en la dirección, y la verdad es que no es un mal inicio. Para ello toma un guión de su hermano Joaquin.
Obviamente, aun nadie puede esperar un estilo Leone, ya que la ambientación sigue el camino marcado por su hermano, es decir, el western americano típico. Pero ojo, que nadie se lleve a engaño, detrás de lo clásico de la puesta en escena, Romero nos enseña una historia muy violenta. En los primeros minutos, un sheriff mata a un bebé. Una familia de hermanos, los Carver también matan a una mujer indefensa, en un grandioso plano alejado que me parece una maravilla. Pero es que hasta el protagonista de la historia mata a un hombre desalmado sin ningún tipo de remordimiento (ante-sala de los héroes turbulentos que después veríamos en casi todos los spaghetti).
Dos historias centrales son la que forman la película:
- La disputa con los hermanos Carver, una banda de fanfarrones del pueblo, al que al principio el protagonista decide no seguirles el juego, pero que tras una brutal paliza ( en otra demostración de lo violento de la cinta) decide que no les volverá a pasar ni una. Y obviamente, después de que los hermanos maten a varias personas en el pueblo ante la parsimonia general, es cuando Dan Murphy vuelve a coger sus revólveres y acaba con ellos con una facilidad asombrosa, y así vemos que seguramente antes seria un pistolero muy peligroso.
- El asunto con la ley, y con el hijo del Sheriff. En un principio, Dan Murphy no quiere devolverle al agente de la ley el chico, pero este le promete que si deja que le lleve al niño a su verdadero padre, ellos podrán seguir viviendo como ahora, y que la ley se olvidará de él. Aconsejado por su mujer, decide dejar que se lleve al chico.
Pero por desgracia, la vida sin el niño al que ya consideraban su hijo se torna en un infierno, y Murphy cae en la bebida y en los malos modos, echándole la culpa a su mujer de todo. Esta decide ir a hablar con el Sheriff, para que este aceda a que ellos vean al niño de vez en cuando, pero este se niega. Mientras, Murphy descubre que su mujer ha ido a ver al sheriff, y decide ir en su busca. Por desgracia, el Sheriff y una veintena de hombres le esperan, y un trágico final cierra esta historia.
Personalmente, este es uno de los finales que peor cuerpo me ha dejado. Obviamente, era imposible que Dan Murphy acabara con los veintes pistoleros, entre otra cosa porque se mueve de forma torpe y en vez de buscar la protección de alguna pared, queda desconcertado ante tanto rifle oculto y acaba quedando en medio de la calle. Aparte, hubiera sido demasiado que el personaje protagonista, un pistolero asesino por lo que parece, hubiera salido victorioso al final de la cinta. Pero oye, a mi me dio mucha rabia, ya que pese a todos los intentos por cambiar de vida, al final tuvo que acabar volviendo al principio.
Sobre la parte técnica, pese a alguna aceleración que queda peor que si se hubiera dejado tal cual en alguna pelea a puños (aunque ese fallo puede que no sea de Romero Marchent), ya se veía el buen hacer del director, que nos ofrece algunos buenos momentos con la cámara. Además del ya mencionado, me quedo también con el plano final de la peli, con todos los pistoleros rodeando a Dan Murphy, muerto ya.
Craig Hill encabeza el reparto de la peli como Dan Murphy. No es Hill un actor en el genero que tenga mucha fama, pero creo que habría que empezar a reconocerle su buen trabajo en casi todos sus papeles. Puede ser que no llegue a los niveles de carismas de otros grandes, pero sin duda está en una buena primera linea con sus actuaciones creíbles y correctas. Aquí en concreto borda el papel, y esta perfecto tanto en las partes de acción como en las mas intimas.
Gloria Miland era la habitual por aquellos años en los trabajos de los hermanos Marchent, y era mucho más que una cara bonita.
Piero Lulli es un actor que después se convertiría en habitual secundario de lujo en los spaghetti-westerns, y aquí le vemos en uno de sus primeros trabajos. "Ocaso de un pistolero", una buena historia en una gran película. (800 SW)
viernes
EL DIA DEL JUICIO
El día del juicio (Il Giorno del giudizio)
1971
Italia
Director: Mario Gariazo
Guión: Franco Daniele, Mario Gariazzo, Nello Rossati
Fotografía: Alvaro Lanzoni
Música:Ennio Morricone, Claudio Tallino
Reparto: Ty Hardin, Craig Hill, Gordon Mitchell, Rossano Brazzi, Edda Di Benedetto, Rosalba Neri, Pinuccio Ardia, Jenny Atkins, Raf Baldassarre, Renata Black, Federico Boido, Stelio Candelli, Giuseppe Castellano, Giovanni Cianfriglia, Bruno Corazzari, Andrea Fantasia, Ugo Adinolfi, Fedele Gentile, Guido Lollobrigida, Tony Stevens, William Mayor, Vittorio Moroni, Nello Palladino, Patricia Patterson, Riccardo Pizzuti, Umberto Raho, Marilyn Rubi, Aldo Sala, Gaetano Scala, Attilio Severini , Luigi Tropeano, Nino Vingelli, Luciano Vincenzi, Robert Whitman, Paolo Perone
Película italiana de 1971 también conocida como “El día del juicio” que contó con un limitadísimo presupuesto como los otros dos spaghettis rodados por Mario Gariazo, un guionista y director que comenzó filmando tres westerns para, posteriormente, rodar películas de todo tipo de géneros desde poliziescos con una gran carga de violencia como “Sin conciencia” (1973) hasta filmes de explotación como “Hermano del espacio” (1988) que claramente intentaba aprovecharse del éxito del largometraje dirigido por Steven Spielberg “E.T. El extraterrestre”, pasando por películas de terror (“Play Motel” de 1979).
Un hombre al regresar de la Guerra de Secesión encuentra su rancho quemado y a su mujer, de raza india, y a su hijo asesinados. A partir de ese momento urdirá un plan para acabar con los criminales a través de un macabro plan para cuya consecución se valdrá de un juguete de su hijo (un pequeño tamborilero que se mueve dándole cuerda durante un minuto) y de su capacidad para travestirse.
Nos encontramos de nuevo ante el manido tema de la venganza que en esta ocasión está planteado sin ningún tipo de originalidad, incluso en el personaje principal se puede rastrear la huella de otros spaghettis. Así no sólo son claras las influencias de clásicos como “Por un puñado de dólares”, que cuenta con su respectiva reseña, (al protagonista le llaman El extranjero y logra obtener la confianza y convivir con aquellos a los que va a matar) sino también de otros spaghettis como “Django el Bastardo” (ya comentado en el blog) ya que al igual que en la película interpretada por Anthony Steffens por momentos se consigue una atmósfera un tanto irreal, incluso El Extranjero llega a afirmar: “Existen los fantasmas. Dejad que os lo diga yo que vivo entre los muertos”, y si aquél llevaba las cruces de los individuos a los que iba a matar, en ésta película el protagonista porta sus ataúdes; o de “Apocalipsis Joe” por la querencia del antihéroe hacia los disfraces (de enterrador, de jorobado transportista de ataúdes, de indio).Pero, para mí, el mayor problema del film, que no me ha gustado, radica en la ausencia de un mínimo de suspense a lo largo del mismo, tanto por un guión, escrito por el propio Gariazo, en el que todo nos lo dan hecho (desde el inicio el protagonista conoce la identidad de los asesinos) por lo que la película se reduce a una sucesión de duelos muy similares con la utilización del tamborilero (juguete que da el título a la película), reiterados hasta el aburrimiento y en los que El Extranjero repite siempre la misma frase sobre la duración de la cuerda del juguete; como por una dirección carente de ritmo, apresurada, falta de imaginación y con abuso del recurso, a lo Pekinpah, de congelar las imágenes de los pistoleros abatidos por El Extranjero. Además para poder llegar a una duración estándar y como la historia de la venganza no daba para mucho más, Gariazo se inventa otra subtrama, la de unos cómicos llegados al pueblo, lo que da lugar a escenas que rompen aún más el ritmo del film como una larguísima, soporífera, cutre (por la falta de extras haciendo de público) y carente de la más mínima tensión de la representación que llevan a cabo estos actores, en la que nos encontramos con los típicos primeros planos repetidos hasta la saciedad de las caras de varios personajes mirándose y sin decir nada, y todo ello con el único objeto de ver cómo acaba el protagonista vestido de piel roja y de un lanzazo con uno de los forajidos; mientras que otras carecen de lógica como la del asalto por parte de cuatro pistoleros a la caravana de los artistas (¿Qué pretendían obtener si se ve que los cómicos son unos muertos de hambre?).
Además hay diálogos, no sé si será por el doblaje, que rayan el absurdo, así la india que trabaja con los comediantes informa al protagonista que: “Cuatro hombres nos han pedido que les acompañemos a Silverstone. Nos bajaremos en el desvío”, para inmediatamente después preguntar la misma india “¿Has dicho en el desvío para Silverstone?”. Pues no sé, debe de tener el personaje un desdoblamiento de personalidad porque parece que mantiene conversaciones consigo misma.En cuanto a la banda sonora, ya no es que no sea original sino que alguien decidió “tomar prestados” los temas que compuso Ennio Morricone para la película de Sergio Corbucci “Los despiadados”.
Por lo que respecta a los actores, el western está protagonizado por un decadente Ty Hardin, actor al que no sé si es que le ofrecían productos de calidad ínfima o no tenía mucho ojo para escogerlos porque los tres spaghettis que he visto con él de protagonista (“El hombre del valle maldito”, éste y “Los violentos de Texas”, también dirigido por Gariazo) son flojísimos. Junto a él un avejentado Rossano Brazzi, actor italiano de recursos escasos pero que gozó de bastante popularidad a partir de finales de los cuarenta lo que le llevó a trabajar en las dos décadas siguientes en producciones norteamericanas con directores de la talla de Mervin LeRoy, Jean Negulesco, Joseph L. Mankiewicz, David Lean, Douglas Sirk, Henry Hathaway, Joshua Logan o Delmer Daves, da vida al sheriff del pueblo; Craig Hill, otro actor norteamericano que como Hardin emigró a Europa en busca de mejor fortuna, como el director de la troupe de cómicos, Rosalba Neri en un papel cortísimo interpreta a la esposa del protagonista que, si no recuerdo mal, no tiene ni una línea de diálogo; y Gordon Mitchell, otro norteamericano en este caso reciclado del cine de espadas y sandalias, en el rol de uno de los ayudantes del sheriff. Todos ellos bastante tienen con enfrentarse a los personajes que les han tocado en suerte.
En definitiva, un mal spaghetti realizado con un paupérrimo presupuesto (creo que podemos estar hablando casi de serie Z) que se hace muy tedioso tanto por un guión carente de ideas como por una dirección vulgar y recomendable tan sólo para aquellos que tengan verdadero interés por este subgénero y quieran conocer todo tipo de spaghettis.









