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jueves

LA MUERTE NO CUENTA LOS DOLARES


Título original
La morte non conta i dollari
Año
1967
Duración
93 min.
País
Italia
Director
Riccardo Freda
Guión
Riccardo Freda, Luigi Masini
Música Nora Orlandi, Robby Poitevin
Fotografía
Gábor Pogány
Productora
Cinecidi

Reparto
Mark Damon, Stephen Forsyth, Luciana Gilli, Pamela Tudor, Nello Pazzafini, Ignazio Spalla, Spartaco Conversi

Sinopsis

Un joven regresa al pueblo natal con la intención de vengar la muerte de su padre. Un amigo se hará pasar por él.

Spaghetti western por encima de la media, obra del artesano Riccardo Freda, veterano director que se hizo un nombre en Italia con películas de cierta calidad dentro de diversos géneros, especialmente en el terror y el giallo. Dentro del spaghetti, este es su único título, y lo despacha con solvencia, en un guión en el que él mismo intervino junto a Luigi Masini.

Otra historia de venganza, con un final brillante y un desarrollo sin altibajos, protagonizada por el actor americano Mark Damon, afincado en Italia e intérprete de varios spaghettis, unas veces como héror y otras como villano. La falta de presupuesto es la habitual dentro del género, con pueblos desiertos no por el azote de la peste sino por la carencia de figurantes, pero tanto la escenografía como el atrezzo son relevantes, la puesta en escena lo suficientemente interesante como para colmar las exigencias del aficionado no demasiado exigente.

Acompañan a Damon en el reparto el actor inglés Stephen Forsyth y la bellísima Pamela Tudor, habitual en el género. Mención especial para Nello Pazzafini, uno de los mejores malvados del spaghetti, aquí en un papel de mayor relevancia que en otros filmes. Frente al protagonista desarrolla el duelo final que es, sin lugar a dudas, lo mejor de la película.

MARK DAMON

Actor estadounidense (Chicago 1933) cuyo verdadero nombre es Alan Mark Harris.

De formación universitaria (estudió literatura y administración de empresas en UCLA) comenzó su andadura en el mundo de la interpretación a mediados de los cincuenta en varias series de televisión. En esta década su papel más importante fue el de marine en el drama bélico de Richard Fleischer “Los diablos del Pacífico” (1956), película en la que compartía cartel con Robert Wagner y Broderick Crawford.

A pesar de ganar el Globo de Oro por su trabajo en “La caída de la Casa Usher” (1960), una de los films de terror dirigidos por Roger Corman basados en los relatos de Edgar Allan Poe y en el que tuvo como compañero a Vicent Price, su carrera no despegaba, por lo que decidió trasladarse a Europa, teniendo lugar su debut en este continente en “El día más corto” (1963) una comedia paródica dirigida por Sergio Corbucci de “El día más largo” (1962)” en la que, curiosamente, Damon tenía una pequeña intervención.

A partir de esta fecha, y a lo largo de aproximadamente trece años de carrera en Europa, participó en más de cuarenta películas de géneros muy variados: aventuras, bélicas, terror y, por supuesto, spaghettis, de los que rodó diez.

Desde 1977, y ya de vuelta en los EEUU, ejerce como productor través de Producer Sales Organization, con la que se ha convertido en un reputado productor independiente. En 1987 funda una nueva productora Vision International.

Filmografía SW:

1965- Johnny Oro
1966- Johnny Yuma
1967- Requiescant
1967- La muerte no cuenta los dólares
1968- ¿Quién grita venganza?
1968- Un tren para Durango
1968- La hora del coraje
1971- El predicador bandido (Posate le pistole, reverendo)
1972- Le llamaban la Verdad (Lo chiamavano Veritá)
1972- Repoker de bribones

RICCARDO FREDA

Riccardo Freda (Alejandría, Egipto, 24 de febrero de 1909 - Roma, Italia, 20 de diciembre de 1999) fue un director de cine italiano de origen egipcio. Irónicamente, más conocido por sus películas de horror y thriller, Freda no tenía gran amor por las películas de terror, sino más bien de las películas épicas. La película Sins of Rome (1953) de Freda fue una de los primeras películas épicas italiana, la anterior película Hércules de Steve Reeves cuatro años antes, y Giants of Thessaly (1961) fueron distribuidas un año antes que la famosa Jasón y los Argonautas de Ray Harryhausen. Dirigió a Kirk Morris y Gordon Scott en dos películas de Maciste, el clásico en los años sesenta, además de varias películas de espías, spaghetti westerns, dramas históricos y la 2 ª Guerra Mundial.

Él nunca terminó ninguna de las dos películas de terror que se les asignó en los años cincuenta ( "Yo Vampiri" y "Caltiki"), sino que permitió que su cineasta Mario Bava las completara. Los grandes efectos de Bava en "Caltiki", en particular, lo consolidó como director en 1960. Así pues, muchos aficionados identifican a Freda como mentor de Mario Bava en la industria del cine.

Las dos grandes películas de terror de Freda en 1960 fueron "The Horrible Dr. Hichcock" y "The Ghost", que protagonizó Barbara Steele, pero él realmente goza haciendo películas de aventura. Dirigió a Anton Diffring y al legendario Klaus Kinski en el cine giallo a lo largo de la década y, a continuación, se ralentizó a principios de los años setenta, inexplicablemente sale su jubilación a los 72 para dirigir una última película "Murder Obsession". Murió en 1999 por causas naturales (a la edad de 90).

Filmografía

Les Misérables (1948)
Vedi Napoli e poi muori (1951), con Claudio Villa.
Spartaco (Spartacus)(1953) aka "Sins of Rome"
Theodora, Slave Empress (1954) protagonista Gianna Maria Canale
I Vampiri (The Vampires) (1957) aka "The Devil's Commandment"
Caltiki - il mostro immortale (1959) aka "Caltiki, The Immortal Monster"
The White Warrior (1959) protagonista Steve Reeves
The Giants Of Thessaly (1961) protagonista Jason and the Argonauts
The Mongols (1961) protagonistas Jack Palance & Anita Ekberg
Samson and the Seven Miracles of the World (1961) protagonista Gordon Scott como Maciste
The Witch's Curse (1961) aka "Maciste in Hell", protagonista Kirk Morris como Maciste
Seven Swords for the King (1962) starring Brett Halsey
L' Orribile Segreto del Dr. Hichcock (The Horrible Dr. Hichcock) (1962) protagonistas Barbara Steele & Robert Flemyng
Lo spettro (The Ghost) (1963) protagonista Barbara Steele
The Magnificent Adventurer (1965)
Two Francis Coplan Eurospy films Coplan FX 18 casse tout/FX 18 Superspy (1965) & Coplan ouvre le feu a Mexico/Mexican
Slayride (1967)
Death Doesn't Count the Dollars (1967) Spaghetti Western protagonista Mark Damon
A Doppia Faccia (Double Face) (1969) el misterio de Edgar Wallace protagonista Klaus Kinski
L' Iguana dalla lingua di fuoco (Iguana With The Tongue of Fire) (1971) Giallo starring Anton Diffring
Tragic Ceremony at Alexander Villa (1972) película de terror sobre un culto satánico
L' Ossessione che uccide (Murder Obsession)(1981) aka "The Murder Syndrome", aka "Fear", aka "The Wailing"

lunes

PLAZO PARA MORIR


Plazo para morir (All'ombra di una colt)
1965
España/Italia
Director: Giovanni Grimaldi
Guión: ldo Barni, Aldo Luxardo, Giovanni Grimaldi, Maria del Carmen Martinez Roman
Fotografía: Stelvio Massi, Julio Ortas
Música: Nico Fidenco

Reparto:
Stephen Forsyth, Aldo Sambrell, Conrado San Martín, Anna Maria Polani, Helga Line, Franco Ressel, Graham Sooty, José Calvo, Javier de Rivera, Andrea Scotti, Rafael Albaicín, Hugo Blanco, Xan das Bolas, Gino Cassani, Alvaro de Luna, Tito García, Sancho Gracia, Franco Lantieri, José Marco, Hugo Ricardo.

Coproducción hispano-italiana bastante irregular dirigida en 1965 por Giovanni Grimaldi, guionista y director ocasional especializado en comedias (dirigió en varios films a los inefables Franco Franchi y Ciccio Ingrassia) que desarrolla un tema, el de la condición trágica del pistolero y sus dificultades para redimirse, tratado por el western clásico norteamericano en infinidad de ocasiones (en la película se dejan ver las huellas de films como “Horizontes lejanos”, “El pistolero” o “Raíces profundas”) y que tratarían, entre otros, en este subgénero, para mí, con más acierto Rafael Romero Marchent en su más que estimable “Ocaso de un pistolero” rodada ese mismo año y Alfonso Balcázar con la notable “Clint el Solitario” de 1967.

Duke y Steve son dos pistoleros. Este último está cansado y desea abandonar esa vida casándose con Susan, la hija del primero, a pesar de la oposición del padre que le advierte de que le mataría si se casa con ella. No obstante Steve, aprovechando que Duke queda malherido en un enfrentamiento con unos bandoleros mejicanos, decide llevar a cabo sus planes. Pero abandonar esa vida es más difícil de los que Steve pensaba, máxime al instalarse en un pueblo, Providence, controlado por un grupo de facinerosos, a cuyo frente se encuentran Jackson y Buck, que se han ido adueñando de todos los comercios y ranchos de la zona.

Uno de los aspectos destacados del film, que te predisponen a favor del mismo, son los títulos de crédito a base de dibujos mientras se escucha un acertado tema recitado que nos introduce en el tema principal de la película, al señalar que: “Ansias tengo de sentir entre mis manos la cálida madera del arado, del rubio trigo la punzante espiga y las mejillas de la esposa amada. Mas no puedo que debo matar”. El nivel se mantiene bastante alto tanto con la primera escena, caracterizada por su naturalidad, con los dos pistoleros a caballo mientras Steve rebela sus planes a Duke y éste le advierte de la práctica imposibilidad de llevarlos a cabo ya que su vida está ligada a un revólver y siempre habrá un pistolero que quiera hacerse famoso matándolos; como con el posterior enfrentamiento, que recuerda en cierta forma a “Los siete magníficos”, de los dos pistoleros con unos bandoleros mejicanos que tenían sometido a los habitantes de un pueblo.

Pero a partir de ese momento la película se hace cada vez más aburrida debido a un guión obra, entre otros, del propio director incapaz de desarrollar los aspectos más dramáticos de la historia y en el que se intenta dar importancia a las escenas más intimistas que, sin embargo, quedan bastante ridículas y falsas. A ello hay que añadir una labor poco inspirada y bastante desacertada tras la cámara del director en esta parte central, que contrasta con el magnífico desenlace de la película con un duelo, un tiroteo y un enfrentamiento final entre los dos antiguos camaradas realmente buenos, en los que destacan un sobresaliente montaje y una acertadísima planificación de las escenas con bellísimos planos y encuadres hasta el punto de que parecen realizados por otro equipo, aunque en su debe hay que señalar que recurren en alguna ocasión a la cámara rápida.

Junto a los créditos y al gran final destaca como elemento positivo la banda sonora compuesta por Nico Fidenco que cuenta con un buen tema principal de inspiración clásica (el inicio me recordó a la canción de los títulos de crédito compuesta por George Dunning para el western de Delmer Daves “El tren de la 3:10”). La única pega, para mí, es que se repite en exceso.

La irregularidad de la película se repite en el casting; así Steve está encarnado por el actor canadiense Stephen Forsyth que tan sólo intervino en diez films, hecho que no me extraña porque es uno de los peores protagonistas que he visto en un spaghetti y se muestra incapaz de transmitir la más mínima emoción a un personaje, en principio, bastante interesante. Por el contrario nos encontramos con un gran Conrado San Martin como Duke, un pistolero que se rige por un estricto código del honor en el que la palabra dada es ley. Lástima que su personaje desaparezca durante buena parte del metraje porque la película gana mucho cuando está presente. El personaje de la anodina Susan está interpretado por Anna María Polani, actriz también de carrera muy corta a la que no conocía, que pasa totalmente desapercibida.

En roles negativos aparecen una desaprovechada Helga Liné (mujer de turbadora belleza) en un tópico papel de ambiciosa vampiresa (incluso es francesa), antigua amante de Duke pero enamorada de Steve, al que traicionará por despecho aliándose con Jackson; Franco Ressel como un caricaturesco Jackson que caerá rendido ante la belleza de Helga Liné y protagonizará junto a ella alguna escena verdaderamente ridícula; y Franco Pesce que nada puede hacer ante un personaje, el del Buck socio del anterior, que se caracteriza por tener paralizada la mano derecha y resulta bastante grotesco. Junto a ellos algunas caras conocidas de este subgénero como un convincente José Calvo que aporta su mirada y gestos cansados al personaje del honrado sheriff, aunque se ve impotente para frenar las tropelías de Jackson y Buck, un joven Sancho Gracia que pagará muy cara su osadía de enfrentarse a Steve (un experimentado pistolero que parece tener ojos en la espalda) o el recientemente fallecido Aldo Sambrell en su típico papel de bandolero mejicano que recuerda vagamente a Calvera.

En definitiva un spaghetti del montón fuertemente influido por el western norteamericano (incluso se rinde homenaje a la escena inicial de “Centauros del desierto”), bastante soso en su parte central pero con un gran final. (TEXTO 800SW)