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sábado

VERACRUZ


Título original
Vera Cruz
Año1954
Duración 94 min.
País Estados Unidos
Director Robert Aldrich
Guión Roland Kibbee & James R. Webb (Historia: Borden Chase)
Música Hugo Friedhofer
Fotografía Ernest Laszlo
ProductoraMGM

Reparto
Burt Lancaster, Gary Cooper, Denise Darcel, Sara Montiel (AKA Sarita Montiel), César Romero, George Macready, Ernest Borgnine, Jack Elam, Charles Bronson, Jack Lambert

Sinopsis
En 1864, con el apoyo de los conservadores mexicanos, Napoleón III de Francia (1852-1871) impone como emperador de México a Maximiliano de Austria, lo que provoca la rebelión de los juaristas. En plena guerra civil, dos mercenarios americanos (Gary Cooper y Burt Lancaster), tratando de sacar partido de la situación, ofrecen sus servicios al mejor postor. Así es como conocen a una hermosa juarista (Sara Montiel) y a una condesa francesa (Denise Darcel).

He creído conveniente rescatar en este ciclo sobre el género de géneros ‘Veracruz’ (id, Robert Aldrich, 1954), la primera película estadounidense en la que participó Sara Montiel, recientemente fallecida. Resulta curioso ver en los títulos de crédito iniciales la palabra introducing cuando la actriz llevaba ya diez años interpretando, claro que aparecer en una película al lado de leyendas como Gary Cooper y Burt Lancaster —también productor del film— es jugar en la liga mayor. Con un personaje secundario, pero de vital importancia, eclipsa en belleza a cualquier otra actriz del reparto, aunque Cooper odiaba trabajar con ella declarando aspectos desagradables sobre su aseo personal. Una anécdota al margen de la calidad del film, como la de Clark Gable advirtiendo a Cooper de que Lancaster le eclipsaría.

‘Veracruz’ supone la tercera película de Robert Aldrich y el segundo western que dirigía tras el exitoso y sobrevalorado ‘Apache’ (id, 1954), también con Burt Lancaster. Los resultados en este caso son bastante superiores, una de las películas de Aldrich que mejor resiste el paso del tiempo —algo que no le ocurre a otras, como por ejemplo ‘Alerta: Misiles’ (‘Twilight’s Last Gleaming’, 1977)— y que para el propio director era uno de sus trabajos preferidos. El gran François Truffaut tenía esta película en altar, para él era el modelo perfecto de cómo desarrollar una historia; y son muchos los que coinciden en tratarla como el precursor del spaghetti western, dada la influenia que tuvo en el subgénero que años más tarde popularizó Sergio Leone.
Durante la revolución mexicana, Trane (Cooper), un ex confederado metido a aventurero al mejor postor, se topa con Joe Erin (Lancaster), otro aventurero de idéntico carácter, con el que une fuerzas para apoyar al sucesor del emperador Maximiliano (George McReady), el marqués de Labordere (César Romero) en su lucha contra los mexicanos, mientras los revolucionarios, entre los que se encuentra Nina (Sara Montiel) que enseguida se queda prendada de Trane, también tienen sus intenciones con el dúo de estadounidenses y su banda. El conflicto de intereses surgirá cuando todos se enteren de un importante cargamente de oro escondido en un carruaje, destinados para traer más tropas para el emperador. Un caro mcguffin que envuelve a todos los personajes mostrando los distintos lados del ser humano cuando la avaricia hace acto de presencia.

El primer encuentro entre Trane y Erin marca, con un soterrado sentido del humor, lo que será su relación durante el resto del film. Un toma y daca de dos hombres que en otras circunstancias podría haber sido los mejores amigos del mundo, pero en las actuales los intereses personales y la moral chocan cuando el momento de la verdad, el final, llega. Hasta ese instante, el feeling existente entre ambos traspasa la pantalla. Héroe y antihéroe unidos por una causa común, que curiosamente se bifurca considerablemente cuando la mujer entra en escena, dando alas al personaje al que da vida una espléndida Denise Darcel, cuyo ingenio y maldad supera con creces a la de cualquier personaje masculino. El contraste entre los personajes femeninos también es evidente. La condesa es avariciosa y quiere el oro para ella sola, mientras que Nina lo quiere para suministrar poder a la revolución.

‘Veracruz’ es un western sucio, en el que el polvo y el barro casi pueden palparse, al igual que luego sucedería en el tal sobado eurowestern. Aldrich no escatima en mostrar la violencia de un mundo cruel y sin compasión. Al respecto cabe citar el encuentro de Trane con los secuaces de Erin, quien llega justo a tiempo para evitar una salvajada —por supuesto, protagonizada por Ernest Borgnine, cuya cara de sádico es de las mejores que ha dado el séptimo arte en su existencia—, o el tenso momento en el que Erin se marca un farol amenazando la vida de unos inocentes niños, las injustas víctimas de toda guerra. Atención a la forma de visualizar que tiene Aldrich los instante previos a tan fatídica decisión; todos son rodeados por simpatizantes juaristas que van apareciendo en círculo en lugares altos mientras Aldrich realiza un travelling circular tomando como referencia el punto de vista de Erin.

Como en todo western que se precie, ‘Veracruz’ posee un duelo esperado por el espectador, aquel que enfrenta finalmente a los dos protagonistas, cuando todas las cartas se han puesto sobre la mesa. Tras noventa minutos de tira y afloja, siempre midiendo fuerzas y utilizando la ironía como arma en varias ocasiones, Trane y Erin terminan desenfundando sus revólveres el uno contra el otro en un enfrentamiento antológico y no exento de humor. Ambos disparan a la vez, Erin vuelve a enfudar su revólver con un gesto que ha realizado antes como si fuera el ganador, y acto seguido cae fulminado, mientras en el rostro de Trane se ve toda la pena y decepción por haber matado a alguien que le entendía y apreciaba. Aldrich remata su film con una latente amargura, mientras nos ha hecho disfrutar de lo que casi podríamos considerar como una buddy movie clásica, con interpretaciones portentosas, sobre todo la de Burt Lancaster, que no eclipsa a Cooper pero casi, brabucón, cínico y divertido como en pocas ocasiones.

GARY COOPER

Frank James Cooper, más conocido como Gary Cooper (Helena (Montana), 7 de mayo de 1901 - Los Ángeles, 13 de mayo de 1961), fue un actor estadounidense de ascendencia inglesa. Ganó el premio Óscar en tres ocasiones; el último le fue concedido en reconocimiento a toda su carrera. Hijo de un emigrante inglés que llegó a ser juez de la Corte Suprema del Estado de Montana, trabajaba con sus padres en el rancho de su propiedad mientras asistía a la escuela. Más tarde, entra en el Wesleyan College, de Bozeman, para estudiar técnico agrícola, y en la Universidad de Grinnell (estado de Iowa), donde estudia arte. Sufre un accidente automovilístico que le afecta la cadera. En aquella época aspiraba a ser caricaturista político y asistir a la Escuela de Arte de Chicago. Abandona sus estudios y se traslada a Hollywood, donde, en 1925, debuta con La hora maldita (The Thundering Herd), rueda algunos cortos, y posteriormente actúa como actor secundario en varios westerns. Trabaja para la Paramount, adoptando el nombre de Gary Cooper.

En 1926 es contratado por la Metro-Goldwyn-Mayer y consigue su primer papel importante en Flor del desierto (The Winning of Barbara Worth) dirigido por Henry King, lo que le convierte en uno de los actores más populares de Hollywood. Al año siguiente participa en el clásico Alas, de William A. Wellman, donde seduce a Clara Bow dentro y fuera de la pantalla. El romance que mantiene con Clara Bow supone el empujón definitivo a su carrera artística. En 1929, protagoniza El virginiano (The Virginian), dirigida por Victor Fleming, pasando a ser una de las primeras estrellas del cine sonoro, con éxitos taquilleros y de crítica constantes: Marruecos (con Marlene Dietrich), Las calles de la ciudad, Entre la espada y la pared, La mujer preferida, Noche nupcial o El secreto de vivir. En 1936, se coloca entre los actores más taquilleros, tras el éxito de Tres lanceros bengalíes (The Lives of a Bengal Lancer). En 1944 funda su propia productora, Internacional Pictures Inc., con la que produce y protagoniza Casanova Brown y El caballero del oeste (Along came Jones).

Su gran popularidad se basaba en su estilo sobrio y natural a la hora de actuar. Era alto y desgarbado, encarnando mejor que nadie al "americano ideal", hombre íntegro y caballeroso. Mantuvo una buena amistad con Picasso y con Ernest Hemingway, con quien coincidió en el rodaje de Adiós a las armas. Fue miembro de la asociación anticomunista de actores Motion Picture Alliance for the Preservation of American Ideals. Pero a pesar de tener ideas conservadoras evitó delatar a sus compañeros de profesión durante la famosa Caza de brujas.

Aunque tuvo muchos romances, sólo se casó una vez, con la actriz Verónica Balfe. En especial, mantuvo una fuerte relación sentimental con la actriz Patricia Neal, desde que rodaron juntos El manantial (The Fountainhead), en 1949, idilio que finalizó tras protagonizar la pareja la película El rey del tabaco (Bright Leaf, 1950), dado que la mujer del actor se negó a concederle el divorcio. En su impresionante carrera rodó a las órdenes de los mejores directores de cada época: Clarence Brown, Frank Lloyd, Josef von Sternberg, Henry King, William A. Wellman, Frank Borzage, Lewis Milestone, Victor Fleming, Rouben Mamoulian, Ernst Lubitsch, Norman Z. McLeod, Stephen Roberts, Richard Boleslawski, Henry Hathaway, King Vidor, Frank Capra, Cecil B. De Mille, William Wyler, Howard Hawks, Sam Wood, Raoul Walsh, Michael Curtiz, Fred Zinnemann, Robert Aldrich, Billy Wilder, Anthony Mann, Delmer Daves o Robert Rossen.

También trabajó junto a muchas de las actrices más fascinantes del momento: Vilma Bánky, Clara Bow, Nancy Carroll, Gloria Swanson, Lupe Vélez (con la que tuvo un sonado romance), Marlene Dietrich, Sylvia Sidney, Fay Wray, Carole Lombard, Helen Hayes, Claudette Colbert, Joan Crawford, Jean Harlow, Jean Parker, Ida Lupino, Barbara Stanwyck, Jean Arthur, Joan Bennett, Merle Oberon, Susan Hayward, Teresa Wright, Ingrid Bergman, Lilli Palmer, Paulette Goddard, Patricia Neal, Ruth Roman, Grace Kelly, Audrey Hepburn, Dorothy McGuire, María Schell, Deborah Kerr o Rita Hayworth. En España se recuerda especialmente su trabajo con Sara Montiel en el western Vera Cruz. Murió el 13 de mayo de 1961, a los 60 años, víctima de un cáncer, como consecuencia de su adicción al tabaco.

FILMOGRAFIA

El águila negra (The Eagle) (1925)
The Lucky Horseshoe (1925)
La horda maldita (The Thundering Herd) (1925)
Tricks (1925)
El ocaso de una raza (The Vanishing American) (1925)
Promesa en prenda (Wild Horse Mesa) (1925)
La colina encantada (The Enchanted Hill) (1926)
Three Pals (1926)
Watch Your Wife (1926)
Flor del desierto (The Winning of Barbara Worth) (1926)
Camino de Arizona (Arizona Bound) (1927)
Hijos del divorcio (Children of Divorce) (1927)
Ello (It) (1927)
El último bandido (The Last Outlaw) (1927)
Nevada (Nevada) (1927)
Alas (Wings) (1927)
Beau Sabreur(1928)
Esclava por amor (Doomsday) (1928)
El primer beso (The First Kiss) (1928)
Solos en una isla (Half A Bride) (1928)
La legión de los condenados (The Legion of the Condemned) (1928)
El gran combate (Lilac Time) (1928)
El ángel pecador (The Shopworn Angel) (1928)
Perfidia (Betrayal) (1929)
Seven Days' Leave (1929)
El virginiano (The Virginian) (1929)
El canto del lobo (Wolf Song) (1929)
A Man From Wyoming (1930)
Marruecos (Morocco) (1930)
Only The Brave (1930)
Galas de la Paramount (Paramount on Parade) (1930)
Sangre y oro (The Spoilers) (1930)
Todo un hombre (The Texan) (1930)
Las calles de la ciudad (City streets) (1931)
Caravanas bélicas (Fighting Caravans) (1931)
Una mujer a bordo (His Woman) (1931)
Acepto a esta mujer (I Take This Woman) (1931)
Entre la espada y la pared (Devil and the Deep) (1932)
Adiós a las armas (A Farewell to Arms) (1932)
Si yo tuviera un millón (If I Had a Million) (1932)
Make Me a Star (1932)
Alicia en el país de las maravillas (Alice in Wonderland) (1933)
Una mujer para dos (Design for living) (1933)
La mujer preferida (One Sunday Afternoon) (1933)
Vivamos hoy (Today We Live) (1933)
Ahora y siempre (Now and Forever) (1934)
La espía Nº 13 (Operator 13) (1934)
Tres lanceros de Bengala / Tres lanceros bengalíes (The Lives of a Bengal Lancer) (1935)
Sueño de amor eterno (Peter Ibbetson) (1935)
Noche nupcial (The Wedding Night) (1935)
Deseo (Desire) (1936)
El general murió al amanecer (The General Died at Dawn) (1936)
Hollywood Boulevard (Hollywood Boulevard) (1936)
El secreto de vivir (Mr. Deeds Goes to Town) (1936)
El Llanero/ Bufallo Bill (The Plainsman) (1936)
Almas en el mar (Souls at sea) (1937)
Las aventuras de Marco Polo (The Adventures of Marco Polo) (1938)
La octava mujer de Barba Azul (Bluebeard's Eighth Wife) (1938)
El vaquero y la dama (The cowboy and the lady) (1938)
Beau Geste (Beau Geste) (1939)
La jungla en armas (The Real Glory) (1939)
Policía montada del Canadá (Northwest Mounted Police) (1940)
El forastero (The westerner) (1940)
Bola de fuego (Ball of Fire) (1941)
Juan Nadie (Meet John Doe) (1941)
Sargento York (Sergeant York) (1941)
El orgullo de los yankis (The pride of the yankees) (1942)
¿Por quién doblan las campanas? (For whom the bell tolls) (1943)
Casanova Brown (Casanova Brown) (1944)
Por el valle de las sombras (The story of Dr. Wassell) (1944)
El caballero del oeste (Along came Jones) (1945)
La exótica (Saratoga Trunk) (1945)
Clandestino y caballero (Cloak and dagger) (1946)
Black Gold (Black Gold) (1947)
Los inconquistables (Unconquered) (1947)
Variety Girl (Variety Girl) (1947)
El buen Sam (Good Sam) (1948)
El manantial (The Fountainhead) (1949)
It's a Great Feeling (It's a Great Feeling) (1949)
Puente de mando (Task Force) (1949)
El rey del tabaco (Bright Leaf) (1950)
Dallas, ciudad fronteriza (Dallas) (1950)
Tambores lejanos (Distant Drums) (1951)
It's a Big Country (It's a Big Country) (1951)
Starlift (Starlift) (1951)
You're in the Navy Now (You're in the Navy Now) (1951)
A la hora señalada / Solo ante el peligro (High Noon) (1952)
El honor del capitán Lex (Springfield Rifle) (1952)
Soplo salvaje (Blowing Wild) (1953)
Retorno al paraíso (Return to paradise) (1953)
El jardín del diablo (Garden of Evil) (1954)
Veracruz (Vera Cruz) (1954)
El proceso de Billy Mitchell (The Court-Martial of Billy Mitchell) (1955)
La gran tentación / La gran prueba (Friendly Persuasion) (1956)
Amor en la tarde / Ariane (Love in the afternoon) (1957)
El hombre del Oeste (Man of the West) (1958)
10 calle Frederick (Ten North Frederick) (1958)
Alias Jesse James (Alias Jesse James) (1959)
El árbol del ahorcado (The Hanging Tree) (1959)
Llegaron a Cordura (They Came to Cordura) (1959)
Misterio en el barco perdido (The wreck of the Mary Deare) (1959)
Sombras de sospecha (The naked edge) (1961)

viernes

HASTA QUE LLEGO SU HORA


HASTA QUE LLEGO SU HORA (C'ERA UNA VOLTA IL WEST)
1968
Italia/España
Director: Sergio Leone
Argumento : Dario Argento, Bernardo Bertolucci, Sergio Leone
Guión : Sergio Leone, Sergio Donati
Director de Fotografía : Tonino Delli Colli
Música : Ennio Morricone

Intérpretes:
Claudia Cardinale, Charles Bronson, Henry Fonda, Jason Robards, Gabriele Ferzetti, Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander, Paolo Stoppa, Frank Wolff, Marco Zuanelli, Al Mulock, Keenan Wynn, Simonetta Santaniello, Enzo Santaniello, Luigi Ciavarro, John Frederick, Spartaco Conversi, Aldo Berti, Michael Harvey, Antonio Molino Rojo, Benito Stefanelli, Frank Braña, Fabio Testi, Claudio Scarchilli, Aldo Sambrell, Salvo Basile, Bruno Corazzari, Claudio Mancini, Luana Strode, Tullio Palmieri, Renato Pinviroli, Ricardo Palacios, Robert Spafford, Bill Crawley, Francesca Leone, Raffaella Leone, Don Galloway, Livio Andronico, Paolo Figlia, Stefano Imparato, Frank Leslie, Luigi Magnani, Umberto Morsella, Enrico Morsella, Conrado San Martín, Giovanni Ivan Scratuglia, Dino Zamboni, Lorenzo Robledo.

SINOPSIS: Brett McBain, granjero viudo de origen irlandés, vive con sus hijos en una finca levantada sobre el terreno arenoso y desértico del Oeste americano. Allí piensa que será feliz con su segunda y reciente esposa, Jill, que debe llegar desde Nueva Orleans, y a la que prepara un fiesta de bienvenida. Pero antes, una partida de bandoleros acaba con las vidas de Mac y sus hijos. Cuando Jill llega a la hacienda queda impresionada por una matanza que nadie se explica.

Una obra maestra, tanto del Spaghetti western como del cine. Leone demuestra que sabe como volver a reinventarse, y cierra su camino por el western con esta brutal cinta en la que vemos como el progreso acaba con los tiempos de pistoleros montados a caballo. La película esta lleno de momentos brillantes, comenzando con el inicio, con la llegada de el protagonista a la estación, y su enfrentamiento contra los 3 pistoleros. Hay que decir que Leone lo rueda todo jugando con los tiempos, sin prisas en enseñar nada, recreándose en los detalles y en los personajes. Eso ha echo que a muchos no le termine de gustar "Hasta que llegó su hora", ya que se puede hacer demasiado larga, pero es que Leone se permite hacer lo que nadie hace, y es montar a gusto, sin la distribuidora imponiendo ni cortando.
Leone hablando sobre el film afirmó que el ritmo de la película es como los últimos jadeos de un moribundo antes de irse de este mundo, por eso la acción se retrasa o de repente se acelera.
Quizás en cuanto al reparto, Fonda esta sublime en el papel de un temible forajido que ni siquiera pestañea al matar a un niño, en su papel mas oscuro y siniestro. Y también hay que resaltar la insultarte belleza y sensualidad que desprende Claudia Cardinale, en otro gran papel.

La labor de dirección de Sergio Leone me parece de libro o de academia: la planificación de las escenas, los movimientos de cámara (maravillosos travelling, perfecta utilización de la grúa como en la escena en la que Jill llega al pueblo, uso racional del zoom), la combinación de planos cortos con planos largos, etc. Así la peli está plagada de grandes momentos: desde la larga secuencia inicial en la que tres pistoleros esperan la llegada del tren en el que viaja Charles Bronson que está inspirada en la famosa escena del tren de “Solo ante el peligro”; pasando por la presentación de Henry Fonda con la cámara rodeando su rostro hasta que vemos sus ojos azules, fríos como la muerte o el estupendo duelo entre Harmonica y Frank, con una gran labor en el montaje y un magnífico flashback a través del cual conoceremos el motivo de la venganza; hasta ese gran y metafórico final con la muerte de Jason Robards al mismo tiempo que llega el tren; así, como ya hiciese John Ford en “El hombre que mató a Liberty Valance”, Leone nos muestra cómo los personajes de Harmonica, Frank y Cheyenne, que han impuesto hasta ahora su ley a través de las armas, están condenados a desaparecer con la llegada de la civilización y a dejar paso a los educados habitantes del este, representados por el personaje de Jill, que son los que construirán y harán grande al país.

Tan importante como la labor de dirección de Sergio Leone es el trabajo de Ennio Morricone en la composición de la banda sonora (para mí una de las mejores de la historia del western), ya que va a crear un tema para cada personaje principal con el objetivo de que les identifiquemos con su melodía, así la música se convierte en un elemento dramático fundamental.
Tanto la fotografía del habitual en el cine de Passolini Tonino Delli Colli (¡qué bien retratado está el Monument Valley!) como la dirección artística son sobresalientes, beneficiados por un presupuesto nada cicatero. Por último, en cuanto a los actores creo que dieron lo mejor de sí mismos. Henry Fonda crea a uno de los mejores malos que he visto en el cine, Jason Robards está enorme en el papel de romántico y entrañable bandido, Charles Bronson no desentona como el vengativo pistolero lo que en su caso es decir mucho, y Claudia Cardinale, en un papel muy importante inusual en las pelis del oeste, demuestra que, aparte de ser una mujer muy bella, es una estupenda actriz que, tras trabajar con Fellini y Visconti, intentaba introducirse en los EEUU (acababa de rodar “Los profesionales” un gran western de Richard Brooks). Junto a ellos un gran número de estupendos secundarios, tanto europeos como Gabriele Ferzetti o Frank Wolf (éste era norteamericano pero desarrollo su carrera básicamente en Europa), como veteranos norteamericanos: Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander o Keenan Wynn. Además podemos distinguir en papeles muy cortos a varios habituales de los spaghettis entre los que destacan Aldo Sambrell, Fabio Testi o Frank Braña. De esta forma, con el casting, también se está subrayando la idea de combinar clasicismo con modernidad.

HENRY FONDA

Actor estadounidense (1905 Nebraska-1982 California) cuyo verdadero nombre era Henry Jaynes Fonda y patriarca de una saga de intérpretes: sus hijos Jane y Peter y su nieta Bridget. Posee una de las carreras más extensas y exitosas en la historia del cine con más de cien apariciones en la gran pantalla en las que con un estilo sobrio y contenido dotó a sus personajes de una gran profundidad, encarnando como pocos al norteamericano medio. Hijo de un impresor, sus primeros pasos se encaminaron hacia el mundo del periodismo que pronto abandonó por la interpretación teatral (una de sus grandes pasiones que nunca abandonó) primero como aficionado en el teatro de Omaha, dirigido por la madre de Marlon Brando, y, posteriormente, en Broadway con la University Player donde conocerá, entre otros, a James Stewart y Margaret Sullivan.

Tras protagonizar dos exitosas obras de teatro “I love you Wednesday” dirigida por George Cukor y “The farmer takes a wife” dirigida por Elia Kazan, se le abren las puertas de Hollywood y debuta en “Contrastes” (1935), adaptación de Victor Fleming de la última obra de teatro citada. Contratado por la poderosa Twenty Century Fox, durante las dos siguientes décadas se convirtió en uno de los actores más estajanovista de la época, participando en todo tipo de géneros con los más grandes directores: Fritz Lang (“Sólo se vive una vez” y “La venganza de Frank James”, segunda parte de “Tierra de audaces” que también protagonizó junto a Tyrone Power bajo la dirección de Henry King), William Wiler (“Jezabel” junto con la gran Bette Davis en su típico papel de malvada), Preston Sturges (“Las tres noches de Eva” extraordinaria comedia en la que padecía los enredos de Barbara Stanwyck), William Wellman (“Incidente en Ox-Bow” un excepcional western en el que se cuestionaba la ley de Lynch y ofrecía una imagen del oeste poco heroica). Pero es sin duda su colaboración con el genial John Ford la que más le va a marcar, así participara sucesivamente en “El joven Lincoln” (genial biografía de los primeros años como abogado de Lincoln), “Corazones indomables”(estupendo western ambientado en el siglo XVIII), la extraordinaria adaptación de “Las uvas de la ira” en la que dio vida a Tom Joad y por la que fue nominado al Oscar, “Pasión de los fuertes” (recreación bastante libre del duelo en el OK Corral),“El fugitivo” (fallida adaptación de una la gran novela de Graham Greene “El poder y la gloria”) y “Fort Apache” (primera parte de la mítica trilogía sobre la caballería en la que interpretó al Coronel Thrusday un clasista y racista militar trasunto de Custer).

En la siguiente década, liberado del contrato con la Twenty, espació sus apariciones en la gran pantalla; no obstante se le pudo ver en grandes películas como la colosal adaptación de la inmortal obra de Tolstoi “Guerra y paz” realizada por King Vidor, el magnífico thriller basado en un caso real “Falso culpable” de Alfred Hitchcock o los notables westerns “Cazador de forajidos” dirigida por Anthonny Mann y “El hombre de las pistolas de oro” filmada por Edward Dmytryk; además de reservarse el principal papel de “Doce hombres sin piedad”, que también produjo y por la que fue nominado de nuevo al Oscar.

La década de los sesenta supone la de su aparición en grandes superproducciones caracterizadas por sus espectaculares repartos como “Tempestad sobre Whasington” y “Primera victoria” ambas de Otto Preminger, “La conquista del Oeste” (una especie de compendio de los temas tratados en los westerns) o las bélicas “El día más largo” y “La batalla de las Ardenas”; además coprotagonizará notables películas como el duro thriller de Don Siegel “Brigada homicida” con Richard Widmark, que dio lugar a una serie de televisión, “El estrangulador de Boston” dirigida por Richard Fleischer y protagonizada por Tony Curtis y el western paródico “El día de los tramposos” de Joseph L. Mankiewicz junto a Kirk Douglas. En 1968 rodará una de las cumbres del western “Hasta que llegó su hora” en la que, en una gran interpretación, dio vida a Frank uno de los pistoleros más fríos y despiadados, capaz de asesinar a un niño sin pestañear, vistos en un western. Su contribución al spaghetti se completó con su papel de Jack Beauregard en “Mi nombre es ninguno” (1973) film alegórico sobre la muerte del western. En la década de los setenta sus trabajos son cada vez más escasos y menos interesantes (incluso aparece en varias películas de catástrofes tan en boga durante esa época: “Tentáculos”, “El enjambre” o “Meteoro”). En 1980 recibió un Oscar honorífico y, por fin, al año siguiente obtuvo el Oscar al mejor actor por su papel en el film “En el estanque dorado” de Mark Rydell, película que, además, le dio la oportunidad de trabajar junto a su hija Jane.

En 1982 moría de un fallo cardiaco este gran actor del que John Ford a una pregunta de una periodista dijo “¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine”.

Filmografía SW

1968.- Hasta que llegó su hora
1973.- Mi nombre es ninguno.


lunes

SONORA


Sonora (Sartana non perdona)
1968
España/Italia
Director: Alfonso Balcázar
Guión: Girorgio Simonelli, Jaime Jesús Balcázar
Fotografía: Jaime Deu Casas
Música: Francesco de Masi

Reparto:
George Martín, Gilbert Roland, Jack Elam, Alfio Caltabiano, Hugo Blanco, Gérard Tichy, Diana Lorys, Donatella Turri, Rosalba Neri, Tomás Torres, Miguel de la Riva, Gustavo Re, Tony Norton, Augusto Rocha, Jose Paloma, Carlos Musto, Oscar Pellicer, Fernando Rubio, Juan Garcia, Oswaldo Genazzani, Jose Escribano, Ricardo Navarro, Manuel Brochard, Carlos Ronda, Carlos M. Sola, Jose M. Pinilla, Victor Villanova, Hugo Blanco, Alfonso Balcazar

Uriah busca a los asesinos de su esposa.
Pronto da con uno de ellos, y antes de acabar con él logra la pista que le llevará hasta el otro, el atracador Slim Kovacs. En su camino se encuentra con Kirchner, un antiguo amigo, famoso por ser un revolver de alquiler, de los más rápido de la comarca. Llegado el momento de acabar con Slim Kovacs, Uriah descubrirá que además de la banda de mexicanos de la que se vale el forajido, también ha contratado a Kirchner como guardaespaldas...

Eurowestern dirigido por Alfonso Balcázar. Aunque su estilo casi siempre residía en una conjunción de western con comedia ("Pistoleros de Arizona" es un ejemplo), este titulo está completamente alejado de cualquier tipo de humor, y es seguramente su película más spaghetti de las que realizó. Con la venganza como motor principal, Balcázar forma su historia en base a un triángulo de tres puntas. George Martín es el protagonista. Martín logra una buena actuación como el vengativo Uriah, que no parará hasta acabar con Kovacs. No era Martín precisamente un actor con un gran repertorio de gestos, pero su portentoso físico, unido a su curtido rostro y a unos expresivos ojos azules son más que suficientes para hacer un buen trabajo como el silencioso Uriah.

Jack Elam es Slim Kovacs, el traicionero y vil asesino de la mujer de Uriah. Su personaje es posiblemente el villano más repugnante que uno se puede echar a la cara, más allá de su feo rostro. A lo largo de la película demuestra que no tiene ningún tipo de código de honor, y aparte de la violación y posterior asesinato de la esposa de Uriah, Slim Kovacs mata de forma rastrera, siempre por la espada o usando trucos de ventajistas, como su peculiar duelo de ruleta rusa, pero nunca de frente. Y Gilbert Roland tiene el papel de Kirchner. Su personaje es un hombre que solo piensa en su propio beneficio económico, aunque al contrario que Slim Kovacs aún tiene un código que sigue a rajatabla. Eso si, ese mismo código es el que le obliga a cumplir un trabajo una vez empezado, con lo cual no le quedará más remedio que enfrentarse a Uriah. Gilan aparece con el mismo sombre que en la mayoría de sus westerns, y hace una actuación pausada y tranquila.

Uno de los aspectos más logrados de "Sonora" es su atmósfera, que es puro spaghetti western. La dirección de Balcázar es muy buena, con un montaje correcto que logra que se disfrute de su visionado, eso si, si logras antes soportar que la película lleve un ritmo lento y pausado, poco habitual en el cine actual.
Precisamente, esto ultimo es por lo que Korano en su reseña(1) en SWDT sobre la película afirma que ve similitudes entre ella y "Hasta que llegó su hora" de Leone, nunca igualándolas en valor cinematográfico, pero si en el ya susodicho ritmo relajado y casi jadeante. Su ausencia total de humor, junto con la perfecta ambientación, son sus mejores bazas, aparte de un reparto entonado y una banda sonora adecuada con las imagenes.
Sus mejores momentos pasan por los duelos estilo ruleta rusa, las frases cortas y directas que Uriah escupe a los que va a matar, y sobre todo la ultima parte, con un pueblo "abandonado", en el que Uriah acaba con la banda mexicana antes de ir a por Kovarcs.

En sus defectos, que los tiene, llaman mucho la atención unos flashback, que continuamente persiguen a Uriah, sobre la relación amorosa y perfecta son su esposa y las escenas de la violación y posterior muerte de la mujer. Rodada casi toda a cámara lenta, con una musiquilla repelente y empalagosa, que sirve para demostrarle al espectador el trauma pasado por el protagonista, aunque a muchos creo que les sirve para sufrir el mismo trauma en primera persona. Que hablando de dichos flashback, es curiosa la similitud con los flashback que Leone usó unos años después para su "Agachate, maldito", aunque supongo que sería casualidad, ya que no creo que el maestro italiano "copiara" a Balcázar. Un poco trabajado guión, aunque casi siempre en estas películas no son necesarios y quedan más resultones cuanto más simple sean, conforman lo menos lucido de la película, junto con algún leve fallo debido al escaso presupuesto con el que normalmente contaba el director español.

Rodada en Barcelona y alrededores, "Sonora" no es una extraordinario película, ni siquiera notable, pero sí es un aceptable spaghetti, con algunos buenos momentos. En definitiva, un titulo infravalorado por el apellido de su director.

ALFONSO BALCAZAR

Alfonso Balcázar (2 marzo 1926/28 diciembre 1993) es uno de los directores españoles con mas títulos en el genero, aunque los que han tenido la suerte de ver todas sus películas piensan que en general no son de mucha calidad. Eso es algo que por desgracia es difícil de comprobar ya que es casi imposible de encontrar sus trabajos. Quizás tuvo la suerte de tener su propia productora junto a su hermano y eso fue lo que hizo que trabajara tanto como director, o realmente dirigía bien.

Lo que no se le puede negar es el éxito de sus "Pistoleros de Arizona", gracias a la cual logró Fernando Sancho su primer papel en el cual llamó la atención. Pese a que después Fernando se hizo muy famoso, no abandonó a los Balcázar, y siguió apareciendo en sus eurowesterns. Puede que quizás sus cintas no fueran las mejores, pero Alfonso Balcázar es un nombre que no debe faltar a la hora de hacer memoria del western español.

FILMOGRAFIA SW:

1965- Los pistoleros de Arizona
1965- !Viva Carrancho!
1965- Doc, manos de plata
1966- Dinamita Jim
1967- Clint el solitario
1969- Sonora
1972- Judas, toma tus monedas
1972- El retorno de Clint el solitario **película Cartelera**
1972- Le llamaban Calamidad

JACK ELAM

Actor estadounidense (Arizona 1920, aunque algunas fuentes datan su nacimiento en 1916-Oregón 2003), que se convirtió en uno de los grandes secundarios de Hollywood (participó en más de doscientos largometrajes y series de televisión), gracias a un peculiar físico en el que destacaban sus ojos saltones (en realidad perdió uno de ellos a la edad de doce años en un accidente infantil). Muy pronto se quedó huérfano de madre y las familias que le acogieron le obligaron a ganarse su sustento. De vuelta con su padre estudia contabilidad, trabajando como contable, entre otras, en la Standard Oil Company y en los Samuel Goldwyn Studios.


Su contacto con el cine fue casual ya que tras una revisión médica le aconsejaron que, ante la posibilidad de que perdiera su ojo bueno, dejara su profesión. Así llegaría a un acuerdo con el director George Templeton, que a finales de la década de los cuarenta buscaba financiación para sus películas, consistente en participar económicamente en ellas a cambio de que le contratara para interpretar a los villanos.

Durante la década de los cincuenta trabaja de forma incansable, sobre todo en películas ambientadas en el Far-West, de tal forma que parecía que no podía filmarse un western sin su presencia. Así se le pudo ver, por circunscribirnos sólo al western, en títulos tan emblemáticos como “El correo del infierno” (1951) de Henry Hathaway en el que interpretó a un pistolero capaz de asesinar a un niño, “Encubridora” (1952) dirigida por Fritz Lang junto a una madura Marlene Dietrich, “Solo ante el peligro” realizada ese mismo año por Fred Zinemann que supuso el segundo Oscar de Gary Cooper y en la que daba vida a un borracho, “Tierras lejanas” (1954) película que formó parte del ciclo dirigido por Anthony Mann e interpretado por James Stewart, con los que repetiría al año siguiente en “El hombre de Laramie”, “Veracruz” (1954) de Robert Aldrich con, otra vez, Gary Cooper y en la que daba vida a uno de los bandidos de la banda de Burt Lancaster, o “Duelo de titanes” (1957) magnífica recreación del duelo en el OK Corral filmada por John Sturges con Burt Lancaster y Kirk Douglas de protagonistas.

Durante la década siguiente se acentúa su aparición en series de televisión, además de participar en filmes como “Los comancheros” (1961) última película de Michael Curtiz protagonizada por John Wayne, “El último atardecer” de ese mismo año con otra vez Aldrich y Douglas o “Un gángster para un milagro” (1961) último largometraje de Frank Capra con Glenn Ford y Bette Davis. Es en esta década cuando tomará contacto con el spaghetti, protagonizando la inolvidable escena inicial de “Hasta que llegó su hora” como uno de los pistoleros que espera a Charles Bronson mientras juega con una mosca.

En los años setenta nos ofrecerá una de sus mejores interpretaciones como el viejo gruñón, remedo del personaje interpretado por Walter Brennan en Río Bravo, que acompaña a John Wayne en la también última película del gran Howard Hawks “Río Lobo” (1970), además de aparecer, entre otras, en el western cómico “Latigo” (1971) dirigido por Burt Kennedy e interpretado por James Garner, con los que ya había colaborado en la anterior “También el sheriff necesita ayuda” (1969) o “Pat Garret y Billy el Niño” película desmitificadora realizada por Sam Peckinpah en 1973. En la siguiente década y hasta mediados de los noventa siguió trabajando a buen ritmo aunque en productos de menor interés, como las dos partes de “Los locos de Cannonball” o el western crepuscular y melancólico “Texas train” de nuevo dirigido por Burt Kennedy. Su último trabajo fue en 1995 en un de los nuevos capítulos de la mítica serie “Bonanza”.

De su popularidad dan muestra tanto que se le otorgase en 1983 el Golden Boot por haber contribuido a la mejora del western de forma significativa, como que desde 1994 formase parte del Cowboy Hall of Fame.

Filmografía SW

1968.- Sonora
1968.- Hasta que llegó su hora
1971.- Ana Coulder (Hannie Caulder)

sábado

DUELO A MUERTE EN RIO ROJO


Título original
The Last Challenge (AKA The Pistolero of Red River)
Año 1967
Duración9 6 min.
País Estados Unidos
Director Richard Thorpe
Guión John B. Sherry & Robert Emmett Ginna
Música Richard Shores
Fotografía Ellsworth J. Fredricks

Reparto
Glenn Ford, Angie Dickinson, Chad Everett, Gary Merrill, Jack Elam, Delphi Lawrence, Royal Dano

Sinopsis
Dan Blaine (Glenn Ford), un antiguo pistolero convertido en sheriff, intenta mantener la paz en una ciudad en la que el joven pistolero Lot McGuire (Chad Everett) está causando problemas.

A finales de los años sesenta Glenn Ford se dedicó a realizar westerns de bajo presupuesto con directores noveles o con directores ya muy veteranos a punto de retirarse. Este es el caso de “Duelo a muerte en Río Rojo” que supuso la última película de Richard Thorpe antes de su jubilación y que se dedicara como otros muchos a disfrutar de California.
La película no es gran cosa es cierto, tiene un aire televisivo evidente y muchas deficiencias. La música es espantosa y la fotografía es del típico spaghetti western italo-español de la época de serie B. Además algunas escenas con indios incluidos son ridículas para la fecha de la cinta, 1967, donde se pide un poco más de evolución.
La historia es excesivamente simple y ya vista mil veces y el metraje excesivo para lo que se quiere contar. A todo eso hay que sumar que ciertos actores secundarios –entre ellos el que hace de pistolero- no terminan de ser nada creíbles.
Pero aún así no todo es despreciable por tres motivos. Primero por algunos actores, entre ellos al mítico Jack Elam (“Hasta que llegó su hora”) que es el western personificado. Luego la extraña y a la vez belleza de Angie Dickinson –que ese año había estrenado también “A quemarropa”- y por supuesto por el inimitable Glenn Ford, uno de los pocos actores que aún con barriguita prominente queda extraordinario en pantalla como galán.

Todos estos westerns que hizo en su penúltima etapa –la última sería en los 70 con personajes del tipo de policías, militares y “Superman”- son un ejemplo de cómo se puede ser un tipo duro sin poner caras raras y sin tener aspecto de Terminator muscular. De todas ellas mi favorita es “Un paraíso a golpe de revolver” aunque ya digo que todas valen para pasar un rato en el viejo oeste.
El segundo motivo es por toda la parte final, que tiene un sabor amargo de western crepuscular que no es para nada esperado en una historia que tenía muchos elementos de comedia, y que se agradece que no decida ir por un final facilón.
El tercer motivo por la que recomiendo verla es simplemente porque soy un aficionado al western y eso me hace no ser del todo objetivo. (FILMAFFINITY)

GLENN FORD

(Quebec, 1916 - Beverly Hills, California, 2006) Actor estadounidense. A los 8 años de edad se trasladó con su familia a California. Estudió en la Santa Monica High School y tras finalizar los estudios empezó a interpretar jóvenes personajes secundarios y algún papel principal en compañías de repertorio. En 1939 fue sometido a una prueba y contratado por la Columbia Pictures, pero cuando su carrera de joven protagonista de películas y producciones de Broadway empezaba a cobrar impulso, fue reclutado por el ejército.
Durante la guerra (en 1943) se casó con la actriz y bailarina Eleanor Powell; se divorciaron en 1959. Al concluir la contienda regresó a la pantalla, y alcanzó la fama a finales de los años 40 junto a Bette Davis en Una vida robada (1946), y sobre todo como el galán de Rita Hayworth en Gilda (1946), en el papel por el que es más recordado y que marcaría su carrera.

La película, dirigida por Charles Vidor, entronca con los rasgos característicos de la cinematografía estadounidense de posguerra, que suele mostrar a personajes traumatizados de dudosa moralidad. Gilda narra la atormentada pasión de Johnny Farrell (Glenn Ford) por la joven esposa de su jefe, el cadavérico Bullin Mundson (George Macready), dueño de un casino ilegal en Buenos Aires. Desde el momento de su encuentro, Farrell y Gilda inician una compleja historia de amor-odio.

El filme debe su celebridad a una de las escenas más famosas de toda la historia del cine: la provocadora Rita Hayworth canta Put the blame on Mame enfundada en un ajustado traje negro, con lujuriosa cabellera suelta y largos guantes que se va quitando en ligero conato de strip-tease. Igualmente famosa es la secuencia en la que Rita Hayworth recibe la legendaria bofetada de Glenn Ford. Vidor mezcló de forma un tanto caótica elementos de cine negro y pinceladas de intriga política, si bien la fotografía de Rudolph Maté, el sofisticado diseño de producción a cargo de Virginia Van Upp y el intenso trabajo del trío protagonista dieron un alto nivel al conjunto.

A partir de entonces Glenn Ford fue cabeza de cartel en numerosas películas, demostrando tantas dotes para el drama como para la comedia y el cine de acción. Solía encarnar a héroes amistosos y sencillos, pero duros e introspectivos. Otras películas destacadas de su filmografía son Los amores de Carmen (1948), La dama de Trinidad (1952), Deseos humanos (1954), Semilla de maldad (1955), La casa de té de la luna de agosto (1956), El tren de las 3:10 (1957), Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1964) y Superman (1978). A edad más avanzada trabajó con éxito en series televisivas, sin dejar de realizar intervenciones mucho más esporádicas en el cine.

FILMOGRAFIA

1942 : El barco de la muerte ("The Adventures of Martin Eden") de Sydney Salkow.
1943 Los desesperados ("The Desperadoes") de Charles Vidor.
Una vida robada ("A Stolen Life") de Curtis Bernhardt.
1946 : Gilda de Charles Vidor.
1947 : Paula ("Framed") de Richard Wallace.
1948 Los amores de Carmen ("The Loves of Carmen") de Charles Vidor.
Tio Willie ("The Return of October") de Joseph H. Lewis.
El hombre de Colorado ("The Man From Colorado") de Henry Levin.
1949 : Relato criminal ("The Undercover Man") de Joseph H. Lewis.
1950 La montaña trágica ("The White Tower") de Ted Tetzlaff.
Drama en presidio ("Convicted") de Henry Levin.
1952 El guantelete verde ("The Green Glove") de Rudolph Maté.
La dama de Trinidad ("Affair in Trinidad") de Vincent Sherman.
1953 El desertor de El Álamo ("The Man from Alamo") de Budd Boetticher.
Los sobornados ("The Big Heat") de Fritz Lang.
Cita en Honduras ("Appointment in Honduras") de Jacques Tourneur.
1954 : Deseos humanos ("Human Desire") de Fritz Lang.
1955 El americano ("The Americano") de William Castle.
Hombres violentos ("The Violent Men") de Rudolph Maté.
Semilla de maldad ("The Blackboard Jungle") de Richard Brooks.
Melodía interrumpida ("Interrupted Melody") de Curtis Bernhardt.
La furia de los justos ("Trial") de Mark Robson.
1956 Rapto ("Ransom!") de Alex Segal.
Jubal de Delmer Daves.
La casa de té de la Luna de Agosto ("The Teahouse of the August Moon") de Delbert Mann.
Llega un pistolero ("The Fastest Gun Alive") de Russell Rouse.
1957 El tren de las 3:10 ("3:10 to Yuma") de Delmer Daves.
¡Vaya marineros! ("Don't Go Near the Water") de Charles Walters.
1958 Cowboy| de Delmer Daves.
Furia en el valle ("The Sheepman") de George Marshall.
El último torpedo ("Torpedo Run") de Joseph Pevney.
1959 : Empezó con un beso ("It Started With a Kiss") de George Marshall.
1960 Cimarrón ("Cimarron") de Anthony Mann.
Un muerto recalcitrante ("The Gazebo") de George Marshall.
1961 La casa de las tres geishas ("Cry for Happy") de George Marshall).
Un gángster para un milagro ("Pocketful of Miracles") de Frank Capra.
1962 Los cuatro jinetes del apocalipsis ("The Four Horsemen of the Apocalypse") de Vincente Minnelli.
Chantaje contra una mujer ("Experiment in Terror") de Blake Edwards.
1963 Ese desinteresado amor ("Love Is a Ball") de David Swift.
El noviazgo del padre de Eddie ("The Courtship of Eddie's father") de Vincente Minnelli.
1964 La furia de los cobardes ("Advance to the Rear") de George Marshall.
Pasos del destino ("Fate Is the Hunter") de Ralph Nelson.
1965 : Los desbravadores ("The Rounders") de Burt Kennedy.
1966 La trampa del dinero ("The Money Trap") de Burt Kennedy.
El mal ("The rages") de Gilberto Gazcon.
¿Arde París? ("Paris brûle-t-il?") de René Clément.
1967 Duelo a muerte en Río Rojo ("The Last Challenge") de Richard Thorpe.
La cabalgada de los malditos ("A Time for Killing") de Phil Karlson.
1968: Las pistolas del infierno de Jerry Thorpe.
1969 : Un paraíso a golpes de revólver ("Heaven with a Gun") de Lee H. Katzin.
1971 : Tres flechas ("Santee") de Gary Nelson.
1976 : La batalla de Midway ("Midway") de Jack Smight.
1978 : Superman de Richard Donner.
1979 : El visitante del más allá ("The Visitor") de Giulio Paradisi.
1980 : Exterminio ("Virus") de Kinji Fukasaku.
1981 : Cumpleaños mortal ("Happy Birthday To Me") de J. Lee Thompson.

viernes

DUELO DE TITANES


Título original
Gunfight at the OK Corral
Año 1957
Duración 122 min.
País Estados Unidos
Director John Sturges
Guión Leon M. Uris (Artículo: George Scullin)
Música Dimitri Tiomkin
Fotografía Charles Lang Jr.

Reparto
Burt Lancaster, Kirk Douglas, Rhonda Fleming, Kate Fisher, Jo Van Fleet, John Hudson, John Ireland, Lee Van Cleef, Kenneth Tobey, Earl Holliman, DeForest Kelley, Dennis Hopper, Jack Elam

Sinopsis
Wyatt Earp, el sheriff de Dodge City, se encuentra de nuevo con John "Doc" Holliday, un jugador borracho y tuberculoso a quien salvó la vida en una ocasión. Juntos tendrán que enfrentarse a la banda de los Clanton, una poderosa familia que tiene atemorizado a todo el pueblo.

John Sturges reunió a Burt Lancaster y Kirk Douglas, por aquel entonces en las cimas de sus carreras. Dos actores que entre ellos poseían una química única y que trabajaron juntos en no no pocas ocasiones. El director, que por aquellos años contaba en sus films con numerosas estrellas y característicos de primer orden, se sustenta sobre todo en las dos magníficas composiciones de ambos actores, logrando alejarles de las composiciones de Fonda y Mature, a pesar de ser los mismos personajes. Por otro lado se trata de uno de lo westerns más ambiciosos de su director, con una historia digamos más compleja o densa que el resto de sus incursiones en el género, abarcando más aspectos de los que aparenta a simple vista.

Una vez más en el cine de Sturges, este enfrenta a dos personajes antagónicos, distintas caras de la misma moneda. Lo que sería buena parte del esqueleto argumental de algunos westerns ya comentados en este ciclo —caso de ‘Desafío en la ciudad muerta’ (‘The Law and Jake Wade’, 1958) o ‘El último tren de Gun Hill’ (‘Last Train From Gun Hill’, 1959)— cobra aquí una mayor relevancia si cabe, dando la oportunidad de lucirse a dos monstruos como Douglas y Lancaster, que poco a poco matizan y visten sus personajes hasta unirlos en el espléndido clímax del film, el cual recoge el mítico duelo en la que probablemente sea la versión más espectacular de todas. Wyat Earp y Doc Holliday están del mismo lado de la justicia pero no de la ley. Earp representa la inquebrantable e incorruptible cara de la misma, siempre preocupado por hacer las cosas de la manera más correcta posible hasta que las circunstancias no le dejan otra opción. Lancaster con su porte casi señorial y su típica intensidad es el actor perfecto para el rol.

Doc Holliday, personaje más complejo, es el outsider, un hombre que busca continuamente enfrentarse a la muerte, presa de una tos maldita que poco a poco está acabando con él. El eterno solitario e incomprendido que incluso se desprecia a sí mismo, buscando en cada enfrentamiento con cada hombre que quiere matarle a aquel que ose liberarlo para siempre de su eterna pena. Menos idealista, con los pies en el suelo y el corazón aún más abajo, no quiere sentir apego por nada ni nadie, aunque el amor llame a su puerta en el rol que borda Jo Van Fleet, una perdedora que lucha con todas las armas posibles —incluida la más peligrosa, los celos— por retener a Holliday a su lado. Ambos se odian y aman al mismo tiempo, y se necesitan más de lo que el médico tuberculoso quiere reconocer. Douglas, también muy intenso, construye de forma modélica su rol, transmitiendo muy bien su proceso de autodestrucción.

‘Duelo de titanes’ posee tres actos perfectamente diferenciables y que corresponden a los tres pueblos en los que Earp ejerce como sheriff y que concluye en Tombstone, lugar donde tiene lugar el fatídico duelo. Hasta llegar a ese comentado clímax, los personajes centrales van acercándose cada vez más, conociéndose el uno al otro mientras nace un profundo respeto entre ambos. Earp y Holliday conforman la figura del héroe del oeste, complementándose el uno al otro, mientras de fondo unas notas de tragedia griega, sobre todo en lo que concierne al personaje de Holliday, visten un western que es algo más, mucho más, que un excelente relato violento de acción. A lo largo del mismo se mantiene cierta tensión, casi imperceptible, que explota en el tramo final, una set piece que por derecho propio forma parte de la antología de los duelos del género.

Y quizá más que nunca en una de sus películas, Sturges baña su film con un halo de amargura bien visible en sus últimos minutos. En una imagen que se repetiría hasta la saciedad, Earp tira su estrella de sheriff convencido al fin de que en determinados momentos la ley simplemente no llega. Y la marcha final en busca de su amor —papel a cargo de Rhonda Fleming—, mientras deja a Holliday atrás —aceptando con más claridad su destino— no es para nada un final feliz, más bien una cabalgada hacia un futuro incierto. Pocas veces la melancolía de la que a veces se tiñe el western fue narrada con tanto vigor.

Sturges realizaría una continuación titulada ‘La hora de las pistolas’ (‘Hour of the Gun’, 1967), con James Garner en el papel de Earp y Jason Robards en el de Holliday, pero no obtendría el mismo éxito y reconocimiento que esta.

KIRK DOUGLAS

Issur Danilovich Demsky, de nombre artístico Kirk Douglas (Ámsterdam, del Estado de Nueva York, 9 de diciembre de 1916), es un actor y productor de cine estadounidense. Entre sus papeles en el cine destacan su interpretación del pintor Van Gogh en El loco del pelo rojo y Espartaco, de Stanley Kubrick. Por su extensa y reconocida carrera, recibió un premio Oscar honorífico en 1996. El también actor Michael Douglas es hijo suyo. Sus padres eran judíos bielorrusos, origen que le produjo inconvenientes por la influencia del Macarthismo dentro y fuera de su profesión. Desde pequeño destacó en los deportes, en especial en lucha libre, desarrollando su físico, y en las funciones de actor, donde gustaba tanto dirigir como actuar.

Se graduó en letras en la Universidad de St. Lawrence. Después marchó a Nueva York, donde consiguió una beca en la Academia Norteamericana de Arte Dramático, lugar en el que permaneció hasta 1939, con 23 años de edad. En 1941 debutó, gracias a Lauren Bacall (que entonces iniciaba su carrera), en los escenarios teatrales de Broadway, pero luego fue llamado al servicio militar en la Armada de los Estados Unidos, que cumplió en 1942-1943, durante la Segunda Guerra Mundial, para después regresar a Broadway. Al ser licenciado con honores, volvió a Nueva York y en casa de una amiga hojeó una revista de modelos, donde aparecía una hermosa modelo y actriz llamada Diana Dill, la cual acabaría por ser su esposa en 1943, y con la que tendría dos hijos: Michael Douglas y Joel. En 1947, a los 30 años de edad, y ya con una cierta fama cosechada en Broadway, Lewis Milestone le propone como primer actor en el film El extraño amor de Martha Ivers, donde se revela como un actor de carácter. En 1949 interpreta a un boxeador en la película El ídolo de barro, de M. Robson, donde por su realista interpretación es nominado al Óscar al mejor actor.

Kirk se hizo conocido por su temperamental carácter y sus ideas de izquierdas, que le granjearon enemistades dentro de la alta cúpula de Hollywood. En 1951, Diana Douglas solicitó el divorcio a Kirk Douglas, debido a las incontables infidelidades del actor, que eran además públicas. No obstante, siempre mantuvieron una excelente relación amistosa y él le concedió a ella una pensión acomodada. En 1954 Douglas se casa por segunda vez con Anne Buydens, quien le da otros dos hijos. Fue nominado en tres ocasiones para un premio Óscar de la Academia, aunque nunca lo ganó debido a sus tendencias izquierdistas conocidas; sin embargo, fue galardonado en 1996 con un Oscar honorífico por sus 50 años de dedicación a la industria del cine. Muchos filmes que realizó son épicos, pero la más famosa y destacable es su actuación en Espartaco, de Stanley Kubrick, junto con las no menos magistrales actuaciones de Peter Ustinov, Charles Laughton y Jean Simmons. Las interpretaciones de Kirk Douglas son intensas y convincentes. Otra de sus famosas actuaciones y para la que fue nominado para Mejor Actor por tercera vez fue en El loco del pelo rojo, donde caracteriza al pintor Vincent Van Gogh y donde actuó Anthony Quinn. Curiosamente, Quinn sí ganó la estatuilla, como Mejor Actor secundario, por unos pocos minutos de actuación; ese fue un golpe bajo para Douglas.

Su fama es comparable a la de actores como Sir Laurence Olivier y Anthony Quinn. Dio a cada uno de sus filmes una marca distintiva donde la fuerza de sus actuaciones daba a cada film un renombre. Además codirigió varias películas y sostuvo un singular pleito con Stanley Kubrick por la producción de algunas de sus películas, lo que le restó fuerza en Hollywood y de hecho le sesgó en todas las nominaciones a premios. Intervino tanto en comedias como en dramas y ha encarnado personajes duros pero de fondo muy vulnerable: El ídolo de barro (M. Robson, 1949), Brigada 21 (W. Wyler, 1951), Cautivos del mal (V. Minnelli, 1952), Otra ciudad, otra ley (J. Kanew, 1986), Oscar (J. Landis, 1991), Diamonds (1999). Ha participado en numerosas producciones para televisión y en 1988 publicó su autobiografía (El hijo del trapero). Es uno de los actores más longevos de Hollywood. En 1991 sobrevivió a un accidente en helicóptero en el que fallecieron dos personas. En 1994 le sobrevino una trombosis leve que le provocó serios problemas psicomotores (paraplejia). A pesar de ello, habitualmente se le ve junto a su hijo Michael Douglas en algunos eventos del medio.

FILMOGRAFIA WESTERN

Camino de la horca (Along the Great Divide) (1951), de Raoul Walsh.
La ley de la fuerza (The Big Trees) (1952), de Felix Feist.
Río de sangre (The Big Sky) (1952), de Howard Hawks.
La pradera sin ley (Man Without a Star) (1955), de King Vidor.
Pacto de honor (The Indian Fighter) (1955), de Andre de Toth.
Duelo de titanes (Gunfight at the O.K. Corral) (1957), de John Sturges.
El último tren de Gun Hill (Last Train from Gun Hill) (1959), de John Sturges.
El último atardecer (The Last Sunset) (1961), de Robert Aldrich.
Los valientes andan solos (Lonely Are the Brave) (1962), de David Miller.
Camino de Oregón (The Way West) (1967), de Andrew V. McLaglen.
Ataque al carro blindado (The War Wagon) (1967), de Burt Kennedy.
El día de los tramposos (There Was a Crooked Man...) (1970), de Joseph L. Mankiewicz
El gran duelo (A Gunfight) (1971), de Lamont Johnson.
Los justicieros del Oeste (Posse) (1975), de él mismo.
Cactus Jack (The Villain) (1979), de Hal Needham.
El hombre de río Nevado (The Man From Snowy River) (1982), de George Miller.