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lunes

FORT APACHE

 

Título original: Fort Apache
Año: 1948
País: EE.UU.
Dirección: John Ford
Intérpretes: John Wayne, Henry Fonda, Shirley Temple, Pedro Armendáriz, Victor McLaglen, Anna Lee, Irene Rich, George O'Brien, John Agar, Ward Bond, Dick Foran, Guy Kibbee, Grant Withers, Movita, Miguel Inclán, Jack Pennick, Mary Gordon, Mae Marsh, Hank Worden
Argumento: James Warner Bellah (relato "Massacre")
Guión: Frank S. Nugent
Música: Richard Hageman
Fotografía: Archie Stout

Renombrado western del realizador John Ford, primero de la llamada “Trilogía de la Caballería”. Escrito por Frank S. Nugent e inspirado en “Massacre”, uno de los relatos sobre la caballería de James Warner Bellah, que Ford conoce en la India durante la IIGM. Se rueda en 45 días en escenarios naturales de Monument Valley (Utah) y de Corriganville Movie Ranch (CA) y en los platós de Selznick Internacional Studios (Culver City, CA), con un presupuesto estimado de 2,5 millones de USD. Producido por Merian C. Cooper para Argosy Pictures y RKO, se proyecta por primera vez en público el 27-III-1948 (Phoenix, Arizona) en sesión de preestreno.

La acción dramática tiene lugar en un fuerte militar imaginario llamado Fort Apache, situado en los confines de la frontera del país, en un lugar alejado, árido y despoblado. Los hechos que narra tienen lugar entre 1876 y 1878, algo más de 10 años después de finalizada la Guerra Civil Americana o Guerra de Secesión (1861-1865). Temporalmente el relato se extiende a lo largo de uno o dos meses. Destaca la excelente definición de los caracteres principales. Owen Thursday (Fonda) es un hombre ególatra, ambicioso, autoritario y soberbio, que se siente frustrado por haber sido destinado a un cometido oscuro y nada propicio para destacar, ser reconocido y ascender. Le duele, así mismo, el haber pasado de general durante la Guerra Civil ateniente coronel en tiempos de paz, pese al carácter general de reajuste de grados militares que se produce al finalizar el conflicto. Por lo demás, es un personaje solitario, sin amigos, viudo y con una hija, Filadelfia (Temple), de 16 años, que le aprecia profundamente, pero que no comparte sus ideas y no acepta de buen grado sus decisiones. El capitán Kirby York (Wayne) es rudo, pragmático, flexible, experto, equilibrado e inteligente.

El desarrollo del relato se apoya en gran medida en la confrontación de contrarios. En este sentido cabe hablar de la contraposición que se da entre el teniente coronel y el capitán, la mentalidad práctica del Oeste y el rigorismo formalista del Este, la vida de cuartel y la familiar, las marchas en formación de la Caballería y los bailes de salón, etc. El film describe con gran eficacia y satisfactoria economía de medios la vida cotidiana en el cuartel de oficiales, suboficiales, clase de tropa, reclutas y familiares (esposas, hijos, sirvientas…). La obra muestra la notable capacidad narrativa del realizador, que se advierte a través de la acertada selección de detalles significativos que muestra, capaces de decir muchas cosas al espectador (imagen religiosa, biblia, colgador de prendas de vestir…) y del excelente uso que hace del lenguaje no verbal (gestualidad), del vigor expresivo que caracteriza el diseño y la composición de numeroso encuadres. Me parece magnífico el fotograma que desde el interior de la casa de los padres del segundo teniente Michael O’Rourke (Agar) muestra un exterior luminoso a través de la puerta de entrada y de la ventana abiertas de par en par). Aligera el relato un salpicado abundante de humor deliciosamente jovial

viernes

HASTA QUE LLEGO SU HORA


HASTA QUE LLEGO SU HORA (C'ERA UNA VOLTA IL WEST)
1968
Italia/España
Director: Sergio Leone
Argumento : Dario Argento, Bernardo Bertolucci, Sergio Leone
Guión : Sergio Leone, Sergio Donati
Director de Fotografía : Tonino Delli Colli
Música : Ennio Morricone

Intérpretes:
Claudia Cardinale, Charles Bronson, Henry Fonda, Jason Robards, Gabriele Ferzetti, Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander, Paolo Stoppa, Frank Wolff, Marco Zuanelli, Al Mulock, Keenan Wynn, Simonetta Santaniello, Enzo Santaniello, Luigi Ciavarro, John Frederick, Spartaco Conversi, Aldo Berti, Michael Harvey, Antonio Molino Rojo, Benito Stefanelli, Frank Braña, Fabio Testi, Claudio Scarchilli, Aldo Sambrell, Salvo Basile, Bruno Corazzari, Claudio Mancini, Luana Strode, Tullio Palmieri, Renato Pinviroli, Ricardo Palacios, Robert Spafford, Bill Crawley, Francesca Leone, Raffaella Leone, Don Galloway, Livio Andronico, Paolo Figlia, Stefano Imparato, Frank Leslie, Luigi Magnani, Umberto Morsella, Enrico Morsella, Conrado San Martín, Giovanni Ivan Scratuglia, Dino Zamboni, Lorenzo Robledo.

SINOPSIS: Brett McBain, granjero viudo de origen irlandés, vive con sus hijos en una finca levantada sobre el terreno arenoso y desértico del Oeste americano. Allí piensa que será feliz con su segunda y reciente esposa, Jill, que debe llegar desde Nueva Orleans, y a la que prepara un fiesta de bienvenida. Pero antes, una partida de bandoleros acaba con las vidas de Mac y sus hijos. Cuando Jill llega a la hacienda queda impresionada por una matanza que nadie se explica.

Una obra maestra, tanto del Spaghetti western como del cine. Leone demuestra que sabe como volver a reinventarse, y cierra su camino por el western con esta brutal cinta en la que vemos como el progreso acaba con los tiempos de pistoleros montados a caballo. La película esta lleno de momentos brillantes, comenzando con el inicio, con la llegada de el protagonista a la estación, y su enfrentamiento contra los 3 pistoleros. Hay que decir que Leone lo rueda todo jugando con los tiempos, sin prisas en enseñar nada, recreándose en los detalles y en los personajes. Eso ha echo que a muchos no le termine de gustar "Hasta que llegó su hora", ya que se puede hacer demasiado larga, pero es que Leone se permite hacer lo que nadie hace, y es montar a gusto, sin la distribuidora imponiendo ni cortando.
Leone hablando sobre el film afirmó que el ritmo de la película es como los últimos jadeos de un moribundo antes de irse de este mundo, por eso la acción se retrasa o de repente se acelera.
Quizás en cuanto al reparto, Fonda esta sublime en el papel de un temible forajido que ni siquiera pestañea al matar a un niño, en su papel mas oscuro y siniestro. Y también hay que resaltar la insultarte belleza y sensualidad que desprende Claudia Cardinale, en otro gran papel.

La labor de dirección de Sergio Leone me parece de libro o de academia: la planificación de las escenas, los movimientos de cámara (maravillosos travelling, perfecta utilización de la grúa como en la escena en la que Jill llega al pueblo, uso racional del zoom), la combinación de planos cortos con planos largos, etc. Así la peli está plagada de grandes momentos: desde la larga secuencia inicial en la que tres pistoleros esperan la llegada del tren en el que viaja Charles Bronson que está inspirada en la famosa escena del tren de “Solo ante el peligro”; pasando por la presentación de Henry Fonda con la cámara rodeando su rostro hasta que vemos sus ojos azules, fríos como la muerte o el estupendo duelo entre Harmonica y Frank, con una gran labor en el montaje y un magnífico flashback a través del cual conoceremos el motivo de la venganza; hasta ese gran y metafórico final con la muerte de Jason Robards al mismo tiempo que llega el tren; así, como ya hiciese John Ford en “El hombre que mató a Liberty Valance”, Leone nos muestra cómo los personajes de Harmonica, Frank y Cheyenne, que han impuesto hasta ahora su ley a través de las armas, están condenados a desaparecer con la llegada de la civilización y a dejar paso a los educados habitantes del este, representados por el personaje de Jill, que son los que construirán y harán grande al país.

Tan importante como la labor de dirección de Sergio Leone es el trabajo de Ennio Morricone en la composición de la banda sonora (para mí una de las mejores de la historia del western), ya que va a crear un tema para cada personaje principal con el objetivo de que les identifiquemos con su melodía, así la música se convierte en un elemento dramático fundamental.
Tanto la fotografía del habitual en el cine de Passolini Tonino Delli Colli (¡qué bien retratado está el Monument Valley!) como la dirección artística son sobresalientes, beneficiados por un presupuesto nada cicatero. Por último, en cuanto a los actores creo que dieron lo mejor de sí mismos. Henry Fonda crea a uno de los mejores malos que he visto en el cine, Jason Robards está enorme en el papel de romántico y entrañable bandido, Charles Bronson no desentona como el vengativo pistolero lo que en su caso es decir mucho, y Claudia Cardinale, en un papel muy importante inusual en las pelis del oeste, demuestra que, aparte de ser una mujer muy bella, es una estupenda actriz que, tras trabajar con Fellini y Visconti, intentaba introducirse en los EEUU (acababa de rodar “Los profesionales” un gran western de Richard Brooks). Junto a ellos un gran número de estupendos secundarios, tanto europeos como Gabriele Ferzetti o Frank Wolf (éste era norteamericano pero desarrollo su carrera básicamente en Europa), como veteranos norteamericanos: Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander o Keenan Wynn. Además podemos distinguir en papeles muy cortos a varios habituales de los spaghettis entre los que destacan Aldo Sambrell, Fabio Testi o Frank Braña. De esta forma, con el casting, también se está subrayando la idea de combinar clasicismo con modernidad.

HENRY FONDA

Actor estadounidense (1905 Nebraska-1982 California) cuyo verdadero nombre era Henry Jaynes Fonda y patriarca de una saga de intérpretes: sus hijos Jane y Peter y su nieta Bridget. Posee una de las carreras más extensas y exitosas en la historia del cine con más de cien apariciones en la gran pantalla en las que con un estilo sobrio y contenido dotó a sus personajes de una gran profundidad, encarnando como pocos al norteamericano medio. Hijo de un impresor, sus primeros pasos se encaminaron hacia el mundo del periodismo que pronto abandonó por la interpretación teatral (una de sus grandes pasiones que nunca abandonó) primero como aficionado en el teatro de Omaha, dirigido por la madre de Marlon Brando, y, posteriormente, en Broadway con la University Player donde conocerá, entre otros, a James Stewart y Margaret Sullivan.

Tras protagonizar dos exitosas obras de teatro “I love you Wednesday” dirigida por George Cukor y “The farmer takes a wife” dirigida por Elia Kazan, se le abren las puertas de Hollywood y debuta en “Contrastes” (1935), adaptación de Victor Fleming de la última obra de teatro citada. Contratado por la poderosa Twenty Century Fox, durante las dos siguientes décadas se convirtió en uno de los actores más estajanovista de la época, participando en todo tipo de géneros con los más grandes directores: Fritz Lang (“Sólo se vive una vez” y “La venganza de Frank James”, segunda parte de “Tierra de audaces” que también protagonizó junto a Tyrone Power bajo la dirección de Henry King), William Wiler (“Jezabel” junto con la gran Bette Davis en su típico papel de malvada), Preston Sturges (“Las tres noches de Eva” extraordinaria comedia en la que padecía los enredos de Barbara Stanwyck), William Wellman (“Incidente en Ox-Bow” un excepcional western en el que se cuestionaba la ley de Lynch y ofrecía una imagen del oeste poco heroica). Pero es sin duda su colaboración con el genial John Ford la que más le va a marcar, así participara sucesivamente en “El joven Lincoln” (genial biografía de los primeros años como abogado de Lincoln), “Corazones indomables”(estupendo western ambientado en el siglo XVIII), la extraordinaria adaptación de “Las uvas de la ira” en la que dio vida a Tom Joad y por la que fue nominado al Oscar, “Pasión de los fuertes” (recreación bastante libre del duelo en el OK Corral),“El fugitivo” (fallida adaptación de una la gran novela de Graham Greene “El poder y la gloria”) y “Fort Apache” (primera parte de la mítica trilogía sobre la caballería en la que interpretó al Coronel Thrusday un clasista y racista militar trasunto de Custer).

En la siguiente década, liberado del contrato con la Twenty, espació sus apariciones en la gran pantalla; no obstante se le pudo ver en grandes películas como la colosal adaptación de la inmortal obra de Tolstoi “Guerra y paz” realizada por King Vidor, el magnífico thriller basado en un caso real “Falso culpable” de Alfred Hitchcock o los notables westerns “Cazador de forajidos” dirigida por Anthonny Mann y “El hombre de las pistolas de oro” filmada por Edward Dmytryk; además de reservarse el principal papel de “Doce hombres sin piedad”, que también produjo y por la que fue nominado de nuevo al Oscar.

La década de los sesenta supone la de su aparición en grandes superproducciones caracterizadas por sus espectaculares repartos como “Tempestad sobre Whasington” y “Primera victoria” ambas de Otto Preminger, “La conquista del Oeste” (una especie de compendio de los temas tratados en los westerns) o las bélicas “El día más largo” y “La batalla de las Ardenas”; además coprotagonizará notables películas como el duro thriller de Don Siegel “Brigada homicida” con Richard Widmark, que dio lugar a una serie de televisión, “El estrangulador de Boston” dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por Tony Curtis y el western paródico “El día de los tramposos” de Joseph L. Mankiewicz junto a Kirk Douglas. En 1968 rodará una de las cumbres del western “Hasta que llegó su hora” en la que, en una gran interpretación, dio vida a Frank uno de los pistoleros más fríos y despiadados, capaz de asesinar a un niño sin pestañear, vistos en un western. Su contribución al spaghetti se completó con su papel de Jack Beauregard en “Mi nombre es ninguno” (1973) film alegórico sobre la muerte del western. En la década de los setenta sus trabajos son cada vez más escasos y menos interesantes (incluso aparece en varias películas de catástrofes tan en boga durante esa época: “Tentáculos”, “El enjambre” o “Meteoro”). En 1980 recibió un Oscar honorífico y, por fin, al año siguiente obtuvo el Oscar al mejor actor por su papel en el film “En el estanque dorado” de Mark Rydell, película que, además, le dio la oportunidad de trabajar junto a su hija Jane.

En 1982 moría de un fallo cardiaco este gran actor del que John Ford a una pregunta de una periodista dijo “¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine”.

Filmografía SW

1968.- Hasta que llegó su hora
1973.- Mi nombre es ninguno.


lunes

LA VENGANZA DE FRANK JAMES


Título original
The Return of Frank James
Año 1940
Duración 91 min.
País Estados Unidos
Director
Fritz Lang
Guión
Sam Hellman
Música David Buttolph
Fotografía
George Barnes & William V. Skall
Reparto
Henry Fonda, Gene Tierney, Jackie Cooper, Henry Hull, John Carraidine, J. Edward Bromberg, Donald Meek

Sinopsis

Cuando los periódicos publican la noticia del asesinato de Jesse James, su hermano Frank, que desde hace años vive con una identidad falsa (Ben Wooden), decide abandonar su pacífica vida de granjero para vengar su muerte.

Primer western realizado por Fritz Lang sobre un total de tres. El guión, original de Sam Hellman (“Pasión de los fuertes”, Ford, 1946), construye una historia que da continuidad a la del film “Tierra de audaces” (King, 1939). Se rueda en escenarios naturales de Bishop, Lone Pine y Sonora (CA) y en los platós de Fox Studios (Century City, L.A.). Producido por Darryl F. Zanuck para la Fox, se estrena el 10-VIII-1946 (NYC).

La acción dramática tiene lugar en los estados de Missouri (Clay County, Liberty...) y Colorado (Denver), a partir del 3-IV-1882, fecha del asesinato por la espalda de Jesse James en Saint Joseph (Missouri) por Bob y Charlie Ford. Alexander Franklin “Frank” James (Fonda), hermano mayor de Jesse James, convertido en pacífico granjero, vive retirado en un lugar apartado y tranquilo, en compañía de Pinky (Whitman) y Clem (Cooper), hijo de un antiguo componente de la banda de Jesse James. Se hace llamar Ben Woodson. Cuando conoce que los asesinos de su hermano han sido indultados y puestos en libertad inmediatamente después de ser condenados por los Tribunales de Justicia, decide vengar la muerte del hermano. Frank, de 39 años (nacido en 1843), aficionado a la lectura, en especial de las obras de Shakespeare, antiguo soldado sudista, es generoso y de temperamento pacífico. Ha tomado a su cargo a Clem (Cooper), de 18 años, simpático hijo de un antiguo miembro, ya fallecido, de la banda de su hermano Jesse James.

El film suma drama, comedia, acción y western. El éxito de taquilla de “Tierra de audaces” hace que la Fox piense en realizar una secuela, cuya dirección encomienda a Fritz Lang. Éste había manifestado su afición al género, su fascinación por la mitología del western, su admiración por la ética del Viejo Oeste y su interés por la historia del país. Es también el primer trabajo del realizador en color. Lang hace sus tres westerns como consecuencia de sus gustos y preferencias. Los realiza, además, con interés, afición y aportación de ideas personales. En los tres trata un tema particularmente grato para él, como es el de la venganza y el de la difícil redención.

Focaliza la atención en el drama interior del protagonista, un antihéroe, compañero de correrías de su hermano menor Jesse James y como él dado a robar a los ricos para ayudar a los menesterosos. Enemigo de las armas de fuego, pacífico y opuesto a todo tipo de violencia, Frank se ve obligado a enfundar las pistolas por lo que para él es el deber ético de vengar la muerte de su hermano. Asume su misión como una pesada carga y con un profundo desgarro interior. A lo largo del relato en varias ocasiones el protagonista se ha de enfrentar a disyuntivas morales que rubrican su integridad moral, complican su vida y amplían las dimensiones de su sacrificio interior. Frank James como vengador y justiciero es un hombre atormentado y amargado.

El realizador explora la venganza como causa desencadenante de la acción. De todas las cuestiones que el tema plantea, le interesa sobre todo analizar la venganza concebida como imperativo moral en el marco de una sociedad imperfecta donde la justicia es más una aspiración que una realidad. Frank no emprende su aventura con el deseo de sustituir a los Tribunales, sino como resultado de la tergiversación de la sentencia a cargo de decisiones gubernativas caprichosas. Lang se complace en analizar la sociedad del Medio Oeste, habitada por personajes duros, violentos, complejos, caprichosos e impredecibles. Ofrece varios trazos sobre las rivalidades entre el Norte y el Sur que se mantenían casi 20 años después de finalizada la contienda civil. Los tres westerns de Lang son el que comentamos, “Espíritu de conquista” (1941) y “Encubridora” (1952).

El estilo narrativo se caracteriza por la concisión y la economía de medios. Evita las secuencias de transición y hace uso de frecuentes elipsis, que confieren al relato una notable agilidad. El ritmo narrativo es intenso. El recurso reiterado al humor aumenta el interés del relato y le confiere un atractivo que conquista la complicidad del espectador. La interpretación de Fonda es magnífica. Destacan la de John Carradine en el papel de malvado, fanfarrón y cobarde, y la de Henry Hull en el papel del histriónico, exagerado y cómico mayor Rufus Cobb. Gene Tierney debuta en cine con una intervención que supera lo que se podía esperar de ella en una primera ocasión. El film combina espectacularidad en las secuencias de acción e intimidad en las escenas familiares. El drama interior del protagonista es el centro dramático del film. La puesta en escena sobresale por la precisión y excelencia.

La banda sonora, de David Buttolph (“Juntos hasta la muerte”, 1949), crea una partitura descriptiva destinada a cumplir funciones de explicación y acompañamiento. Ofrece pasajes variados, ricos en matices y de concepción compleja e ingeniosa. La fotografía, de George Barnes (“Tierra de audaces”), en color (technicolor) muestra unos paisajes áridos, secos, duros y atormentados, que evocan la manera de ser y los sentimientos de los protagonistas. Admira las perspectivas solemnes y las frías cumbres nevadas de las Montañas Rocosas (Colorado).

‘La Venganza de Frank James’ (The Return of Frank James, 1940) es la continuación directa de ‘Tierra de Audaces’ realizada un año antes por Henry King. El gran Fritz Lang tuvo la oportunidad de filmar aquí su primer western adentrándose todavía más en la cultura norteamericana que tanto admiraba el famoso director, y sobre la que se permitió el lujo de hablar en sus películas de una forma directa, concisa y sin reservas. Este film, además es la primera película en color de Lang y el primer título en el que aparecía una de las más bellas y mejores actrices de todos los tiempos: Gene Tierney.

‘La Venganza de Frank James’, como su título bien indica, versa sobre los deseos de venganza por parte del hermano de Jesse James después de que éste fuera asesinado por el cobarde Robert Ford. Frank saldrá de su retiro para buscar justicia aplicándola como mejor sabe. Para ello tendrá ayuda de todos aquellos que simpatizaban con los hermanos James, y más concretamente de un muchacho con aires de grandeza, y una joven periodista, hija del dueño de uno de los periódicos más importantes del país, y que se sentirá fascinada por todo el mundo que rodea a Frank James.

El film es una continuación en toda regla, partiendo de la última escena que cerraba ‘Tierra de Audaces’, en la que un apuesto Tyrone Power daba vida al legendario Jesse James. Tanto es así que da la sensación de que ambas películas se rodaron seguidas cuando no fue así, y eso que no les separa ni un año, pero en aquella época un mismo actor o director eran capaces de rodar varios títulos en un solo año. No obstante enseguida vemos el cambio de director, gracias a la excelente puesta en escena de Lang, la cual puede verse un poco afectada por un guión que tal vez no esté a la altura de las circunstancias, una simple historia de venganza con pocas ramificaciones y sin demasiadas complicaciones, aunque en determinados momentos vemos la mano crítica de su director dotando con su propia personalidad alguno de los pasajes de la película.

Una vez más Lang nos habla de la justicia, de lo mal que puede acabar uno si se deja llevar por los deseos de venganza, casi siempre destructivos y de fatales consecuencias para todos. El director consigue reunir todo eso en un solo personaje, Frank James, la verdadera estrella de la función, que no sólo piensa en que se haga justicia, y para ello tenga que atracar bancos, sino en todo el que le rodea y si sus acciones pueden influirles en manera alguna. El personaje está interpretado por un soberbio, como casi siempre, Henry Fonda, quien aquí tiene oportunidad de lucirse todo lo que no pudo en el anterior film, en el que su personaje quedaba un poco desdibujado. Fonda está soberbio, impresionante, componiendo un rol lleno de matices que enriquece con simples gestos o miradas, o su forma de caminar.

A su lado, actuando por primera vez delante de una cámara, la maravillosa y única Gene Tierney, y que para un servidor supone la gran decepción de la película. Dejando a un lado que el papel es de lo más típico, por mucho que la vistan de periodista interesada en asuntos serios, no deja de ser la típica comparsa femenina, sin la más mínima fuerza, algo extraño en el cine de Lang, en el que hay verdaderas piezas maestras sobre el universo femenino. La Tierney está bastante sosa e inexpresiva, resultando su interpretación bastante floja, algo impensable en una actriz de ese talante. Menos mal que pronto llegarían los personajes inmortales que Tierney nos dejó y por los que algunos le rendimos amor eterno. Pero las cosas como son, y aquí no son demasiadas buenas en este punto verdaderamente crucial. Una pena.

Citar, como no, a dos secundarios como Jackie Cooper, el inolvidable compañero de Wallace Beery en alguna que otra inolvidable película, aquí a punto de ser un hombre, acompañando a Frank James en sus correrías; el actor está simplemente correcto, pero desprendiendo una enorme simpatía. Y como Robert Ford, el inolvidable John Carradine, haciendo gala de sus dotes para este tipo de personajes malvados, destacando por encima de todo la fanfarronería y la cobardía del personaje, dos características que Carradine borda como ninguno. Una buena película que no se encuentra entre las grandes obras de Lang, aunque su sello queda bien impreso. Se acercaría dos veces más al género del western, en la menor ‘Espíritu de Conquista’ al año siguiente y en la laureada ‘Encubridora’, en los años 50.

HENRY FONDA

Actor estadounidense (1905 Nebraska-1982 California) cuyo verdadero nombre era Henry Jaynes Fonda y patriarca de una saga de intérpretes: sus hijos Jane y Peter y su nieta Bridget. Posee una de las carreras más extensas y exitosas en la historia del cine con más de cien apariciones en la gran pantalla en las que con un estilo sobrio y contenido dotó a sus personajes de una gran profundidad, encarnando como pocos al norteamericano medio.

Contratado por la poderosa Twenty Century Fox, durante dos décadas se convirtió en uno de los actores más estajanovista de la época, participando en todo tipo de géneros con los más grandes directores: Fritz Lang (“Sólo se vive una vez” y “La venganza de Frank James”, segunda parte de “Tierra de audaces” que también protagonizó junto a Tyrone Power bajo la dirección de Henry King), William Wiler (“Jezabel” junto con la gran Bette Davis en su típico papel de malvada), Preston Sturges (“Las tres noches de Eva” extraordinaria comedia en la que padecía los enredos de Barbara Stanwyck), William Wellman (“Incidente en Ox-Bow” un excepcional western en el que se cuestionaba la ley de Lynch y ofrecía una imagen del oeste poco heroica). Pero es sin duda su colaboración con el genial John Ford la que más le va a marcar, así participara sucesivamente en “El joven Lincoln” (genial biografía de los primeros años como abogado de Lincoln), “Corazones indomables”(estupendo western ambientado en el siglo XVIII), la extraordinaria adaptación de “Las uvas de la ira” en la que dio vida a Tom Joad y por la que fue nominado al Oscar, “Pasión de los fuertes” (recreación bastante libre del duelo en el OK Corral),“El fugitivo” (fallida adaptación de una la gran novela de Graham Greene “El poder y la gloria”) y “Fort Apache” (primera parte de la mítica trilogía sobre la caballería en la que interpretó al Coronel Thrusday un clasista y racista militar trasunto de Custer).

En la siguiente década, liberado del contrato con la Twenty, espació sus apariciones en la gran pantalla; no obstante se le pudo ver en grandes películas como la colosal adaptación de la inmortal obra de Tolstoi “Guerra y paz” realizada por King Vidor, el magnífico thriller basado en un caso real “Falso culpable” de Alfred Hitchcock o los notables westerns “Cazador de forajidos” dirigida por Anthonny Mann y “El hombre de las pistolas de oro” filmada por Edward Dmytryk; además de reservarse el principal papel de “Doce hombres sin piedad”, que también produjo y por la que fue nominado de nuevo al Oscar. En 1968 rodará una de las cumbres del western “Hasta que llegó su hora” en la que, en una gran interpretación, dio vida a Frank uno de los pistoleros más fríos y despiadados, capaz de asesinar a un niño sin pestañear, vistos en un western. Su contribución al spaghetti se completó con su papel de Jack Beauregard en “Mi nombre es ninguno” (1973) film alegórico sobre la muerte del western.

sábado

UNA BALA PARA EL DIABLO


TITULO ORIGINAL
WELCOME TO HARD TIMES
USA 1967
DURACIÓN 103 min.
DIRECTOR
Burt Kennedy
GUIÓN
Burt Kennedy (Novela: E.L. Doctorew)
MÚSICA
Harry Sukman
FOTOGRAFÍA Harry Stradling Jr.
PRODUCTORA Metro-Goldwyn-Mayer

REPARTO
Henry Fonda, Janice Rule, Keenan Wynn, Janis Paige, John Anderson, Warren Oates, Fay Spain, Edgar Buchanan, Aldo Ray, Denver Pyle

Un extraño aterroriza a la gente de los asentamientos de una pequeña población, llegando a matar incluso a Fee, el fundador de la ciudad.
Western intimista del guionista y director Burt Kennedy, con un gran Henry Fonda en el papel de pacifista reacio a empuñar las armas. La película trasciende el género y se adentra en el melodrama psicológico, logrando un clima de gran tensión que encuentra en Aldo Ray un excelente valedor como el mal absoluto. Esta es la escena en la cual Fonda decide que es la hora del revólver, en una secuencia que recuerda vagamente al duelo que mantenían James Stewart y Lee Marvin en "El hombre que mató a Liberty Valance".

Western crepuscular a todas luces, donde el "héroe" es un hombre débil que lucha contra su propio miedo y su cautelosa "prudencia". Ya estamos lejos del rol clásico, del héroe temerario, aguerrido e infalible con sus pistolas. Blue es un hombre desarmado y cobarde, a quien le salva, finalmente, su honestidad. Estamos cerca del Ransom Sotddart de "El hombre que mató a Liberty Valance", filmada por Ford 5 años antes.

Una película minusvalorada, sobre todo porque está llena de resonancias: el modo en que el invierno y la llegada de la primavera marcan a fuego la película, las solitarias escenas de diciembre, la depresión y el aburrimiento durante los meses de frío, y esas aspas del molino que son como el reloj de las estaciones, atadas en invierno y desatadas con verdadero júbilo al llegar la primavera, llenan la película de un enorme y trágico lirismo. Lo mismo sucede con las ocasionales visitas de los mineros, momentos luminosos en medio de una existencia tediosa y sombría. Kennedy juega magistralmente con las luces y sombras del Oeste, en la línea en que Peckinpah rompería de modo definitivo el romanticismo del Far West. La película es triste, pero, en su tristeza, puede hacer disfrutar mucho al espectador que no se sitúe ante ella esperando ver un western de acción.

BURT KENNEDY

Burt Kennedy es uno de esos directores calificados reiteradamente como ‘artesanos’. Su carrera profesional, iniciada en la televisión durante los años sesenta y terminada en el mismo medio a principios de los noventa, parece avalar una afirmación por lo demás insensata en la mayor parte de los casos en los que se aplica. Especializado en ofrecer versiones minimizadas, breves y desprovistas de épica de un Oeste “a la John Ford”, la filmografía de Kennedy prácticamente está consagrada al género del western, exceptuando el notable film noir La trampa del dinero (1965), que reúne a Glenn Ford y Rita Hayworth junto a Joseph Cotten.

De los más variados tonos, temas y formas, los westerns de Kennedy resultan básicamente entretenimientos ligeros, películas consagradas a la aventura, los tiroteos y las persecuciones a caballo, cintas con personajes arquetípicos pero no exentos de solidez y personalidad, con oscuras manchas del pasado o recovecos psicológicos que introducen matices y derivaciones en las tramas, al igual que poseedores en parte de un sentido del humor que acompaña siempre en los guiones a las secuencias de acción y violencia propias del género, algunas espectaculares.

Con todo, Kennedy posee en su haber películas de bajo presupuesto pero inolvidables referencias dentro del género, como Los desbravadores (1965), fallida mezcla de western y comedia, la innecesaria secuela El regreso de los siete magníficos (1966), obviamente sin repetir los mismos siete, el clásico Ataque al carro blindado (1967), con John Wayne y un Kirk Douglas con un impresionante despliegue atlético, el mito del western erótico de serie B Hannie Caulder (1971), con Raquel Welch, y sus duplas con Robert Mitchum (Un hombre impone la ley y Pistolero, ambas de 1969) y James Garner (También un sheriff necesita ayuda, de 1968, y Látigo, subtitulada del mismo modo que la anterior, de 1971). En esa misma línea de acción, aventura, erotismo, humor y violencia se encuentra el último western de Kennedy, quizá un plus sobre su obra anterior, Ladrones de trenes (1973), titulada de manera absurda en algunos países de Latinoamérica como Los chacales del Oeste (no se ve un chacal ni a mil kilómetros a la redonda…).

FILMOFRAFIA

El Álamo: trece días para la gloria (TV Movie)
Louis L'Amour's Down the Long Hills (TV Movie)
La rosa amarilla (TV Series) (2 episodes)
Sins of the Father (1983)
Walls of Fear (1983)
Mixed Doubles (1982)
Gold Fever (1982)
Cacería humana
More Wild Wild West (TV Movie)
The Wild Wild West Revisited (TV Movie)
Kate Bliss and the Ticker Tape Kid (TV Movie)
La conquista del oeste (TV Mini-Series) (1 episode)
El gran Hawaii (TV Series) (2 episodes)
Yesterdays (1977)
Pipeline (1977)
El acuerdo Rhinemann (TV Mini-Series)
How the West Was Won (TV Mini-Series)
The Killer Inside Me
Drum (uncredited)
All the Kind Strangers (TV Movie)
Dos pillos en el Oeste (TV Movie)
Duelo en una ciudad de perros (TV Movie)
Ladrones de trenes
Ana Caulder
Látigo
La quebrada del diablo
Duelo de pillos
Un hombre impone la ley
Pistolero
También el Sheriff necesita ayuda
Ataque al carro blindado
Una bala para el diablo
El regreso de los siete magníficos
The Rounders (TV Series) (1 episode)
A Horse on Jim Ed Love (1966)
La trampa del dinero
Los desbravadores
Esposa por catálogo

martes

EL HOMBRE DE LAS PISTOLAS DE ORO


Título original
Warlock
Año 1959
Duración 121 min.
País
Estados Unidos
Director
Edward Dmytryk
Guión
Robert Alan Aurthur (Novela: Oakley Hall)
Música
Leigh Harline
Fotografía
Joseph MacDonald
Productora
20th Century Fox

Reparto
Henry Fonda,Richard Widmark, Anthony Quinn, Dorothy Malone, Dolores Michaels, Wallace Ford, Tom Drake, Richard Arlen, DeForest Kelley, Regis Toomey, Vaughn Taylor

El pequeño pueblo ganadero de Warlock es aterrorizado continuamente por una banda de forajidos que no respetan la ley. Reunidos en un comité, un grupo de ciudadanos decide contratar a un famoso pistolero y nombrarlo comisario para que imponga la paz en el pueblo. Cuando el mercenario llega al pueblo, se trae sus más preciados compañeros: dos relucientes colts con empuñaduras de oro y su eterno y leal amigo, un tullido jugador con mala fama en la región. Un excelente western de maravilloso reparto (inmenso Anthony Quinn) y con secuencias memorables. Dirige Edward Dmytryk, un realizador víctima del tristemente célebre Comité de Actividades Antiamericanas que, a finales de los años cuarenta, llevó a cabo la famosa e infame "caza de brujas" contra miembros y simpatizantes del partido comunista americano. El argumento de "El hombre de las pistolas de oro" esconde sin disimulo (los miedos de la gente, las amistades y traiciones, las advertencias sobre el abuso del poder) más de una feroz crítica contra dicho comité y la gente que lo promovió.

Warlock, un pequeño pueblo minero del Oeste cuyos habitantes sufren los continuos excesos de los violentos y prepotentes vaqueros del rancho San Pablo; el sheriff que no huye con el rabo entre las piernas es asesinado (en la pared de la comisaria vemos los nombres tachados de los sucesivos sheriffs perjudicados por los facinerosos), hasta que hartos de la situación deciden contratar los servicios de un famoso pistolero llamado Clay Blaisedell (Henry Fonda), un tipo experimentado y duro que ya ha demostrado estar preparado para afrontar la situación en otros pueblos, que llega acompañado de su amigo Tom Morgan (Anthony Quinn), y hacen de la apertura de un salón de juego su principal sustento económico (ese es su verdadero negocio, ya que el sueldo de pacificadores no es muy allá que digamos).

Los habitantes del pueblo, cada uno de ellos con sus prevenciones y/o esperanzas ante la nueva situación, Clay Blaisedell exponiéndoles los cambios que se producirán en su punto de vista basándose en anteriores experiencias en otros pueblos, y a la escalada de tensión entre pacificadores y vaqueros del San Pablo, se suman viejos fantasmas del pasado de Clay y Tom en forma de viejas pasiones y sanguinarias ansias de venganza con la llegada en diligencia de Lily Dollar (Dorothy Malone), una mujer cuya vida fue truncada en el pasado por los 2 amigos, y la asunción de responsabilidades como sheriff de Johnny Gannon (Richard Widmark), antes empleado del San Pablo, hermano de uno de los malos llamado Billy Gannon (Frank Gorshin), iniciando una relación con Lily, y con esa mezcla de sentimientos de nobleza no exentos de una cierta inocencia y el drama shaskperiano de la relación con su hermano, eje alrededor del cual se desarrolla la trama.

Fiel adaptación de Robert Alan Aurthur en cuanto a guión, de la novela/tocho escrita por Oakley Hall, "Warlock" (libro del que había leído algo en términos elogiosos, y tras cuya lectura es la novela que recomendaría a quien andará buscando una historia del Oeste bien escrita y de alto valor literario, estando completamente de acuerdo con las alabanzas vertidas al respecto por el mismísimo Tomas Pynchon: "En Warlock, Oakley Hall ha devuelto al mito de Tombstone su completa, mortal y sangrienta humanidad. Warlock es una de las mejores novelas americanas"), y dirigida con la maestría acostumbrada en descripción psicológica de unos personajes ya magistralmente definidos en la obra literaria adaptada, y en el modo de mostrar la violencia a modo de secos y rápidos estallidos, por el buen y controvertido director Edward Dmytryk (a su comportamiento en el tema de "la caza de brujas" de McCarthy me remito).

Fotografiada en un precioso Cinemascope mostrando en todo su esplendor los paisajes de Utah donde está rodada, con una banda sonora de esas que son puro western, y con un muy buen trabajo actoral de un Henry Fonda cuya presencia y carisma envuelve a su personaje de un aura de empatía ("Soy un hombre sencillo, solo se me da bien desenfundar, eso es lo que soy, bueno disparando") tanto en la trama romántica que se trae con la bella Jessie Marlow (Dolores Michaels) como en la carga dramática deveniente de la defensa del pueblo y las trapisondas de su viejo amigo Tom Morgan, seguido muy de cerca por un Richard Widmark realmente sembrado en ese personaje pleno de bonhomía que hace lo que cree debe hacer asumiendo las consecuencias, y un Anthony Quinn desarrollando su peligroso y manipulador personaje con toda solvencia (el resto del casting acompañando brillantemente la función), estamos ante uno de esos western que aunque no suele figurar en las recurrentes listas de los Top Ten del genero, a mi juicio debería, por lo redondo en entretenimiento, enjundia (descripción de personajes y trama), tensión creciente que te mantiene pegado a la pantalla hasta su ultimo fotograma, y como no podía ser menos tratándose de un buen western por su camino, muy buenas escenas de acción salpicando la trama, que desembocan en todo un tour de forcé emotivo (casi de tragedia griega) a cargo del trío Fonda/Quinn/Widmark, de esos que a poco que te descuides te empañan los ojos y te hacen aullar de placer.

HENRY FONDA

Henry Jaynes Fonda (* 16 de mayo de 1905, Grand Island, Nebraska – † 12 de agosto de 1982, Los Ángeles, California) fue un actor de cine y teatro estadounidense, ganador de los premios Óscar, Globo de Oro, BAFTA y Tony. El cineasta John Ford, cuando en una entrevista se le preguntó qué era el cine para él, contestó: "¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine".

Esta frase valdría para resumir la carrera de Fonda, uno de esos mitos del cine que se fueron forjando a base de talento puro y trabajo. Henry Jaynes Fonda nació el 16 de mayo de 1905 en Grand Island (Nebraska), en el seno de una familia de origen italiano. Tras terminar su educación secundaria trabajó como "chico para todo" en una oficina y, en ese periodo, empezó a coquetear con la interpretación. En una entrevista publicada en el número 175 de la revista Film Ideal de 1965, el actor aseguró: "No puedo explicar cómo llegué a ser actor, mi ambición nunca fue ser actor de cine. Ni siquiera quería ser actor, jamás pensé en serlo, pero donde se me ocurrió la idea fue en el teatro. Me vi empujado al escenario en un pequeño teatro de Nebraska (...). Yo no quería hacer nada de aquello, pero una amiga de mi familia, Dorothy Brando (que luego tendría un hijo llamado Marlon), dirigía activamente el pequeño teatro y, literalmente, me lanzó al escenario."

Cuando "Hank" –como le conocían sus amigos– comprendió que la interpretación podía ser una profesión, decidió trasladarse a Nueva York. Tras participar en numerosas obras de Broadway su gran oportunidad le llegó en 1934, al protagonizar la obra The Farmer Takes a Wife. El éxito fue tal que la Fox decidió adaptarla a la pantalla (Contrastes de Victor Fleming, 1935) y hacer a Fonda un contrato de larga duración. "De pronto me encontré con que me ofrecían tanto dinero por hacer una película que, aunque no tenía ningún interés en ello, pensé que sería estúpido no aceptar. Así me encontré convertido en actor de cine."

El flechazo entre la cámara y el rostro de Fonda –de ciudadano honrado al que lo único que parece importarle es no perder la dignidad– fue inmediato. Este aspecto de su mirada lo definió mejor que nadie Peter Bogdanovich: "Cuando Henry Fonda dice algo, lo crees... Ésta es una cualidad de las verdaderas estrellas y nadie la tiene más que Fonda." De 1935 a 1981, Fonda desarrolló una de las carreras más prolíficas (113 películas protagonizadas) y exitosas de la historia del cine. Los directores se lo rifaban para que trabajase a sus órdenes y él lo hacía con la mayor naturalidad, como si actuar fuese un sexto sentido. Se le empezó a conocer con el apodo de "One-Take Fonda" (Una Toma Fonda), puesto que conseguía al instante bordar su papel, sin necesitar repetir decenas de veces las tomas. En sus primeros años demostró su valía en títulos como El camino del pino solitario de Henry Hathaway (1936), Sólo se vive una vez de Fritz Lang (1937), Jezabel de William Wyler (1938), Tierra de audaces de Henry King (1939), El joven Lincoln (1939) y Corazones indomables (1939), éstas últimas dirigidas por John Ford.

La década de los cuarenta fue la consagración absoluta, gracias entre otras a Las uvas de la ira (1940), de nuevo a las órdenes de John Ford, y por la que recibió su primera nominación al Óscar. La vida de ambos en esa época fue en paralelo, colaborando además en Pasión de los fuertes (1946), El fugitivo (1947) y Fort Apache (1948). La segunda nominación al Óscar la consiguió por Doce hombres sin piedad de Sidney Lumet (1957). También trabajó junto a otros muchos cineastas de renombre, como King Vidor en Guerra y paz (1956), Alfred Hitchcock en Falso culpable (1957), Edward Dmytryk en El hombre de las pistolas de oro (1959), Otto Preminger en Tempestad sobre Washington (1962), Sergio Leone en Hasta que llegó su hora (1968), y Joseph L. Mankiewicz en El día de los tramposos (1970). En 1980 se le concedió el Óscar honorífico por toda su carrera y, un año después, recibió la estatuilla al mejor actor por En el estanque dorado de Mark Rydell (1981), en la que actuó junto a Katharine Hepburn y su hija Jane Fonda. Al poco tiempo, el 12 de agosto de 1982, moría en Los Ángeles.

"Fui condenadamente afortunado por convertirme en actor. Actuar para mí es ponerme una máscara. La peor tortura que puede sucederme es no tener una máscara tras la que ocultarme."

FILMOGRAFIA

(1939) Tierra de audaces ("Jesse James")
(1940) La venganza de Frank James ("The Return of Frank James")
(1940) Chad Hanna
(1941) Las tres noches de Eva ("The Lady Eve")
(1941) Wild Geese Calling
(1941) Me perteneces ("You Belong to Me")
(1942) Rings on Her Fingers
(1942) The Male Animal
(1942) The Magnificent Dope
(1942) Seis destinos ("Tales of Manhattan")
(1942) Su última danza ("The Big Street")
(1943) El sargento inmortal ("Immortal Sergeant")
(1943) Incidente en Ox-Bow ("The Ox-Bow Incident")
(1946) Pasión de los fuertes ("My Darling Clementine")
(1947) Noche eterna ("The Long Night")
(1947) El fugitivo ("The Fugitive")
(1947) Entre el amor y el pecado ("Daisy Kenyon")
(1948) Una encuesta llamada Milagro ("On Our Merry Way")
(1948) Fort Apache
(1957) Doce hombres sin piedad ("12 Angry Men")
(1957) Cazador de forajidos ("The Tin Star")
(1958) Stage Struck
(1959) El hombre de las pistolas de oro ("Warlock")
(1959) The Man Who Understood Women
(1962) Tempestad sobre Washington ("Advise and Consent")
(1962) El día más largo ("The Longest Day")
(1962) La conquista del Oeste ("How the West Was Won")
(1963) Fiebre en la sangre ("Spencer's Mountain")
(1964) The Best Man
(1964) Punto límite ("Fail-Safe")
(1964) La pícara soltera ("Sex and the Single Girl")
(1965) Los desbravadores ("The Rounders")
(1965) Primera victoria ("In Harm's Way")
(1965) Guerra secreta ("The Dirty Game")
(1965) La Batalla de las Ardenas ("Battle of the Bulge")
(1966) El destino también juega ("A Big Hand for the Little Lady")
(1967) Una bala para el Diablo ("Welcome to Hard Times")
(1968) Los malvados de Firecreek ("Firecreek")
(1968) Brigada homicida ("Madigan")
(1968) Tuyos, míos, nuestros ("Yours, Mine and Ours")
(1968) El estrangulador de Boston ("The Boston Strangler")
(1968) Hasta que llegó su hora ("Once Upon a Time in the West")
(1970) Comando en el mar de China ("Too Late the Hero")
(1970) El club social de Cheyenne ("The Cheyenne Social Club")
(1970) El día de los tramposos ("There Was a Crooked Man")
(1971) Casta invencible ("Sometimes a Great Notion")
(1973) El serpiente ("Le Serpent")
(1973) Miércoles de ceniza ("Ash Wednesday")
(1973) Mi nombre es... Ninguno ("Il mio nome è Nessuno")
(1974) Mussolini: Último acto ("Mussolini: Ultimo atto")
(1976) La batalla de Midway ("Midway")
(1977) Tentáculos ("Tentacoli")
(1977) Montaña rusa ("Rollercoaster")
(1977) The Last of the Cowboys
(1978) Los jóvenes leones ("Il Grande attacco")
(1978) Fedora
(1978) El enjambre ("The Swarm")
(1979) Emergencia ("City on Fire")
(1979) Wanda Nevada
(1979) Meteoro ("Meteor")
(1981) En el estanque dorado o La laguna dorada ("On Golden Pond")

lunes

MI NOMBRE ES NINGUNO


Mi nombre es Ninguno (Il mio nome è Nessuno)
1973
Italia
Director: Tonino Valerii
Guión: Fulvio Morsella, Ernesto Gastaldi, Sergio Leone
Fotografía: Armando Nannuzzi, Giuseppe Ruzzolini
Música: Ennio Morricone.

Reparto:
Henry Fonda, Terence Hill, Jean Martin, Piero Lulli, Mario Brega, Marc Mazza, Benito Stefanelli, Rainer Peets, Antoine Saint-John, Franco Angrisano, Tommy Polgár, Hubert Mittendorf, Emil Feist, Carla Mancini, Luigi Antonio Guerra, Angelo Novi, Ullrich Müller, Claus Schmidt, R.G. Armstrong, Karl Braun, Leo Gordon, Steve Kanaly, Geoffrey Lewis, Larry Melton, Neil Summers, Antonio Molino Rojo.

Jack Beauregard, un veterano y famoso pistolero, decide retirarse y pasar los últimos años de su vida en Europa. Sin embargo, en su camino se cruzará un joven admirador, Ninguno, que le presionará para que se enfrente al Grupo Salvaje con el objeto de convertirle en leyenda.

Coproducción italo-franco-alemana de 1973 en la que participaron entre otras compañías la productoras Rialto, responsable de la mayoría de los filmes alemanes basados en obras de Karl May sobre Winnettou, y Rafran Cinematográfica de Sergio Leone. La dirección corrió a cargo de uno de los alumnos más aventajados del maestro romano, Tonino Valerii que venía de rodar el año anterior la notable “Una razón para vivir y otra para morir”, especie de adaptación del filme bélico “Doce del patíbulo” (Robert Aldrich, 1969) al universo del western.

En todo caso, nos encontramos con una película ambiciosa en la que, en un ejercicio de metalenguaje cinematográfico (utilización del cine para meditar sobre él), y como señala Anselmo Nuñez en su estupendo “Western a la europea…un plato que se sirve frío”, lleva a cabo una lúcida y nostálgica reflexión sobre la muerte del western clásico e, incluso, del euro western a manos del spaghetti cómico, corriente que inundó las pantallas cinematográficas a principios de la década de los setenta tras el gran éxito del díptico sobre las andanzas de Trinidad dirigido por Enzo Barboni, y a la que sucumbieron importantes referentes del spaghetti como Sergio Corbucci (“¿Qué nos importa la revolución?”, 1972), Giulio Petroni (“Ya le llaman Providencia”, 1972) o Enzo G. Castellari (“Tedeum”, 1972). De tal forma que da la sensación de que la película fue concebida por Leone, como también explica Hill en la entrevista reseñada, como una despedida a lo grande del western serio.

En este sentido cobra gran importancia la conversación mantenida por ambos protagonistas en su primer encuentro, en el que Ninguno afirma “Si decides marcharte ¿Quién queda aquí? Ninguno. Un tipo como tú debe abandonar a lo grande”. Y desde el primer momento se aprecia la intención de identificar a cada uno de los personajes con una forma distinta de entender las películas del Oeste, puesto que el viejo pistolero representaría al caduco western clásico expulsado por la nueva corriente humorística a la que da vida Ninguno.

En definitiva, un filme algo irregular pero muy emotivo y de una gran belleza, sobre todo las escenas correspondientes al personaje de Fonda, por lo que se hace patente lo que le dijo Leone a Hill mientras editaba la escena del enfrentamiento entre Beauregard y el Grupo Salvaje: “Este es el Oeste, este es el Oeste que amo”.

TERENCE HILL

Terence Hill nació el 29 de marzo de 1939 en Venecia, Italia. Su nombre verdadero es Mario Girotti, pero decidió utilizar un alias más "americano" para sus inicios en los westerns mediterraneos.

Con tan solo doce años tuvo su primer trabajo en el cine como actor. Después comenzó a estudiar literatura clásica en la Universidad de Roma, pero abandonó los libros para dedicarse completamente a su otra carrera, el cine. En el año 64, comienza a participar como actor de reparto en los westerns alemanes anteriores al spaghetti western, todo un subgénero que arrasaba en el país germano.

En 1967 realiza su primer western italiano, "Rita en el West", una peli para lucimiento de Rita Pavone. En ella Hill ya cobra una importancia mayor, siendo el co-protagonista. Ese mismo año también estrena "Tú perdonas...yo no", un titulo muy importante para el actor, que tras este trabajo comienza a ser más conocido. Además, es su primer largometraje junto a Bud Spencer, actor junto al que vivirá sus años de mayor fama un tiempo después.

Debido a su parecido con Franco Nero, es requerido para "El clan de los ahorcados" (1968), segunda parte no oficial de "Django". Aparte, Hill sigue trabajando junto al director Giuseppe Colizzi, el autor de "Tu perdonas...", que lleva a las pantallas una especial trilogía sobre el personaje de Hill por medio de "I Quattro dell'Ave Maria" y "La colina de las botas". En las versiones italianas de las películas, el personaje de Hill siempre tiene el mismo nombre, Cat Stevens.

En "La cólera del viento" se pone a las ordenes de un director español, Mario Camus, y rueda esta cinta, que pese a que está ambientado en la Andalucia rural posiblemente alrededor de 1920, es básicamente un western.

Ese mismo año, 1970, Terence Hill vuelve a trabajar junto a Bud Spencer en un western que, además de ser un verdadero éxito en todo el mundo, sirvió para cambiar el genero completamente, y pese a que revivió un poco la taquilla que ya por aquellos años estaba de capa caída, fue el toque de gracia para acabar de matar el spaghetti western, y que durante los últimos años viéramos autenticas aberraciones copiando a "Le llamaba Trinidad".
Además de el humor basado en peleas cuerpo a cuerpo, estas películas tenían como base la auto-parodia del spaghetti western, unos guiones reducidos a la mínima expresión y poco más.
El propio Hill se aburrió de copiar la formula, tanto en el western como en cualquier genero que pillara. Los años 70 y parte de los 80 serán recordados sin duda por esta pareja, amigos de las bofetadas y del humor más simple y necio, reviviendo el cine de "la tarta en la cara del malo".

Al comienzo de la década de los noventas, Hill intenta un regreso al western, y se dirige a si mismo en "Lucky Luke", una película basada en el famoso personaje del comic. Hasta llega a preparar y levantar una serie sobre el mismo personaje, pero el poco éxito de la misma hace que no llegue a rodar muchos capítulos.
En 1994 se permite otro capricho, y vuelve a rodar un western, que además sirve para volverse a unir a Bud Spencer en la pantalla, en la cinta "En Nochebuena se armó el belén". Y este mismo año nos llegan noticias de que está involucrado en una nueva serie ambientada en el western, "Doc West".

En el aspecto personal, Hill lleva desde los años sesenta casado con Lori Zwicklbauer, que conoció durante sus multiples rodajes. En 1990 Terence Hill sufrió un duro golpe cuando Ross Hill, uno de sus hijos, falleció.

Filmografía SW:

1964- La carabina de plata*
1964- Unter Geiern*
1965- Der Ölprinz*
1965- Old Surehand*
1965- Duell vor Sonnenuntergang*
1965- Justiciero de Kansas*
1967- Rita en el West
1967- Tú perdonas... yo no //Reseña adicional
1968- El clan de los ahorcados
1968- Los cuatro truhanes (I Quattro dell'Ave Maria)
1969- La Colina de las botas
1970- La Cólera del viento
1970- Le llamaban Trinidad
1971- Le Seguían llamando Trinidad
1972- Y después le llamaron el magnífico
1973- Mi nombre es Ninguno
1975- El Genio
1991- Lucky Luke
1993- Lucky Luke (serie televisión)
1994- En Nochebuena se armó el belén
2009- Doc West (serie televisión)