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lunes

SIN PERDON


Título original
Unforgiven
Año
1992
Duración
126 min.
País
Estados Unidos
Director
Clint Eastwood
Guion
David Webb Peoples
Música
Lennie Niehaus
Fotografía
Jack N. Green
Reparto
Clint Eastwood, Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris, Jaimz Woolvett, Saul Rubinek, Frances Fisher, Anna Thomson (AKA Anna Levine), Anthony James
Productora
Warner Bros. Pictures / Malpaso Company

A mediados de los años 70 un guionista poco conocido por aquel entonces, David Webb Peoples —años más tarde conocido por el guión de ‘Blade Runner’ (id, Ridley Scott, 1982)—, escribió el guión de ‘Sin perdón’ influenciado sobre todo por el visionado de una de las obras maestras de Martin Scorsese, ‘Taxi Driver’ (id, 1976) y por la lectura de la novela ‘The Shootist’, obra de Glendon Swarthout, que conocería una adaptación de la mano de Don Siegel protagonizada por John Wayne, ‘El último pistolero’ (‘The Shootist’, 1976). Hay que apuntar que dicho film guarda no pocos parecidos con el que nos ocupa, por cuanto también narra las últimas andanzas de un viejo pistolero que sólo busca acabar sus días con algo de dignidad. El primero en interesarse por el libreto fue Francis Ford Coppola, que pensó en Gene Hackman para interpretarlo, pero por una razón u otra fue retrasándolo hasta que expiró su opción de compra.

Eso ocurrió en 1983, tras el rodaje de ‘Impacto súbito’ (‘Sudden Impact’, Clint Eastwood, 1983), cuando el famoso actor, aconsejado por Sonia Chernus —guionista del mejor western de Eastwood, ‘El fuera de la ley’ (‘The Outlaw Josey Wales’, 1976)—, se fijó en el mismo y enseguida se dio cuenta de que era lo que siempre había estado buscando. Pero en lugar de ponerse rápidamente a filmarlo, hizo algo que muy pocos se atreven a hacer por voluntad propia: esperar durante casi diez años a tener la edad adecuada para interpretar a William Munny. De esta forma el proyecto maduró en la cabeza de Eastwood, e incluso dirigió otro western en el proceso de espera, ‘El jinete pálido’ (‘Pale Rider’, 1985).

La historia nos presenta a William Munny, un antiguo pistolero que ahora vive con sus dos hijos pequeños alejado de todo mal, aunque en condiciones precarias. La relación con su mujer Claudia, fallecida a la temprana edad de 29 años, hizo que Munny se apartase del mal camino que llevaba convirtiéndose en un hombre de bien. Pero la leyenda hace que alguien siempre esté interesado en rescatarla del olvido. Munny recibe la visita de un joven atrevido, Schofield Kid, que quiere pedirle ayuda para matar a dos hombres que rajaron la cara a una prostituta y no recibieron castigo por ello. La recompensa de 1.000 dólares que hay convence a Munny de volver a las andadas, aunque las cosas ya no son tan fáciles como entonces. Con Schofield y un antiguo socio, Ned Logan, partirán a implantar ¿justicia?
La desmitificación del western

Uno de los últimos rótulos de ‘Sin perdón’ es un conciso “dedicated to Sergio and Don”. Evidentemente se refiere a Sergio Leone, con quien hizo la mítica trilogía del dólar, y Don Siegel, con quien hizo cinco películas —si contamos la ópera prima de Eastwood, seis—, y de quien aprendió prácticamente todo lo que sabe de dirección. Estos dos autores navegan por las imágenes del film, pero menos de lo esperado. Nombres como John Ford —la contenida lírica del relato—, Sam Peckinpah —el héroe crepuscular condenado a un fatal destino—, John Huston —el perdedor—, o William A. Wellman —una vez más ‘Incidente en Ox-Bow’ (‘The Ox-Bow Incident’, 1943) se vislumbra en su obra— están más presentes que los dos antes mencionados, pero dichas influencias están asimiladas como debe ser. Insertadas inteligentemente en la historia no ahogan ni por un instante el estilo de Eastwood, fusión de clasicismo y modernidad que ningún otro director posee en la actualidad.

‘Sin perdón’ parece una continuación de los temas planteados por el propio Eastwood dentro del género del western, de Ford que en los años 60 nos ofreció su visión crepuscular del género con la imprescindible ‘El hombre que mató a Liberty Valance’ (‘The Man Who Shot Liberty Valance’, 1962), y de Peckinpah, que con su mirada violenta descompuso la épica de un mundo en extinción, el de los viejos pistoleros que deben adaptarse a los nuevos tiempos. William Munny, a quien Eastwood arrastra literalmente por el suelo infinidad de veces, o le hace caer de su caballo, bien podría ser una extensión de Josey Wales, con quien termina de emparejarlo tras el enfrentamiento final en el bar. El biógrafo le pregunta cómo eligió el orden para matar a los cinco hombres que se enfrentaban a él. La respuesta de Munny es una evolución lógica a la respuesta que da Wales en ‘El fuera de la ley’ en una situación parecida.

La figura del biógrafo remite directamente al citado film de John Ford, en el que la leyenda quedaba más bonita que la realidad. W.W. Beauchamp (Saul Rubinek) también busca la leyenda en la historias, por lo que éstas son recordadas, pero su periplo le llevará hasta el mismísimo centro de la realidad, comprobando que ésta es mucho más cruel y triste que todo lo ya no escrito, sino imaginado. Será testigo directo del último acto horrendo de William Munny, el asesino de mujeres y niños, cuya transformación en el relato sigue una lógica interna. Tras once años apartado del alcohol, el principal motivo de su pasado violento, las armas o los caballos —en el film monta una yegua—, volverá a ser el que era antaño cuando le comuniquen la muerte de su amigo Ned y coja una botella de whisky de la que se pondrá a beber.

‘Sin perdón’ tiene un estructura casi circular, adornada con la historia paralela de Bob el inglés —sensacional y divertido Richard Harris—, un pistolero que ha acudido al pueblo atraído por la recompensa. Su enfrentamiento con Little Bill Daggett, el sheriff del pueblo, no sólo es un anticipo de lo que le espera a Munny y sus amigos, sino que sirve para vestir el personaje de Daggett, uno de los antagonistas más fascinantes que haya dado el cine en los últimos años. Gene Hackman, que se llevó un merecido Oscar por su interpretación, logra crear un personaje con múltiples aristas que va más allá de ser el típico villano de la función. Daggett es un hombre con un peculiar sentido de la justicia, y puede resultar tan temible —la paliza delante de todo el pueblo a Bob el inglés— como encantador por torpe —la penosa construcción de su casa—. Un rival a la altura de la leyenda de William Munny.

También nos habla de Ned Logan, quizá el único personaje positivo en un relato donde los buenos no son tan buenos ni los malos tan malos. Morgan Freeman, en su primera colaboración con Eastwood, transmite esa humanidad típica en muchos de sus personajes. Un hombre que ayuda a su amigo, pero llegado el momento de la verdad no puede disparar contra un hombre porque realmente él ya se ha reformado, ha dejado atrás de verdad su pasado violento. Schofiled Kid —un convincente Jaimz Woolvett— refleja la juventud, el ímpetu, la fanfarronería, tal vez lo que Logan y Munny fueron en sus tiempos jóvenes. El chico ayudará a Munny hasta que descubre por sí mismo que matar a un hombre puede ser algo fácil de hacer, pero muy duro de asimilar.

Hasta el clímax final, Eastwood alterna paisajes abiertos con escenas de una oscuridad casi extrema, en la que apenas pueden verse los rostros de los personajes. Poco a poco, las tinieblas van ganando a la luz en una historia cuyo clímax parece desarrollarse en el mismísimo infierno, fotografiado por un Jack N. Green en plena forma. En la famosa escena del bar, Munny aparecerá cual figura fantasmal, para llevar a cabo su venganza personal y demostrará la eficacia de la historia que instantes antes Daggett ha contado al biógrafo: un hombre tranquilo es el más peligroso en un tiroteo. La fotografía es más tenebrista que nunca, y Munny, que sabe que se verá con Daggett en el infierno, desaparece en medio de la lluvia no sin antes lanzar una advertencia de muerte y destrucción.

‘Sin perdón’ está delimitada por dos planos al más puro estilo John Ford —como si, a modo de homenaje, todo lo narrado por Eastwood no sobrepasase al más grande director de westerns que ha habido—. Un texto nos indica el pasado de Munny, y cómo una mujer le cambió la vida. Dicha mujer se llamaba Claudia, y su madre, que viajará hasta el último lugar de descanso de su hija, jamás llegará a entender por qué su única hija se casó con un hombre tan violento. Nadie conoce la verdadera cara de William Munny, sólo Claudia —pocas veces un personaje que no aparece físicamente en una película tuvo tanta presencia en una historia—, y el espectador.
Conclusión y curiosidad

Una obra maestra ya no sólo del western, sino del cine en general. Un Eastwood introspectivo que hizo las delicias de los críticos europeos, mientras que en Estados Unidos tenía un gran éxito de público y se alzaba como la vencedora en los Oscars entregados en 1993, siendo el tercer western en toda la historia que conseguía el premio a la mejor película, tras ‘Cimarrón’ (id, Wesley Ruggles, 1931) y ‘Balando con lobos’ (‘Dances with Wolves’, Kevin Costner, 1990).

El bello tema a guitarra que puede oírse a lo largo del film, ‘Claudia´s Theme’, fue compuesto por el propio Clint Eastwood. Está interpretado por Laurindo Almeida, excelente músico brasileño que colaboró en film de William A. Wellman —‘Good-bye, my Lady’ (id, 1956)— o Sam Peckinpah —‘Compañeros mortales’ (‘The Deadly Companions’, 1961)—, y contiene arreglos de Lennie Nieahus.

RAPIDA Y MORTAL


Rápida y mortal
1995
USA.
Dirección Sam Raimi
Guión Simon Moore
Música Alan Silvestri
Fotografía Dante Spinotti

Reparto
Sharon Stone, Gene Hackman, Russell Crowe, Leonardo DiCaprio, Kevin Conway, Lance Henriksen, Roberts Blossom, Gary Sinise, Keith David, Pat Hingle, Mark Boone Junior, Olivia Burnette, Woody Strode.

Ellen, una bella y misteriosa forastera, llega a una pequeña ciudad del Oeste y se inscribe en una peligrosa competición en la que pistoleros procedentes de todas partes arriesgan sus vidas a cambio de fama y dinero. Los motivos de Ellen son muy distintos: quiere vengarse de Herod, un hombre sin escrúpulos que domina la ciudad, por el daño que le hizo a su familia en otros tiempos.

Puedo decir que es un producto entretenido que colmó mis expectativas de ver un filme movido, con atractivo planteo y con variantes de alto contenido de adrenalina como para pasar un rato en compañía de la acción y el vértigo al mejor estilo "far west". La película en sí aborda el tema de la venganza, de la búsqueda de hacer justicia por mano propia y en este caso, el marco contextual es el western crudo y sin pulir. No obstante, la forma de narrar que opta el director es la de la exageración, que mal no le va a este tipo de género. Sin embargo, Raimi no desarrolla un western típico, sino que dota a su película de elementos bastantes fantasiosos que logran atrapar la atención del público abierto a este tipo de propuestas poco convencionales.

La cinta me resultó efectiva, contundente, sin mucha profundidad en el discurso pero sí logra entretener y mantener al espectador inquieto en la "dulce" espera de la resolución del conflicto. Sí, quizás por allí peque de previsible la historia, pero son distintivos que se pueden perdonar en la medida que estemos bien predispuestos a dejar pasar ciertas licencias y adoptar una actitud tolerante para con ellas. El elenco posee mucho renombre hoy día, aunque hay actuaciones para todos los gustos, a saber:
Sharon Stone: una sex simbol para la época, encarna un personaje lleno de odio por vengar la muerte de su padre, sin un plan bien elaborado y con dudas, dará cabida a una actuación bastante irregular. No me resultó muy convincente su papel, pero sí al menos es correcto en función de lo que la trama exige.
Gene Hackman: lo mejor del filme, un personaje despiadado como pocos pueden lograr conseguir. Hay que ser de piedra para no sentir sentimientos de odio hacia el personaje que da vida, un ser repugnante y sin escrúpulos que aflige a la población. Russell Crowe, sin mucho para destacar, correcto en su papel y nada más. Su personaje posee bastante desarrollo y quizás esperaba ver un poco más de este actor.
Leonardo DiCaprio, sin palabras. Un papel desdibujado, sin consistencia que deja muy mal parado a este actor, por lo menos en lo que muestra en esta película.
Lance Henriksen, lástima que su personaje no tiene mucho desarrollo. Lo poco que actúa es muy sugerente y da vida a un personaje atractivo, bien delineado en sus características tan excéntricas. Una pena que no le dieran más cabida, era un personaje perfecto para este tipo de cintas e historias.

Alan Silvestri es el compositor de la soundtrack, la cual posee un tema central fuerte y sombrío, con algunos dejos mexicanos oportunos para ambientar la historia. Un western distinto a lo que el común denominador del género impone como convencional, con el estilo Raimi muy marcado. Efectivo y contundente en intencionalidad.

GENE HACKMAN

Eugene Allen Hackman (n. San Bernardino, California; 30 de enero de 1930), más conocido como Gene Hackman, es un actor y escritor estadounidense, ganador del premio Óscar y del Globo de Oro, conocido por interpretar a Lex Luthor en la serie fílmica de Superman a finales de los 70 y a lo largo de la década de 80. Se inició en el cine en la década de los años 1960 y alcanzó la fama durante los años '70 después de su papel en The French Connection (película por que ganó su primer Óscar al mejor actor) y continuó apareciendo en papeles protagonistas en películas de Hollywood, demostrando así sus notables facultades interpretativas. Algunas de las películas en las que ha participado son: La aventura del Poseidón, La conversación, Superman, Bajo el fuego, Hoosiers, Bat 21, Mississippi en llamas (o Arde Mississippi), The Firm, Sin perdón (película por la que recibió su segundo premio Óscar, esta vez al mejor actor de reparto), Rápida y mortal, Marea roja, Poder absoluto, Heist, The Royal Tenenbaums, Tras la línea enemiga, Enemigo público, El jurado y The French Connection, película donde consiguió un Oscar al mejor actor en 1972.

Su nombre completo es Eugene Allen Hackman. Nació en San Bernardino, California, el 30 de enero de 1930. Hijo de Eugene Ezra Hackman, cristiano ortodoxo oriundo de Rusia y Lidya Gray Hackman, una irlandesa de religión católica devota. Hackman es católico y fue bautizado en 1932. Tiene un hermano, Richard, doce años menor que él. Sus padres se divorciaron cuando era aún niño (en 1943), por lo que vivió en diversos lugares hasta que se instaló finalmente en casa de su abuela, Beatrice, en Danville, Illinois, donde su padre trabajó como editor de un periódico. A los 16 años, mintiendo sobre su edad, se alistó en los Marines, donde sirvió durante tres años como operador de radio. Posteriormente vivió en Nueva York, donde realizó varios trabajos de poca importancia. Regresó a Illinois para estudiar televisión y periodismo en la universidad, aprovechando la ayuda para los estudios que prestaba el estado a los antiguos militares. Posteriormente estudió en la School of Radio Technique de Nueva York, lo que le facilitó trabajar en emisoras de Florida e Illinois.

Habiendo cumplido ya los 30 años, Hackman decidió ser actor e ingresó en la escuela de interpretación Pasadena Playhouse en Los Ángeles. Fue aquí donde forjó amistad con otra promesa de la actuación, Dustin Hoffman. Hizo algún trabajo en televisión en series como FBI o Los invasores, y debutó en el cine con un pequeño papel en el filme de gánsteres Mad Dog Coll (1961), de Burt Balaban, en el que ni tan siquiera aparecía su nombre en los títulos de crédito.Después de algún tiempo, y tras la accidental muerte de su madre en 1962, en un incendio, volvió a Nueva York, donde estudió con George Morrison y actuó en varios teatros de menor relieve, hasta que en 1964 recibió su primera oferta para actuar en un teatro de Broadway, la zona teatral más prestigiosa de Nueva York. El éxito que cosechó le abrió las puertas del cine.

Ese mismo año trabajó como actor secundario en la película Lilith, de Robert Rossen, con Warren Beatty y Jean Seberg, y participó posteriormente en algunos otros films. En 1967, Warren Beatty lo recomendó para el papel del hermano de Clyde Barrow en Bonnie and Clyde, dirigida por Arthur Penn, de la que Beatty era protagonista y productor. Su convincente interpretación de Buck Barrow (en especial, la escalofriante escena de su muerte), convenció a la crítica, y Hackman obtuvo su primera nominación al Óscar como Mejor actor de reparto. Su carrera se afianzó, y sus trabajos para el cine continuaron en una línea ininterrumpida. En 1969 trabajó con Robert Redford en la película El Descenso de la Muerte. Fue nominado una vez más como mejor actor de reparto, en el film I Never Sang for My Father (1970) de Gilbert Cates, con Melvyn Douglas y Estelle Parsons. En 1972 recibió un Óscar como mejor actor principal por su extraordinaria actuación en The French Connection de William Friedkin, interpretando a "Popeye" Doyle. En el film La aventura del Poseidón (1972) de Ronald Neame, Hackman consolidó su sitial como un actor de carácter al interpretar proverbialmente al reverendo Scott que sacrifica su vida en pos de unos desesperados pasajeros, recibió muy buenas críticas de la prensa especializada, también en este año protagonizó, junto a Al Pacino el film El Espantapájaros de Jerry Schatzberg. Más tarde, en 1974 actuó también como protagonista en la exitosa película de Francis Ford Coppola La conversación, ese mismo año hizo una aparición en la película El jovencito Frankenstein de Mel Brooks, dando vida a un ciego ermitaño. En 1975 trabajó de nuevo con Arthur Penn, en la película de intriga La noche se mueve, donde Hackman interpretaba al detective privado Harry Moseby. Tuvo varias interpretaciones más, incluida la secuela de French Connection, French Connection II, Marchar o morir, o Los aventureros de Lucky Lady y en 1978 encarnó al villano Lex Luthor en Superman: La Película de Richard Donner, realizando una genial interpretación del personaje. A pesar de tener una apariencia común, Hackman confiere a sus papeles un estilo muy personal y de gran credibilidad.

Tras la década de los '70, Hackman continuó con su carrera cinematográfica, con películas como: dos secuelas de Superman; Superman II y Superman IV, Rojos (1981), dirigida por su amigo y compañero Warren Beatty, en la que sólo realiza una pequeña intervención, Bajo el fuego (1983) de Roger Spottiswoode, Hoosiers (1986) de David Anspaugh, Otra mujer (1987) de Woody Allen, Bat 21 (1988) de Peter Markle y Arde Mississippi (1989) de Alan Parker, por la que estuvo nuevamente nominado al premio Óscar al mejor actor protagonista. Hacia finales de los años 1980, Hackman se había convertido en un gran actor, muy respetado por la profesión y por el público. Fue alternando papeles secundarios con papeles principales, e incluso apariciones cortas, escogiendo siempre los guiones cuidadosamente. Su carrera estaba ya afianzada. En 1990 tuvo que someterse a una intervención de corazón por una afección cardíaca, de la que se recuperó satisfactoriamente, aunque esta dolencia le mantuvo alejado de su trabajo durante casi dos años. Ganó su segundo Óscar en 1992, esta vez como mejor actor de reparto, por su interpretación de sheriff sádico en Unforgiven (Sin perdón), película dirigida y protagonizada por Clint Eastwood. Esta segunda estatuilla cimentó su reputación ante una nueva generación de espectadores. En 1993 intervino en la película The Firm de Sydney Pollack, junto a Tom Cruise. En 1995, interpretó a John Herodes, en el film The Quick and the Dead (Rápida y Mortal) con Sharon Stone, en el mismo año, encarnó al Capitán Frank Ramsey en la película Marea roja con Denzel Washington. Volvió a ponerse bajo la dirección de Clint Eastwood en 1997, en la película Poder absoluto. En 1998 trabajó con Paul Newman en el film Al caer el sol, ese mismo año intervino en la película Enemigo público junto a Will Smith.

Después de tantos años dedicado a la interpretación, Hackman quiso probar otro tipo de actividad y escribió una novela, junto con el submarinista Daniel Lenihan, que fue publicada en 1999, titulada Wake of the Perdido Star, año en el que no intervino en ninguna película, en 2004 se publicó una segunda novela del actor, titulada Justice for None, y más recientemente, la titulada Escape From Andersonville. Hackman también pinta, pilota aviones y participa en carreras de coches. Por si esto no fuera suficiente, además es un ávido coleccionista de cine. Es, sin duda, uno de los actores más sobresalientes de nuestro tiempo. Tras la década de los '90, apareció en varias películas más, como Bajo sospecha (2000), The Replacements (2000), Heist (2001), The Royal Tenenbaums (2001), Tras la línea enemiga (2001), El jurado (2003), Bienvenido a Mooseport (2004) (siendo ésta, según el propio Hackman, la última película en la que participará), entre otras, y que pasaron a engrosar la lista de más de ochenta films, que ha rodado a lo largo de una fructífera carrera. A lo largo de 40 años ha interpretado personajes muy diversos, todos ellos de forma convincente. Durante este largo período no ha trabajado solamente en el cine, sino también en la televisión y en el teatro. Hackman rechazó los papeles protagonistas de Encuentros en la tercera fase, Tiburón, Domingo negro, En busca del arca perdida, El cazador, Network, El silencio de los corderos y Alguien voló sobre el nido del cuco. Y fue candidato a interpretar al abogado Tom Hagen en El padrino, de Francis Ford Coppola, papel que finalmente acabó interpretando Robert Duvall. La falta de estereotipo físico, es precisamente uno de los puntales de su éxito que le ha permitido no encasillarse. Hackman confiere a sus personajes un perfil que el público inmediatamente capta con credibilidad. Uno de los aspectos más destacados de Hackman que lo coloca entre los mejores actores de su generación es que no hay un papel arquetípico con el que se le pueda identificar. Célebre es su papel en La colina 56 donde interpreta a un coronel caído tras las líneas en Vietnam.

Dentro de sus premios también encontramos: Premios de cine Británico, cuatro Globos de Oro, el Trofeo al mejor actor del Festival de Cannes, dos Premios de la Asociación Nacional de propietarios de Cines y un gran número de premios de grupos de críticos así como títulos retrospectivos de entidades como el British Film Institute, el San Francisco Film Festival y el American Film Institute. El 7 de julio de 2004, Hackman dio una entrevista a Larry King, en la que anunció que no tenía proyectos futuros, y que probablemente su carrera como actor había terminado. En el año 2008, con 78 años de edad, confirmó en una nueva entrevista que abandonaba definitivamente y por completo la industria cinematográfica, para adentrarse completamente en su carrera literaria (debido a que el quehacer de películas le resultaba ya muy estresante), iniciada en los años '90. La buena noticia fue que no dejaba el cine por problemas de salud o porque no encontrase papeles a su medida. Fueron muchos los seguidores y compañeros de profesión de Hackman (como Clint Eastwood, buen amigo personal y con el que ha trabajado) los que lamentaron la decisión del actor, pero ante todo la respetaron. El actor valora la libertad del oficio literario, en el que sólo cuentan los puntos de vista de Lenihan y el suyo, lo que permite un mayor control sobre lo que quiere decir y hacer, a diferencia de las múltiples dependencias en el negocio del cine.
Hackman se ha casado dos veces. Su primer matrimonio (con Fay Maltese) duró 30 años (desde 1956 hasta 1986) y terminó en divorcio. De este matrimonio Hackman tiene tres hijos (Christopher Allen, Elizabeth Jean y Leslie Anne). En 1991 se casó de nuevo, con Betsy Arakawa. Ha vivido con su segunda esposa en Los Ángeles y actualmente viven en Santa Fe, Nuevo México.

Filmografía

Bienvenido a Mooseport (2004)
El jurado (2003)
Tras la línea enemiga (Behind Enemy Lines) (2001)
The Royal Tenenbaums (2001)
Heist (2001)
Heartbreakers (2001)
The Mexican (2001)
The Replacements (2000)
Bajo sospecha (2000)
Enemigo público (1998)
Al caer el sol (1998)
Hormigaz (1998) - Voz
Cámara sellada (1997)
Poder absoluto (película) (1997)
Extreme Measures (Al cruzar el límite) (1996)
The birdcage (1996)
Cómo conquistar Hollywood (1995)
Marea roja (película) (1995)
The Quick and the Dead (Rápida y mortal) (1995)
Wyatt Earp (1994)
Geronimo: An American Legend (1993)
La tapadera (1993)
Sin perdón (1992)
Espías sin fronteras (1991)
Acción judicial (1991)
Postales desde el filo (1990)
Testigo accidental (1990)
Un tiro por la culata (1990)
Arde Mississippi (1988)
The Package (1988)
Luna llena en agua azul (1988)
Bat 21 (1988)
Split Decisions (1988)
No hay salida (1987)
Otra mujer (1987)
Superman IV (1987)
Hoosiers (1986)
Power (1986)
Target (1985)
Dos veces en la vida (1985)
Misunderstood (1984)
Elliot (1984)
Tal para cual (1983)
Más allá del valor (1983)
Bajo el fuego (1983)
Eureka (1981)
Rojos (1981)
Noche de pesadilla (1981)
Superman II (1980)
Superman (1978)
The Domino Principle (1978)
De presidio a primera página (1977)
Un puente lejano (1977)
Marchar o morir (1977)
French Connection II (1975)
Lucky Lady (1975)
Night Moves (1975)
La conversación (1974)
Muerde la bala (1974)
La esposa comprada (1974)
El jovencito Frankenstein (1974)
Carne viva (1972)
La aventura del Poseidón (1972)
El espantapájaros (1972)
Cisko Pike (1972)
Prime Cut (1972)
French connection: contra el imperio de la droga (1971)
Caza implacable (1971)
Hospital, hora cero (1971)
I Never Sang for My Father (1970)
El descenso de la muerte (1969)
Marooned (1969)
The Gypsy Moths (1969)
El motín (1968)
El reparto (1968)
Shadow on the Land (1968)
First to Fight (1967) (1967)
Out by the Country Club (1967)
Bonnie and Clyde (1967)
Banning (1967)
A Covenant with Death (1967)
Hawaii (1966)
Lilith (1964)
Mad Dog Coll (1961)