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lunes

MANO RAPIDA


Mano Rápida (Mi chiamavano Requiescat ... ma avevano sbagliato)
1973
España/Italia
Director: Mario Bianchi
Reparto: Sergio Ciani, William Berger, Frank Braña, Fernando Bilbao, Gilberto Galimberti, Celine Bessy, Francisco Sanz, Welma Truccolo, Ettore Ribotta, Sergio Dolfin, Stefano Oppedisano, Francesco D'Adda, Aldo Cecconi, Angelo Boscariol, Filippo Perego, Rodolfo Lodi, Aldo Sisti, Duilio Olmi, Lorenzo Robledo
Guión: Vittorio Salerno, Alberto Cardone, Eduardo M. Brochero
Fotografía: Emilio Foriscot
Música: Gianni Ferrio

Tardía coproducción italo-española de 1973 dirigida por Mario Bianchi, en esta ocasión bajo el seudónimo de Frank Broston, realizador cuyos primeros pasos como director están muy relacionados con este subgénero, ya que sus cuatro primeros filmes fueron spaghettis: la curiosa “La muerte llega arrastrándose” de 1972 con la que debutó tras la cámara, la fallida y ya comentada “La máscara de cuero” de 1975 (ambos filmes además tienen en común la fuerte presencia de elementos giallescos), la desconocida para mí “Más fuerte hermanas” también de 1973 y ésta que nos ocupa, para, tras rodar varias películas de todo tipo de géneros, especializarse a mediados de la década de los ochenta en el cine para adultos con una serie de filmes protagonizados por la estrella porno Marina Hedman.

SINOPSIS: Finalizada la Guerra de Secesión partidas de ex confederados siguieron actuando sembrando el pánico en todo el territorio. Una de las más sangrientas fue la capitaneada por Machedo, un sicótico ex oficial sudista, a la que persigue sin descanso el capitán Jeff Mulligan. Capturado y torturado por Machedo, Mulligan logrará escapar e ideará un plan para vengarse.

Subproducto que muestra la decadencia de este subgénero durante la década de los setenta. Así nos encontramos con un guión, en el que participaron entre otros el también director Alberto Cardone y el español Eduardo Manzanos Brochero, que pivota sobre la venganza, tema recurrente en este género, en este caso por partida doble puesto que Machedo desea vengar la muerte de su hermano a manos de Mulligan, mientras que en la caza del sicótico bandido por parte de este último pesa mucho este sentimiento (al comienzo de la película, tras haber sufrido una emboscada, Mulligan ante la tumba de dos de sus soldados se retrata al señalar: “Lo siento muchachos, no he podido acompañaros a casa pero también os vengaré a vosotros”), sentimiento que, lógicamente, se agudizará tras ser apresado y torturado.

Pero el libreto, tras un comienzo prometedor, además de acusar su falta de originalidad se revela carente de ideas, por lo que éstas son sustituidas por las típicas escenas de cabalgadas, tiroteos, peleas, persecuciones y torturas, en las que se recrea con un gusto dudoso el director, con el único objetivo de llegar a una duración estándar. Al mismo tiempo presenta situaciones escasamente lógicas (¿Para qué se queda Machedo en el banco simulando que le han robado?, ¿Por qué se dejan ver los forajidos cuando siguen a Mulligan con el objeto de que les lleve al lugar del botín?); y cuenta con unos diálogos escasos que oscilan entre la pretenciosidad y solemnidad (en la parte final del filme Mulligan le dice a una india aparecida de repente en el pueblo fantasma de Blakston Hill y con la que parece mantener algún tipo de relación en ningún momento explicada: “Sabes que he olvidado que en el mundo pueda existir el amor”), el tópico más absoluto (Machedo se pregunta “¿Quién me puede odiar? El que podía hacerlo no ha tenido tiempo”) y la ridiculez.

Esta decadencia se muestra también en la dirección escasamente inspirada por parte de Bianchi, ya que aunque en su haber hay que anotar el intento, alejado de la moda imperante de los spaghettis cómicos, de hacer un euro western serio y la atmósfera sombría que destila toda la película, su trabajo se caracteriza por la precipitación, la utilización constante del molesto y poco elegante zoom y por ciertas carencias a la hora de narrar los acontecimientos. Así, por ejemplo, como le ocurrió en el tiroteo final de “La máscara de cuero”, en la emboscada del inicio del largometraje se echa en falta un plano general que sitúe tanto a los sudistas como a los nordistas, ya que al carecer del mismo la refriega resulta bastante confusa.

No obstante lo comentado sobre el guión y la dirección, en donde se hace más evidente este declive es en el escaso presupuesto con el que se contó, lo que queda reflejado en unos decorados destrozados por el paso del tiempo, hecho que puede entenderse en el caso del pueblo de Golden City (Eduardo Manzanos Brochero además participó como productor, junto a la productora italiana New Films, a través de su compañía Copercine, Cooperativa Cinematográfica) al tratarse de un poblado fantasma, pero no respecto al fuerte del inicio en donde tiene lugar una escena bastante cutre por la falta de extras (la fortaleza es defendida por unos diez soldados) y la ciudad en donde se desarrolla parte de la acción, cuyos edificios parece que están a punto de caerse a pedazos. Igualmente ocurre con la escasa decoración de los interiores, con un vetusto y escaso mobiliario que da la sensación de haber sido comprado al primer chamarilero que encontraron.

Por lo que respecta a la banda sonora de Gianni Ferrio, ésta constituye otra decepción, no porque sea mala puesto que cuenta con un gran tema, “That man”, cantado por la habitual Ann Collin, sino porque resulta totalmente inapropiada al ser una mezcla de jazz-pop al estilo de las composiciones de la época propias de Burt Bacharah. Además esta composición se repite sin ningún tipo de intención dramática (por ejemplo se escucha durante una de las persecuciones) en distintas variaciones instrumentales, especialmente con predominio de un piano, versión que se me antojó más propia para ilustrar una escena urbana nocturna o una secuencia de un film negro desarrollada en el típico garito que para un western.

El fiasco de la película persiste con la elección del protagonista. Un soso e inexpresivo Alan Steel, en realidad Sergio Ciani. Éste era un actor italiano procedente del cine de espadas y sandalias con alguna incursión en el spaghetti como “Sansón y el tesoro de los Incas” (largometraje olvidable mezcla de aventuras y western) o la rareza turco-italiana “KüÇük kovboy”. En este filme, además de dar muestras de sus carencias interpretativas, presenta un aspecto setentero (pelo largo, patillas, amplio bigote) poco apropiado para un soldado unionista lo que resta, aún más, credibilidad a su interpretación.

Menos mal que como enemigo aparece William Berger, de lo mejor de la película, dando vida estupendamente al perturbado y sádico Machedo, y en un corto papel el gran Paco Sanz, uno de esos secundarios de lujo que solían estar por encima de los largometrajes y personajes que le tocaban en suerte, en el rol de un ex soldado nordista que prestará su apoyo a Mulligan y cuya contribución se antojará fundamental en el duelo entre éste y Machedo. También es de agradecer que Frank Braña, habitual de este género y sobrio actor, cuente con un papel más largo de lo que en él era normal, mostrándose creíble como Quincy, uno de los hombres de Machedo que protagonizará la mejor pelea de la película.

En definitiva un flojísimo, oscuro y violento euro western del que sólo puedo salvar algunas actuaciones y el tiroteo final con sorpresa incluida, más cuidado que el resto de la película, en el que se luce Emilio Foriscot como director de fotografía, sobre todo en la iluminación de los interiores, y que cuenta con una atmósfera fantasmal en la que el protagonista, que parece poseer el don de la ubicuidad, se comporta como un ser de ultratumba. (TEXTO 800 SW)

WILLIAM BERGER

Actor austriaco nacido el 20 de enero de 1928 en Innsbruck.
Berger se trasladó a los EEUU, donde comenzó a participar en Teatro y en series en la pequeña pantalla.
Tras un viaje a Italia, decide quedarse en Europa a rodar westerns.
Berger logró crear una galeria de buenos personajes a lo largo de su filmografía en el genero, que abarca más de una veintena de spaghettis. Sin duda que estuviera en el cartel de una película era sinonimo de calidad.
Ademas, tuvo el honor de participar en dos de las más famosas sagas que se rodaron en aquellos tiempos, como fueron Sartana y Sabata.

Acabada ya la época de los pistoleros, Berger siguió trabajando, tanto en televisión como en el cine, hasta el mismo año de su muerte, en 1993 en California.

Filmografía SW:

1965- Trampa para un forajido
1966- El Cisco
1966- Cara a cara /// Reseña Adicional
1968- Ojo por ojo
1968- Si te encuentras con Sartana, reza por tu muerte
1968- Il suo nome gridava vendetta
1969- Oro sangriento (Sabata)
1969- Una larga fila de cruces
1970- Sartana en el valle de oro
1971- Y dejaron de llamarle Camposanto
1972- Un Colt in mano del diavolo
1973- ...E il terzo giorno arrivò il corvo
1973- Il Giustiziere di Dio
1973- Kung Fu nel pazzo west
1973- Mano rápida (Lo chiamavano requiescat Fasthand)
1973- La Banda de Jaider
1974- El hijo del zorro
1976- Keoma /// Reseña Adicional
1977- California /// Reseña Adicional
1985- Tex y el señor de los abismos
1987- Django 2: il grande ritorno (TEXTO 800 SW)


miércoles

GARRINGO


Garringo
1969
España/Italia
Dirección Rafael Romero Marchent
Guion: Joaquin Luis Romero Marchent, Nino Scolaro
Musica: Marcello Giombini

Reparto:
Anthony Steffen, Peter Lee Lawrence, Solvi Stubing, Raf Baldassarre, Frank Braña, José Bódalo, Antonio Molino Rojo, Marta Monterey, Barta Barry, A. Lawrence, Maribel del Pozo, Luis Induni, Xan das Bolas, Guillermo Mendez, Lorenzo Robledo, Carlos Romero Marchent, Rossana Rovere, Tito Garcia, Luis Marin, Mario Morales, Alfonso Rojas, Luis Barboo, Jose Moreno

Cuando era pequeño, Jhony (Peter Lee Lawrence) ve como un oficial del ejercito mata a su padre, un desertor del ejercito. Jhony huye y acaba siendo cuidado por un granjero( José Bodalo) que lo toma como un hijo. Pasan los años, y el vaquero enseña a disparar a Jhony. Pero por desgracia, este usa esas enseñanzas para matar a todo soldado que encuentre, hasta que el ejercito decide mandar tras el a Garrringo(Anthony Steffen), un teniente que usa la violencia extrema, pero de gran efectividad. Y en su búsqueda de Jhony, vuelve al antiguo pueblo en el que el asesino creció, solo para ver que el que fue su padre adoptivo, es ahora el sheriff, con lo cual la tarea será aun mas difícil...

Con un guión de su hermano Joaquin, Rafael Romero Marchent nos enseña en esta genial cinta como la locura de un pobre muchacho le puede llevar a convertir en un psicópata asesino, con la muerte de su padre atormentándole de por vida. Después de matar a los soldados, su obsesión hace que les arranque los galones a los oficiales y se los lleve a la tumba de su padre. Muy bien interpretado por Peter Lee, seguramente en su mejor papel, este Jhony es unos de los personajes con mas matices que he podido ver en el genero, en el cual por norma general los personajes se definen casi siempre por el mismo patrón. Pero podemos ver que realmente, es solo un niño que nunca ha podido superar la muerte de su padre, y que pese a todos sus asesinatos tiene buenos sentimientos, como en su relación con la hija del doctor. Pero eso no evitará su horrible final.

Otro personaje, igual, o incluso mas violento es el de Garringo, con el rostro impasible del gran Anthony Steffen, un hombre de ley, pero que no duda en matar sin ningún remordimiento a los forajidos a la menor ocasión. Al comenzar la película, Garringo está en la cárcel militar por matar a 3 hombres en vez de deternelos, pero eso no evita que su superior lo mande a él a buscar al hombre que está matando soldados a diestro y siniestro. Garringo no se detendrá hasta llega a Jhony, aunque sea matando y golpeando a todo el que se le ponga por delante.

Tampoco quiero dejar de resaltar el gran papel secundario de José Bodalo, como el padre adoptivo de Jhony, que al ser ahora el sheriff del pueblo, tiene que detener a Jhony pese a los sentimientos hacia el que él considera su verdadero hijo. Y es que todo el reparto está fenomenal en esta película, logrando que casi nada falle en ella.

Por supuesto, la parte técnica es marca de la casa, rodada con exquisitez y maestría por Rafael Romero Marchent. Este es su western más redondo para casi todo el mundo, y la verdad es que es un grandisimo Spaghetti western, con las características básicas del genero, pero con algunos detalles que la hacen más personal que otros spaghettis westerns. Y hasta la música está a un alto nivel, con un tema principal de los que se quedan en la memoria.

"Garringo" se ha convertido seguramente en una joya del genero, única y vibrante.
Un clásico del spaghetti western hispano. (TEXTO 800SW)

Rafael Romero Marchent

Rafael Romero Marchent (Madrid, España, 3 de mayo de 1926), hermano de Joaquin Luis R.M., el que fuera el primero en rodar westerns en España. Al principio, Rafael Romero empezó en el cine como actor, pero cuando su carrera empezó a decaer, prefirió pasarse detrás de la cámara. Siguiendo la estela de su hermano, comienza rodando muchas cintas del nuevo genero. Ocaso de un pistolero, en el 65, es su debut, un buen debut. Pena que un año después se presente con "Dos pistolas gemelas", un western de ¿humor?, con Pili y Mili, una pareja de gemelas cantarinas que en aquellos años eran estrellas.

La cosa mejora en el 67, con "Dos hombres van a morir" y con "Dos cruces en Danger pass". En el 68 dirige "¿Quien grita venganza?" y "Uno a uno sin piedad". Estas ultimas ya son de más calidad ambas. Al año siguiente vemos un gran spaghetti western, "Manos Torpes" una buena historia bien rodada. Pero vemos que sigue en apogeo, y a finales de ese año termina "Garringo" que es una esplendida cinta del mejor spaghetti de aquellos años y seguramente el mejor rodado nunca por un director español.

Dirigió algunas películas que no eran westerns en su base, pero que si se pueden considerar como del genero (una del zorro, y otras dos del Lobo negro, un sucedáneo del Coyote), en las que el personaje era situado en el oeste, y la acción recordaba ciertamente a los eurowesterns de siempre, sustituyendo la espada del zorro original por revolveres.

En el 73 que nos ofrece su semi-despedida de los Westerns con "Un Dólar de recompensa", ya que unos años más tarde regresaría con las películas ya antés comentadas del Lobo Negro en la decada de los ochentas.Quizás su filmografia tiene algun lunar negro, pero posee algunas películas muy buenas y entre ellas una pequeña obra maestra del spaghetti (Garringo), y es justo que le recordemos como un clásico español en el Spaghetti western.

Filmografia SW:

1981 - La venganza del Lobo Negro
1980 - Lobo Negro
1973 - Un dólar de recompensa
1970 - Un par de asesinos
1970 - El Zorro Justiciero
1969 - Garringo
1969 - Manos torpes
1968 - Uno a uno sin piedad
1968 - ¿Quién grita venganza?
1967 - Dos cruces en Danger Pass
1967 - Dos hombres van a morir
1966 - Dos pistolas gemelas (TEXTO 800 SW)


martes

GRANDES DUELOS: CLINT-1


Primer duelo de Clint Eastwood en su filmografía como icono del Western. En el comienzo de "Por un puñado de dólares", unos hombres de los Baxter disparan a las patas de su penco cuando entra en el pueblo. A Clint no parece gustarle que asusten a su caballo, así que vuelve a pedir cuentas a los pistoleros, entre los que se encuentran Antonio Molino Rojo y Lorenzo Robledo. Poca participación de estos dos estupendos secundarios en la película.

CLINT EASTWOOD

Clint Eastwood(31-mayo-1930) es posiblemente el mayor mito viviente del cine, y uno de los iconos tanto del Westen como de los SW.

Todo comenzó allá por 1962, cuando James Coburn rechaza un papelito en un western de un tal Sergio leone y la cosa le llega a Eastwood, que no duda en irse para el viejo continente, pese a lo lejano del rodaje, y lo discreto del sueldo. Aun no era una estrella, así que tenia que aceptar trabajos si quería ir subiendo peldaños. Había conseguido cierta relevancia trabajando en una serie Western rodada para la tele, así que Leone creyó que le podría servir como un buen vagón para entrar en el mercado americano.

"Por un puñado de dolares" (64) es la primera parte de la trilogía. En ella Eastwood pone en pantalla un nuevo tipo de héroe, junto al nuevo Western que nos presenta Leone. La cinta estaba basada en "Yojimbo", una obra maestra de de A. Kurosawa. Leone se saca de la manga todo un nuevo genero con esta primera película. Un gran éxito de taquilla en Europa propició que al año siguiente "La muerte tenia un precio" siguiera creando las bases del SW.Y el éxito de la trilogía fue internacional con "El Bueno, el Feo y el Malo", donde Leone demuestra lo que es capar de inventar con mas dinero.
En la trilogia Eastwood siempre hacia el mismo papel, el de un pistolero americano sin nombre que va a su aire ( aunque en el fondo no era de los peores que rondaron por la trilogía).

Según cuenta la rumologia, el poncho que llevaba en las 3 películas se lo compró el mismo al inicio del rodaje de la primera. A saber lo que puede valer ese poncho ahora...

Pues lo había conseguido, la trilogía había convertido a Eastwood en una nueva estrella del firmamento americano, así que ya podría conseguir mas trabajo en su país. Lo malo es que lo primero que le pidieron a la vuelta a su país es que rodara un Westen, con mucha influencia de los de Leone, así que le tocó volver a ponerse los revólveres.
"Cometieron dos errores" (67) es un discreto film, pero el publico quería mas westerns, y eso es lo que tocó rodar. Y es que hasta el personaje parece el mismo de las trilogías...

Algo mejor fue "Dos mulas y una mujer" (69), con una banda sonora impresionante, sobre todo con el tema principal. Y es que el maestro Morricone es muy grande. Aquí ya Eastwood se tiene hasta que volver a poner el poncho, pero la cinta es mucho mejor que la anterior, pena de la actriz que lo acompañaba en la cabecera del reparto.

Unos años después, decide que su segunda película para dirigir será "Infierno de cobardes" (72), que si que es verdaderamente un SW, pese a estar rodada en USA.En ella nos cuenta la historia de un pistolero que llega a un pueblo lleno de cobardes y atemorizados ciudadanos. El pistolero liquida a los dos secuaces que tenían alquilado el pueblo para protegerlos, y deciden contratarle a él. Pero hay mucho mas detrás de lo que parece un guión normal. Infiernos de cobardes es una genial SW psicológico, que ya nos enseña lo que esta por venir. Como director, demuestra que había aprendido mucho de Leone y Siegel, los directores que mas le habían influidos en su carrera por aquella época.
Ese mismo año actúa como protagonista en "Joe Kidd",un Western serie B, mas que otra cosa como un favor o como una diversión. Esta película es muy desconocida, ya que tuvo muy poco éxito, pero merece la pena verla.

Cuatro años después vuelve a dirigirse a si mismo en "El Fuera de la Ley"(76). Aquí compone uno de sus mejores papeles, un rudimentario y amalgado Jese James, capaz de seguir él solo la guerra por su cuenta contra el Norte. Algunos momentos hacen de este viaje hacia la nada una cinta de culto. La muerte de su compañero, cuando hace frente solo a grupos de forajidos o indios, la escena de la metralleta...
Aquí ya se ve que pese a que sigue los cánones del genero, tienen muchos detalles que lo empiezan a hacer especial.
Y si ya puedo decir que el anterior western es una obra maestra, aun nos quedaban por ver otra dos, aun mayores.

"El Jinete Pálido"(85) es una antesala de lo que estar por venir en el futuro, y también podíamos decir que es una revisión de Infiernos de cobardes, pero desde otro punto de vista, y con un Eastwood muchisimo mas experimentado tras la cámara, y eso se nota. El predicador es un extraño hombre que viene a un perdido poblado de mineros a ayudar a estos contra un cacique que quiere echarlos del poblado cueste lo que cueste. El predicador de predicador tiene poco, pero es un afamado pistolero, que quizás quiere pulgar sus penas, pero por desgracia, tiene que volver a empuñar sus amas .Su llegada al inicio de la película apareciendo de la nada entre la niebla da pie a pensar quien es realmente, pero eso ya es cosa de cada uno...

Y en el 1992, Clint Eastwood su mayor película en el genero, y una de las primeras que le calló la boca a tantos detractores que no quieren ver mas allá de un rostro duro. "Sin Perdón" arrasa ese año en los oscars, y hace que por fin sea considerado un genio, aunque después lo ha seguido demostrando.Pocas cosas que no se hallan dicho ya sobre esta película de culto. Obra maestra, el ultimo gran western, el revivir ( pero poco) del genero en los 90.

Sin perdón es un crepuscular film. En él, vemos que ya el oeste no era lo que era, y un viejo pistolero debe de hacer un trabajo, pese a que la edad y el tiempo no perdona. La verdad es que este puede ser la historia de cualquiera de los personajes que había dado vida en todos sus otros Weterns. Pero en esta historia vemos que todo no es tan sencillo como lo era en sus primeros SWs.

Por desgracia, parece ser que este será su ultimo Western. Aunque es normal, es difícil superar Sin perdón. Mejor dejar la cosa así.

Filmografia como Director:

Infierno de cobardes. (1972)
El fuera de la ley. (1976)
El jinete pálido. (1985)
Sin perdón. (1992)

Filmografia como Actor:

Por un puñado de dólares (1964)
La Muerte tenía un precio (1965)
El Bueno, el feo y el malo.(1966)
Cometieron dos errores. (1967)
Dos mulas y una mujer. (1970)
Joe Kidd. (1972)
Infierno de cobardes. (1972)
El Fuera de la ley. (1976)
El Jinete pálido. (1985)
Sin perdón. (1992) (TEXTO 800 SW)


lunes

GRANDES DUELOS: VOLONTÉ


Gian Maria Volonté, en su papel del "Indio" en "La muerte tenía un precio", se enfrenta a un traidor de su banda (personificado por Lorenzo Robledo), dentro de ina iglesia abandonada. De fondo, la sugestiva música de Sergio Leone.

Gian Maria Volonté, pese a su corto numero de westerns mediterraneos, supo ganarse a la mayoría de los cinéfilos del genero, con unas interpretaciones de un nivel en general muy notables.

Nacido en Italia en abril del 1933, Volonté se licenció en Arte Dramatico en Roma en el año 1957. Después de unos primeros trabajos en el teatro, cine y televisión, aceptó formar parte de una peli del oeste de bajo presupuesto rodada en el sur de Andalucía y a las ordenes de un desconocido director, seguramente confiado en que no pasaría de ser un mero trabajo menor. Realmente, nadie esperaba el gran éxito que tuvo aquella película, y lo que le supuso a todos los que trabajaron en ella, Volonté incluido.

Y es que su Ramón Rojo de "Por un puñado de dolares" era de los pocos que podían hacerle algo de sombra al Hombre sin nombre. Volonté sabe darle al personaje lo justo para que no aparezca sobreactuado, pero que nos deje claro la clase de persona que es el líder de la banda de la familia Rojo.

Pero si Volonté firma un gran trabajo en este su primer spaghetti western, su siguiente no desmerece para nada el anterior, incluso se puede considerar como aún mejor, y es que su Indio de "La Muerte tenía un precio", es aún más desquiciado y psicópata que Ramón Rojo, y pese a que la dificultad es más alta, Volonté logra volver a componer una maravilla de villano.

"Yo soy la revolución" vuelve a representarnos a Volonté como un bandido mexicano, aunque esta vez, su papel no es un psicópata asesino. Las andanzas de Chuco sirven para comenzar a utilizar el western como exponente de ideas politicas de izquierdas aparadas en la revolución mexicana, creando además un nuevo subgenero que daría un puñado de cintas de parecidas motivaciones.

El ultimo titulo de Volonté en el genero se trata de "Cara a cara", obra maestra del director Sergio Sollima. En este caso, su papel es el de Fletchet, un educado y recto profesor que llega al oeste por tratamiento medico. A lo largo de la cinta, vamos descubriendo como el personaje cambia, tanto física como moralmente, dando la oportunidad a Volonté de desplegar todo su talento.

Por desgracia, Volonté no volvió más al genero.
Dedicó su carrera a varios géneros, y a trabajar fuera de Italia de vez en cuando, logrando con ello muchos premios y reconocimiento, entre ellos al mejor actor tanto en el Festival de Berlín(Il caso Moro) como en el Festival de Cannes (La morte di Mario Ricci).
En 1990 fue considerado mejor actor europeo por Porte aperte, y un año después, recibió un León de oro por su carrera en el Festival de Venecia.

Volonté muere de un ataque al corazón en 1994, mientras rodaba una nueva película en Grecia. 

(TEXTO 800 SW)

Filmografía SW:

1964- Por un puñado de dolares
1965- La muerte tenía un precio
1966- Yo soy la revolución
1967- Cara a cara

LA MUERTE TENIA UN PRECIO
 (Per qualche dollaro in più)
1965
Italia/España/Alemania

DIRECTOR Sergio Leone

REPARTO Clint Eastwood,Lee Van Cleef, Gian Maria Volonté, Klaus Kinski, Mario Brega, Luigi Pistilli, Roberto Camardiel, Benito Stefanelli, Lorenzo Robledo, Aldo Sambrell, Frank Braña, Mara Krupp, Peter Lee Lawrence, José Terrón, Ricardo Palacios, Enrique Navarro, Werner Abrolat, Natale Nazzareno, Antonio Molino Rojo, José Canalejas, Fernando Sanchez Polack, Jose Halufi, Nazareno Natale, Antonio Pica, Nosher Powell, Jose Riesgo, Jose Ortas, Juan Cortes, Antonio Moreno, Manuel Peña, Daniel Martín, Antonio Ruiz.

GUIÓN Sergio Leone & Luciano Vincenzoni
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Massimo Dallamano

Segunda parte de la famosa trilogía. Si en la primera parte Leone comienza a poner las bases de su particular visión del western, y en la tercera aplica todo lo creado, en esta segunda se puede considerar que Leone termina de esculpir a los pistoleros, cazadores de recompensas y bandidos que unos años después poblaría las pantallas de los cines de medio mundo en cientos de spaghetti westerns.Tras el gran éxito de "Por un puñado de dolares", el director consigue hacerse con un presupuesto mucho más elevado, logrando así poder ampliar los recursos y con ello subiendo el nivel de lo puesto en escena anteriormente.

Clint Eastwood vuelve a repetir en el papel protagonista de la cinta, con el personaje del "Manco". Este personaje se puede afirmar que es realmente el mismo que el que protagonizó "Por un puñado de dolares". Quizás puede ser una nueva aventura de el Hombre sin nombre, pero no se sabe sin antes o después de la anterior. El "Manco" es un espabilado caza-recompensas que no rehuye el enfrentamiento cara a cara con los hombres a los que persigue, y que normalmente esconde su mano derecha debajo de un mugriento poncho hasta el momento de disparar. El Manco es rápido, impulsivo y avaricioso. Buscando más presas, pone su atención en el "Indio", y es entonces cuando se cruza en su camino el Coronel Mortimer.

El Coronel Mortimer es también un cazador de recompensas, aunque seguramente le dobla la edad a el Manco. En cambio, Mortimer es frio, calculador e inteligente, y si lleva tantos años en el asunto es porque siempre va por delante de sus presas.Lee Van Cleef era, al igual que Eastwood, un pequeño actor norteamericano sin mucho éxito, pero que no dudó en acudir a la llamada de Leone, y la verdad es que al actor le salió perfecta la jugada, ya que logró que sus últimos años en el cine fuera considerada una estrella, llegando a protagonizar bastantes spaghetti westerns a lo largo de su carrera. Sin duda, su peculiar rostro le ayudaría bastante. Su actuación en este su primer western europeo fue de sus mejores trabajos, y logró cautivar a muchos con este personaje. Un personaje que en el siguiente capitulo de la trilogía tuvo continuación, aunque bastante más oscura y con peores fines y propósitos. Y es que, mientras que su aliado perseguía simplemente las recompensas, a lo largo del visionado vamos descubriendo que Mortimer tiene una deuda personal pendiente con el Indio, y que no parará hasta acabar con él.

"Indio" es el villano de la película. Es el líder de una banda de pistoleros enloquecidos, al igual que Indio, el cual normalmente siempre esta drogado y fumado. Su falta de prejuicios es su seña de identidad. Gian Maria Volonté es el actor encargado de poner en pie semejante personaje, y sin duda que consigue trasmitirnos todas las contradicciones y el enloquecido mundo interior del mismo. Y es que, pese a que normalmente el Indio es capaz de matar sin pestañear, lleva años teniendo pesadillas con un hecho que hace que sus remordimientos no le dejen ni dormir.
Con un guión muchisimo más elaborado que en su película anterior, Leone consigue crear una historia lo bastante atractiva como para que el espectador se interese por los personajes, con unos diálogos muy conseguidos entre ellos.

Comienza la película presentándonos a los dos protagonistas, y vemos la forma de "trabajar" de cada uno en su profesión, apreciando bastantes diferencias entre ellos. Después, Leone dirige su mirada hacia una cárcel mexicana de la que el Indio escapa con la ayuda de los hombres de su banda. Este suceso, además de servirnos para conocer a el personaje de Volante, hace que los dos cazarecompensas se interesen por el fugado. Cuando ambos pistoleros se encuentran, después de un primer enfrentamiento, unen sus fuerzas para poder detener a el Indio y su banda. Para ello, deciden que lo mejor es que el Manco se una a la banda, y así desde dentro poder detenerlos.

Pese a que Leone cuida mucho más el guión, no olvida que lo principal son las escenas de acción, y nos vuelve a mostrar todo su talento para la dirección y sobre todo para el posterior montaje.
Por medio de vibrantes imagenes, Leone consigue darle un ritmo no visto hasta la fecha en los westerns. Además, el director usa planos cortos con una gran maestría, con una fotografía también muy notable.
Leone sigue la misma ambientación que "Por un puñado de dolares", tanto en el tratamiento de los personajes como en los exteriores, con una Almeria más seca que nunca. La misma violencia y bastantes muertes a mano de tanto los cazarecompensas como de los forajidos se vuelven a ver en el nuevo western de Leone.

Aunque sin duda no podemos olvidar el trabajo de la banda sonora, una música a cargo de el maestro Morricone, que sin duda ayudan a subir el ya de por si alto nivel de las imagenes. Morricone vuelve a desarrollar toda una colección de inolvidables melodías que ya son parte de la historia del western, e incluso del cine en general.

viernes

HASTA QUE LLEGO SU HORA


HASTA QUE LLEGO SU HORA (C'ERA UNA VOLTA IL WEST)
1968
Italia/España
Director: Sergio Leone
Argumento : Dario Argento, Bernardo Bertolucci, Sergio Leone
Guión : Sergio Leone, Sergio Donati
Director de Fotografía : Tonino Delli Colli
Música : Ennio Morricone

Intérpretes:
Claudia Cardinale, Charles Bronson, Henry Fonda, Jason Robards, Gabriele Ferzetti, Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander, Paolo Stoppa, Frank Wolff, Marco Zuanelli, Al Mulock, Keenan Wynn, Simonetta Santaniello, Enzo Santaniello, Luigi Ciavarro, John Frederick, Spartaco Conversi, Aldo Berti, Michael Harvey, Antonio Molino Rojo, Benito Stefanelli, Frank Braña, Fabio Testi, Claudio Scarchilli, Aldo Sambrell, Salvo Basile, Bruno Corazzari, Claudio Mancini, Luana Strode, Tullio Palmieri, Renato Pinviroli, Ricardo Palacios, Robert Spafford, Bill Crawley, Francesca Leone, Raffaella Leone, Don Galloway, Livio Andronico, Paolo Figlia, Stefano Imparato, Frank Leslie, Luigi Magnani, Umberto Morsella, Enrico Morsella, Conrado San Martín, Giovanni Ivan Scratuglia, Dino Zamboni, Lorenzo Robledo.

SINOPSIS: Brett McBain, granjero viudo de origen irlandés, vive con sus hijos en una finca levantada sobre el terreno arenoso y desértico del Oeste americano. Allí piensa que será feliz con su segunda y reciente esposa, Jill, que debe llegar desde Nueva Orleans, y a la que prepara un fiesta de bienvenida. Pero antes, una partida de bandoleros acaba con las vidas de Mac y sus hijos. Cuando Jill llega a la hacienda queda impresionada por una matanza que nadie se explica.

Una obra maestra, tanto del Spaghetti western como del cine. Leone demuestra que sabe como volver a reinventarse, y cierra su camino por el western con esta brutal cinta en la que vemos como el progreso acaba con los tiempos de pistoleros montados a caballo. La película esta lleno de momentos brillantes, comenzando con el inicio, con la llegada de el protagonista a la estación, y su enfrentamiento contra los 3 pistoleros. Hay que decir que Leone lo rueda todo jugando con los tiempos, sin prisas en enseñar nada, recreándose en los detalles y en los personajes. Eso ha echo que a muchos no le termine de gustar "Hasta que llegó su hora", ya que se puede hacer demasiado larga, pero es que Leone se permite hacer lo que nadie hace, y es montar a gusto, sin la distribuidora imponiendo ni cortando.
Leone hablando sobre el film afirmó que el ritmo de la película es como los últimos jadeos de un moribundo antes de irse de este mundo, por eso la acción se retrasa o de repente se acelera.
Quizás en cuanto al reparto, Fonda esta sublime en el papel de un temible forajido que ni siquiera pestañea al matar a un niño, en su papel mas oscuro y siniestro. Y también hay que resaltar la insultarte belleza y sensualidad que desprende Claudia Cardinale, en otro gran papel.

La labor de dirección de Sergio Leone me parece de libro o de academia: la planificación de las escenas, los movimientos de cámara (maravillosos travelling, perfecta utilización de la grúa como en la escena en la que Jill llega al pueblo, uso racional del zoom), la combinación de planos cortos con planos largos, etc. Así la peli está plagada de grandes momentos: desde la larga secuencia inicial en la que tres pistoleros esperan la llegada del tren en el que viaja Charles Bronson que está inspirada en la famosa escena del tren de “Solo ante el peligro”; pasando por la presentación de Henry Fonda con la cámara rodeando su rostro hasta que vemos sus ojos azules, fríos como la muerte o el estupendo duelo entre Harmonica y Frank, con una gran labor en el montaje y un magnífico flashback a través del cual conoceremos el motivo de la venganza; hasta ese gran y metafórico final con la muerte de Jason Robards al mismo tiempo que llega el tren; así, como ya hiciese John Ford en “El hombre que mató a Liberty Valance”, Leone nos muestra cómo los personajes de Harmonica, Frank y Cheyenne, que han impuesto hasta ahora su ley a través de las armas, están condenados a desaparecer con la llegada de la civilización y a dejar paso a los educados habitantes del este, representados por el personaje de Jill, que son los que construirán y harán grande al país.

Tan importante como la labor de dirección de Sergio Leone es el trabajo de Ennio Morricone en la composición de la banda sonora (para mí una de las mejores de la historia del western), ya que va a crear un tema para cada personaje principal con el objetivo de que les identifiquemos con su melodía, así la música se convierte en un elemento dramático fundamental.
Tanto la fotografía del habitual en el cine de Passolini Tonino Delli Colli (¡qué bien retratado está el Monument Valley!) como la dirección artística son sobresalientes, beneficiados por un presupuesto nada cicatero. Por último, en cuanto a los actores creo que dieron lo mejor de sí mismos. Henry Fonda crea a uno de los mejores malos que he visto en el cine, Jason Robards está enorme en el papel de romántico y entrañable bandido, Charles Bronson no desentona como el vengativo pistolero lo que en su caso es decir mucho, y Claudia Cardinale, en un papel muy importante inusual en las pelis del oeste, demuestra que, aparte de ser una mujer muy bella, es una estupenda actriz que, tras trabajar con Fellini y Visconti, intentaba introducirse en los EEUU (acababa de rodar “Los profesionales” un gran western de Richard Brooks). Junto a ellos un gran número de estupendos secundarios, tanto europeos como Gabriele Ferzetti o Frank Wolf (éste era norteamericano pero desarrollo su carrera básicamente en Europa), como veteranos norteamericanos: Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander o Keenan Wynn. Además podemos distinguir en papeles muy cortos a varios habituales de los spaghettis entre los que destacan Aldo Sambrell, Fabio Testi o Frank Braña. De esta forma, con el casting, también se está subrayando la idea de combinar clasicismo con modernidad.

HENRY FONDA

Actor estadounidense (1905 Nebraska-1982 California) cuyo verdadero nombre era Henry Jaynes Fonda y patriarca de una saga de intérpretes: sus hijos Jane y Peter y su nieta Bridget. Posee una de las carreras más extensas y exitosas en la historia del cine con más de cien apariciones en la gran pantalla en las que con un estilo sobrio y contenido dotó a sus personajes de una gran profundidad, encarnando como pocos al norteamericano medio. Hijo de un impresor, sus primeros pasos se encaminaron hacia el mundo del periodismo que pronto abandonó por la interpretación teatral (una de sus grandes pasiones que nunca abandonó) primero como aficionado en el teatro de Omaha, dirigido por la madre de Marlon Brando, y, posteriormente, en Broadway con la University Player donde conocerá, entre otros, a James Stewart y Margaret Sullivan.

Tras protagonizar dos exitosas obras de teatro “I love you Wednesday” dirigida por George Cukor y “The farmer takes a wife” dirigida por Elia Kazan, se le abren las puertas de Hollywood y debuta en “Contrastes” (1935), adaptación de Victor Fleming de la última obra de teatro citada. Contratado por la poderosa Twenty Century Fox, durante las dos siguientes décadas se convirtió en uno de los actores más estajanovista de la época, participando en todo tipo de géneros con los más grandes directores: Fritz Lang (“Sólo se vive una vez” y “La venganza de Frank James”, segunda parte de “Tierra de audaces” que también protagonizó junto a Tyrone Power bajo la dirección de Henry King), William Wiler (“Jezabel” junto con la gran Bette Davis en su típico papel de malvada), Preston Sturges (“Las tres noches de Eva” extraordinaria comedia en la que padecía los enredos de Barbara Stanwyck), William Wellman (“Incidente en Ox-Bow” un excepcional western en el que se cuestionaba la ley de Lynch y ofrecía una imagen del oeste poco heroica). Pero es sin duda su colaboración con el genial John Ford la que más le va a marcar, así participara sucesivamente en “El joven Lincoln” (genial biografía de los primeros años como abogado de Lincoln), “Corazones indomables”(estupendo western ambientado en el siglo XVIII), la extraordinaria adaptación de “Las uvas de la ira” en la que dio vida a Tom Joad y por la que fue nominado al Oscar, “Pasión de los fuertes” (recreación bastante libre del duelo en el OK Corral),“El fugitivo” (fallida adaptación de una la gran novela de Graham Greene “El poder y la gloria”) y “Fort Apache” (primera parte de la mítica trilogía sobre la caballería en la que interpretó al Coronel Thrusday un clasista y racista militar trasunto de Custer).

En la siguiente década, liberado del contrato con la Twenty, espació sus apariciones en la gran pantalla; no obstante se le pudo ver en grandes películas como la colosal adaptación de la inmortal obra de Tolstoi “Guerra y paz” realizada por King Vidor, el magnífico thriller basado en un caso real “Falso culpable” de Alfred Hitchcock o los notables westerns “Cazador de forajidos” dirigida por Anthonny Mann y “El hombre de las pistolas de oro” filmada por Edward Dmytryk; además de reservarse el principal papel de “Doce hombres sin piedad”, que también produjo y por la que fue nominado de nuevo al Oscar.

La década de los sesenta supone la de su aparición en grandes superproducciones caracterizadas por sus espectaculares repartos como “Tempestad sobre Whasington” y “Primera victoria” ambas de Otto Preminger, “La conquista del Oeste” (una especie de compendio de los temas tratados en los westerns) o las bélicas “El día más largo” y “La batalla de las Ardenas”; además coprotagonizará notables películas como el duro thriller de Don Siegel “Brigada homicida” con Richard Widmark, que dio lugar a una serie de televisión, “El estrangulador de Boston” dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por Tony Curtis y el western paródico “El día de los tramposos” de Joseph L. Mankiewicz junto a Kirk Douglas. En 1968 rodará una de las cumbres del western “Hasta que llegó su hora” en la que, en una gran interpretación, dio vida a Frank uno de los pistoleros más fríos y despiadados, capaz de asesinar a un niño sin pestañear, vistos en un western. Su contribución al spaghetti se completó con su papel de Jack Beauregard en “Mi nombre es ninguno” (1973) film alegórico sobre la muerte del western. En la década de los setenta sus trabajos son cada vez más escasos y menos interesantes (incluso aparece en varias películas de catástrofes tan en boga durante esa época: “Tentáculos”, “El enjambre” o “Meteoro”). En 1980 recibió un Oscar honorífico y, por fin, al año siguiente obtuvo el Oscar al mejor actor por su papel en el film “En el estanque dorado” de Mark Rydell, película que, además, le dio la oportunidad de trabajar junto a su hija Jane.

En 1982 moría de un fallo cardiaco este gran actor del que John Ford a una pregunta de una periodista dijo “¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine”.

Filmografía SW

1968.- Hasta que llegó su hora
1973.- Mi nombre es ninguno.


CONDENADOS A VIVIR


Condenados a vivir (Cut Throats Nine )
1971
España
Director: Joaquín L. Romero Marchent
Fotografía : Luis Cuadrado
Guión: Joaquin Romero Marchent, Santiago Moncada
Música : Carmelo Alonso Bernaola

Reparto:
Robert Hundar, Emma Cohen, Alberto Dalbés, Antonio Iranzo, Manuel Tejada, Ricardo Dà­az, José Manuel Martín, Carlos Romero Marchent, Rafael Hernández, Eduardo Calvo, Lorenzo Robledo, Emilio Rodrà­guez,Tomas Ares, Francisco Nieto, Antonio Padilla, Simón Arriaga, Juan Antonio Elices, Mabel Karr, Dan van Husen

Un grupo de presos es transportados en una carreta por unos soldados. La diligencia es asaltada en el camino por unos forajidos pensando que el contenido de la carreta es oro extraído de la mina en la que los presos son obligados a cumplir condena con trabajos forzados. Después de matar a todos los soldados, los forajidos desbocan los caballos, haciendo que al final la carreta se estrelle con los condenados dentro.

Entre los presos se encontraba camuflado el sargento Brown y su propia hija.
Pese a no tener carreta, Brown obliga a los presos a comenzar el camino hacia Fort Bravo a pie y encadenados, aunque para ello tendrán que pasar por las montañas nevadas, con pocas provisiones y con el frío como principal enemigo.

Cuando ya el director J.L. Romero Marchent llevaba muchos años sin acercarse al western como realizador (si había participado en otras películas en roles diferentes) ya que su ultimo trabajo en el mismo era la también curiosa "Fedra West" del años 1967, se decidió a poner en pié "Condenados a vivir".

Estamos sin duda antes una historia que se pasea entre la frontera del spaghetti western y otros géneros, como el terror, el suspense, o cualquier otro termino que se le quiera poner.
Al guión que esbozaba en el prologo, hay que añadirle algunos apuntes. Como el que realmente la misión del sargento no es llevar a los presos a Fort Bravo, sino los grilletes que les unen por los pies, ya que están forjados con el oro de la mina. En el momento en que los presos son conscientes de esto, la película toma un camino aún más fascinante. Otro de los puntos alto de la trama es que el sargento Brow sabe que uno de los presos que le acompañan mató a su mujer en la mina, pero por desgracia no sabe cual de los seis es, con lo cual no durará a la primera oportunidad en acabar con ellos, logrando así venganza.

La película se abre con un buen monologo del propio Brow, en el que aparte de decirnos que ha logrado por fin salir de la mina en la que tan malos momentos ha vivido, nos presenta a los presos, con su nombre, sus crímenes y sus condenas. Esto nos sirve para ponernos en aviso de que posiblemente estamos ante un grupo de individuos de la peor calaña, como a lo largo del visionado iremos comprobando.

Eso si, tampoco el sargento Brow se queda atrás, demostrando que es un hombre lleno de odio, tanto que hasta a los ojos de su propia hija acaba apareciendo como un ogro. Y es que la hija del sargento, solitario personaje femenino que aparece en la película (si no tenemos en cuenta los flashbacks), es realmente el único personaje que podemos decir que es bueno, aunque a lo largo del tortuoso camino, hasta la propia chica irá cambiando. Cuando los presos matan a su padre y la violan, ella se mantiene al lado del grupo. Pese a que pudiéramos pensar que lo hace por los sentimientos que empieza a desarrollar hacía uno de los criminales, realmente la muchacha se mantiene cerca para poder comprobar como uno a uno van muriendo mientras se matan entre ellos y poder vengarse, como vemos en un memorable final.

Rodada en los pirineos de Huesca, con bastante nieve, nieve verdadera, y que seguramente sería una condena para el equipo de la película por las altas temperaturas. La verdad es que pese a ser en general una película con localizaciones muy abiertas, Romero Marchent logra un ambiente bastante claustrofobico y sobre todo muy paranoico. Por medio de abundantes flashbacks a lo largo de la película vamos terminando de recomponer las piezas de las historias de los personajes, tanto del sargento como de los presos. Aunque sin duda si por algo es recordada la película es por sus momentos de sangre y violencia explicita, tanto de disparos como de cortes, degollamientos, tripas que salen y cosas de ese tipo. Vistas ahora realmente tampoco es que esas escenas sean para tanto, y creo que esta película es mucho más que esas partes gore. En un rápido visionado seguramente eso es lo que más sobresale, pero donde reside realmente la grandeza de esta cinta es en ese grupo de pervesos personajes que luchan por sobrevivir, pero luchan contra la montaña, contra los demás, y también contra ellos mismos.

Pese a todos los intentos por sobrevivir de los personajes, el director no tiene concesión con nadie en la película, llevándose por delante a todos. Y es que si a su propio hermano (Carlos Romero Marchent) le rompe la pierna en los primeros minutos, le hace sufrir en una dura travesía, lo ahoga hasta la muerte, lo pasea todavía más por las montañas ya muerto, para terminar quemandolo, si eso es lo que le hace al personaje de su hermano, ¿que podrían esperar los demás?.
Hasta el supuesto protagonista de la historia, el sargento Brow, sufre una pronta y sobre todo dolorosa muerte, por culpa en parte de su hija, haciendo aún mas cruel el momento.

Robert Hundar actúa muy bien en esta cinta con uno de sus mejores papeles en el spaghetti wester como es este Sargento Brow, un hombre atormentado y que solo se mantiene vivo por su hija, la guapa Emna Cohen. Aunque en honor a la verdad, casi todo el reparto, formado por muchos habituales españoles, están en general a un nivel muy alto.
Autentica rareza, "Condenados a vivir" es una esplendida película, de producción eminentemente española, con mucha fama en el resto del mundo, aunque bastante desconocida en España. Ya es hora de darle el sitio que se merece. Eso si, a la hora de verla, olvidese de Leone y disfrute de esta joya hispana, obra maestra del western patrio. (TEXTO 800SW)

ROBERT HUNDAR

Robert Hundar ( Italia 12/enero/1935- Italia 12/mayo/2008) es el apodo que normalmente usaba el italiano Claudio Undari, un actor que llegó a participar en más de cuarentas películas, entre ellas cerca de una veintena de spaghetti westerns. Sus trabajos junto al director Joaquín Luis Romero Marchent fueron los que le dieron más fama, sobre todo en la gran "Antes llega la muerte". También hay que resaltar "Un hombre y un colt", protagonista junto con Fernando Sancho de la historia, además de "Condenados a vivir".

En el año 2000 realizó su ultima película, "Ponte Milvio", tras la cual se retiró del mundo del cine. Con un aspecto físico muy peculiar, muy alto, y sobre todo con una gran profesionalidad a la hora de actuar, Robert Hundar llegó a ser un rostro habitual del genero.

Filmografia SW:

1962- Cabalgando hacia la muerte
1963- Tres hombres buenos
1963- El Sabor de la venganza
1964- Brandy
1964- Antes llega la muerte
1965- El hijo de Jesse James
1965- Los cuatros implacables
1966- Ramón el mexicano
1966- La muerte cumple condena
1967- Un hombre y un colt
1967- Con lui cavalca la morte
1968- Suo nome gridava vendetta
1968- Un agujero en la frente (Un buco in fronte)
1969- Oro Sangriento (Sabata)
1971- Condenados a vivir
1973- Mi nombre es Shanghai Joe
1974- Giubbe rosse
1975- Dallas
1977- California

JOAQUIN ROMERO MARCHENT

Joaquín Luis Romero Marchent (Madrid, España, 26 de agosto de 1921) es posiblemente el primer director español que dirigió westerns en España, así que podemos decir que es el precursor de lo que después se llamó el spaghetti western, junto con Sergio Leone, claro. Aunque si le preguntamos al propio Romero Marchent, fue él el que se inventó el subgénero, pero eso ya es para otro tema. Su hermano Rafael también dirigió spaghettis.

Entre el 55 y el 62 dirigió cuatro películas del Coyote, nuestra visión del Zorro a la española, que no son realmente westerns, pero se acercan bastantes al genero. En el 63 nos presenta "Tres hombres buenos" y "El sabor de la venganza", que ya si podemos decir que son los inicios de los spaghetti westerns. En el 64 crea su mejor película, "Antes llega la muerte". En los siguientes años rueda un puñado mas de películas del genero, aunque ya el nivel es algo menor, abandonando el genero en el 67.

Como colofón, en el 71 rueda una historia de terror ambientada en el oeste, que no se sabe bien si es SW o no, pero que ahí está. Hay que indicar que pese a ser de los primeros de rodar las llamadas película "del oeste" en España, su forma de rodar era mas cercana a los clásicos americanos que a Leone. Pero se merece su parte de gloria en nuestro amado genero.

El 17-8-2012 moría en Madrid a los 91 años.

Filmografia SW:

* 1955 - El Coyote
* 1955 - La justicia del Coyote
* 1961 - La venganza del Zorro
* 1962 - Cabalgando hacia la muerte (L'ombra di Zorro)
* 1963 - Tres hombres buenos
* 1963 - El sabor de la venganza (I tre spietati)
* 1964 - Antes llega la muerte (I sette del Texas)
* 1965 - Aventuras del oeste (Sette ore di fuoco)
* 1965 - La muerte cumple condena (Cento mila dollari per Lassiter)
* 1966 - El aventurero de Guaynas (Gringo, getta il fucile)
* 1967 - Fedra West (Io non perdono... uccido)
* 1971 - Condenados a vivir (Cut Throats Nine)

LA MUERTE TENIA UN PRECIO


La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più)
1965
Italia/España/Alemania
DIRECTOR Sergio Leone
GUIÓN Sergio Leone & Luciano Vincenzoni
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Massimo Dallamano

REPARTO
Clint Eastwood,Lee Van Cleef, Gian Maria Volonté, Klaus Kinski, Mario Brega, Luigi Pistilli, Roberto Camardiel, Benito Stefanelli, Lorenzo Robledo, Aldo Sambrell, Frank Braña, Mara Krupp, Peter Lee Lawrence, José Terrón, Ricardo Palacios, Enrique Navarro, Werner Abrolat, Natale Nazzareno, Antonio Molino Rojo, José Canalejas, Fernando Sanchez Polack, Jose Halufi, Nazareno Natale, Antonio Pica, Nosher Powell, Jose Riesgo, Jose Ortas, Juan Cortes, Antonio Moreno, Manuel Peña, Daniel Martín, Antonio Ruiz.

Segunda parte de la famosa trilogía. Si en la primera parte Leone comienza a poner las bases de su particular visión del western, y en la tercera aplica todo lo creado, en esta segunda se puede considerar que Leone termina de esculpir a los pistoleros, cazadores de recompensas y bandidos que unos años después poblaría las pantallas de los cines de medio mundo en cientos de spaghetti westerns.
Tras el gran éxito de "Por un puñado de dolares", el director consigue hacerse con un presupuesto mucho más elevado, logrando así poder ampliar los recursos y con ello subiendo el nivel de lo puesto en escena anteriormente.

Clint Eastwood vuelve a repetir en el papel protagonista de la cinta, con el personaje del "Manco". Este personaje se puede afirmar que es realmente el mismo que el que protagonizó "Por un puñado de dolares". Quizás puede ser una nueva aventura de el Hombre sin nombre, pero no se sabe sin antes o después de la anterior. El "Manco" es un espabilado caza-recompensas que no rehuye el enfrentamiento cara a cara con los hombres a los que persigue, y que normalmente esconde su mano derecha debajo de un mugriento poncho hasta el momento de disparar. El Manco es rápido, impulsivo y avaricioso. Buscando más presas, pone su atención en el "Indio", y es entonces cuando se cruza en su camino el Coronel Mortimer. El Coronel Mortimer es también un cazador de recompensas, aunque seguramente le dobla la edad a el Manco. En cambio, Mortimer es frio, calculador e inteligente, y si lleva tantos años en el asunto es porque siempre va por delante de sus presas.
Lee Van Cleef era, al igual que Eastwood, un pequeño actor norteamericano sin mucho éxito, pero que no dudó en acudir a la llamada de Leone, y la verdad es que al actor le salió perfecta la jugada, ya que logró que sus últimos años en el cine fuera considerada una estrella, llegando a protagonizar bastantes spaghetti westerns a lo largo de su carrera. Sin duda, su peculiar rostro le ayudaría bastante.
Su actuación en este su primer western europeo fue de sus mejores trabajos, y logró cautivar a muchos con este personaje. Un personaje que en el siguiente capitulo de la trilogía tuvo continuación, aunque bastante más oscura y con peores fines y propósitos. Y es que, mientras que su aliado perseguía simplemente las recompensas, a lo largo del visionado vamos descubriendo que Mortimer tiene una deuda personal pendiente con el Indio, y que no parará hasta acabar con él.

"Indio" es el villano de la película. Es el líder de una banda de pistoleros enloquecidos, al igual que Indio, el cual normalmente siempre esta drogado y fumado. Su falta de prejuicios es su seña de identidad. Gian Maria Volonté es el actor encargado de poner en pie semejante personaje, y sin duda que consigue trasmitirnos todas las contradicciones y el enloquecido mundo interior del mismo. Y es que, pese a que normalmente el Indio es capaz de matar sin pestañear, lleva años teniendo pesadillas con un hecho que hace que sus remordimientos no le dejen ni dormir.

Con un guión muchisimo más elaborado que en su película anterior, Leone consigue crear una historia lo bastante atractiva como para que el espectador se interese por los personajes, con unos diálogos muy conseguidos entre ellos.
Comienza la película presentándonos a los dos protagonistas, y vemos la forma de "trabajar" de cada uno en su profesión, apreciando bastantes diferencias entre ellos. Después, Leone dirige su mirada hacia una cárcel mexicana de la que el Indio escapa con la ayuda de los hombres de su banda. Este suceso, además de servirnos para conocer a el personaje de Volante, hace que los dos cazarecompensas se interesen por el fugado.
Cuando ambos pistoleros se encuentran, después de un primer enfrentamiento, unen sus fuerzas para poder detener a el Indio y su banda. Para ello, deciden que lo mejor es que el Manco se una a la banda, y así desde dentro poder detenerlos.

Pese a que Leone cuida mucho más el guión, no olvida que lo principal son las escenas de acción, y nos vuelve a mostrar todo su talento para la dirección y sobre todo para el posterior montaje.
Por medio de vibrantes imagenes, Leone consigue darle un ritmo no visto hasta la fecha en los westerns. Además, el director usa planos cortos con una gran maestría, con una fotografía también muy notable.
Leone sigue la misma ambientación que "Por un puñado de dolares", tanto en el tratamiento de los personajes como en los exteriores, con una Almeria más seca que nunca.
La misma violencia y bastantes muertes a mano de tanto los cazarecompensas como de los forajidos se vuelven a ver en el nuevo western de Leone.
Aunque sin duda no podemos olvidar el trabajo de la banda sonora, una música a cargo de el maestro Morricone, que sin duda ayudan a subir el ya de por si alto nivel de las imagenes.
Morricone vuelve a desarrollar toda una colección de inolvidables melodías que ya son parte de la historia del western, e incluso del cine en general.

GIAN MARIA VOLONTE

Gian Maria Volonté, pese a su corto numero de westerns mediterraneos, supo ganarse a la mayoría de los cinéfilos del genero, con unas interpretaciones de un nivel en general muy notables. Nacido en Italia en abril del 1933, Volonté se licenció en Arte Dramatico en Roma en el año 1957. Después de unos primeros trabajos en el teatro, cine y televisión, aceptó formar parte de una peli del oeste de bajo presupuesto rodada en el sur de Andalucía y a las ordenes de un desconocido director, seguramente confiado en que no pasaría de ser un mero trabajo menor. Realmente, nadie esperaba el gran éxito que tuvo aquella película, y lo que le supuso a todos los que trabajaron en ella, Volonté incluido.

Y es que su Ramón Rojo de "Por un puñado de dolares" era de los pocos que podían hacerle algo de sombra al Hombre sin nombre. Volonté sabe darle al personaje lo justo para que no aparezca sobreactuado, pero que nos deje claro la clase de persona que es el líder de la banda de la familia Rojo.

Pero si Volonté firma un gran trabajo en este su primer spaghetti western, su siguiente no desmerece para nada el anterior, incluso se puede considerar como aún mejor, y es que su Indio de "La Muerte tenía un precio", es aún más desquiciado y psicópata que Ramón Rojo, y pese a que la dificultad es más alta, Volonté logra volver a componer una maravilla de villano.

"Yo soy la revolución" vuelve a representarnos a Volonté como un bandido mexicano, aunque esta vez, su papel no es un psicópata asesino. Las andanzas de Chuco sirven para comenzar a utilizar el western como exponente de ideas politicas de izquierdas aparadas en la revolución mexicana, creando además un nuevo subgenero que daría un puñado de cintas de parecidas motivaciones.

El ultimo titulo de Volonté en el genero se trata de "Cara a cara", obra maestra del director Sergio Sollima. En este caso, su papel es el de Fletchet, un educado y recto profesor que llega al oeste por tratamiento medico. A lo largo de la cinta, vamos descubriendo como el personaje cambia, tanto física como moralmente, dando la oportunidad a Volonté de desplegar todo su talento. Por desgracia, Volonté no volvió más al genero. Dedicó su carrera a varios géneros, y a trabajar fuera de Italia de vez en cuando, logrando con ello muchos premios y reconocimiento, entre ellos al mejor actor tanto en el Festival de Berlín(Il caso Moro) como en el Festival de Cannes (La morte di Mario Ricci).
En 1990 fue considerado mejor actor europeo por Porte aperte, y un año después, recibió un León de oro por su carrera en el Festival de Venecia. Volonté muere de un ataque al corazón en 1994, mientras rodaba una nueva película en Grecia.

Filmografía SW:

1964- Por un puñado de dolares
1965- La muerte tenía un precio
1966- Yo soy la revolución
1967- Cara a cara

ROBERTO CAMARDIEL

Roberto Camardiel nació el 29 de noviembre de 1917 en Alagón (Zaragoza). En el año 1952 participa en su primera película "Persecución en Madrid". Camardiel tiene en su filmografía más de un centenar de trabajos en la gran pantalla, y también en la televisión. Por ejemplo aparece como el Alcalde Epifanio en la famosa serie "Verano Azul".
Su físico era ideal para la comedia o para ejercer de perfecto Sancho Panza del protagonista de la película o personajes similares que aportaban humor a la producción, con lo cual Camardiel no paró de rodar spaghettis, cerca de una treintena para ser algo más exactos.

Sus últimos trabajos en el cine estuvieron unidos a la comedia del "destape" de los primero años después de la transición, con títulos como "Cristobal Colón, de oficio...descubridor" o "El Cid Cabreador". Un siete de noviembre de 1986 moría en Madrid a la edad de 69 años. En el año 2007, el ayuntamiento de Zaragoza decidió darle el nombre del actor a un parque publico como homenaje.

Filmografía SW:

1963- El Llanero
1965- La muerte tenía un precio
1965- Adios, gringo
1965- El Hijo de Jesse James
1965- Joaquin Murríeta
1965- Johnny West
1965- Los Cuatro implacables
1966- Arizona Colt
1966- El Halcón y la presa/// Reseña Adicional
1966- La Muerte cumple condena
1967- Oro maldito
1967- Con el corazón en la garganta
1967- Siete mujeres para los Mac Gregor
1968- La ametralladora
1968- Entre Dios y el Diablo
1968- Un tren para Durango
1969- El valor de un cobarde
1970- Un dólar y una tumba
1970- Arizona vuelve
1971- Y ahora le llaman Aleluya
1972- Les llamaban y les llaman dos sinverguenzas
1972- En el oeste se puede hacer...amigo
1972- Una bala marcada
1972- The Return of Halleluja
1973- Uno, dos, tres... dispara otra vez
1981- El lobo negro


jueves

CEMENTERIO SIN CRUCES


CEMENTERIO SIN CRUCES (Cimitero senza croci)
1969
Italia/Francia
Director: Robert Hossein
Guión: Claude Desailly, Robert Hossein
Fotografía: Henri Persin
Música: Andre Hossein

Reparto: Robert Hossein, Michéle Mercier, Anne-Marie Balin, Daniele Vargas, Guido Lollobrigida, Serge Marquand, Pierre Colett, Chris Huerta, Michel Lemoine, Philippe Baronnet, Pierre Hatet, Angel Alvarez, Benito Stefanelli, Charly Bravo, Ivano Staccioli, Antonio Molino Rojo, Jose Canalejas, Lorenzo Robledo, Beatrice Altariba, Maria Gustafson, Simón Arriaga, Alvaro de Luna

Original spaghetti western dirigido en 1969 por el francés Robert Hossein, que se reservó el papel de protagonista, en régimen de coproducción entre Italia y Francia.
Los Rogers, unos ricos terratenientes de la región, ahorcan a Ben Caine delante de su mujer, María. Ésta contactará con Manuel, un letal pistolero que fue su antiguo amante, para llevar a cabo su venganza, que incluirá el rapto y posterior violación por parte de los cuñados de María de Johanna, la hija de Will Rogers.

Se trata de una película tan desmitificadora o más del lejano oeste que las realizadas por su amigo, al que dedica la misma, Sergio Leone, al presentarnos una tierra caracterizada por su brutalidad (sensacional la escena inicial en el que un grupo de vaqueros persiguen a un individuo herido, lo atrapan y delante de su mujer lo ahorcan) y su cotidiana violencia, y en la que no cabe lugar a la visión romántica que de ella hicieron los clásicos estadounidenses. Así nos va a describir un entorno físico y moral caracterizado por su sordidez y habitado por unos personajes crueles y despiadados a lo que no les importa alcanzar las más altas cotas de degradación moral con el fin de conseguir sus objetivos. Sólo el protagonista, el pistolero Manuel, a través de sus tristes miradas parece darnos a entender que no comparte los planes y acciones de María (sobre todo en relación con el secuestro y posterior violación de la hija de Will Rogers), pero su amor por ella le lleva a no actuar a favor de Johanna Rogers, convirtiéndose tanto en una víctima más como en un verdugo que deberá expiar sus pecados (maravillosa la escena final). De hecho, cuando María acude a él al principio de la película, le dirá una frase que será profética y que resume el espíritu del film: “La venganza es una planta maldita que da frutos amargos para todos”.

La película cuenta con un notable guión del propio Hossein, del que fuera maestro del giallo Dario Argento y de Claude Desailly (habitual colaborador de Robert y creador de la famosa serie de televisión “Las brigadas del Tigre”) que presenta ciertas similitudes con la gran novela negra “No hay orquídeas para miss Blandish” de James Hadley Chase, en la que una familia de gángsters, para llevar a cabo su plan, raptaban a una joven que se convertía en la víctima inocente al sufrir en su persona las consecuencias de la vileza de sus raptores; rapto que, como ocurre en la película, se convertía en el detonante de la historia.

El film está además contado de forma original por Hossein, realmente parece un ejercicio de estilo, sustituyéndose en gran parte del metraje los diálogos (que se reducen a la mínima expresión) por los silencios y las melancólicas miradas de los personajes (sobre todo las de los dos protagonistas), por las bellísimas imágenes que hablan por sí solas y por la acertada banda sonora de André Hossein (creo que era el padre del director) que cuenta con varios temas realmente buenos, sobre todo uno, de gran belleza, con protagonismo de la guitarra que acentúa el tono amargo del spaghetti. También destacan la preciosista fotografía de Henri Persin (el desierto de Almería está bellísimamente fotografiado) que ya había colaborado en otros proyectos de Hossein y una extraordinaria labor de ambientación, en la que sobresale, sin lugar a dudas, el pueblo fantasma

En cuanto a los actores, creo que se merecen una mención especial los dos protagonistas. Robert Hossein hace una gran composición como el letal pistolero Manuel, sustituyendo, como ya dije antes, en muchas escenas de la cinta su mirada lacónica por las palabras. Un hombre que interiormente está tan muerto como el pueblo fantasma en el que habita y que aceptará formar parte del proyecto de María por su amor hacia ella aunque eso suponga sentirse culpable por participar de un plan aberrante. Por otra parte nos encontramos con una gran Michèle Mercier en el papel de María Caine una mujer fría y dura que antepone su deseo de venganza a cualquier otro tipo de consideración moral y que no duda en sacrificar a una inocente para conseguir sus objetivo; al igual que Hossein se muestra capaz con tan sólo una mirada de reflejar múltiples sentimientos. Además su papel, a diferencia de los reservados para las mujeres en el spaghetti, tiene una gran transcendencia ya que toda la acción de la película gira en torno a sus decisiones, convirtiéndose en el elemento catalizador de la misma. Junto a ellos nos encontramos con unos correctos Daniele Vargas en el papel de Will Rogers, el rico e implacable terrateniente que controla junto a sus tres hijos el territorio (incluso el sheriff se comporta como un empleado suyo) y que se convertirá en el objeto de la venganza de María; Guido Lollobrigida en el rol de uno de los hermanos de Ben Caine y Serge Marquand como uno de los hijos de Will.

En definitiva una dura, triste, desoladora y melancólica película rodada con un ritmo pausado, bastante diferente a la mayoría de los spaghettis que he visto hasta ahora y que me ha gustado mucho, aunque creo que puede sorprender a los que busquen la ligereza narrativa y la ausencia de connotaciones morales propias de este subgénero.

ROBERT HOSSEIN

Nació el 30 de diciembre de 1927 en París. Hijo del compositor André Hossein. Sus inicios fueron en el teatro. En 1955 realizó un debut en el cine con Les salauds vont en enfer. Solía usar la música de su padre en sus películas: Pardonez nos offenses (1956); Toi le venin (1959); La nuit des espions (id.); Les scélérats (1960); El sabor de la violencia, (Le gaut de la violence 1961); Le jeu de la verité (id.); La mort d'un tueur (1963); Les yeux cernés (1964); El asesino de Dusseldorf (Le vampire de Dusseldorf, id.); Tormenta en San Petersburgo (J'ai tué Raspoutine, 1967); Una cuerda, un colt (Une corde... un colt, 1969); Point de chute (1970).

Además trabajó en varias películas de Roger Vadim (Sait-on jamais?, 1957; La vice et la vertu , 1963; Barbarella 1968; Si Don Juan fuese mujer, 1973). Alcanzó la fama a través de la serie de Angélique realizada por Bernard Borderie. En los años setenta, se dedica sobre todo al teatro, donde se especializó en puestas en escena de gran espectáculo. En 1981, hizo un notable trabajo en Los unos y los otros de Claude Lelouch, después firmó la realización de una nueva versión de Les misérables (1982) con Lino Ventura. En 1986, realizó Le caviar rouge.

Filmografía:

2009 A Man and His Dog (cameo)
2006Trivial
1999 Vénus Beauté
1997 M.D.C. Maschera Di Cera
1995 Les Misérables
1993 L'Affaire
1989 Les Enfants du Desordre
1987 Levy et Goliath
1986 Un Homme et une Femme: Vingt Ans Déjà
1985 Le Caviar Rouge
1983 Surprise Party
1982 Les Misérables Director
1981 Le Professionnel
1981 Les Uns et les autres
1981 Le Grand Pardon
1979 The Heist
1975 Le Faux-Cul
1974 Le Protecteur
1973 Prêtres Interdits
1973 Don Juan 73
1973 Un Officier de Police sans Importance
1972 Desert Battle
1972 Hellé
1972 Un Meurtre Est un Meurtre
1972 All'ovest Di Sacramento
1971 Le Casse
1971 La Part des Lions
1970 Les Libertines
1970 Point De Chute
1970 Le Juge
1970 Time of the Wolves
1969 Nell'Anno Del Signore
1969 La Battaglia Del Deserto
1969 Le Voleur De Crimes
1969 Le Temps Des Loups
1969 La Vie, l'Amour, la Mort
1969 La Leçon Particulière
1969 La Femme Ecarlate
1968 Une Corde, un Colt Guionista/ Director / Actor
1968 Maldonne
1968 La Petite Vertu
1968 The Battle of El Alamein
1968 Pas De Roses Pour OSS 117
1968 The Friday Man
1967 Lamiel
1967 J'ai Tué Raspoutine
1967 Indomptable Angelique
1967 Angelique et le Sultan
1966 L'Homme Qui Trahit La Mafia
1966 Guerre Secrete
1966 Brigade Anti-Gangs
1966 La Música
1966 La Seconde Verite
1966 Madamigella Di Maupin
1966 The Second Truth
1966 La Longue Marche
1965 Le Vampire De Dusseldorf
1965 Le Meravigliose Avventure di Marco Polo
1965 Angelique et le Roi
1965 Le Tonnerre de Dieu
1964 Angelique Marquise Des Anges
1964 La Mort d'un Tueur Director / Actor
1964 Les Yeux Cernes
1964 Banco A Bangkok Pour O.S.S. 117
1963 Le Meurtrier
1963 Paris Pick-Up
1963 Hitch-Hike
1963 Chair de Poule
1962 Les Petits Matins
1962 La Vice et la Vertu
1962 Madame Sans-Gene
1962 Le Repos Du Guerrier
1962 Les Grands Chemins
1961 Le Jeu de la Verité Director / Actor
1961 Le Goût de la Violence Director / guionista/ Actor
1960 La Menace
1959 La Nuit des Espions
1959 Des Femmes Disparaissent
1959 La Sentence
1959 Les Canailles
1959 Les Scelerats Director / Actor
1958 Du Rififi Chez Les Femmes
1958 Toi Le Venin
1958 Crime et Châtiment
1958 Liberte Surveillee
1957 Mefiez-Vous Fillettes
1957 Sait-On Jamais?
1956 Pardonnez Nos Offenses Director
1955 Les Salauds Vont En Enfer
1955 Du Rififi Chez les Hommes

lunes

CARA A CARA


Cara a Cara (Faccia a faccia)
1967
Italia/ España
Director: Sergio Sollima
Música: Ennio Morricone
Historia: Sergio Sollima
Fotografía: Emilio Foriscot, Rafael Pacheco

Reparto:
Tomas Milian, Gian Maria Volonte, William Berger, Jolanda Modio, Gianni Rizzo, Aldo Sambrell, Carole André, Angel del Pozo, Nello Pazzafini, José Torres, Rick Boyd, Frank Braña, Ivan Scratuglia, Lorenzo Robledo, Francisco Sanz, John Karlsen, Calisto Calisti, Andrea Fantasia, Osiride Peverello, Lidia Alfonsi, Guillermo Mendez, Antonio Casas, Rosella D'Aquino, Guy Heron, Linda Veras, Freddy Unger, Alfonso Rojas, Federico Beido.

Sollima es posiblemente uno de los directores más singulares del genero. Su trilogía es de una indudable calidad. Además, "Cara a cara" aporta unos dilemas morales que normalmente no se suelen ver por los spaghettis westerns.
Un profesor de Bostón,Brad Fletcher, llega al oeste para que el clima del campo mejore su maltrecha salud. Es un hombre correcto, culto, y con unos ideales impecables.

Un día, al rancho donde vive llega una diligencia. En ella, un par de agentes de la ley llevan al bandido Beauregard Bennet, un temible asesino y ladrón, que era jefe de la "Manada salvaje", una banda que atemorizaba a toda la comarca. Bennet consigue escapar, y se lleva al profesor como rehén. Así comienza una curiosa transformación, la del tímido y recto profesor Fletchet en un calculador y frío ladrón y asesino sin escrúpulos. Y es que el hombre del Este se ve libre de los estrictos códigos que le ahogaban, y aparece una personalidad que ni él mismo sabia que ocultaba. Pero además, antes la transformación de Fletchet, vemos también como Bennet comienza a darse cuenta de que quizás el camino que lleva no es el bueno, y busca una forma de redimirse, aunque eso le cueste su propia vida...

Como ya dije, la mano de Sollima se nota bastante, con un acabado que le da a la cinta una calidad indudable. El reparto está muy correcto, tanto la buena pareja protagonista como muchos secundarios, como por ejemplo William Berger.
Y por supuesto, no podemos quejarnos de la música del maestro Morricone.

Un poco lenta en su principio, es a partir de la mitad de la cinta cuando la cosa se pone interesante. Más allá del motor principal de la historia, "Cara a Cara" tiene algunos debates interesantes, la moral del personaje de William Berger, un agente de la ley capaz de matar a un sheriff para lograr su objetivo, o la de los "hombres de bien" de la sociedad, que contratan a unos vigilantes para que arrasen un campamento lleno de ladrones, pero también con mujeres y niños inocentes e indefensos.
Aparte, Sollima resuelve de forma genial la mayoría de los tiroteos, aunque sobre todo el final de la pelicula es impresionante y de una belleza hipnótica, con el decorado del desierto de Almeria como fondo del desenlace.

Otra cuestión muy interesante, que también refuerza la fuerte carga ideológica de la película (el guión, al igual que en “El halcón y la presa”, vuelve a ser obra de Sergio Donati y del propio Sollima), es, como ya había indicado en la sinopsis, la transformación que se produce en los dos protagonistas. Así, mientras que el tímido, apocado, pacífico y racional profesor descubrirá con su secuestro su lado más oscuro, la atracción que ejercen sobre él la fuerza bruta y las armas y el poder de éstas combinadas con su inteligencia, en el desalmado asesino ira calando el mensaje humanista del profesor hasta que debido a un hecho luctuoso (la muerte de un joven en el asalto al banco) se replantee su forma de actuar y decida abandonar esa forma de vida. De esta manera, se nos está planteando hasta que punto los individuos de una sociedad están condicionados por su lugar de origen y por la clase social a la que pertenecen puesto que las vidas del profesor, si hubiera nacido en el oeste, y del bandido, si hubiera formado parte de una familia bien de Nueva Inglaterra, hubieran sido radicalmente distintas. Es, por tanto, la sociedad, en manos de los poderosos, la que, en muchos casos, te obliga a llevar una vida violenta y al mismo tiempo la que determina cuando y quien puede ejercer esa violencia, eliminando “legalmente” a aquellos elementos que le son molestos.

Además de estas consideraciones la película está francamente bien dirigida por Sergio Sollima (como ejemplos recuerdo la secuencia inicial en el aula, el bautismo de fuego del profesor, la escena en que planean el atraco al banco o el maravilloso y bellísimo final); cuenta con un gran guión, mucho más cuidado que en la mayoría de los spaghettis que he visto hasta ahora con una primera parte más pausada pero necesaria para conocer psicológicamente a los personajes; una notable banda sonora compuesta por Ennio Morricone; técnicamente (fotografía y dirección artística) es muy buena; la producción a cargo de Alberto Grimaldi muy solvente para lo que se estilaba en este tipo de productos y las interpretaciones estupendas, tanto la de los dos protagonistas para los que se contó con dos actores extraordinarios sobre los que descansa gran parte del film: Gian Maria Volante que da vida al profesor y Tomas Milian que encarna al pistolero, como la de William Berger, personaje que también evoluciona a lo largo del film al pasar de ser un frío cazador de hombres al que sólo le importa su trabajo como agente de la Pinkerton, a mantener la suficiente lucidez al final de la película para evitar una carnicería y conseguir, por una vez, hacer justicia. Junto a ellos un numeroso grupo de habituales (tanto italianos como españoles) de este subgénero cumpliendo a la perfección en sus pequeños papeles: Aldo Sambrell, Mario Brega, Antonio Casas, Frank Braña, Nello Pazzafini, Federico Boido, José Torres o Ángel del Pozo.

Me parece una soberbia película en la que el director, Sergio Sollima, reflexiona sobre la violencia y el distinto tratamiento que se le da dependiendo de quien la ejerza, lo que queda perfectamente resumido en la frase que dice el ex profesor inmediatamente antes de volarle la cabeza al desdichado agente de la Pinkerton: “Lo importante es superar el límite de la violencia individual que es un crimen para llegar al de las masas que hace historia”. Así nos encontramos con una peli que cuenta con una fuerte carga ideológica en la que, como en “El gran silencio”, se va a contraponer la ley al concepto de justicia, quedando perfectamente reflejada esta postura en su tramo final en el que las fuerzas vivas del pueblo contratan a un pistolero, que estaba en la cárcel y había sido miembro de la Manada Salvaje, para que dirija a un grupo de desalmados con el objetivo de acabar de forma “legal” con el grupo de ladrones, mujeres y niños que viven en las montañas, en comunión con la naturaleza y alejados de los convencionalismos sociales, en una especie de comuna cuyo principio organizativo básico es la libertad y la falta de jerarquías (parece que, de esta forma, se están defendiendo en la película parte de los postulados del movimiento hippy, en pleno apogeo en el momento de su filmación).

ALDO SAMBRELL

Alfredo Sánchez Brell, nacido en Madrid el 23 de febrero de 1937, es el nombre real del actor conocido como Aldo Sambrell, posiblemente uno de los mayores secundarios españoles del genero, y del cine en general, con una filmografia impresionante.
Comenzó en el cine gracias a su amistad, nacida a raiz de jugar juntos al futbol, con el director Joaquin R.Marchent, que un día, le preguntó si sabia montar a caballo. Aldo respondió rápidamente que si, cuando realmente en su vida había visto uno de cerca. Y allí comenzó la historia de este actor que comenzando como casi un extra más, llegó a co-protagonizar bastantes spaghetti westerns, casi siempre como villano, con ese rostro tan peculiar.
Muy admirado fuera de España, Aldo Sambrell aun continua actuando y dirigiendo.
En el año 2003, el escritor José Manuel Serrano Cueto publicó el libro "Aldo Sambrell, la mirada más despiadada. Confesiones de uno de los malos del cine español" (Valladolid, Fancy, 2003), una entrevista-biografía con el actor, que es un hermoso homenaje a un actor que tantos buenos ratos nos hizo pasar en innumerables westerns, y quizás, pese a quedarse corto, un reconocimiento en España a su carrera.

Aldo Sambrell, nuestro eterno forajido del Spaghetti western. El dia 10 de julio de 2010 moría Aldo Sambrell en el Hospital Universitario de Alicante.

Filmografia SW:

1963- El sabor de la venganza
1963- Tres hombres buenos
1963- Gringo
1964- La carga de la policia montada
1964- Relevo para un pistolero
1964- Los pistoleros de casa grande
1964- Fuera de la ley
1964- Por un puñado de dólares
1964- El hombre de la diligencia
1964- Los rurales de Texas
1964- La tumba del pistolero
1965- El dedo en el gatillo
1965- Fuerte perdido
1965- Un Lugar llamado 'Glory'
1965- El hijo del pistolero
1965- Plazo para morir
1965- La Muerte tenía un precio
1966- Dinamita Jim
1966- Joe, el implacable
1966- La muerte cumple condena
1966- Texas kidd
1966- Yo soy la revolución /// Reseña Adicional
1966- El bueno, el feo y el malo
1967- Los despiadados
1967- Cara a cara /// Reseña Adicional
1968- Quince horcas para un asesino
1968- Réquiem para el gringo
1968- Un tren para Durango
1968- Vivo para matarte
1968- Un minuto para rezar, un segundo para morir
1968- Hasta que llegó su hora/// Reseña Adicional
1968- Comanche blanco
1970- Manos torpes
1970- Arizona vuelve
1971- Tequila
1971- Una ciudad llamada bastarda
1971- Agachate, maldito/// Reseña Adicional
1971- Un dolar para Sartana
1971- El hombre del río malo
1971- Hannie Caulder
1972- Ben y Charly
1973- Un Hombre llamado Noon
1978- Montura de plata
1983- Al oeste de Río Grande
1985- Tex y el señor de los abismos
1986- Ahora mis pistolas hablan
1996- Aqui llega Condemor
1999- The long kill: La justicia de los forajidos

domingo

UN MINUTO PARA REZAR, UN SEGUNDO PARA MORIR


Un minuto para rezar, un segundo para morir (Un Minuto per pregare, un istante per morire )
1968
Italia
Director: Franco Giraldi
Guión: Albert Band, Ugo Liberatore, Louis Garfinkle
Fotografía: Aiace Parolin
Música: Carlo Rustichelli

Reparto:
Alex Cord, Arthur Kennedy, Robert Ryan, Enzo Fiermonte, Renato Romano, Franco Lantieri, Giampiero Albertini, Mario Brega, Nicoletta Machiavelli, Rosa Palomar, Fortunato Arena, Franco Balducci, John Bartha, Silla Bettini, José Canalejas, Spartaco Conversi, Alberto Dell'Acqua, Ottaviano Dell'Acqua, Franco Gulà, Paolo Magalotti, Daniel Martín, José Manuel Martín, Gino Marturano, Antonio Molino Rojo, Osiride Pevarello, Mimmo Poli, Lorenzo Robledo, Claudio Ruffini, Aldo Sambrell, Francisco Sanz, Massimo Sarchielli, Giovanni Ivan Scratuglia, Antonio Vico, Nino Vingelli, Frank Braña, Guglielmo Spoletinit.

Película dirigida en 1968 por Franco Giraldi (”Sugar Colt”, “Siete pistolas para los McGregor”, “Siete mujeres para los McGregor") que supuso su última contribución al spaghetti western con la que parece quiso hacer algo diferente tanto en cuanto a la trama como al personaje principal de la misma, y para lo que contó con un buen libreto de tres de los cinco guionistas que habían escrito el de “Los despiadados” el año anterior (otro spaghetti que se alejaba de los temas más característicos de este subgénero).

Clay McCord es uno de los más famosos pistoleros de Nuevo Méjico al que han puesto precio por su cabeza, en concreto 10.000 dólares. Cada vez más acosado por los representantes de la ley y por los cazadores de recompensas y aquejado por una dolencia que amenaza con dejarle paralítico, se planteará acogerse a la amnistía promulgada por el gobernador del Estado. Pero para ello no sólo deberá enfrentarse a sus propias reticencias, sino también a un sheriff corrupto de Tascosa que no está de acuerdo con esta política y al líder de los bandidos de la región que se han refugiado en un pueblo de las montañas llamado Escondido.

Así pues el film aborda el tema, pocas veces visto en este subgénero, de la reinserción en la sociedad de hombres violentos (asesinos, forajidos) que han hecho de su habilidad con las armas su medio de vida. Además lo hace desde un enfoque bastante original ya que el protagonista no se plantea abandonar su vida por cuestiones éticas sino porque las circunstancias le están obligando y se encuentra en una situación límite, ya que si se agrava su dolencia, que le provoca la parálisis del brazo derecho, estaría a merced de cualquier inexperto pistolero; así en ningún momento va a mostrar el más mínimo arrepentimiento sobre la conducta que ha mantenido hasta ese momento e incluso, consciente de las dificultades que podría tener una vez conseguido el indulto, no se conformará con los cincuenta dólares prometidos por el gobernador sino que exigirá la suma de cinco mil.

Por tanto nos encontramos ante un personaje negativo con el que resultaría difícil identificarse si no fuera porque el inteligente guión nos describe un mundo violento, feroz y hostil habitado por seres más crueles y despiadados que el propio protagonista: la comunidad de Escondido (una especie de refugio para los bandidos que remite a “Encubridora” de Fritz Lang) está muy lejos de la visión un tanto idílica e influida por los movimientos sociales de finales de los sesenta que nos mostró Sergio Sollima en “Cara a Cara”, ya que aquí nos encontramos que está controlada de forma despótica por el líder, Krant, hasta el punto de que es él el que dicta las normas y decide sobre la vida y la muerte de los miembros sin que se ponga en duda su poder y sus decisiones; los cazadores de recompensas se muestran como seres despreciables y amorales que se aprovechan de la ley para enriquecerse asesinando a otros hombres (en este sentido cobran gran importancia la escena en la que dos cazadores de recompensas acaban, tras torturarlo, con a un sacerdote, y uno de ellos le dice al otro: “Esto no me gusta. Matar curas no es negocio. No valen nada” y el comportamiento, como si fueran dos buitres que me recordó a los de “Grupo salvaje”, de dos de ellos en la escena final); incluso aquellos que deben velar por el cumplimiento de la ley como es el sheriff de Tascosa, llevados por su odio, deciden incumplirla potenciando la caza del hombre a través de seres repugnantes o impidiendo que les lleguen alimentos a los forajidos de Escondido aunque esto suponga matarlos de hambre. Pocas veces (recuerdo, por ejemplo, “El gran silencio” o “Una cuerda y un colt”) he visto reflejado con tanta crudeza un mundo tan desolador y cruel.

El otro elemento curioso del film es sin duda el protagonista, un hombre enfermo cuya dolencia, que remite a la de Cole Thornton en “El Dorado”, aunque aquí se explota su lado más trágico, le hace por momentos arrastrarse infringiéndole un dolor tanto físico como mental, ya que a través de varios flashbacks sabremos que su padre murió de epilepsia (causa de que sufriera el desprecio y la burla de sus vecinos y de que se lanzará una vida de delincuencia al acabar con ellos) y que él teme haber heredado la enfermedad de su progenitor. Esta dolencia, además, le convierte, frente al típico protagonista casi invencible de los spaghettis, en un antihéroe vulnerable e, incluso, por momentos inerme.

Para dar vida a este complejo personaje se escogió a un actor norteamericano, Alex Cord (había participado dos años antes en el remake de “La diligencia” dirigido por Gordon Douglas, demostrando que daba perfectamente la imagen de vaquero) que hace un buen trabajo como McCord, transmitiendo con corrección las características de este complejo personaje fruto, en gran parte, de su trágico pasado: su fragilidad, su codicia, su carácter violento, sus miedos. Un individuo que, además, parece atraer a la muerte allí donde va. Junto a él, en uno de los grandes aciertos del film, dos grandes veteranos de Hollywood que en su día se especializaron en roles negativos: un gran Robert Ryan (“Los profesionales”, “Grupo salvaje”), que les gana la partida a sus compañeros en las escenas en las que interviene y con cuya aparición gana muchísimo la película, da vida al bienintencionado gobernador de Nuevo Méjico; y un convincente Arthur Kennedy (“Horizontes lejanos”, “El hombre de Laramie”) en el rol de Colby, el Marshall de Tascosa que se opone a aplicar la amnistía decretada por el gobernador. Además aparecen habituales de este subgénero que se muestran a un gran nivel (prueba de una buena e inusual labor de dirección con los actores) como Mario Brega en el papel de Krant el dictatorial líder de Escondido que teme que la decisión de acogerse a la amnistía por parte de McCord haga efecto en más forajidos y ello suponga la pérdida de su poder; Nicoletta Maquiavelo que aporta su belleza en el único papel femenino destacable para protagonizar una, para mí, poco convincente historia de amor; José Manuel Martín en un pequeño papel como uno de los hombres de Krant que le sirve, no obstante, para protagonizar una gran escena; Aldo Sambrell, Antonio Molino Rojo y José Canalejas como los salvajes cazarrecompensas; Paco Sanz en el rol del barbero de Escondido que también se luce en otra gran escena que recuerda a una muy famosa de "Los largos días de la venganza"; Daniel Martín como un sacerdote amigo del protagonista o Lorenzo Robledo que da vida a otro hombre de Krant.


Como aspectos no tan afortunados del film señalaría el comienzo un tanto errático y dubitativo, la dirección de Franco Giraldi que, aunque consigue buenas escenas (sobre todo las de acción), me parece inferior a la historia que narra, y la banda sonora de Carlo Rustichelli, que cuenta con un buen tema de corte melancólico adecuado para resaltar el pesimismo del film pero que se repite en exceso, mientras que el resto de temas me han parecido muy flojos. En resumen, creo que se trata de un interesante, atípico y bastante cuidado spagheti (son, por ejemplo, numerosas y variadas las localizaciones) pero está lejos de la gran película que podría haber sido.

ARTHUR KENNEDY

Actor estadounidense (Massachusetts1914-Connecticut1990), cuyo verdadero nombre era John Arthur Kennedy, que cuenta con una dilatada carrera desarrollada durante casi cincuenta años. Caracterizado por su versatilidad y naturalidad se especializó en personajes ambiguos cuando no negativos convirtiéndose en uno de los grandes secundarios de Hollywood, y llegando a ser nominado hasta cinco veces al Oscar, cuatro como mejor actor de reparto y una como mejor actor principal, aunque, como otros grandes intérpretes, nunca lo ganó.

Sus primeros pasos en el mundo de la interpretación los dio en el teatro, medio que nunca abandonó, convirtiéndose en un gran especialista en las obras de Arthur Miller y obteniendo el codiciado Tony por su interpretación en “La muerte de un viajante”. Su debut en el cine tuvo lugar en 1940 con “Ciudad de conquista” en la que hacía de hermano del protagonista James Cagney, papel que repetiría en varias ocasiones a lo largo de su carrera como en el extraordinario drama ambientado en el mundo del boxeo “El ídolo de barro” (Mark Robson, 1949) en el que era el hermano de Kirk Douglas, papel por el que fue nominado al Oscar, o en el excelente melodrama de Vincente Minelli “Como un torrente” (1958) en el que dio vida al hipócrita hermano mayor de Frank Sinatra, personaje por el que también fue nominado al Oscar.

En 1941 es contratado por la Warner y en ese mismo año interviene en dos obras maestras de Raoul Walsh, “El último refugio” como uno de los compañeros atracadores de Humphrey Bogart y “Murieron con las botas puestas” biografía del General Custer al que dio vida Errol Flynn. Pero con su incorporación a filas durante la Segunda Guerra Mundial su carrera sufrió un parón de varios años. Tras licenciarse y durante la década de los cincuenta pudimos disfrutar de sus interpretaciones en grandes películas como los dos magníficos westerns dirigidos por Anthony Mann y protagonizados por James Stewart “Horizontes lejanos” (1952) y “El hombre de Laramie” en los que interpretó papeles negativos, el no menos extraordinario “Encubridora” (Fritz Lang, 1952) en el que interpretó, junto a una madura Marlene Dietrich, a un vengativo cow-boy y el largometraje ambientado en el mundo del rodeo dirigido por Nicholas Ray “Hombres errantes” (1952) con Robert Mitchum y Susan Hayward. En esta década volvió a emparejarse con Humphrey Bogart en la estimable “Horas desesperadas” (William Wyler, 1955), así como su presencia se hizo habitual en una serie de melodramas como “Vidas borrascosas” (1957) en la que volvió a ser dirigido por Mark Robson y de nuevo fue nominado al Oscar por uno de los personajes más miserable de su carrera o “El fuego y la palabra” (Richards Brooks, 1960) en la que interpretó a un descreído y racional periodista que seguía de cerca las andanzas de los predicadores-charlatanes interpretados por Jean Simmons y Burt Lancaster.

Con el comienzo de los años sesenta se le pudo ver en la típicas superproducciones de grandes repartos como la mítica “Lawrence de Arabia” (David Lean, 1962) en la que volvió a interpretar a un periodista, “Barrabas” (Richard Fleischer, 1962) en la que encarnó a Poncio Pilatos, “El gran combate” (1964) , último western del maestro John Ford, en el que, en un interludio cómico, dio vida a Doc Holliday mientras James Stewart interpretó a su amigo Wyat Earp o “Viaje alucinante” (1966) como un científico y de nuevo bajo la dirección de Richard Fleischer. Durante esta década además comenzó a simultanear sus trabajos en Hollywood con apariciones en televisión y en producciones rodadas en Europa, incluidos los dos euro westerns en los que intervino. En la década de los setenta su filmografía se nutrió básicamente de telefilmes y largometrajes europeos generalmente de escaso interés con alguna excepción como por ejemplo “No profanar el sueño de los muertos” dirigida por Jorge Grau en 1974 o “Roma a mano armada” un poliziesco dirigido por Umberto Lenzi en 1976.

Aquejado de un cáncer, a finales de esta década se retiró del mundo de la interpretación, y sólo se le pudo ver puntualmente en alguna producción a finales de los ochenta. Su último trabajo fue la desconocida por mí “Grandpa”, estrenada el mismo año de su muerte.

Filmografía SW:

1965.- “Joaquín Murrieta”.
1968.- “Un minuto para rezar, un segundo para morir”.