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jueves

Y DIOS DIJO A CAIN


Y Dios dijo a Cain (E Dio disse a Caino)
1969
Italia/Alemania
Director: Antonio Margheriti
Guión: Antonio Margheriti, Giovanni Addessi
Fotografía: Luciano Trasatti, Riccardo Pallottini
Música: Carlo Savina

Reparto:
Klaus Kinski, Peter Carsten, Marcella Michelangeli, Guido Lollobrigida, Antonio Cantafora, Giuliano Raffaelli, Luciano Pigozzi, Lucio De Santis, María Luisa Sala, Joaquín Blanco, Giacomo Furia, Furio Meniconi, Luigi Bonos, Marco Morelli, Franco Gulà, Osiride Pevarello, Pedro Mendiconi, Marip Novelli, Conrado San Martin.

Oscuro y siniestro spaghetti western con el problematico Klaus Kinski como la estrella indiscutible del film. Gary Hamilton (Kinski) recibe el perdón tras estar diez años sentenciado a trabajos forzados. Hamilton no duda en volver a su pueblo, para allí acabar con Acombar (Peter Carsten), el hombre que lo traicionó y le preparó la trampa que sirvió para acusarle de un crimen que no había cometido.

El primer dato que llama la atención de "Y Dios dijo a Cain" es que su guión esta tomado de un spaghetti de unos meses antes, "Los Pistoleros de Paso Bravo" (1969-Salvatore Rosso), y es que además de copiar la base inicial de la película, tanto el nombre del protagonista como del villano principal son el mismo que en la película de Rosso. Pero solo coinciden en este par de detalles, y aunque no se puede dudar de que los guionistas de esta se "inspiraron" en aquella otra, la labor del director Antonio Margheriti hace que sean dos películas completamente distintas.

La mayor parte del metraje se sitúa en una única noche de venganza y violencia, en la que el Halmiton va eliminado uno a uno a todos los hombres de Acombar, para después terminar acabando con este en un final homenaje a la escena de los espejos en "La Dama de Shangai" de Welles.

Coinciendo con la "vendetta" del protagonista, esa misma noche un tornado castiga el pueblo, haciendo que los pistoleros de Acombar tengan más difícil la labor de encontrarlo. Y es que el propio Halminton a veces parece que se funde con el tornado, y a ojos de sus enemigos es un fantasma que aparece y desaparece a voluntad, mientras la campana de la iglesia no deja de sonar...
Antonio Margheriti logra de un guión bastante limitado, montar una película cuanto menos curiosa, con muchos momentos inundados de escenas más cercana a un film de genero terrorífico o de suspense, sobre un personaje que cuanto más avanza el metraje más parece un ente no-físico, que simplemente se pasea por el pueblo y la mansión de Acombar, acabando con todos los pistoleros y cada vez con menos lineas de diálogos, para al final terminar desapareciendo junto con el tornado del pueblo, después de completar su venganza.

Aunque los intentos de Margheriti son loables, no puede evitar algunos lastres, entre ellos el escaso presupuesto, o la mala fotografía, que hace que la noche sea demasiada noche, eliminando la visión en muchas partes de la película.
Tampoco acompaña mucho la música, que es básicamente una rutinaria banda sonora de cualquier film de terror de serie B. Sobre Klaus Kiski, aunque a veces parece que actúa con cierta desgana, y realmente no termina de desarrollar el personaje (de todas formas, quizás es que realmente tampoco había mucho que desarrollar), es un papel que no se puede negar que le queda perfecto, y la película se convierte en un buen lucimiento para el aleman.
Cinta de visita obligada para llegar a conocer cuando el spaghetti se unía a otros géneros, dando unos resultados bastante loables, que cuanto menos se salía del esquema tipico visto en centenar de westerns europeos.

KLAUS KINSKI

Klaus Kinski (18 de octubre de 1926 Zopot - 23 de noviembre de 1991 California) está considerado como la ultima gran estrella alemana del cine.
Con un aspecto físico bastante especial, entre el que destacaba su mirada perdida y enloquecida, suyo eran los papeles de asesinos y psicópatas. Despues de participar en la segunda guerra mundial en las fuerzas alemanas (aunque obligado por las Juventudes Hitlerianas), comenzó pronto a actuar en obras de teatros, y a lograr una cierta fama por sus buenas interpretaciones.

Pronto decidió pasarse a la industria del cine, muchisimo más rentable, sin duda.
Su primer trabajo en el cine fue en el film Morituri (1948). Kinski apareció a lo largo de su carrera cinematográfica en un numero elevado de películas, muchas de ellas de una calidad ínfima. Y es que el actor no tenía ningún reparo en trabajar en cualquier film, por malo que este fuera, solo para poder ganar dinero, como el mismo se encargó de señalar a lo largo de su vida.

Pese a todo, Kinski también tuvo grandes películas, en las que pudo demostrar todo su talento y genialidad, una genialidad a un paso de la locura. Y es que, si por algo es conocido el alemán, es sin duda por su personalidad paranoica y desquiciada, como un reflejo de los personajes a los que tenia que ponerle rostro en sus películas. Un ejemplo de esto es la relación tan especial que mantuvo con Werner Herzog, uno de los directores con los que mejores trabajos realizó el actor, pero que siempre se estaban insultando ya que ambos se acabaron odiando, tanto en privado durante los rodajes como en publico, con unas memorias sobre el director de Kinski y una película de Werner Herzog sobre el genio alemán cuando este ya nos había dejado.

Sobre sus trabajos en el Spaghetti western, Klaus Kinski comenzó destacando como pistolero jorobado en "La muerte tenía un precio". Después, el actor apareció en más de una veintena de cintas, entre las que alternaba su protagonismo como villano de la historia, o hacia una aparición corta, aunque importante.

A la edad de 65 años, y mientras preparaba sus memorias, la muerte acabó con su vida por medio de un ataque cardiaco.

Filmografía SW:

1964- El Sheriff implacable
1964- La Carabina De Plata
1965- La muerte tenía un precio
1967- Yo soy la revolución
1968- Si te encuentrás con Sartana reza por tu muerte
1968- Los Profesionales del Oro
1968- El Gran Silencio
1969- Dos veces Judas
1969- Yo soy vuestro verdugo
1969- ...Y Dios Dijo a Cain
1970- La Belva
1971- Black Killer
1971- Su nombre era Rey
1971- Giù la testa... hombre
1971- Por un ataúd lleno de dolares
1971- Reza al muerto y mata al vivo
1971- La venganza esperó 10 años
1971- Persecución mortal
1972- El Retorno de Clint el solitario
1973- Mi nombre es Shanghai Joe
1974- El retorno de Shangai Joe
1975- El genio

viernes

JOKO INVOCA A DIOS...Y MUERE


Joko invoca a dios...y muere (Joko invoca Dio... e muori)
1968
Italia/Alemania
Director: Antonio Margheriti
Guión: Renato Savino, Antonio Margheriti
Música: Carlo Savina
Fotografía: Riccardo Pallottini

Reparto:
Richard Harrison, Claudio Camaso, Spela Rozin, Guido Lollobrigida, Werner Pochath, Paolo Gozlino, Ignazio Spalla, Alberto Dell'Acqua, Mariangela Giordano, Goffredo Unger, Luciano Pignozzi, Alexander Allerson, Luciano Bonanni, Albert Carl, Lucio De Santis, Albert Nova, Claudio Ruffini, Aysanoa Runachagua, Giovanni Ivan Scratuglia, Lucio Zarini.

Coproducción italo-alemana de 1968 dirigida por Antonio Margheriti (uno de los grandes directores, junto con Mario Bava y Antonio Freda, del horror gótico a la italiana con películas como “El justiciero rojo”, “”Danza macabra” e “I lunghi capelli della norte”, las dos últimas con Barbara Steele, diva del terror europeo) bajo el seudónimo de Anthony M. Dawson, que me ha resultado muy interesante. Joko, Mendoza y Richie tras robar treinta mil dólares son traicionados por un grupo de cinco hombres que asesinan a los dos últimos. A partir de ese momento Joko, que tan sólo conoce la identidad de tres de los cinco asesinos, se lanza a vengar a sus compañeros; mientras que, a su vez, es perseguido por un enigmático individuo que viste de negro.

Creo que nos encontramos ante un típico spaghetti tanto por la temática (la venganza y la traición) como por las situaciones que se dan en el mismo (peleas, cabalgadas por páramos desérticos, paliza al protagonista, tortura al héroe-antihéroe que se asemeja a la sufrida por Garko en “Como lobos sedientos”, etc) pero, al mismo tiempo, bastante original gracias a la estructura del guión, en el que participó el propio Margheriti junto a Renato Savino (habitual en los spaghettis de Giancarlo Romitelli y que también ejerce de productor) y, sobre todo, a la gran labor en la dirección de Margheriti.

Así la película aparece estructurada en cinco episodios, en la que cada capítulo se corresponde con la búsqueda por parte de Joko de uno de los asesinos de sus compañeros al que acaba matando. De esta forma el film se caracteriza por su agilidad narrativa y el ritmo vivo propios de este tipo de guiones, así como por la ausencia de tiempos muertos ya que nos encontramos con cinco mini historias con su principio y su final. Sin embargo en el debe del guión hay que anotar la endeble historia de amor del protagonista con una cantante con, en este caso, final feliz y que no aporta nada a la película.

Pero, sin duda, lo que destaca en el spaghetti es la gran dirección de Margheriti, hecho que se aprecia en la potente primera escena en la que a través de un espectacular picado, con la cámara alejándose cada vez más, vemos cómo es martirizado uno de los amigos de Joko (esta secuencia debió de estar censurada en España porque en el DVD aparece en versión original subtitulada). Además toda la película está muy cuidada lo que se aprecia el especial esmero del director en la composición de las secuencias y en la planificación del encuadre (la escena del duelo en el salón entre Joko y Kid creo que es un buen ejemplo de ello o aquella en la que se ve la sombra del protagonista acercarse al cadáver de uno de los asesinos), así como en la estupenda utilización de la grúa en las escenas que se desarrollan en el exterior. Y a todo ello hay que sumar que el director aplica sus conocimientos y experiencia en el cine de terror para, como haría con un carácter más marcado en la notable “Y Dios dijo a Cain”, crear una atmósfera propia del cine gótico en secuencias como la del asalto nocturno a la comisaria por Laredo y sus secuaces que se mueven como si fueran los zombis de “La noche de los muertos vivientes” y, sobre todo, en el extraordinario y claustrofóbico final, con un suspense perfectamente dosificado, en una mina de azufre alumbrada escasamente por unas antorchas que, con una fuerte influencia expresionista, le permite experimentar con el claroscuro y el color (la mina lógicamente tiene las paredes amarillas) y que me recordó al extraordinario trabajo de Enzo G. Castellari en las escenas en el cementerio situado dentro de una cueva en “Johnny Hamlet”. Por el contrario creo que es criticable el uso y abuso del zoom en algún momento del film.

La banda sonora es obra de Carlo Savina y cuenta con un tema cantando por Don Powell llamado “Venganza” (título que recibió el spaghetti en EEUU) bastante bueno y pegadizo, junto con otros que ayudan a crear esa atmósfera más propia del cine de terror.

Por lo que respecta a los actores, Richard Harrison, en una de las interpretaciones más convincentes que le he visto, da vida a Joko, un auténtico antihéroe (es un bandido) que se muestra implacable con los asesinos de sus compañeros (incluso acaba con uno a sangre fría) a los que, una vez que mata, arroja un pedazo de las cuerdas con las que descuartizaron a Richie. Con su histrionismo habitual, Claudio Camaso interpreta a Mendoza un extravagante (viste capa y sombrero de copa amarillos, y utiliza un bastón), psicótico y maquiavélico forajido que se caracteriza por su ambigüedad sexual; un personaje que un actor como Klaus Kinski creo que hubiera bordado. El principal papel femenino recae en Spela Rozin, una actriz eslovena que me resultó bastante sosa, claro que un horrible doblaje no le ayuda demasiado. Por último en pequeños papeles podemos ver a algunos habituales como Alberto Dell’Acqua en el rol del desdichado Richie y Guido Lollobrigida e Ignazio Spalla como dos de los asesinos objetos de la venganza de Joko.

En resumen pienso que estamos ante un sólido, sombrío y original spaghetti sobre todo por el trabajo de su director que, a pesar de haber rodado con posterioridad bastantes films dudosos, ha sido reivindicado por colegas como Tarantino (en su última película “Malditos bastardos” le rinde un claro homenaje). (TEXTO 800SW)