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martes

EL PURO SE SIENTA, ESPERA Y DISPARA


El puro se sienta, espera y dispara (La taglia è tua... l'uomo l'ammazzo io)
1969
Italia/España
Director: Edoardo Mulargia
Guión: Ignacio F. Iquino, Fabrizio Gianni, Edoardo Mulargia
Fotografía: Antonio L. Ballesteros
Música: Alessandro Alessandroni

Reparto:
Robert Woods, Marc Fiorini, Aldo Berti, Gustavo Re, Mario Brega, Rosalba Neri, Fabrizio Gianni, Mariangela Girodana,Maurizio Bonuglia, Angelo Dessy, Giusva Fioravanti, Lisa Seagram, Attilio Dottesio, Cesar Ojinaga, Fernando Rubio

Interesante propuesta dirigida en 1969 por Edoardo Mulargia, bajo el seudónimo de Edward G. Muller, malograda, para mí, por una vulgar dirección en la que se abusa del zoom (hay incluso una escena de presentación de los miembros de la banda con un doble zoom -acercamiento y alejamiento- para cada uno), un guión, del propio director junto entre otros con Ignacio F. Iquino, con falta de ritmo y por el escaso presupuesto con el que se contó para su realización, que se aprecia sobre todo en al pobre ambientación tanto en exteriores como en interiores.

Una lástima porque el punto de partida me pareció bastante original para un spaghetti: la historia de un famoso pistolero, Joe Bishop apodado “El Puro”, que sufre una crisis existencial y, vencido por sus miedos, termina totalmente alcoholizado en el momento en el que una banda de forajidos pretenden acabar con él para cobrar la correspondiente recompensa. Este tema de carácter más intimista que otros spaghettis (el de la condición trágica del pistolero que no puede dejar de serlo que fue tratado, creo, mucho mejor en “Ocaso de un pistolero” dirigida por Rafael Romero Marchent) pienso que hubiera requerido unos guionistas más sutiles y un director más hábil para darle el tono adecuado, ya que en manos de éstos se convierte en una película, para mí, tediosa y muy lenta sobre todo en los primeros setenta minutos , además de contar con un comienzo desconcertante (se suceden tres o cuatro escenas con la banda de forajidos como protagonistas sin que sepas cuál es el tema de la película).

En cuanto a los aspectos positivos destacaría los siguientes:
La banda sonora compuesta por Alessandro Alessandroni que cuenta con un tema principal muy pegadizo, aunque excesivamente deudor de las bandas sonoras que compuso Morricone para Leone.

La interpretación de Robert Woods que encarna a Joe Bishop y, como le sucediera en “Black Jack”, parece sentirse cómodo en la piel de personajes torturados. Lástima que frente a él en el papel de Gipsy, el jefe de los forajidos, eligieran a Ashborn Hamilton Jr. que se pasa toda la película haciendo muecas absurdas y abriendo mucho los ojos, y que un actor bastante sólido como Mario Brega esté desaprovechado. Por el contrario, nos encontramos a una estupenda Rosalba Neri en el papel de Rosie una prostituta que acogerá a un acabado protagonista y pagará muy caro, en una escena extremadamente violenta, su fidelidad.

El inesperado final que ahonda en la idea del no retorno y el destino fatal de los antiguos pistoleros incapaces de regenerarse y de poder llevar una nueva vida alejada de la violencia que caracterizó su pasado.

ROBERT WOODS

Criado en un rancho de Colorado, Woods (19 Julio 1936) se fué de casa siendo un adolescente, pasando un tiempo en la Marina, en la Universidad, y trabajando como cantante y actor para despues llegar a Nueva York, con poco más de 21 años, donde se dedicó a participar en muchas obras de Teatro, antes de comenzar su carrera en el cine.
Woods se trasladó a Paris para una película, y fascinado por la capital francesa decidió quedarse en ella.

En una obra de teatro en Paris fue descubierto por Alfonso Balcázar, y le propuso protagonizar un western rodado en España.
Pese a que en un primer momento a Woods no le interesó, Balcázar accedió a ofrecerle un contrato mejor para cinco películas, y el actor acabó aceptando, comenzando así una larga carrera en el spaghetti western, siempre como protagonista, aunque por normal general todos sus westerns eran de segunda linea, es decir, de producción modesta.

Robert Woods llegó a rodar más de una veintena de westerns, y su nombre acabó con el paso del tiempo unido al genero.

Filmografía SW:

1964- Los Pistoleros de Arizona
1965- !Viva Carrancho!
1966- Starblack
1966- Siete pistolas para los McGregor
1966- Mi nombre es Pecos
1966- Cuatro dolares de venganza
1967- Pecos y el tesoro de Moctezuma
1968- Prega Dio... e scavati la fossa
1968- The Belle Starr Story (Mio corpo per un poker, Il)
1968- Black Jack
1968- La ametralladora
1969- El Puro se sienta, espera y dispara
1970- Un Dólar y una tumba
1971- Il Mio nome è Mallory... M come morte
1971- Era Sam Wallach... lo chiamavano 'così sia'
1971- Un Colt por cuatro cirios
1972- La muerte llega arrastrándose
1972- Un Colt in mano del diavolo
1973- Sei bounty killers per una strage
1974- La spacconata
1975- Zanna Bianca e il cacciatore solitario

MARIO BREGA

FILMOGRAFIA

La marcia su Roma of Dino Risi (1962)
Diciottenni al sole (1962)
I motorizzati (1962)
La parmigiana (1962)
I mostri (episodio La nobile arte) (1963)
Le ore dell'amore (1963)
Se permettete parliamo di donne (1963)
Uno strano tipo (1964)
Due mafiosi nel Far West (1964)
Per un pugno di dollari by Sergio Leone (1964)
Per qualche dollaro in più by Sergio Leone (1965)
Buffalo Bill, l'eroe del far west by Mario Costa (1965)
Il buono, il brutto, il cattivo by Sergio Leone (1966)
Da uomo a uomo by Giulio Petroni (1967)
Tenderly (1968)
Il Grande Silenzio by Sergio Corbucci (1968)
A Minute to Pray, a Second to Die (1968)
Il divorzio (1969)
Death Knocks Twice (1969)
La taglia è tua... l'uomo l'ammazzo io di Edoardo Mulargia (1970)
Cose di Cosa Nostra (1971)
New York-Parigi per una condanna a morte (1972)
Sotto a chi Tocca! (1972)
Le mille e una notte e un’altra ancora… (1972)
Decameron No. 2 - Le altre novelle del Boccaccio di Mino Guerrini (1972)
Il mio nome è Nessuno (1973)
Anche gli angeli tirano di destro (1974)
Quant'è bella la Bernarda, tutta nera, tutta calda by Lucio Dandolo (1975)
Basta con la guerra, facciamo l'amore (1975)
Genio, due compari, un pollo, Un (1975)
Due cuori, una cappella (1975)
Simone e Matteo, un gioco da ragazzi di Giuliano Carnimeo (1975)
Il gatto (1977)
La banda del trucido (1977)
I sette del gruppo selvaggio by Gianni Crea (1977)
Il giocattolo (1979)
Un sacco bello di Carlo Verdone (1980)
Bianco, rosso e Verdone by Carlo Verdone (1981)
Una vacanza del cactus (1981)
Borotalco by Carlo Verdone (1982)
Pierino la Peste alla riscossa (1982)
Vacanze di Natale (1982)
Occhio, malocchio, prezzemolo e finocchio (episodio Il mago) (1983)
Amarsi un po' (1984)
Sogni e bisogni (1984)
C'era una volta in America by Sergio Leone (1984)
Troppo forte di Carlo Verdone (1986)
Asilo di polizia (1986)
Montecarlo Gran Casinò (1986)
Crack (1991)

QUEDÓ UNO SOLO...LA MUERTE FUE PARA TODOS


Quedó uno solo, la muerte fue para todos
(Rimase uno solo e fu la morte per tutti!)
Año: 1971
País: Italia
Dirección: Edoardo Mulargia
Argumento: Alessandro Schirò
Guión: Edoardo Mulargia, Alessandro Schirò
Música: Felice Di Stefano, Gianfranco Di Stefano
Fotografía: Antonio Modica

Intérpretes: Tony Kendall, Jean Louis, Sophia Kammara, Dino Strano, Omero Gargano, Mimmo Maggio, Celso Faria, Fortunato Arena, Attilio Dottesio

Más que discreto spahetti-western que sólo gustará a los más fieles seguidores del género.
Un sheriff llamado Dakota es inculpado por atracar una diligencia y por cargos de asesinato. Será condenado a 15 años de cárcel. Sin embargo, el gobernador acabará por ponerlo en libertad y Dakota junto su hermano irá en busca de los culpables.

EL SPAGHETTI WESTERN

Una primera definición muy limitada es que el spaghetti western es cine del oeste de nacionalidad italiana (aunque en muchos casos eran coproducciones italo-españolas, y se rodaban en España). De ahí el spaghetti, nombre dado al género por los americanos, tan creativos ellos. Estas películas tuvieron su auge en los años 60, y desaparecieron a mediados de los 70. Hay innumerables películas dentro de este género, pero ve sobre aviso: muy pocas son buenas. Sin embargo, sí que hay algunas joyitas que han marcado para siempre la Historia del Cine. Y las mejores van inevitablemente ligadas al nombre de un tal Sergio Leone. Pero no vamos a centrarnos sólo en este hombre (eso me lo guardo para cuando pase un tiempo y hayáis olvidado este artículo. Así me puedo sacar otro de la manga). Aprovechando lo reciente del estreno de Django Desencadenado, vamos a hablar también de la obra del otro Sergio del que bebe Tarantino. Así pues, vamos a conocer el spaghetti western en seis películas (tantas como balas contiene un revólver) y dos Sergios: Leone y Corbucci. No te las voy a destripar. La idea de este artículo es que sea una invitación a que las veas: esto va de cine, y de cine se aprende viendo películas. Así que sólo puntualizaré algunos detalles importantes de cada título que te ayuden a contextualizarlas y disfrutarlas más.

Pero empecemos entrando en materia. Hemos quedado en que el spaghetti es simplemente western italiano. Pero la diferenciación va más allá. La mentalidad europea pasa su filtro por los demás del western clásico, que es uno de los géneros cinematográficos más antiguos (ya en 1903 Edwin S. Porter nos trajo Asalto y robo de un tren (The great train robbery), de unos trepidantes doce minutos de duración), y los transforma por completo. Así pues, lo primero que podemos decir es que el spaghetti es un cine esencialmente europeo, que critica y deconstruye lo establecido. El puritanismo y los valores morales del bien y el mal absolutos (muchas veces representados de forma burda: vaqueros contra indios, nordistas contra sudistas) desaparecen por completo en un ambiente de cinismo y ambivalencia moral muchas veces cargado de una fuerte ideología política que en la Tierra de la Libertad acabaría ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Los grandes héroes virtuosos se convierten en antihéroes capaces de lo peor, los grandes paisajes que hinchan el corazón de orgullo patrio se convierten en pueblos fantasma que dan la bienvenida al forastero con una soga a la entrada de la calle principal llena de fango, y los argumentos que cuentan epopeyas de fundación nacional se convierten en venganzas, robos, y búsqueda del Santo Grial de la modernidad, el dólar, escondido en una tumba sin nombre, todo mezclado en un ambiente legendario: el paisaje del Oeste americano deja de serlo, los lugares y los acontecimientos históricos pierden su significado y se les da otro nuevo, reconvertidos en un lugar y un tiempo míticos, un in illo tempore donde todo vale. La esencia del spaghetti se encierra en el título original de una obra maestra de 1968 del ya mencionado Leone, y que aquí fue distribuida con el imaginativo nombre de Hasta que llegó su hora (título tan fantasioso o más que el que le dieron los alemanes: Spiel mir das Lied vom Tod o Toca para mí la canción de la muerte): C’era una volta il West, es decir, érase una vez el Oeste, perteneciente ahora a la misma esfera que los reinos de los cuentos de hadas, sólo que el caballero andante lleva un revólver y no salva a la princesa porque hay una recompensa más grande por la muerte de un forajido.

Pese a que ya se habían hecho westerns en Italia con anterioridad, el género en sí nace con Por un puñado de dólares (Per un pugno di dollari, 1964) de Sergio Leone que, curiosamente, es un remake no autorizado (lo que si la película resultante es un fracaso se conoce como “plagio”) de Yojimbo (1961) de Akira Kurosawa (aunque de esto hablaremos en otro momento…). Vamos a profundizar un poco en esta película por su relevancia. Ésta, mi primera recomendación, se hizo en un momento en el que el western estaba en declive. Tanto Hollywood como el público había perdido interés en el género, y pese a que se continuaban produciendo películas, éstas eran prácticamente calcos unas de otras, y todas igualmente simplonas. Indios malos, vaqueros buenos, bang bang, pelea en el saloon, malo atravesando la ventana, final feliz. Por esa razón, la productora le dio a Leone un presupuesto irrisorio, que de ninguna manera cubriría las exigencias del director, como por ejemplo contratar a Henry Fonda para el papel protagonista. Y por eso tuvo que conformarse con un actor prácticamente desconocido, un tal Clint Eastwood. Qué tragedia. Esta película, junto con las otras dos colaboraciones con el romano interpretando al llamado comúnmente “El hombre sin nombre”, lanzó su carrera, y bueno, qué te voy a contar del bueno de Clint. El carisma infinito del protagonista, el guión innovador, la dirección impecable, y la banda sonora de Ennio Morricone, uno de los más grandes compositores de cine y otra figura que va a marcar el género.

La película empieza con una declaración de intenciones, que deja bien clarito de que todo lo que se había hecho antes ha dejado de valer. Un misterioso extranjero llega a un pueblo de lo que podría ser la frontera mexicana (si es que tiene sentido intentar colocar sobre un mapa las localizaciones de estas películas) y cruza la mirada con una mujer asomada a su ventana. Una escena arquetípica del género: el héroe y la mujer intercambian miradas, él de tipo duro, ella de embelesamiento, y ya sabemos que al final acabarán juntos. Sin embargo, apenas el Hombre sin Nombre le devuelve la mirada a la joven, ésta cierra la ventana de golpe y con desprecio. El extranjero sigue su camino y pasa junto a una soga solitaria, cuyo balanceo es acompañado por el tañido de una campana: la iglesia de este pueblo es la muerte. Cinco minutos de película, contando los créditos iniciales. Bienvenidos al spaghetti. Estilísticamente, encontramos ya la maestría en el uso del ritmo lento típico del autor, y sus primerísimos planos tan característicos (Tarantino llega a decir a los cámaras “give me a Leone” cuando quiere tomar un plano tan cercano).

Durante la otra hora y media, asistimos a una guerra interna entre dos clanes, los Baxter y los Rojo, cuyas trifulcas han convertido al pueblo en poco más que un cementerio, un “pueblo de viudas”, donde sólo el sepulturero se gana la vida. Si habéis visto Yojimbo, todo esto os sonará. Una historia que nos remite a los mitos clásicos, con el personaje de Eastwood encarnando a la figura medicinal que viene de un lugar desconocido, hace su trabajo, y se va. ¿Por qué hace su trabajo? ¿Por heroísmo altruista? En sus propias palabras: “Los Baxter a un lado, los Rojo al otro, y yo justo en medio. El de la campana tenía razón: se puede ganar dinero en un sitio así”. ¿Y cómo lo hará? Sirviendo a ambos bandos para que se maten entre sí. Adiós, John Wayne.

Este film, realizada con recursos limitados y distribuida bajo seudónimos (Leone la firmó como Bob Robertson) para que el público creyera que se trataba de una producción americana, tuvo un éxito tan grande a nivel internacional, que fue el detonante del auténtico boom del género. Las productoras italianas empezaron a sacar spaghetti sin parar, muchas veces copiándose unas a otras, cuidando muy poco la calidad del producto final: el objetivo era llevar al máximo de gente posible a las salas. Docenas de películas copiaban incluso el título de ésta primera: incluyendo la palabra “dólar” en el título, éxito asegurado. Y de aquí el género del que estamos hablando. Como he dicho al principio, hay pocos títulos pasables entre esta marabunta. Los temas y la profundidad de Leone desaparecen en la mayoría de los casos, y las películas, que copian sólo lo más superficial, se convierten en un entretenimiento formulaico. Con respecto a esto dijo una vez Leone: “[…] Por eso me disgusta que todo el mundo me señale como el padre del spaghetti western. Porque soy el padre, sí, pero de un montón de hijos de puta.”

Continuemos con nuestro repaso. Me salto la siguiente entrega de la llamada Trilogía del Dólar, La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più, 1965, otra traducción imaginativa de un título), pese a que me encantaría detenerme en ella, para pasar a la tercera, esa joya titulada El bueno, el feo y el malo (Il buono, il brutto, il cattivo, 1966), cuyo título probablemente te suene. El personaje de Eastwood comparte protagonismo con el malo, Sentencia, interpretado por Lee van Cleef, una de las viejas glorias del western americano, y con el maestro de ceremonias de la película, Tuco, el feo, interpretado por el gran Eli Wallach.

Aquí Leone está completamente en su elemento. El éxito de sus anteriores películas le asegura un presupuesto en condiciones y su estilo está completamente depurado. Con una dosis de humor superior a las anteriores, la película es casi una picaresca, y es precisamente este humor la que hace que sea la más cínica de todas. En medio de la Guerra Civil, tres hombres sin escrúpulos se debaten en una carrera para hacerse con un montón de oro escondido.

Estos hombres son Rubio, el bueno, un cazarrecompensas que hace tratos con los forajidos que atrapa para entregarlos a la justicia, cobrar la recompensa y después liberarlos para hacerlo de nuevo; Tuco, el feo, un fuera de la ley condenado a muerte en catorce condados por “homicidio, robo a mano armada, en perjuicio de particulares, bancos y servicios postales del Estado, robos sacrílegos, incendio doloso de una cárcel del Estado, perjurio, bigamia, abandono del hogar conyugal e incitamiento a la prostitución, chantaje, encubridor de robos, tráfico de moneda falsa, uso de dados cargados y barajas marcadas, agresión y lesiones contra particulares…”, y sin duda el mejor personaje de la película y el más ambiguo, que pese a ser capaz de una crueldad sin fin, se santigua al ver una tumba o una imagen religiosa, y Sentencia, el malo, un mercenario capaz de lo peor para llevar a cabo cualquier trabajo por el que le paguen.

Los tres se odian entre sí, pero se necesitan para conseguirlo, pues sólo uno de ellos sabe dónde se esconde, lo que lleva a una extraña camaradería entre el bueno y el feo que nos ofrece momentos maravillosos (“dormiré tranquilo porque sé que mi peor enemigo vela por mí”). En esta película la vida carece por completo de valor y de moral: lo único que mueve a los personajes es ese montón de dólares.

Leone pretendía con esta trilogía, y especialmente con esta película, hacer una feroz crítica al capitalismo norteamericano, mostrando que el dinero está por encima de cualquier otra cosa. Otra bofetada a los Estados Unidos es la manera en la que se retrata la Guerra Civil: los dos bandos se diferencian única y exclusivamente en el color de los uniformes, ninguno de los dos parece apoyarse en ninguna causa noble, y los soldados son simplemente gente matando a otra gente que viste diferente.

Y ni la diferencia de color es suficiente, pues el polvo de una travesía en el desierto basta para que el uniforme azul del ejército nordista se cubra del color gris del uniforme sudista. Los campos de prisioneros de la Unión parecen campos de concentración de la Alemania nazi, y en ellos se manda a la orquesta que toquen muy fuerte para ahogar los ruidos del interrogatorio a base de golpes que se lleva a cabo en la caseta del general (“-¿Y no va a sonar la música para mí? –¿Hablarás? –Probablemente no.”). La película nos ofrece escenas que han pasado a la Historia del Cine, debido al magistral uso dramático de la música de Morricone y las imágenes, por sus duelos infinitos que consisten en minutos y minutos de personajes mirándose en silencio, dejando que sea la música y los ojos de los actores los que hablen… una maravilla.

domingo

CJAMANGO


Cjamango
1967
Italia
Director: Edoardo Mulargia
Musica: Felice di Stefano
Fotografía: Vitaliano Natalucci

Reparto:
Ivan Rassimov, Mickey Hargitay, Hélène Chanel, Livio Lorenzon, Ignazio Spalla, Piero Lulli, Federico Boido, Nino Musco

Cjamango (Sean Todd) gana en una partida de poker a un mexicano una gran cantidad de oro. Por desgracia, una banda de pistoleros, capitaneada por el mexicano Don Pablo (Livio Lorenzon) y el gringo Tayler (Piero lulli) aparecen en el salón, matan a todos, y se quedan con el oro. Pero Cjamango sobrevive, y a las pocas semanas va en busca del oro, dispuesto a enfrentarse con los ladrones. Al llegar al pueblo, descubre que la banda se dividió en dos, mexicanos por un lado y gringos por otro, y ambos luchan por el oro, haciendo que todo el pueblo esté en peligro en esa guerra.
Obviamente, si vas a plagiar algo, mejor plagiarlo todo. Aquí vemos como desde el nombre del protagonista, hasta la situación de las dos bandas enfrentadas son metidas en la historia, para aprovechar el tirón tanto de "Django" como de "Por un puñado de dolares".

Rodada seguramente con poquisimo presupuesto, tanto que llega al nivel de que muchas situaciones que ocurren en la película no son mostradas, solo contadas en boca de algún personaje, para así evitar más gastos, la falta de un más solido guión convierte la cinta en un ida y venidas del protagonista, muchos tiroteos de las dos bandas sin venir a cuento, y que realmente uno no sabe de cuantos hombres disponen cada bando, ya que parece que en cada tiroteo mueren casi todos, pero en el próximo volvemos a ver el mismo numero del principio. Aparte, algún personaje está de mas, como el del niño, el del vendedor de alcohol, que por cierto, participa en un estúpido final, o la de perla, una bella mujer que le pegan un tiro por la espada, y la pobre se pega agonizando por lo menos una hora, viendo desde cuando le disparan y cuando por fin muere. pero claro, la pobre tenia que vivir para el momento del final...Pese a todo, los actores no están mal, y hacen que sus personajes sean medio creíbles.

IVAN RASSIMOV

Actor italiano nacido el 7 de mayo de 1938 en Trieste (Venecia), aunque sus padres eran de Serbia.
Tuvo una carrera ligada sobre todo al fantástico italiano, en el que normalmente hacía de villano, y trabajando con directores como Sergio Martino, Mario Brava, Umberto Lenzi o Bruno Mattei, entre otros. Sin duda el publico italiano de la época y el cinéfilo del terror de siempre lo puede conocer por su trabajo en tres películas sobre el canibalismo "El País del Sexo Salvaje"-1970 de Umberto Lenzi; "Mondo Caníbal, Mondo Salvaje"-1976 de Ruggero Deodato y "Comidos Vivos"-1980 de Lenzi tambien.

Sobre sus trabajos en el spaghetti, Ivan normalmente usaba el nombre de "Sean Todd", y aunque llegó a protagonizar algunas películas, normalmente eran westerns de poco presupuesto, como es el caso de "Cjamango", que pese a todo tuvo cierto éxito en su estreno. Su hermana Rada también se dedicó al mundo del cine.

En el año 1987, Rassimov abandonó el cine, dedicándose al mundo literario en su parte editorial. El 14 marzo de 2003 moría Ivan Rassimov en Roma.

Filmografía SW:

1967- Cjamango
1967- Non aspettare Django, spara
1968- Se vuoi vivere... spara
1968- El vengador del sur
1971- La venganza esperó 10 años

sábado

SHANGO, LA PISTOLA INFALIBLE


SHANGO, LA PISTOLA INFALIBLE
1970. 88 minutos. Italia
Director: Edoardo Mulargia.
Guión: Edoardo Mulargia, Anthony Steffen
Música: Gianfranco Di Stefano
Fotografía:Gino Santini
Productora: Produzioni Atlas Consorziate (PAC) / Società Europea Produzioni Associate Cinematografiche (SEPAC)

Reparto: Anthony Steffen, Eduardo Fajardo, Maurice Poli, Barbara Nelli, Valerio Fioravanti, Attilio Dottesio, Massimo Carocci, Adriana Giuffrè, Franco Pesce, Andrea Scotti, Franco Ukmar

La Guerra de Secesión ha terminado, pero el mayor Droster (Fajardo) tiene la intención de mantener a sus tropas y a los pobladores en la oscuridad, para perpetuar su poder sobre el área. El ranger Shango (Steffen) es capturado por el loco de Droster y culpado por el asesinato del operador del telégrafo, la única persona capaz de recibir la noticia de que la guerra ya ha finalizado. Sin embargo, Shango se escapa y está decidido a terminar con tanto abuso.

La idea es muy buena. La guerra civil americana ha acabado, un viejo recibe la noticia desde el puesto de telegrafos, pero es asesinado, el mayor Droster, no está interesado en que se conozca la noticia. El, el capitán de unos sudistas, que tienen a un pueblo a su merced, no quiere que los lugareños conozcan la noticia y que sigan estándo bajo su yugo.

Pero cuando hay un malo, tiene que haber un bueno, este es Anthonny Steffen, Shango en la película, que es un ranger, y se pondrá de parte de los lugareños, para acabar con droster y su banda de forajidos.

La verdad es que de Shango a Django, hay sólo un paso. Y es así cómo tiene que ser visto este spaguetti crepuscular, desde un punto de vista positivo. Para algunos es una burda copia de uno de los mejores spaguetti western de la historia, para otros una copia muy positiva. La primera media hora es lo mejor. Shango metido en una jaula, así empieza la película, después el asesinato del telegrafista y los abusos a todo un pueblo esclavizado, media hora incesante, llena de acción e intriga.

Después ya es un un incesante ir y venir de los personajes, acción sin guión alguno. Eso sí, las escenas de acción están muy bien rodadas. Pocas veces hay tantos fiambres en un spaghetti: aqui hay más de un centenar, muy buenos tiroteos, y escenas impactantes, como aquella que entierran a los lugareños, en la arena, solo con la cabeza fuera, y prenden fuego: Shango debe salvarles.

Otro aspecto positivo de los tiroteos es que plagia la originalidad en los disparos de Sartana o de Sabata, lo que les da una gran plasticidad, casí como si fuera una coreografia. La banda sonora es francamente buena.

En el aspecto negativo, dos cosas: la primera es que falta guión en la segunda mitad de la película y demasiadas idas y venidas de los personajes, mucha acción y poco diálogo. La segunda es que Shango él solo tirotea a demasaiados enemigos, sin ayuda de nadie y sin despeinarse, pero es cine, es un spaghetti western y aquítodo está permitido.

Lo mejor de la película, junto a Steffen, es Fajardo, nuestro español en el reparto: qué clase tenía, qué gran malo. En el mundo del spaghetti hay dos malos históricos: uno es Lee Van Cleef (cuando hace de malo) y el otro esKlaus Kinski. Detrás se puede situar a Eduardo Fajardo. (TEXTO 800 SW)

viernes

SHANGO LA PISTOLA INFALIBLE


SHANGO, LA PISTOLA INFALIBLE
1970. 88 minutos. Italia
Director: Edoardo Mulargia.
Guión: Edoardo Mulargia, Anthony Steffen
Música: Gianfranco Di Stefano
Fotografía:Gino Santini
Productora: Produzioni Atlas Consorziate (PAC) / Società Europea Produzioni Associate Cinematografiche (SEPAC)

Reparto: Anthony Steffen, Eduardo Fajardo, Maurice Poli, Barbara Nelli, Valerio Fioravanti, Attilio Dottesio, Massimo Carocci, Adriana Giuffrè, Franco Pesce, Andrea Scotti, Franco Ukmar

La Guerra de Secesión ha terminado, pero el mayor Droster (Fajardo) tiene la intención de mantener a sus tropas y a los pobladores en la oscuridad, para perpetuar su poder sobre el área. El ranger Shango (Steffen) es capturado por el loco de Droster y culpado por el asesinato del operador del telégrafo, la única persona capaz de recibir la noticia de que la guerra ya ha finalizado. Sin embargo, Shango se escapa y está decidido a terminar con tanto abuso.

La idea es muy buena. La guerra civil americana ha acabado, un viejo recibe la noticia desde el puesto de telegrafos, pero es asesinado, el mayor Droster, no está interesado en que se conozca la noticia. El, el capitán de unos sudistas, que tienen a un pueblo a su merced, no quiere que los lugareños conozcan la noticia y que sigan estándo bajo su yugo.

Pero cuando hay un malo, tiene que haber un bueno, este es Anthonny Steffen, Shango en la película, que es un ranger, y se pondrá de parte de los lugareños, para acabar con droster y su banda de forajidos.

La verdad es que de Shango a Django, hay sólo un paso. Y es así cómo tiene que ser visto este spaguetti crepuscular, desde un punto de vista positivo. Para algunos es una burda copia de uno de los mejores spaguetti western de la historia, para otros una copia muy positiva. La primera media hora es lo mejor. Shango metido en una jaula, así empieza la película, después el asesinato del telegrafista y los abusos a todo un pueblo esclavizado, media hora incesante, llena de acción e intriga.

Después ya es un un incesante ir y venir de los personajes, acción sin guión alguno. Eso sí, las escenas de acción están muy bien rodadas. Pocas veces hay tantos fiambres en un spaghetti: aqui hay más de un centenar, muy buenos tiroteos, y escenas impactantes, como aquella que entierran a los lugareños, en la arena, solo con la cabeza fuera, y prenden fuego: Shango debe salvarles.

Otro aspecto positivo de los tiroteos es que plagia la originalidad en los disparos de Sartana o de Sabata, lo que les da una gran plasticidad, casí como si fuera una coreografia. La banda sonora es francamente buena.

En el aspecto negativo, dos cosas: la primera es que falta guión en la segunda mitad de la película y demasiadas idas y venidas de los personajes, mucha acción y poco diálogo. La segunda es que Shango él solo tirotea a demasaiados enemigos, sin ayuda de nadie y sin despeinarse, pero es cine, es un spaghetti western y aquítodo está permitido.

Lo mejor de la película, junto a Steffen, es Fajardo, nuestro español en el reparto: qué clase tenía, qué gran malo. En el mundo del spaghetti hay dos malos históricos: uno es Lee Van Cleef (cuando hace de malo) y el otro esKlaus Kinski. Detrás se puede situar a Eduardo Fajardo.

ANTHONY STEFFEN

Su verdadero nombre erá Antonio de Teffé (Roma, 21 de julio de 1930 - Rio de Janeiro, 4 de junio de 2004)
De familia Noble, sus inicios en el cine fueron de mensajero, hasta que a principios de los años 50 comenzó a participar en películas de epopeyas de romanos, comedias, aventuras y alguna gran película como Sodoma y Gomorra, aunque realmente lo que le llevó a la fama fue el nuevo genero que empezó a nacer a principios de los 60, y al que se acercó por su gran parecido con el actor Clint Eastwood, pero en el que llegó a ser el protagonista con más títulos.
Siempre impasible, con una peculiar forma de ponerse el sombrero, con su metro noventa,Steffen lograba darle a los personajes seriedad y empaque, siempre con barba y mirando de forma desafiante.

Una de sus mejores cinta es "Django el Bastardo", un Django que vuelve de la tumba para buscar venganza, en un guión en el que él participó. Pero no solo hizo spaghetti western, en su larga filmografia encontramos muchos géneros y estilos diferentes.Hombre culto, dominaba muchos idiomas. En los años 80 se trasladó a vivir a Brasil, hasta el año 2004 que nos dejó. (TEXTO 800 SW)

FILMOGRAFÍA SW:

1965- El último mohicano
1965- ¿Por que seguir matando?
1965- Una tumba para el sheriff
1966- Siete dólares al rojo
1966- Alambradas de violencia
1966- Baño de sangre al salir el sol
1966- Los cuatro salvajes
1967- Un tren para Durango
1967- Huracán sobre México
1967- Gentleman Jo
1968- El pistolero que odiaba la muerte
1968- ¿Quién grita venganza?
1968- Su nombre gritaba venganza
1968- Una larga fila de cruces
1968- Los pistoleros de Paso Bravo
1969- Garringo
1969- Django el bastardo
1970- Reza por tu alma… y muere
1970- Arizona vuelve
1970- Shango, la pistola infalible
1971- Apocalipsis Joe
1972- Barro en los ojos
1972- La caza del oro
1974- Uno, dos, tres… dispara otra vez
1974- Dallas