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viernes

UN HOMBRE LLAMADO NOON


Un hombre llamado Noon
1973
España/ Italia/ Reino Unido
Director: Peter Collinson
Guión: Louis L'Amour, Scott Finch, Antonio Recoder
Fotografía: John Cabrera
Música: Luis Bacalov

Reparto:
Richard Crenna, Stephen Boyd, Rosanna Schiaffino, Farley Granger, Patty Shepard, Ángel del Pozo, Howard Ross, Aldo Sambrell, José Jaspe, Charlie Bravo, Ricardo Palacios, Fernando Hilbeck, José Canalejas, Julián Ugarte, Adolfo Thous, Barta Barri, Cesar Burner, Bruce M. Fischer, Manuel de Blas

Un individuo es tiroteado y herido en la cabeza. Como consecuencia de ello pierde la memoria, por lo que a partir de ese momento, y ayudado por un simpático bandido, intentará descubrir quién es y por qué le quisieron matar. A medida que avancen sus investigaciones irán aumentando sus sospechas de que en realidad es un temible pistolero llamado Noon.

Curiosa y, para mí, fallida coproducción entre España, Italia y Reino Unido dirigida en 1973 por el prematuramente desaparecido Peter Collinson (realizador británico en cuyo haber se encuentran películas tan conocidas como “Un trabajo en Italia” objeto de un remake protagonizado por Mark Whalberg en 2003 y una versión de “Diez negritos” plagada de estrellas internacionales como Orson Welles y Oliver Reed) y, de nuevo, basada en una obra de Louis L’Amour (prolífico autor de novelas del oeste que ha sido llevado a la gran pantalla con cierta asiduidad: “Hondo”, “Colinas ardientes”, “Kid Rodelo”, “Shalako”, “Catlow”).

La película cuenta con algunos aspectos novedosos que son de agradecer máxime si se tiene en cuenta que en su fecha de realización el spaghetti estaba dando sus últimas bocanadas. Así nos encontramos con una historia más propia del cine de suspense, que nos presenta a un individuo en busca de su identidad, que del western; por lo que al contrario de la mayoría de los spaghettis se va a dar mayor importancia al desarrollo de la trama que a la acción en sí. De hecho, aparte del enfrentamiento final, sólo hay un tiroteo a lo largo del film (el que tiene lugar en la fortaleza en donde se rodó “Una razón para vivir y otra para morir”).

La atmósfera también más propia del thriller o, incluso, del cine de terror que se despide de varias escenas, como el interesante inicio del film mientras vemos los títulos de crédito o la aparición de Patty Shepard que parece un ser de ultratumba, y la proliferación de escenas nocturnas que acentúan la sensación de peligro, aunque se nota que fueron rodadas a pleno día con utilización de filtros de color azul, recurso que personalmente no me gusta.
Además en su haber creo que cuenta con una buena y variada banda sonora de Luis Bacalov en la que destacan un tema melódico deudor de Ennio Morricone, otro más épico que recuerda a ciertos trabajos del gran Elmer Bernstein y otros que sirven para acentuar esa atmósfera de misterio, y con abundantes localizaciones gracias a un presupuesto más holgado (curiosamente los eurowesterns británicos que he visto como los nombrados “Shalako” y “Catlow”, también producidas por Euan Lloyd, o “Caza implacable” y “Hannie Caulder”, se caracterizan por este hecho) lo que le permite al director rodar en variados exteriores. Pero la película falla en lo principal: el guión, la dirección y el actor principal.

En primer lugar el guión obra de Scott Finch (un especialista en adaptar novelas de L’Amour) es bastante retorcido y a medida que se desarrolla la historia se embarulla cada vez más con distintos giros y sorpresas como el de la verdadera personalidad del pistolero amnésico o el botín de 250.000 escondido en el rancho. Además creo que cuenta con ciertas incoherencias pero no podría afirmarlo porque en algún momento de la película me llegué a perder. Y a todo ello hay que añadir un torpe desarrollo de la trama con abundantes tiempos muertos o la existencia de ciertas situaciones ridículas o tópicas como por ejemplo la forma en que recobra el protagonista la memoria.

En cuanto a la dirección de Collinson cabe señalar que formalmente es correcta, incluso se aprecia una cierta preocupación por el encuadre y la composición de las escenas, y se aleja de los caminos más trillados del spaghetti (creo que no hay ningún zoom y tampoco aparecen los típicos planos cortos alargados hasta la extenuación) pero no consigue dotar al film, salvo en escenas puntuales, de la tensión requerida, por lo que éste termina siendo, por lo menos para mí, bastante aburrido; además de apreciarse en el tiroteo final, rodado de forma vulgar, que este género no era lo suyo. Por lo que respecta a Richard Crenna, actor que en su tercera incursión en este subgénero da vida a Noon, muestra que era un profesional demasiado limitado para dar vida a personajes tan complejos como éste, siendo incapaz de transmitir los sentimientos de Noon a medida que va descubriendo la verdad.

Respecto al resto del reparto, de carácter internacional, nos encontramos con el irlandés Stephen Boyd (nominado al Oscar por su papel de Messala en Ben-Hur) que es de lo mejor de la película en su rol de Rimes, el bandido que ayudará a Noon aunque no sabremos las razones (el mismo le dice que le ayuda porque “Soy bueno por naturaleza”); con la italiana Rosanna Schiaffino, bastante convincente como Fan Davidge dueña del rancho Rafter D. que se ha convertido en el refugio de los bandidos (aquí el paralelismo con “Encubridora” es evidente, aunque en el magnífico western de Lang Marlene Dietrich era la líder, mientras que aquí Fan está presa en su propio rancho); la española Patty Shepard, un tanto excesiva, en el papel de la enloquecida, violenta y ambiciosa Peg que me recordó al papel de Mercedes McCambridge en “Johnny Guitar” (incluso hay un enfrentamiento al final entre ambas mujeres aunque con peores resultados que en el film de Nicholas Ray) y al norteamericano Farley Granger (actor que llegó a rodar bajo la dirección de Hitchcock o del citado Ray) que, en plena decadencia artística, da vida a un patético, ridículo y ambicioso juez. Junto a ellos, en papeles escasamente relevantes, algunos habituales como Aldo Sambrell, José Canalejas o Ricardo Palacios.

RICHARD CRENNA

Actor, director televisivo y ocasional productor estadounidense (1926 California-2003 California) cuyo verdadero nombre era Richard Donald Crenna y que también utilizó los nombres de Dick Crenna (para sus trabajos como director televisivo) y Richard McKenna. Nacido en una familia humilde de origen italiano con tan sólo once años comenzará a participar en programas para la radio y en 1951 debuta en el cine con la película “Let’s dance” típico musical protagonizado por Fred Astaire. La década de los cincuenta y los primeros años de la de los sesenta vendrán marcados por su participación en dos series televisivas de gran éxito: “Our Miss Brooks” en la que durante 90 episodios interpretará a Walter Denton personaje del que no podrá escapar totalmente (durante los años ochenta y noventa imitó en varias entrevistas de radio la peculiar voz del personaje y en el largometraje de 1993 “Hot shots 2” interpretó al coronel Walter Denton) y la mítica “The real McCoys” historia de una peculiar familia que se mudaba de Virginia a California, en la que encarnó, durante 163 episodios y de 1957 a 1963, a Luke el nieto mayor del patriarca Amos, magistralmente interpretado por Walter Brennan.

Durante la segunda mitad de los sesenta participa en largometrajes de gran éxito como “El Yang-Tsé en llamas” drama bélico ambientado en la convulsa China de 1925 dirigida por Robert Wise y protagonizada por Steve McQueen y Candice Bergen, “Sola en la oscuridad” estupendo thriller de Terence Young con Audrey Hepburn, “Star” biografía de la actriz Gertrude Lawrence dirigida por Robert Wise y protagonizada por Julie Andrews o “Atrapados en el espacio” superproducción de ciencia ficción realizada por John Sturges que contó con un gran elenco encabezado por Gregory Peck, Gene Hackman y David Janssen. Se incorporó tardíamente al spaghetti western con la coproducción italo-israelí-estadounidense dirigida en 1971 por Burt Kennedy “La Quebrada del Diablo”, para protagonizar otros dos eurowestern entre 1971 y 1973.

Durante esta década sigue trabajando a buen ritmo alternando papeles para la gran pantalla con sus numerosas apariciones en series de televisión como “Centennial”, clásica epopeya que adaptaba una novela río de James Michener sobre la conquista del oeste o “Double indemnity”, remake para la pequeña pantalla de la soberbia “Perdición”, en la que encarnaba al personaje que en su día dio vida Fred McMurray. En la década de los ochenta participará en el gran thriller con aroma a cine negro clásico de Lawrence Kasdan “Fuego en el cuerpo” que lanzó al estrellato a Katleen Turner y William Hurt y encarnará a dos de sus personajes más populares: el coronel Samuel Trautman en la infravalorada “Acorralado” junto a Silvester Stallone, personaje que volverá a interpretar en las inferiores “Rambo” y “Rambo III”; y el detective Frank Janek con el que protagonizará siete películas para televisión entre 1985 y 1994.

Durante la década de los noventa, y hasta el año de su fallecimiento a causa de un cáncer de páncreas, continúa trabajando centrando su carrera en la pequeña pantalla aunque también aparece en largometrajes como “Jade” (1991) película de suspense dirigida por William Friedkin y con guión Joe Esterzhas (guionista muy popular en esa década gracias a “Instinto básico”) o “Sabrina y sus amores” (1995) remake de la comedia de Billy Wilder realizado por Sidney Pollack, siendo su última aparición en la película para la televisión “Out of the ashes”. En total participó en más de ciento diez películas como actor y doce como director, y cuenta con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Filmografía SW:

1971- La Quebrada del Diablo
1971- Catlow (El oro de nadie)
1973- Un hombre llamado Noon

sábado

UN HOMBRE Y UN COLT


Un hombre y un colt (Un uomo e una colt )
1967
España/Italia
Director: Tulio Demicheli
Guión: Tulio Demicheli, Nino Stresa
Fotografía: Emilio Foriscot
Música: Ángel Oliver

Reparto:
Robert Hundar, Fernando Sancho, Mirko Ellis, Gloria Milland, Marta Reves,Jacinto Martín, Francisco Morán, Félix Dafauce, Antonio Mayans, Luis Gaspar, Raf Baldassarre, Vittoria Di Silverio, Ana Carvajal, Emilio S. Espinosa, Giovanni Petrucci, José Canalejas, Jesús Guzmán, Simón Arriaga, Josefina Serratosa, Ramón Serrano.

Tulio Demicheli no fue un director que lograra mucho éxito con sus spaghettis, pese a que se acerco en cuatro ocasiones al genero. "Un hombre y un colt" fue su segunda incursión, con un par de habituales encabezando el reparto, nuestro fenomenal Fernando Sancho, y el alto Robert Hundar.

Fernando Sancho ya estaba encasillado en el papel que le daría la inmortalidad, de bandido mexicano, aunque a principio de la cinta vemos que se quiere redimir, ya que dice tener a su madre enferma. Pero pronto descubrimos que son otras sus intenciones.
Robert Hundar es aquí un pistolero conocido y temido por muchos (solo hay que ver la reacción de todos al decir su nombre), pero su personaje es un hombre amargado de matar, un hombre sin ideales y sin ninguna meta en el mundo.
Pero es entonces cuando la revolución se cruza en el camino de estos dos personajes, una revolución en forma de campesinos mexicanos, que luchan pese a no tener armas, y sabiendo que morirán cuando levantan sus voces contra los rifles de los rurales que están de lado del poderoso. Pero antes esto, los dos protagonistas reaccionaran de forma distinta, mientras que el personaje de F. Sancho solo quiere enriquecerse, el pistolero americano acaba por ponerse de lado de esos pobres campesinos. Y a pesar de que sabe que él solo es un hombre con un colt, ayudará en todo lo que pueda a esa naciente revolución.

"Un hombre y un colt" es una cinta algo olvidada, quizás por que su director no fue uno de los grandes del genero, o a saber cual motivo. Pese a que no podemos decir que sea un titulo notable (algunos fallos en el guión evitan que sea así), si que reune muchas virtudes, como su fenomenal reparto, su impecable fotografía (sublime en los planos de Almeria), su idea inicial de un pistolero que cambia sus ideales por ver como otros mueren por ellos, sus buenos momentos de acción y sobre todo su honradez con el nuevo genero que llevaba pocos años de vida, y en el que después tuvimos que ver tanto bodrio suelto.

Un buen spaghetti western, con sus virtudes y algún defecto.

ROBERT HUNDAR

Robert Hundar ( Italia 12/enero/1935- Italia 12/mayo/2008) es el apodo que normalmente usaba el italiano Claudio Undari, un actor que llegó a participar en más de cuarentas películas, entre ellas cerca de una veintena de spaghetti westerns.
Sus trabajos junto al director Joaquín Luis Romero Marchent fueron los que le dieron más fama, sobre todo en la gran "Antes llega la muerte". También hay que resaltar "Un hombre y un colt", protagonista junto con Fernando Sancho de la historia, además de "Condenados a vivir". En el año 2000 realizó su ultima película, "Ponte Milvio", tras la cual se retiró del mundo del cine.

Con un aspecto físico muy peculiar, muy alto, y sobre todo con una gran profesionalidad a la hora de actuar, Robert Hundar llegó a ser un rostro habitual del genero.

Filmografia SW:

1962- Cabalgando hacia la muerte
1963- Tres hombres buenos
1963- El Sabor de la venganza
1964- Brandy
1964- Antes llega la muerte
1965- El hijo de Jesse James
1965- Los cuatros implacables
1966- Ramón el mexicano
1966- La muerte cumple condena
1967- Un hombre y un colt
1967- Con lui cavalca la morte
1968- Suo nome gridava vendetta
1968- Un agujero en la frente (Un buco in fronte)
1969- Oro Sangriento (Sabata)
1971- Condenados a vivir
1973- Mi nombre es Shanghai Joe
1974- Giubbe rosse
1975- Dallas
1977- California

GLORIA MILLAND

Rostro habitual en los eurowesterns de mediados de los años sesenta.
Nacida en Cagliari (Italia), un 11 de octubre de 1940.
Su verdadero nombre es Maria Fié, que era el que comenzó a usar para sus primeros papeles con diecinueve años en el cine, aunque no tardó en cambiarse a el más americano Gloria Milland, como hicieron la mayoría de sus compañeros.

Después de participar en algunas películas pemplum y comedias ligeras, pronto aterrizó en Almeria de la mano de Joaquin Luis Romero Marchent en "El sabor de la venganza", convirtiéndose en actriz habitual de las producciones de los Romeros, y tomando papeles importantes como en "Antes Llega la muerte" u "Ocaso de un pistolero".

En el año 1967, al acabar de rodar varios spaghettis, y quizás algo cansada de que su carrera no terminara de arrancar como ella hubiera deseado, dejó el cine.

Filmografía SW:

1963- El sabor de la venganza
1963- Las tres espadas del Zorro
1964- Antes llega la muerte
1965- Ocaso de un pistolero
1965- Aventuras del oeste
1965- Doc, manos de plata
1966- El aventurero de Guaynas
1967- Un hombre y un colt
1967- Odio por odio
1967- El hombre que mató a Billy el Niño

domingo

SALARIO PARA MATAR


Salario para matar (El Mercenario)
1968
Italia/ España
Director: Sergio Corbucci
Guión: Adriano Bolzoni
Fotografía: Alejandro Ulloa
Música: Ennio Morricone, Bruno Nicolai

Reparto:
Franco Nero, Jack Palance, Tony Musante, Franco Giacobini, Giovanna Ralli, Eduardo Fajardo, Álvaro De Luna, Raf Baldassarre, Remo De Angelis, José Canalejas, Vicente Roca, Franco Ressel, Guillermo Méndez, Enrique Navarro, Simón Arriaga, Ugo Adinolfi, José I. Zaldua, Francisco Niet, A. Jiménez Castellanos, Tito Garci­a, Franco Giacobini, Julio Peña.

Sergei Kowalski, apodado El Polaco (Franco Nero) es un mercenario que se une a Pancho Roman (Tony Musante) un líder mexicano revolucionario para asesorarle. Pero juntos tendrán que huir de un oficial del ejercito (Eduardo Fajardo) que no parará hasta acabar con ellos, y un pistolero llamado Rizos (Jack Palance) con una deuda personal con el Polaco y Roman.
Dos figuras del spaghetti wester, el director Sergio Cobucci y el actor Franco Nero, se unen en esta cinta. Además, como secundarios de lujos tenemos a Jack Palance y a Eduardo Fajardo. Todos ellos para contar la historia de el Polaco, un mercenario muy peculiar que a principios del siglo XX vende sus servicios en la frontera entre USA y México, ya que como él dice, "...siempre hay alguien que necesita un hombre experto en armas". Y así llega a conocer a Pancho Roman, un líder de una banda de mexicanos que se dedica a robar a los ricos para repartir entre los pobres, siendo él y su banda los principales beneficiarios, claro.

Uno de los primeros títulos del llamado "Zapata-western", "Salario para matar" (El Mercenario) es también la primera parte de la trilogia que su director Sergio Corbucci dedicó a México ("Compañeros" y "Que nos importa la revolución" fueron las dos restantes). Pese a todo, Corbucci no terminó de involucrarse en esta primera película en demasiados jaleos políticos, y su tratamiento de la revolución está más cercano a la leve comedia o la ironía que intentar inculcar ideas en el espectador, aunque no se puede negar que algo hay de esto si nos detenemos a analizar la película durante su visionado.

Franco Nero es el protagonista de la historia. En voz en off su personaje nos comienza a contar la primera parte de la película. Sin duda, y pese a que nos cuenta la historia de un revolucionario mexicano, Sergei Kowalski es el verdadero motor, y lo mejor del film. Kowalski es un europeo que se dedica a vender sus conocimientos en armamento y su experiencia en batalla. Ataviado con una estupenda gabardina, unos impecables guantes negros, lleva con orgullo su Medalla de Distinción "La Polonia Restituta" (condecoración que se otorgaba a los héroes de la unificación polaca) (1) y usa con precisión su pistola española Astra 400 del 9 largo (2).

Contratado para un "simple" trabajo de transporte de plata de una mina, el Polaco se ve en medio de un levantamiento en dicha mina por parte de los trabajadores, hartos de las condiciones infrahumanas en las que malviven. A la cabeza de la misma se encuentra Pancho Roman, un paleto, simple y embrutecido mexicano. El Polaco no duda en ponerse de lado de los revolucionarios, pero a cambio de un alto sueldo.
Así nace una sociedad entre ambos. Con la excusa de la revolución, todos empiezan a enriquecerse, aunque la banda pronto es perseguida por el Ejercito, mandado por el antiguo patrón de Pancho Roman, Alfonso Garcia (Eduardo Fajardo) y con la ayuda de "Ricitos", un asesino sin escrúpulos de la peor calaña, papel que recae sobre el siempre mal aprovechado Jack Palance.

Por desgracia para el Polaco, todo esto comienza a cambiar cuando se une a la banda una guapa muchacha, de nombre Columba (Giovanna Ralli), que poco a poco empieza a cambiar la mentalidad de Roman con ideales de justicia y de verdadera revolución. Desatendiendo los consejos del Polaco, Roman decide realmente luchar por la Revolución, y al final solo consigue que su gente muera arrasada por el ejercito, y a él no le queda otra que escapar y esconderse, aunque no logrará esquivar a su pasado bandolero, que se le presentará en forma de dos asesinos comandados por "Ricitos"...

Obviamente, con semejante demostración de que intentando perseguir los ideales justos uno no va a recibir nada bueno a cambio, podríamos pensar que estamos ante una historia bastante poco alentadora sobre la lucha revolucionaría, pero por suerte, creo que todo queda más claro en el ultimo dialogo entre los protagonistas, en el cual Roman le dice al Polaco que él tiene un sueño, y que por eso seguirá luchando, pese a tenerlo todo en contra.

Pero más allá de la cuestión moral que encierra "Salario para matar", yo sin duda prefiero quedarme con la verdadera virtud de la película, que no es otra que las excelentes escenas de tiroteos y acción desenfrenada.Y si, volver a ver a Nero con una metralleta no tiene precio...

El cinismo y la chuleria del Polaco le queda perfecto a Franco Nero. "Ricitos", aparte de su velada homosexualidad ( diluida un poco en la versión que vimos en España) es un personaje que también se deja notar, y Tony Musante no desfallece pese a tener semejantes "rivales" en el reparto, y logra mantenerse a un buen nivel. Fajardo aporta su habitual saber estar, y la guapa Giovanna Ralli redondea un reparto notable.

Corbucci se mantiene fiel a su estilo, que le convierten sin duda en el segundo mejor directo del genero, y dicen las malas lenguas que para algunos puede ser el mejor, pero eso ya es otro asunto. Su planificación de la escena del duelo en la plaza de toro es por si misma una autentica belleza, y justifica sobradamente una película. Aunque no se puede negar tampoco que la música de Morricone ayuda bastante, y nos vuelve a regalar una banda sonora de antología, con un tema principal arrebatador.

"Salario para matar" es un spaghetti ágil y que nunca aburre, que ha logrado que los años no le pesen demasiado, y una demostración del talento de Corbucci. Lo que viene siendo un clásico, amigo...

FRANCO NERO

Franco Nero, nacido Franco Sparanero (San Prospero, Parma, Italia 23 de noviembre de 1941) es un actor de cine italiano.
Pese a que si se hiciera una encuesta sobre el mejor actor del Spaghetti western, seguramente el gran publico elegiría a Clint Eastwood, Lee Van Cleef o a Eli Wallach, si la encuesta fuera solo con los verdaderos amantes del genero, podría perfectamente salir Franco Nero. Y es que, pese a no haber trabajado con Leone, el actor italiano logró una filmografia bastante extendida y con títulos y actuaciones muy logradas, que le ha llevado con el paso de los años a ser uno de los preferidos de los cinéfilos más conocedores del spaghetti western.

Despúes de acabar la carrera de Economía en Milan, pronto dejó el frió mundo de los números y comenzó en el mundo del cine con pequeños papeles y como modelo. En el año 1966, aparece en la mítica "Django", del director Sergio Corbucci, actuación con la que logró saltar a la fama. Su personaje marca una estética y un nombre que a partir de ese año fue santo y seña del genero. Ese mismo año rueda tres westerns más, entre ellos la fenomenal "Adiós, Texas".
Pese a que sigue trabajando en muchos géneros y estilos, jamás abandona al spaghetti, y a lo largo de una década sigue participando en proyectos del western.

En el año 76, cuando ya la cosa estaba acabada, él se acerca a Castellari. Después de una primera película muy fallida, "Los locos del oro negro", ese mismo año protagoniza la excepcional "Keoma". Y es que Castellari, quizás sin saberlo siquiera, cierra el western europeo con dos películas-homenajes al mismo, cada una de un estilo muy definido, el western serio y sucio, de la primera mitad, y las auto-parodias llevadass al surrealismo del final del genero.

Y aún despues del fallecimiento "oficial" del spaghetti western en el 76, Nero sigue rodando algunos acercamientos al western, y hasta en el año 1987 se atreve con la segunda parte "oficial" de Django. En el 93, se vuelve a poner bajo las ordenes de Castellari para "Jonathan de los osos". Y todavía nos enseña más, como por ejemplo "El Ultimo pistolero", un gran cortometraje del año 2002.

Aunque Nero comenzó en el spaghetti western, su carrera ha sido muy larga, actuando en más de 150 películas, y logrando muchos premios y grandes actuaciones. Con más de 60 años, el gran actor continua en la cresta de la ola, trabajando sin parar.

Filmografía SW:

1966- Django /// Reseña Adicional
1966- Adiós, Texas
1966- Tiempo de matanza
1966- Las pistolas del Norte de Texas
1968- Salario para matar
1970- Los compañeros
1971- Viva la muerte...tuya
1972- El sordo Smith y Johnny Orejas ( Los amigos)
1973- Colmillo Blanco (Zanna Bianca)
1974- Ritorno di Zanna Bianca
1976- Los locos del oro negro
1976- Keoma /// Reseña Adicional
1987- Django 2: El gran retorno
1993- Jonathan de los osos
2002- El Ultimo pistolero (cortometraje)

TONY MUSANTE

Anthony Peter "Tony" Musante (Bridgeport, Connecticut, 30 de junio de 1936 - Manhattan, Nueva York, 26 de noviembre de 2013)1 fue un actor estadounidense.

Musante actuó en numerosos largometrajes, en los Estados Unidos y en más países, incluyendo Italia. Entre sus obras destacan los programas Toma (predecesor de Baretta) y el serial televisivo As The World Turns, y un papel en Broadway en 1975, P. S. Your Cat Is Dead!, por la que fue nominado al Drama Desk Award. También fue nominado a un Premio Emmy por su trabajo en 1975 en un episodio de Centro médico, A Quality of Mercy. Musante también hizo el papel de Antonio "Nino" Schibetta, un temido jefe de la Mafia y líder de una banda italiana dentro del Emerald City durante la primera temporada del HBO Oz.

Tony Musante falleció tras una complicación en una operación el 26 de noviembre de 2013, a los 77 años de edad en Manhattan, Nueva York.1

Filmografía

The DuPont Show of the Week (1961)
Ride with Terror (1963)
Alfred Hitchcock Presents (1964)
Bob Hope Presents the Chrysler Theatre (1964)
Once a Thief (1965)
The Trials of O'Brien (1965-1966)
The Fugitive (1966)
The Incident (1967)
El detective (1968)
Salario para matar (1968)
Metti una sera a cena (1969)
El pájaro de las plumas de cristal (1970)
Anónimo veneciano (1970)
The Last Run (1971)
The Grissom Gang (1971)
Marcus Welby, M.D. (1973)
Toma (1973-1974)
Police Story (1974-1976)
The Rockford Files (1975)
Medical Story (1975-1976)
Origins of the Mafia (1976)
Nowhere to Hide (1977)
Goodbye and Amen (1977)
Eutanasia di un amore (1978)
American Playhouse (1982)
The Pope of Greenwich Village (1984)
The Trap (1985)
MacGruder and Loud (1985)
The Repenter (1985)
Oz (1997)
Exiled: A Law & Order Movie (1998)
The Yards (1999)
The Deep End of the Ocean (1999)
As the World Turns (2000-2003)
La vita come viene (2003)
We Own the Night (2007)
Pupetta - Il coraggio e la passione (2013)


LOS PISTOLEROS DE PASO BRAVO


Los pistoleros de Paso Bravo (Uno straniero a Paso Bravo)
1969
Italia/España
Director: Salvatore Rosso
Guión: Lucio Battistrada, Eduardo Manzanos Brochero
Fotografía: Alfonso Nieva,Gino Santini
Música: Angelo Francesco Lavagnino

Reparto: Anthony Steffen, Eduardo Fajardo, Giulia Rubini, José Jaspe, José Calvo, Adriana Ambesi, Jesús Tordesillas, Antonio Cintado, Claudio Biava, Ignazio Leone, Luis Gaspar, Corrado Olmi, Franco De Rosa, Renato Pinciroli, Josefina Serratosa, José Canalejas, Salvatore Rosso, Bruno Arie, Armando Bottin, Mario Morales, Consalvo dell’Arti. Rosolino Bua, Nick Roman.

Gary Hamilton (Anthony steffen) regresa a Paso bravo, tras 7 años en la cárcel, para vengar la muerte de su esposa y sus hijos.

Este spaghetti western es la muestra de como se maltrata al genero, y de como una película que parece muy buena, es mutilada por los cortes que hacen imposible de seguir el argumento, la malisima calidad de la imagen, que llega hasta el extremo de que muchas veces faltan trozos de los fotograma, con lo cual son habituales los saltos que dañan a la vista.

Pese a todo, y si logras hacer un esfuerzo, somos capaces de percibir buenos momentos y que este spaghetti en condiciones normales seria muchisimo mejor de lo que hemos podido llevar a ver, por lo menos en esta desastrosa copia de Divisa.

Así que pese a que el inicio y el desarrollo es demasiado lioso como para poder disfrutarlo, es en su desenlace, donde supuestamente se nota que menos tijeras han metido, donde vemos los mejores momentos, cuando el grupo de perdedores del pueblo deciden armarse de valor y arremeter contra Acombar (Eduardo Fajardo, genial como siempre) y su banda. Buenas escenas de acción, y sobre todo un buen Anthony Steffen como un hombre que busca venganza además de no olvidarnos del anteriormente citado Eduardo Fajardo, y tampoco de José Calvo, en un buen trabajo también.

Por cierto, esta película recibió unos años despues una "revisión" (por no decir plagio) en "Y Dios dijo a Cain", donde Klaus Kinski se ponía en la piel de Gary Hamilton, y que tambien volvía a su pueblo para vengarse de un cacique local, del mismo nombre que el personaje de Fajardo, Acombar. (TEXTO 800SW)

ANTHONY STEFFEN

Su verdadero nombre erá Antonio de Teffé (Roma, 21 de julio de 1930 - Rio de Janeiro, 4 de junio de 2004). De familia Noble, sus inicios en el cine fueron de mensajero, hasta que a principios de los años 50 comenzó a participar en películas de epopeyas de romanos, comedias, aventuras y alguna gran película como Sodoma y Gomorra, aunque realmente lo que le llevó a la fama fue el nuevo genero que empezó a nacer a principios de los 60, y al que se acercó por su gran parecido con el actor Clint Eastwood, pero en el que llegó a ser el protagonista con más títulos.

Siempre impasible, con una peculiar forma de ponerse el sombrero, con su metro noventa,Steffen lograba darle a los personajes seriedad y empaque, siempre con barba y mirando de forma desafiante. Una de sus mejores cinta es "Django el Bastardo", un Django que vuelve de la tumba para buscar venganza, en un guión en el que él participó. Pero no solo hizo spaghetti western, en su larga filmografia encontramos muchos géneros y estilos diferentes. Hombre culto, dominaba muchos idiomas. En los años 80 se trasladó a vivir a Brasil, hasta el año 2004 que nos dejó.

FILMOGRAFÍA SW:

1965- El último mohicano
1965- ¿Por que seguir matando?
1965- Una tumba para el sheriff
1966- Siete dólares al rojo
1966- Alambradas de violencia
1966- Baño de sangre al salir el sol
1966- Los cuatro salvajes
1967- Un tren para Durango
1967- Huracán sobre México
1967- Gentleman Jo
1968- El pistolero que odiaba la muerte
1968- ¿Quién grita venganza?
1968- Su nombre gritaba venganza
1968- Una larga fila de cruces
1968- Los pistoleros de Paso Bravo
1969- Garringo
1969- Django el bastardo
1970- Reza por tu alma… y muere
1970- Arizona vuelve
1970- Shango, la pistola infalible
1971- Apocalipsis Joe
1972- Barro en los ojos
1972- La caza del oro
1974- Uno, dos, tres… dispara otra vez
1974- Dallas

JOSE CALVO

Actor de origen español (Madrid 1916-Las Palmas de Gran Canaria 1980) que a lo largo de su dilatada carrera utilizó varios seudónimos como Anthony Blade, Pepe Calvo o Joseph Calvo, y que se puede englobar en ese grupo de secundarios (sólo por los papeles que interpretó) que constituyó un verdadero lujo para el cine español, consiguiendo estar bien siempre con independencia de la calidad de las películas en las que intervino.

Comenzó estudiando medicina pero pronto abandonó esta carrera para dedicarse a la interpretación tanto en el teatro (llegó a fundar su propia compañía) como en la radio (numerosas son las interpretaciones que hizo en este medio como la recordada adaptación de la obra de Victor Hugo “Los miserables” en la que dio vida a Jean Valjean).

Su debut en el cine tuvo lugar en el film dirigido por Enrique Gómez en 1952 “Dulce nombre”, para a lo largo de casi treinta años intervenir en alrededor de 150 largometrajes y obras para televisión.

Durante estas tres décadas participará en todo tipo de géneros desde el drama como “Mi tío Jacinto” dirigida por Ladislao Vajda en 1956 o “Pim, pam, pum fuego” dirigida en 1975 por Pedro Olea y protagonizada por Concha Velasco y Fernando Fernán Gómez a comedias costumbristas como “Manolo guardia urbano” con Manolo Morán y Tony Leblanc, “Las chicas de la Cruz Roja” con Concha Velasco y ,de nuevo, Tony Leblanc e “Historias de la televisión” (1965) película de José Luis Saenz de Heredia protagonizada por la pareja Velasco-Leblanc, pasando por thrillers como “El huerto del Francés” de 1978 (quizás el mejor largometraje dirigido por Paul Naschy) o las típicas coproducciones de los años sesenta y setenta como “El precio de una muerte” dirigida en 1963 por Carol Reed e interpretada por Laurence Harvey y Lee Remick, “El parasol” (1965) de Dino Risi protagonizada por Enrico Maria Salerno o “Asesinatos en la calle Morgue” (1971) con Jason Robards y Herbert Lom.

Además a lo largo de su extensa carrera fue dirigido por algunos de los mejores cineastas del cine español como Luis Buñuel en “Viridiana” (1961) y “Tristana” (1970), Juan Antonio Bardem en “Calle Mayor” (1956) y “A las cinco de la tarde” (1961), Carlos Saura en “Llanto por un bandido” (1964) o Fernando Fernán Gómez en “El mundo sigue” (1965).

Su debut en el eurowestern tuvo lugar en “El Coyote” producción de 1955 dirigida por el pionero español en este subgénero Joaquín Luis Romero Marchent, interviniendo en quince eurowesterns más entre los que, sin duda, destacan “Por un puñado de dólares” (1964) y “El día de la ira” dirigida por Tonino Valerii en 1967.

Filmografía SW:

1955.- El Coyote.
1962.- El sheriff terrible.
1963.- Gringo
1964.- Por un puñado de dólares.
1965.- ¿Por qué seguir matando?
1965.- Oklahoma John.
1965.- El último rey de los incas.
1965.- Plazo para morir.
1966.- Por mil dólares al día.
1966.- El hombre del Sur.
1967.- El día de la ira. /// Reseña Adicional
1968.- Los pistoleros de Paso Bravo.
1969.- Dos veces Judas.
1969.- La muerte de un presidente.
1971.- El sol bajo la tierra.
1973.- Dans la poussière du soleil.

miércoles

SALARIO PARA MATAR


Salario para matar (El Mercenario)
1968
Italia/ España
Director: Sergio Corbucci
Guión: Adriano Bolzoni
Fotografía: Alejandro Ulloa
Música: Ennio Morricone, Bruno Nicolai

Reparto:
Franco Nero, Jack Palance, Tony Musante, Franco Giacobini, Giovanna Ralli, Eduardo Fajardo, Álvaro De Luna, Raf Baldassarre, Remo De Angelis, José Canalejas, Vicente Roca, Franco Ressel, Guillermo Méndez, Enrique Navarro, Simón Arriaga, Ugo Adinolfi, José I. Zaldua, Francisco Niet, A. Jiménez Castellanos, Tito Garci­a, Franco Giacobini, Julio Peña.

Sergei Kowalski, apodado El Polaco (Franco Nero) es un mercenario que se une a Pancho Roman (Tony Musante) un líder mexicano revolucionario para asesorarle. Pero juntos tendrán que huir de un oficial del ejercito (Eduardo Fajardo) que no parará hasta acabar con ellos, y un pistolero llamado Rizos (Jack Palance) con una deuda personal con el Polaco y Roman.
Dos figuras del spaghetti wester, el director Sergio Cobucci y el actor Franco Nero, se unen en esta cinta. Además, como secundarios de lujos tenemos a Jack Palance y a Eduardo Fajardo. Todos ellos para contar la historia de el Polaco, un mercenario muy peculiar que a principios del siglo XX vende sus servicios en la frontera entre USA y México, ya que como él dice, "...siempre hay alguien que necesita un hombre experto en armas". Y así llega a conocer a Pancho Roman, un líder de una banda de mexicanos que se dedica a robar a los ricos para repartir entre los pobres, siendo él y su banda los principales beneficiarios, claro.

Uno de los primeros títulos del llamado "Zapata-western", "Salario para matar" (El Mercenario) es también la primera parte de la trilogia que su director Sergio Corbucci dedicó a México ("Compañeros" y "Que nos importa la revolución" fueron las dos restantes). Pese a todo, Corbucci no terminó de involucrarse en esta primera película en demasiados jaleos políticos, y su tratamiento de la revolución está más cercano a la leve comedia o la ironía que intentar inculcar ideas en el espectador, aunque no se puede negar que algo hay de esto si nos detenemos a analizar la película durante su visionado.

Franco Nero es el protagonista de la historia. En voz en off su personaje nos comienza a contar la primera parte de la película. Sin duda, y pese a que nos cuenta la historia de un revolucionario mexicano, Sergei Kowalski es el verdadero motor, y lo mejor del film. Kowalski es un europeo que se dedica a vender sus conocimientos en armamento y su experiencia en batalla. Ataviado con una estupenda gabardina, unos impecables guantes negros, lleva con orgullo su Medalla de Distinción "La Polonia Restituta" (condecoración que se otorgaba a los héroes de la unificación polaca) (1) y usa con precisión su pistola española Astra 400 del 9 largo (2).

Contratado para un "simple" trabajo de transporte de plata de una mina, el Polaco se ve en medio de un levantamiento en dicha mina por parte de los trabajadores, hartos de las condiciones infrahumanas en las que malviven. A la cabeza de la misma se encuentra Pancho Roman, un paleto, simple y embrutecido mexicano. El Polaco no duda en ponerse de lado de los revolucionarios, pero a cambio de un alto sueldo.
Así nace una sociedad entre ambos. Con la excusa de la revolución, todos empiezan a enriquecerse, aunque la banda pronto es perseguida por el Ejercito, mandado por el antiguo patrón de Pancho Roman, Alfonso Garcia (Eduardo Fajardo) y con la ayuda de "Ricitos", un asesino sin escrúpulos de la peor calaña, papel que recae sobre el siempre mal aprovechado Jack Palance.

Por desgracia para el Polaco, todo esto comienza a cambiar cuando se une a la banda una guapa muchacha, de nombre Columba (Giovanna Ralli), que poco a poco empieza a cambiar la mentalidad de Roman con ideales de justicia y de verdadera revolución. Desatendiendo los consejos del Polaco, Roman decide realmente luchar por la Revolución, y al final solo consigue que su gente muera arrasada por el ejercito, y a él no le queda otra que escapar y esconderse, aunque no logrará esquivar a su pasado bandolero, que se le presentará en forma de dos asesinos comandados por "Ricitos"...

Obviamente, con semejante demostración de que intentando perseguir los ideales justos uno no va a recibir nada bueno a cambio, podríamos pensar que estamos ante una historia bastante poco alentadora sobre la lucha revolucionaría, pero por suerte, creo que todo queda más claro en el ultimo dialogo entre los protagonistas, en el cual Roman le dice al Polaco que él tiene un sueño, y que por eso seguirá luchando, pese a tenerlo todo en contra. Pero más allá de la cuestión moral que encierra "Salario para matar", yo sin duda prefiero quedarme con la verdadera virtud de la película, que no es otra que las excelentes escenas de tiroteos y acción desenfrenada.Y si, volver a ver a Nero con una metralleta no tiene precio...

El cinismo y la chuleria del Polaco le queda perfecto a Franco Nero. "Ricitos", aparte de su velada homosexualidad ( diluida un poco en la versión que vimos en España) es un personaje que también se deja notar, y Tony Musante no desfallece pese a tener semejantes "rivales" en el reparto, y logra mantenerse a un buen nivel. Fajardo aporta su habitual saber estar, y la guapa Giovanna Ralli redondea un reparto notable. Corbucci se mantiene fiel a su estilo, que le convierten sin duda en el segundo mejor directo del genero, y dicen las malas lenguas que para algunos puede ser el mejor, pero eso ya es otro asunto. Su planificación de la escena del duelo en la plaza de toro es por si misma una autentica belleza, y justifica sobradamente una película.

Aunque no se puede negar tampoco que la música de Morricone ayuda bastante, y nos vuelve a regalar una banda sonora de antología, con un tema principal arrebatador. "Salario para matar" es un spaghetti ágil y que nunca aburre, que ha logrado que los años no le pesen demasiado, y una demostración del talento de Corbucci.
Lo que viene siendo un clásico, amigo... (TEXTO 800SW)

JACK PALANCE

Actor estadounidense (Pensilvania 1919-California 2006) cuyo verdadero nombre era Vladymir Ivanovich Palahniuk. De origen muy humilde (pertenecía a una familia ucraniana que emigró a los EEUU) desempeñó varias ocupaciones (boxeador, soldado, etc) antes de dedicarse a la interpretación en el teatro. Su debut en el cine vino de la mano de Elia Kazan en 1950 con el extraordinario thriller protagonizado por Richard Widmark “Pánico en las calles”. En la película interpretaba al personaje negativo (un matón infectado por un virus), rol, que dados sus particulares rasgos físicos y su mirada inquietante, repetiría una y otra vez.

Con Richard Widmark como protagonista volvería a trabajar ese mismo año en la notable cinta bélica “Situación desesperada” dirigida por Lewis Milestone; y en 1952 recibió su primera candidatura a un Oscar por el papel de marido con instintos asesinos, rechazado por Marlon Brando, en el film “Sudden fear”, película de suspense dirigida por David Miller y coprotagonizada por Joan Crawford y Gloria Grahame. Es en 1953, tras aparecer en varios largometrajes y serie de televisión, cuando le llegará uno de los papeles por el que siempre será recordado, el frío y sádico pistolero que vestía de negro en el clásico de George Stevens “Raíces profundas”, papel por el que estuvo de nuevo nominado al Oscar como mejor actor secundario. Ese mismo año rodaría otras dos interesantes películas: ”Hoguera de odios” con Charlton Heston como protagonista, en la que hacía de jefe indio, y “El hombre del ático” un thriller dirigido por el argentino afincado en los EEUU Hugo Fregonese.

A finales de esta década, tras haber protagonizado dos buenos films de Robert Aldrich (el drama ambientado en el mundo del cine “The big knife” y la cinta bélica “Attack” junto a Lee Marvin, con el que trabajaría en múltiples ocasiones) se le comenzará a ver en producciones europeas, principalmente británicas e italianas, que combinará con cintas rodadas en los EEUU tanto para la televisión como para la pantalla grande, y de entre las que se pueden destacar “Barrabás” (1961), “El desprecio” (1963), “Los profesionales” (1966), “Monty Walsh” (1970), “Bagdad Café” (1987) y "Batman" (1989).

En 1991 obtenía, por fin, el Oscar al mejor actor secundario (que vino a acompañar al Emmy que ganó en 1957 por su interpretación de un boxeador en la extraordinaria película para televisión dirigida por Ralph Nelson “Réquiem por un peso pesado”) por su papel de un viejo vaquero en la comedia “Cowboy de ciudad” dirigida por Ron Underwood; siendo su última aparición en el 2004 en un telefilm, “Back when we were grownups” junto a Faye Dunaway.

Por lo que respecta a este subgénero su debut en 1968 no pudo ser más afortunado, ya que Sergio Corbucci le ofreció el papel de Ricciolo, un pistolero un tanto extravagante, en “Salario para matar” también conocida como “El mercenario”, repitiendo con el director, de nuevo en un rol negativo, en otro Zapata western: ”Vamos a matar, compañeros”. El resto de su filmografía dentro del eurowestern, intervino en seis más, presenta menos interés.

Filmografía SW:

1968- Salario para matar (El mercenario)
1970- Vamos a matar, compañeros
1971- Chato el apache
1972- En el Oeste se puede hacer... amigo
1972- Tedeum
1973- Blu gang vissero per sempre felici e ammazzati
1975- La llamada del lobo
1976- Seis balas…Una venganza…Una oración
1977- Welcome to a Blood City

viernes

ANTES LLEGA LA MUERTE


ANTES LLEGA LA MUERTE
1964
España
Director: Joaquín L. Romero Marchent
Guión :Federico de Urrutia, J.L. Romero Marchent, Manuel Sebares.
Director de Fotografía : Rafael Pacheco
Música : Riz Ortolani

Reparto:
Paul Piaget , Gloria Milland , Jesus Puente , Fernando Sancho , Robert Hundar , Paco Sanz , Gregorio Wu , Antonio Gandia , Beni Deus , Raf Baldassarre , Pedro Fenollar , Alfonso Rojas, José Canalejas, Alvaro de Luna.

¿El mejor Western español? Con un gran argumento ( el gran fallo de muchos westerns europeos es ese, la falta de un mínimo de guión) que cuenta la historia de una caravana que tiene que llegar a la civilización pasando por territorio indio y por un desierto. El motivo del viaje es simple, la mujer de Clifford, el que manda el grupo, se esta muriendo, y solo un cirujano de la gran ciudad puede salvarla. Para ello prepara un grupo, con los hombres que aceptan el difícil viaje a cambio de un buen dinero.

Con este punto de partida, el director rodea la historia con unos personajes bien presentados y bien desarrollados. Un viejo amor de la mujer que acaba de salir de la cárcel después de matar a un hombre por ella, el hermano de ese hombre, un mexicano llamado apuestas por su afición a ellas ( el gran Fernando Sancho en su primer gran papel) con un compañero igual de aficionado al juego como apuestas, un grupo de vaqueros de no muy buenas intenciones, un chino que escapa de la justicia, un viejo rastreador...
Todo ello con Jesús Puente a la cabeza como Clifford, el marido que hará todo lo que pueda por salvar a su mujer, aunque eso le cueste vender todas sus posiciones y hasta perder él mismo la vida.
Si el reparto y los personajes están a gran altura, el lado técnico tampoco se deja descuidado. La fotografía es preciosa, sobre todo cuando la nieve o el desierto hace su aparición. Y sobre todo, me quedo con un asalto a un fuerte por parte de los indios, que recuerda a muchas escenas vistas en montones de western americanos. Aquí los medios son impresionantes, y los resultados así lo muestran.

Y sobre todo, me quedo con el final de la cinta, un gran final para una gran película. No hablo más del mismo para evitar destriparle la película a aquellos que aun no la han visto.

En el aspecto negativo, muchos le achacan que no es muy spaghetti western. La cosa estaría en saber que es para la gente un spaghetti western. Para casi todos, spaghetti western es una cinta de violencia con vaqueros. Para mi, es un western rodado en España o en Italia con dinero europeo. Así que lo justo no es decir que no es un spaghetti western, lo justo es decir que NO es violenta, tirando más a los canones de los westerns americanos, y dividirlo en estilos. Hay que tener en cuenta que casi por la mismas fechas leone estrena "Por un puñado de dolares", así que es normal que solo se usara como referencia los clásicos americanos. Ya después si todos o casi todos hicieron spaghetti westerm "como los de leone".
Resumiendo, un gran Western español.
Me quito el sombrero, si señor... (TEXTO 800SW)

JOAQUIN LUIS ROMERO MARCHENT

Joaquín Luis Romero Marchent (Madrid, España, 26 de agosto de 1921) es posiblemente el primer director español que dirigió westerns en España, así que podemos decir que es el precursor de lo que después se llamó el spaghetti western, junto con Sergio Leone, claro.
Aunque si le preguntamos al propio Romero Marchent, fue él el que se inventó el subgénero, pero eso ya es para otro tema. Su hermano Rafael también dirigió spaghettis.

Entre el 55 y el 62 dirigió cuatro películas del Coyote, nuestra visión del Zorro a la española, que no son realmente westerns, pero se acercan bastantes al genero.
En el 63 nos presenta "Tres hombres buenos" y "El sabor de la venganza", que ya si podemos decir que son los inicios de los spaghetti westerns.
En el 64 crea su mejor película, "Antes llega la muerte".
En los siguientes años rueda un puñado mas de películas del genero, aunque ya el nivel es algo menor, abandonando el genero en el 67.
Como colofón, en el 71 rueda una historia de terror ambientada en el oeste, que no se sabe bien si es SW o no, pero que ahí está.

Hay que indicar que pese a ser de los primeros de rodar las llamadas película "del oeste" en España, su forma de rodar era mas cercana a los clásicos americanos que a Leone. Pero se merece su parte de gloria en nuestro amado genero.

El 17-8-2012 moría en Madrid a los 91 años.

Filmografia SW:

* 1955 - El Coyote
* 1955 - La justicia del Coyote
* 1961 - La venganza del Zorro
* 1962 - Cabalgando hacia la muerte (L'ombra di Zorro)
* 1963 - Tres hombres buenos
* 1963 - El sabor de la venganza (I tre spietati)
* 1964 - Antes llega la muerte (I sette del Texas)
* 1965 - Aventuras del oeste (Sette ore di fuoco)
* 1965 - La muerte cumple condena (Cento mila dollari per Lassiter)
* 1966 - El aventurero de Guaynas (Gringo, getta il fucile)
* 1967 - Fedra West (Io non perdono... uccido)
* 1971 - Condenados a vivir (Cut Throats Nine)

JESUS PUENTE

Jesús Puente Alzaga (18 de diciembre de 1930 – 26 de octubre de 2000) fue un actor español que a lo largo de su carrera trabajó en casi todos los medios, pero que logró sobre todo una gran fama durante su dilatada trayectoria en la televisión, tanto de actor los primeros años en la Primera, como de presentador más adelante en otras muchas otras cadenas. Abandonando sus estudios de medicina, comenzó apareciendo en multitúd de obras de teatro, consiguiendo una inicial fama por sus buenas actuaciones en las mismas. Tambien trabajaria en aquellos primeros años en Radio Nacional de España.

En el año 57 empieza en el cine, primero como actor de doblaje, para ir poco a poco ganandose el derecho a participar en películas, en su mayoría comedias, y bastante spaghetti westerns. Progresivamente, Jesús Puente iba aumentando sus apariciones en el medio por el que más llegó a ser conocido, la televisión, y durante cerca de treinta años interpretaría con asiduidad obras dramáticas adaptadas para la televisión.
En 1990, pasa a Telecinco y comienza su carrusel de programas en los que hace de presentador, siguiendo unos años después en Antena 3. En el años 2000, muere de un ataque al corazón.

Su filmografía en el genero estaba normalmente unida a directores nacionales, y aunque nunca llegó a ser protagonista absoluto de ninguna de esas películas, casi siempre tenía un papel importante en la historia. Su estilo estaba bastante alejado de las actuaciones que habitualmente veíamos en el western europeo, mucho más cercano al americano.
Su película más importante de esta filmografía sin duda fue "Antes llega la Muerte", la obra cumbre del director Joaquin L. Romero Marchent.

Filmografía spaghetti western:

1964-El hombre de la diligencia
1964-Antes llega la muerte
1965-El zorro cabalga otra vez
1965-Ocaso de un pistolero
1965-Oklahoma John
1965-Dos caraduras en Texas
1965-Adios. gringo
1966-Siete pistolas para los Mac Gregor
1966-La muerte cumple condena
1966-Las malditas pistolas de Dallas
1967-Dos cruces en Danger Pass
1967-Bandidos
1968-Un hombre viene a matar
1969-Dos hombres van a morir


POR UN PUÑADO DE DOLARES


Por un puñado de dolares (Per un pugno di dollari)
1964
Italia/ España
DIRECTOR Sergio Leone
GUIÓN Sergio Leone, Duccio Tessari, Victor A. Cantena, G. Schock
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Jack Dalmas

REPARTO
Clint Eastwood, Marianne Koch, Gian Maria Volonté, Antonio Prieto, José Calvo, Wolfgang Lukschy, Mara Krup, Klaus Kinski, Luigi Pistilli, Joseph Egger, Panos Papadopoulos, Aldo Sambrell, José Canalejas, Daniel Martín, Antonio Molino Rojo.

A un pueblo llega un solitario pistolero. En el pueblo, dos bandas rivales se disputan el control del mismo. El pistolero comienza un curioso juego para que las dos bandas se enfrenten y que el pueda sacar beneficios economicos en la batalla.

Antes de continuar la serie ‘Rawhide’ (‘Látigo’ en nuestro país), el futuro intérprete de ‘Harry el sucio’, pensó que venirse a España a rodar una película podría significar una buena oportunidad para seguir desarrollando sus aptitudes como actor. Cambiar de aires, sobre todo porque ya estaba un poco cansado de la CBS y la mencionada serie, podía venirle bastante bien. Así que, con alguna que otra duda, los consejos de su mujer por aquel entonces, y la condición de que podría cambiar los diálogos de su personaje, cruzó el charco dispuesto a probar nuevas experiencias.

‘Il magnifico straniero’ fue el título con el que se rodó la película, cambiándolo por el que todos conocemos justo antes de su estreno. Eastwood no sabía quien era Sergio Leone, quien había hecho algún que otro peplum (género, o subgénero, que empezaba a entrar en decadencia en Italia) y colaborado en algunas superproducciones (fue el director de la segunda unidad de ‘Quo Vadis’ y ‘Ben-Hur’), y éste apenas conocía nada de Eastwood. Simplemente le había parecido interesante al verlo en algún que otro episodio de ‘Rawhide’. Pensó que podría envejecer su aspecto, poniéndole barba de días y cierto aspecto desaliñado. No se equivocó.

Eastwood no hablaba italiano y Leone no hablaba inglés, pero al poco tiempo acabaron entendiéndose a la perfección, pues ambos compartían una enorme pasión por el cine. A Sergio Leone se le consideró el padre del spagetthi western, algo que a él siempre le molestó. Lo cierto es que este film, en contra de todo pronóstico, fue el que terminó de impulsar dicho subgénero, que hasta entonces contaba con algunas producciones, sobre todo de origen alemán (anotar la graciosa anécdota de que en Italia, los espectadores pensaron que Clint Eastwood era una actor alemán, ya que ‘Rawhide’ aún no había llegado al país de la bota).

Leone le dio la vuelta a lo que hasta entonces se conocía como western. El director italiano cambió por completo las reglas de un género genuinamente americano, y aunque esto fue visto en un principio como una falta de respeto, no hay más que fijarse un poco para comprobar el profundo amor y cariño que Leone sentía por las películas norteamericanas. El personaje central rompía todos los moldes del típico héroe. Su entrada en escena ya marca por dónde irán los tiros, nunca mejor dicho, en el film. Su llegada a un pueblo fronterizo, en el que parándose a beber un poco de agua en un pozo, es testigo de cierta injusticia (a nuestros ojos) en la que no interviene. ¿Estamos ante el héroe o por el contrario es uno de los villanos? Leone se reserva esa información para más adelante, y nos sorprende mostrándonos a alguien sin ningún tipo de moral o ética al ofrecer sus servicios de pistolero a los dos bandos que se disputan el poder en el pueblo.

‘Por un puñado de dólares’ es un remake en toda regla de ‘Yojimbo’, el famoso film de Akira Kurosawa protagonizada por Toshiro Mifune, aunque en un principio Leone intentó disculparse poniendo todo tipo de excusas. Kurosawa montó en cólera y denunció a los productores, logrando ganar el pleito (los derechos de distribución internacionales fueron exclusivamente suyos). Dejando a un lado polémicas de este tipo, se puede apreciar que ‘Yojimbo’ tenía una historia que podía ser trasladada perfectamente al western (no nos olvidemos de que Kurosawa además rendía con ese film un homenaje al género en cuestión, sobre todo por sus admiradas películas de John Ford, pasión que compartía con Leone), pasado por el filtro que el director italiano estaba a punto de convertir en estilo. La amoralidad del film japonés también está presente en ‘Por un puñado de dólares’, subrayando esto con un incremento de la violencia hasta límites insospechados para la época (atención a la paliza que recibe el personaje central cuando es pillado in fraganti en una de sus artimañas).

Leone, además de una puesta en escena reforzada por unos decorados de una sequedad brutal, en perfecta armonía con el uso del formato scope, contó con dos elementos que hoy día son ya inmortales. Por un lado la inolvidable música compuesta por Ennio Morricone, que va más allá de ser un mero acompañamiento musical. Sus melodías, pegadizas hasta decir basta, muestran y sugieren las motivaciones o sentimientos de los actores de una forma que nunca antes se había visto. El compositor italiano, que a día de hoy sólo tiene un Oscar honorífico, se convertiría en el máximo referente de las bandas sonoras en películas de este tipo (a la copia le salieron copias hasta debajo de las piedras), llegando a expandirse en otros géneros, como ya todos sabemos.

El segundo elemento es, cómo no, Clint Eastwood, cuya composición sigue resultando, aún a día de hoy, una de las mejores de su larga carrera como actor. Con una sorprendente ironía, un laconismo utilizado como expresividad, y cierto sentido del humor (la escena en la que pide al sepulturero tres ataúdes, y después de matar a cuatro hombres le dice que se equivocó, que quería decir cuatro, es impagable), el actor compone un personaje inolvidable. Leone siempre dijo que Eastwood tenía tres expresiones: con cigarro, con sombrero, y sin sombrero. Lo que nunca dijo, porque tal vez ya se daba por entendido, es que con esa enorme economía de medios, Eastwood era capaz de transmitir muchísimo, y de ser totalmente creíble. Por otro lado, el actor nacido en San Francisco se encontraba por primera vez dando vida a un tipo de personaje que no le abandonaría nunca, y que raya en cierto modo con lo fantástico. Su aire misterioso (aparece en medio de una humareda, impasible, peligroso), su origen desconocido, su parquedad en palabras, nos hacen pensar en alguien no humano, o de carácter fantasmal. Esto queda bien patente en una de las secuencias finales, cuando uno de los villanos dispara seguidas veces a Eastwood, y éste se levanta una y otra vez mientras susurra palabras, que semejan por el tono ser de ultratumba. Leone demuestra inteligencia al poner el punto de vista en el villano, de modo que el espectador no tiene más datos que él, y se sorprende (aterroriza) de lo que sucede. El actor Gian Maria Volontè es el perfecto contrapunto a la sobriedad de Eastwood.

Clint Eastwood se volvió a los USA convencido de que la película se olvidaría, hasta que el impresionante éxito que tuvo en Europa le pilló totalmente por sorpresa (incluso no sabía nada de lo del cambio del título). Leone quedó encantado de poder contar con él, después de la negativa de varios actores como Charles Bronson, quien dijo que el guión le parecía el peor que había leído en su vida, o Henry Fonda, que despidió a su agente pues éste ni siquiera le enseñó el guión que Leone le hizo llegar (¿es necesario que diga en qué impresionante película trabajaron los tres unos años después?).

El western empezó a despuntar en Europa, al contrario de lo que sucedía en su país de origen. El cine americano ya llevaba un tiempo trayendo algunas de sus producciones al viejo continente, aprovechando las subvenciones que el cine recibía por aquí (lo que son las cosas, eh?). Eastwood volvería a recibir una llamada para interpretar otra película que haría historia, ‘Per qualche dollare in più’, conocida aquí como ‘La muerte tenía un precio’, en la que Leone y Eastwood tocarían la perfección, cosa que aquí no sucede por un par de detalles no demasiados molestos (la rivalidad de los bandos en realidad era algo fácil de solucionar, y esa cámara subjetiva en el personaje de Volontè cuando cae abatido). Sea como fuere, se disfruta de principio a fin.

CLINT EASTWOOD

Clint Eastwood(31-mayo-1930) es posiblemente el mayor mito viviente del cine, y uno de los iconos tanto del Westen como de los SW. Todo comenzó allá por 1962, cuando James Coburn rechaza un papelito en un western de un tal Sergio leone y la cosa le llega a Eastwood, que no duda en irse para el viejo continente, pese a lo lejano del rodaje, y lo discreto del sueldo. Aun no era una estrella, así que tenia que aceptar trabajos si quería ir subiendo peldaños. Había conseguido cierta relevancia trabajando en una serie Western rodada para la tele, así que Leone creyó que le podría servir como un buen vagón para entrar en el mercado americano.
"Por un puñado de dolares" (64) es la primera parte de la trilogía. En ella Eastwood pone en pantalla un nuevo tipo de héroe, junto al nuevo Western que nos presenta Leone. La cinta estaba basada en "Yojimbo", una obra maestra de de A. Kurosawa. Leone se saca de la manga todo un nuevo genero con esta primera película. Un gran éxito de taquilla en Europa propició que al año siguiente "La muerte tenia un precio" siguiera creando las bases del SW.Y el éxito de la trilogía fue internacional con "El Bueno, el Feo y el Malo", donde Leone demuestra lo que es capar de inventar con mas dinero.
En la trilogia Eastwood siempre hacia el mismo papel, el de un pistolero americano sin nombre que va a su aire ( aunque en el fondo no era de los peores que rondaron por la trilogía).
Según cuenta la rumologia, el poncho que llevaba en las 3 películas se lo compró el mismo al inicio del rodaje de la primera. A saber lo que puede valer ese poncho ahora...

Pues lo había conseguido, la trilogía había convertido a Eastwood en una nueva estrella del firmamento americano, así que ya podría conseguir mas trabajo en su país.
Lo malo es que lo primero que le pidieron a la vuelta a su país es que rodara un Westen, con mucha influencia de los de Leone, así que le tocó volver a ponerse los revólveres.
"Cometieron dos errores" (67) es un discreto film, pero el publico quería mas westerns, y eso es lo que tocó rodar. Y es que hasta el personaje parece el mismo de las trilogías...

Algo mejor fue "Dos mulas y una mujer" (69), con una banda sonora impresionante, sobre todo con el tema principal. Y es que el maestro Morricone es muy grande. Aquí ya Eastwood se tiene hasta que volver a poner el poncho, pero la cinta es mucho mejor que la anterior, pena de la actriz que lo acompañaba en la cabecera del reparto. Unos años después, decide que su segunda película para dirigir será "Infierno de cobardes" (72), que si que es verdaderamente un SW, pese a estar rodada en USA. En ella nos cuenta la historia de un pistolero que llega a un pueblo lleno de cobardes y atemorizados ciudadanos. El pistolero liquida a los dos secuaces que tenían alquilado el pueblo para protegerlos, y deciden contratarle a él. Pero hay mucho mas detrás de lo que parece un guión normal. Infiernos de cobardes es una genial SW psicológico, que ya nos enseña lo que esta por venir. Como director, demuestra que había aprendido mucho de Leone y Siegel, los directores que mas le habían influidos en su carrera por aquella época.
Ese mismo año actúa como protagonista en "Joe Kidd",un Western serie B, mas que otra cosa como un favor o como una diversión. Esta película es muy desconocida, ya que tuvo muy poco éxito, pero merece la pena verla.

Cuatro años después vuelve a dirigirse a si mismo en "El Fuera de la Ley"(76). Aquí compone uno de sus mejores papeles, un rudimentario y amalgado Jesse James, capaz de seguir él solo la guerra por su cuenta contra el Norte. Algunos momentos hacen de este viaje hacia la nada una cinta de culto. La muerte de su compañero, cuando hace frente solo a grupos de forajidos o indios, la escena de la metralleta...
Aquí ya se ve que pese a que sigue los cánones del genero, tienen muchos detalles que lo empiezan a hacer especial.
Y si ya puedo decir que el anterior western es una obra maestra, aun nos quedaban por ver otra dos, aun mayores.

"El Jinete Pálido"(85) es una antesala de lo que estar por venir en el futuro, y también podíamos decir que es una revisión de Infiernos de cobardes, pero desde otro punto de vista, y con un Eastwood muchisimo mas experimentado tras la cámara, y eso se nota.
El predicador es un extraño hombre que viene a un perdido poblado de mineros a ayudar a estos contra un cacique que quiere echarlos del poblado cueste lo que cueste. El predicador de predicador tiene poco, pero es un afamado pistolero, que quizás quiere pulgar sus penas, pero por desgracia, tiene que volver a empuñar sus amas .Su llegada al inicio de la película apareciendo de la nada entre la niebla da pie a pensar quien es realmente, pero eso ya es cosa de cada uno...

Y en el 1992, Clint Eastwood su mayor película en el genero, y una de las primeras que le calló la boca a tantos detractores que no quieren ver mas allá de un rostro duro. "Sin Perdón" arrasa ese año en los oscars, y hace que por fin sea considerado un genio, aunque después lo ha seguido demostrando.
Pocas cosas que no se hallan dicho ya sobre esta película de culto puedo yo decir.
Obra maestra, el ultimo gran western, el revivir ( pero poco) del genero en los 90.
Sin perdón es un crepuscular film. En él, vemos que ya el oeste no era lo que era, y un viejo pistolero debe de hacer un trabajo, pese a que la edad y el tiempo no perdona.
La verdad es que este puede ser la historia de cualquiera de los personajes que había dado vida en todos sus otros Westerns. Pero en esta historia vemos que todo no es tan sencillo como lo era en sus primeros SWs.

FILMOGRAFIA WESTERN

Por un puñado de dólares (1964)
La Muerte tenía un precio (1965)
El Bueno, el feo y el malo.(1966)
Cometieron dos errores. (1967)
Dos mulas y una mujer. (1970)
Joe Kidd. (1972)
Infierno de cobardes. (1972)
El Fuera de la ley. (1976)
El Jinete pálido. (1985)
Sin perdón. (1992)

domingo

UN MINUTO PARA REZAR, UN SEGUNDO PARA MORIR


Un minuto para rezar, un segundo para morir (Un Minuto per pregare, un istante per morire )
1968
Italia
Director: Franco Giraldi
Guión: Albert Band, Ugo Liberatore, Louis Garfinkle
Fotografía: Aiace Parolin
Música: Carlo Rustichelli

Reparto:
Alex Cord, Arthur Kennedy, Robert Ryan, Enzo Fiermonte, Renato Romano, Franco Lantieri, Giampiero Albertini, Mario Brega, Nicoletta Machiavelli, Rosa Palomar, Fortunato Arena, Franco Balducci, John Bartha, Silla Bettini, José Canalejas, Spartaco Conversi, Alberto Dell'Acqua, Ottaviano Dell'Acqua, Franco Gulà, Paolo Magalotti, Daniel Martín, José Manuel Martín, Gino Marturano, Antonio Molino Rojo, Osiride Pevarello, Mimmo Poli, Lorenzo Robledo, Claudio Ruffini, Aldo Sambrell, Francisco Sanz, Massimo Sarchielli, Giovanni Ivan Scratuglia, Antonio Vico, Nino Vingelli, Frank Braña, Guglielmo Spoletinit.

Película dirigida en 1968 por Franco Giraldi (”Sugar Colt”, “Siete pistolas para los McGregor”, “Siete mujeres para los McGregor") que supuso su última contribución al spaghetti western con la que parece quiso hacer algo diferente tanto en cuanto a la trama como al personaje principal de la misma, y para lo que contó con un buen libreto de tres de los cinco guionistas que habían escrito el de “Los despiadados” el año anterior (otro spaghetti que se alejaba de los temas más característicos de este subgénero).

Clay McCord es uno de los más famosos pistoleros de Nuevo Méjico al que han puesto precio por su cabeza, en concreto 10.000 dólares. Cada vez más acosado por los representantes de la ley y por los cazadores de recompensas y aquejado por una dolencia que amenaza con dejarle paralítico, se planteará acogerse a la amnistía promulgada por el gobernador del Estado. Pero para ello no sólo deberá enfrentarse a sus propias reticencias, sino también a un sheriff corrupto de Tascosa que no está de acuerdo con esta política y al líder de los bandidos de la región que se han refugiado en un pueblo de las montañas llamado Escondido.

Así pues el film aborda el tema, pocas veces visto en este subgénero, de la reinserción en la sociedad de hombres violentos (asesinos, forajidos) que han hecho de su habilidad con las armas su medio de vida. Además lo hace desde un enfoque bastante original ya que el protagonista no se plantea abandonar su vida por cuestiones éticas sino porque las circunstancias le están obligando y se encuentra en una situación límite, ya que si se agrava su dolencia, que le provoca la parálisis del brazo derecho, estaría a merced de cualquier inexperto pistolero; así en ningún momento va a mostrar el más mínimo arrepentimiento sobre la conducta que ha mantenido hasta ese momento e incluso, consciente de las dificultades que podría tener una vez conseguido el indulto, no se conformará con los cincuenta dólares prometidos por el gobernador sino que exigirá la suma de cinco mil.

Por tanto nos encontramos ante un personaje negativo con el que resultaría difícil identificarse si no fuera porque el inteligente guión nos describe un mundo violento, feroz y hostil habitado por seres más crueles y despiadados que el propio protagonista: la comunidad de Escondido (una especie de refugio para los bandidos que remite a “Encubridora” de Fritz Lang) está muy lejos de la visión un tanto idílica e influida por los movimientos sociales de finales de los sesenta que nos mostró Sergio Sollima en “Cara a Cara”, ya que aquí nos encontramos que está controlada de forma despótica por el líder, Krant, hasta el punto de que es él el que dicta las normas y decide sobre la vida y la muerte de los miembros sin que se ponga en duda su poder y sus decisiones; los cazadores de recompensas se muestran como seres despreciables y amorales que se aprovechan de la ley para enriquecerse asesinando a otros hombres (en este sentido cobran gran importancia la escena en la que dos cazadores de recompensas acaban, tras torturarlo, con a un sacerdote, y uno de ellos le dice al otro: “Esto no me gusta. Matar curas no es negocio. No valen nada” y el comportamiento, como si fueran dos buitres que me recordó a los de “Grupo salvaje”, de dos de ellos en la escena final); incluso aquellos que deben velar por el cumplimiento de la ley como es el sheriff de Tascosa, llevados por su odio, deciden incumplirla potenciando la caza del hombre a través de seres repugnantes o impidiendo que les lleguen alimentos a los forajidos de Escondido aunque esto suponga matarlos de hambre. Pocas veces (recuerdo, por ejemplo, “El gran silencio” o “Una cuerda y un colt”) he visto reflejado con tanta crudeza un mundo tan desolador y cruel.

El otro elemento curioso del film es sin duda el protagonista, un hombre enfermo cuya dolencia, que remite a la de Cole Thornton en “El Dorado”, aunque aquí se explota su lado más trágico, le hace por momentos arrastrarse infringiéndole un dolor tanto físico como mental, ya que a través de varios flashbacks sabremos que su padre murió de epilepsia (causa de que sufriera el desprecio y la burla de sus vecinos y de que se lanzará una vida de delincuencia al acabar con ellos) y que él teme haber heredado la enfermedad de su progenitor. Esta dolencia, además, le convierte, frente al típico protagonista casi invencible de los spaghettis, en un antihéroe vulnerable e, incluso, por momentos inerme.

Para dar vida a este complejo personaje se escogió a un actor norteamericano, Alex Cord (había participado dos años antes en el remake de “La diligencia” dirigido por Gordon Douglas, demostrando que daba perfectamente la imagen de vaquero) que hace un buen trabajo como McCord, transmitiendo con corrección las características de este complejo personaje fruto, en gran parte, de su trágico pasado: su fragilidad, su codicia, su carácter violento, sus miedos. Un individuo que, además, parece atraer a la muerte allí donde va. Junto a él, en uno de los grandes aciertos del film, dos grandes veteranos de Hollywood que en su día se especializaron en roles negativos: un gran Robert Ryan (“Los profesionales”, “Grupo salvaje”), que les gana la partida a sus compañeros en las escenas en las que interviene y con cuya aparición gana muchísimo la película, da vida al bienintencionado gobernador de Nuevo Méjico; y un convincente Arthur Kennedy (“Horizontes lejanos”, “El hombre de Laramie”) en el rol de Colby, el Marshall de Tascosa que se opone a aplicar la amnistía decretada por el gobernador. Además aparecen habituales de este subgénero que se muestran a un gran nivel (prueba de una buena e inusual labor de dirección con los actores) como Mario Brega en el papel de Krant el dictatorial líder de Escondido que teme que la decisión de acogerse a la amnistía por parte de McCord haga efecto en más forajidos y ello suponga la pérdida de su poder; Nicoletta Maquiavelo que aporta su belleza en el único papel femenino destacable para protagonizar una, para mí, poco convincente historia de amor; José Manuel Martín en un pequeño papel como uno de los hombres de Krant que le sirve, no obstante, para protagonizar una gran escena; Aldo Sambrell, Antonio Molino Rojo y José Canalejas como los salvajes cazarrecompensas; Paco Sanz en el rol del barbero de Escondido que también se luce en otra gran escena que recuerda a una muy famosa de "Los largos días de la venganza"; Daniel Martín como un sacerdote amigo del protagonista o Lorenzo Robledo que da vida a otro hombre de Krant.


Como aspectos no tan afortunados del film señalaría el comienzo un tanto errático y dubitativo, la dirección de Franco Giraldi que, aunque consigue buenas escenas (sobre todo las de acción), me parece inferior a la historia que narra, y la banda sonora de Carlo Rustichelli, que cuenta con un buen tema de corte melancólico adecuado para resaltar el pesimismo del film pero que se repite en exceso, mientras que el resto de temas me han parecido muy flojos. En resumen, creo que se trata de un interesante, atípico y bastante cuidado spagheti (son, por ejemplo, numerosas y variadas las localizaciones) pero está lejos de la gran película que podría haber sido.

ARTHUR KENNEDY

Actor estadounidense (Massachusetts1914-Connecticut1990), cuyo verdadero nombre era John Arthur Kennedy, que cuenta con una dilatada carrera desarrollada durante casi cincuenta años. Caracterizado por su versatilidad y naturalidad se especializó en personajes ambiguos cuando no negativos convirtiéndose en uno de los grandes secundarios de Hollywood, y llegando a ser nominado hasta cinco veces al Oscar, cuatro como mejor actor de reparto y una como mejor actor principal, aunque, como otros grandes intérpretes, nunca lo ganó.

Sus primeros pasos en el mundo de la interpretación los dio en el teatro, medio que nunca abandonó, convirtiéndose en un gran especialista en las obras de Arthur Miller y obteniendo el codiciado Tony por su interpretación en “La muerte de un viajante”. Su debut en el cine tuvo lugar en 1940 con “Ciudad de conquista” en la que hacía de hermano del protagonista James Cagney, papel que repetiría en varias ocasiones a lo largo de su carrera como en el extraordinario drama ambientado en el mundo del boxeo “El ídolo de barro” (Mark Robson, 1949) en el que era el hermano de Kirk Douglas, papel por el que fue nominado al Oscar, o en el excelente melodrama de Vincente Minelli “Como un torrente” (1958) en el que dio vida al hipócrita hermano mayor de Frank Sinatra, personaje por el que también fue nominado al Oscar.

En 1941 es contratado por la Warner y en ese mismo año interviene en dos obras maestras de Raoul Walsh, “El último refugio” como uno de los compañeros atracadores de Humphrey Bogart y “Murieron con las botas puestas” biografía del General Custer al que dio vida Errol Flynn. Pero con su incorporación a filas durante la Segunda Guerra Mundial su carrera sufrió un parón de varios años. Tras licenciarse y durante la década de los cincuenta pudimos disfrutar de sus interpretaciones en grandes películas como los dos magníficos westerns dirigidos por Anthony Mann y protagonizados por James Stewart “Horizontes lejanos” (1952) y “El hombre de Laramie” en los que interpretó papeles negativos, el no menos extraordinario “Encubridora” (Fritz Lang, 1952) en el que interpretó, junto a una madura Marlene Dietrich, a un vengativo cow-boy y el largometraje ambientado en el mundo del rodeo dirigido por Nicholas Ray “Hombres errantes” (1952) con Robert Mitchum y Susan Hayward. En esta década volvió a emparejarse con Humphrey Bogart en la estimable “Horas desesperadas” (William Wyler, 1955), así como su presencia se hizo habitual en una serie de melodramas como “Vidas borrascosas” (1957) en la que volvió a ser dirigido por Mark Robson y de nuevo fue nominado al Oscar por uno de los personajes más miserable de su carrera o “El fuego y la palabra” (Richards Brooks, 1960) en la que interpretó a un descreído y racional periodista que seguía de cerca las andanzas de los predicadores-charlatanes interpretados por Jean Simmons y Burt Lancaster.

Con el comienzo de los años sesenta se le pudo ver en la típicas superproducciones de grandes repartos como la mítica “Lawrence de Arabia” (David Lean, 1962) en la que volvió a interpretar a un periodista, “Barrabas” (Richard Fleischer, 1962) en la que encarnó a Poncio Pilatos, “El gran combate” (1964) , último western del maestro John Ford, en el que, en un interludio cómico, dio vida a Doc Holliday mientras James Stewart interpretó a su amigo Wyat Earp o “Viaje alucinante” (1966) como un científico y de nuevo bajo la dirección de Richard Fleischer. Durante esta década además comenzó a simultanear sus trabajos en Hollywood con apariciones en televisión y en producciones rodadas en Europa, incluidos los dos euro westerns en los que intervino. En la década de los setenta su filmografía se nutrió básicamente de telefilmes y largometrajes europeos generalmente de escaso interés con alguna excepción como por ejemplo “No profanar el sueño de los muertos” dirigida por Jorge Grau en 1974 o “Roma a mano armada” un poliziesco dirigido por Umberto Lenzi en 1976.

Aquejado de un cáncer, a finales de esta década se retiró del mundo de la interpretación, y sólo se le pudo ver puntualmente en alguna producción a finales de los ochenta. Su último trabajo fue la desconocida por mí “Grandpa”, estrenada el mismo año de su muerte.

Filmografía SW:

1965.- “Joaquín Murrieta”.
1968.- “Un minuto para rezar, un segundo para morir”.

LO QUIERO MUERTO


Lo quiero Muerto (Lo voglio morto)
1969
Italia/ España
Director: Paolo Bianchini
Guión: Carlos Arabia
Musica: Nico Fidenco
Fotografia: Ricardo Andreu

REPARTO
Craig Hill, Lea Massari, José Manuel Martín, Andrea Bosic, Licia Calderón, Christina Businari, Federico Boido, Andrea Scotti, Frank Braña, Tomás Blanco, José Canalejas, Renato Chiantoni, Remo De Angelis, Francisco Nieto, Antonio Decembrino, José Riesgo, José Terrón.

Clayton (Craig Hill) llega junto con su hermana a un pequeño pueblo, en el que va a reunirse con un viejo amigo para asuntos de negocios. Pero mientras él esta fuera, Jack Blood (José Manuel Martín) viola y mata a su hermana, así que Clayton comienza una búsqueda que no parará hasta no ver muerto al asesino.

"Lo quiero muerto" es un árido, seco, violento pero gran spaghetti western, con un pareja protagonista que se sale, tanto Craig, en el papel de un pistolero al que solo le interesa su venganza, como una guapisima Lea Massari, una sensual mujer que se cruza en el camino de Clayton, y que necesita que este le ayude. En un principio se negará, pero el destino hará que al final tenga que hacerlo. Aparte de la historia de la venganza, tenemos también una segunda trama, en la que Mallek (Andrea Bosic), traficante de armas, y jefe de Jack Blood, prepara un atentando para evitar el final de la guerra.
Y es que el titulo de la cinta, pese a que nadie lo llega a decir realmente, se puede poner en los labios de muchos personajes de la película: En boca de Clayton, por supuesto, pero también lo podría decir Mallek, ya que solo desea que mueran los dos generales que van a firmar la paz, y hasta Aloma (Lea Massari), que desea poder quedar libre del rancho en el que Mallek la mantiene retenida, y por eso le pide a Clayton que lo mate.
Una Lea Massari que, como ya dije antes, esta muy bien en todos sus planos, capaz de transmitir alegría, rabia, pena y sobre todo esperanza en que este misterioso pistolero la saqué de su particular prisión.
Y otro protagonista de "Lo quiero Muerto" es esa hermosa tierra de Almeria, que cumple perfectamente con su función de parecer que estamos en aquellos desiertos perdidos del oeste americano.

Una tierra almeriense por la que desfila en los últimos momentos de la película la caravana en la que la banda de Jack Blood escapa con cien mil dolares, una caravana de la muerte en la que se acaba convirtiendo, cuando la avaricia y la traición hacen su aparición, logrando un gran final. Muy bien dirigida, con típicos planos que tantos nos gusta, con violencia, tiros, barro, suciedad, y con una eficiente banda sonora, "Lo quiero Muerto" es un spaghetti western muy notable, sin duda. (TEXTO 800SW)

JOSE MANUEL MARTIN

Nacido en el pueblo de Casavieja, en Ávila.
Su nombre completo es José Manuel Martín Perez.
Comenzó estudiando Filosofia, Letras y Periodismo, empezando a trabajar en la radio.
De allí da el salto al teatro, y en 1950 debuta en el cine.
Martín poco a poco se convierte en un actor de reparto habitual en el cine patrio, y así lo demuestra su larga
filmografía de spaghetti, genero ideal para su rostro endurecido.
Aunque jamás logró ningún papel ni protagonista ni siquiera de secundario, él es un icono del eurowestern.

En el año 1989 Martin abandona el cine en un papel silencioso y ni siquiera acreditado en "Montoyas y Tarantos".

Filmografía SW:

1961- Tierra brutal
1963- El sabor de la venganza
1964- Las pistolas no discuten
1964- Los pistoleros de Casa Grande
1965- Minnesota Clay
1965- Cuatro dolares de venganza
1965- Una pistola para Ringo
1965- Uncas, el fin de una raza
1966- Siete dolares al rojo
1965- !Viva Carrancho!
1966- Arizona Colt
1966- Cazador de recompensas
1966- Los cinco de la venganza
1966- Yo soy la revolución /// Reseña Adicional
1966- Django spara per primo
1967- Quince horcas para un asesino
1967- Tú perdonas...yo no// Reseña adicional
1967- Un tren para Durango
1968- Uno después de otro
1968- Un minuto para rezar, un segundo para morir
1968- Lo quiero muerto
1968- 100 Rifles
1969- Los desesperados
1969- Il Pistolero dell'Ave Maria
1970- La cólera del viento
1970- Arizona vuelve
1971- Condenados a vivir
1971- El hombre de rio malo
1971- Chaco
1972- Les llamaban y les llaman dos sinverguenzas
1974- Venganza apache
1984- Al este del oeste

martes

TU PERDONAS...YO NO


Tú perdonas...yo no. (Dio perdona... Io no!)
1967
Italia/España
Director: Giuseppe Colizzi
Música: Angel Oliver Pina
Guión: Giuseppe Colizzi
Fotografia: Alfio Contini

Reparto: Terence Hill, Bud Spencer, Frank Wolff, Gina Rovere, José Manuel Martín, Luis Barboo, Joaquín Blanco, Tito García, Frank Braña, Antonietta Fiorito, Francisco Sanz, Franco Gulà, José Canalejas.

Primera película de la trilogía rodada por Giuseppe Colizzi con Terence Hill y Bud Spencer como protagonistas que no me ha convencido.

SINOPSIS: Una banda ha atracado un tren llevándose una fuerte suma de dinero y ha asesinado a todos los viajeros. El robo tiene la firma de Bill San Antonio, pistolero ya fallecido. Dos hombres, Doc o Cat Stevens (jugador de cartas y antiguo compañero de San Antonio) y Earp o Hutch Bessy (empleado de la compañía) intentaran recuperar el dinero y descubrir la verdad sobre la muerte de San Antonio.

Me ha parecido un spaghetti regularcillo. Lo más destacado e interesante para mí han sido los primeros cuarenta o cuarenta y cinco minutos del film en los que, mezclando elementos de varios géneros (western y policíaco) y con una estructura un tanto compleja a base de flashback no ordenados cronológicamente, los protagonistas localizarán el lugar donde se encuentra el botín y conocerán la verdad sobre San Antonio. Pero a partir de la llegada de ambos a la guarida de los bandidos la peli se hace más previsible, aburrida y tópica, rellenándose el resto del metraje con las típicas peleas que en algunos casos resultan un tanto forzadas (como la que mantienen Hill y Spencer en la orilla del río), con escenas de torturas que se hacen interminables, y con algún que otro tiroteo que no resulta demasiado espectacular; todo ello para llegar a un final un tanto flojo y decepcionante.

En cuanto a la labor de dirección de Giuseppe Colizzi me pareció muy corriente, lo que se aprecia, a mí juicio, en las dos escenas iniciales. Así en la primera abusa del efectismo y no termina de sacar todo el partido a un comienzo que podría haber sido sensacional con la llegada al pueblo del tren cargado de muertos. Mientras que la presentación de Doc jugando una partida de poker, que es bastante buena, se ve deslucida por la pelea posterior torpemente rodada.

Por lo que respecta a los actores, creo que Terence Hill cumple en su papel de héroe ambiguo (pretende encontrar el botín para quedárselo), mientras que Bud Spencer parece cómodo en su papel de honrado y fortachón empleado de la compañía. Sin embargo, para mí, ambos quedan eclipsados por la actuación de Frank Wolff como el taimado jefe de la banda. Además están secundados por un buen número de habituales del género como José Luis Martín, Frank Braña, José Canalejas o Paco Sanz que no lo hacen mal. En relación con la banda sonora cabe señalar que la misma me pareció bastante desafortunada, pesada, inapropiada y muy mal utilizada. (TEXTO 800 SW)

GIUSEPPE COLIZZI

Giuseppe Colizzi nace en Roma en 1925. Sin duda tiene el merito de haber creado la pareja de oro de la segunda generación del spaghetti western. Estamos en 1966 y Colizzi llama por teléfono a Carlos Pedersoli con la idea de proponerle actúar en un western, junto al semi-desconocido actor Mario Girotti.
Nace "Tú perdonas...yo no", y "nacen" también Bud Spencer y Terence Hill.

Collizi comenzó a trabajar en el cine en 1948 en Roma con el joven director Luigi Zampa originalmente como asistente y luego como gerente de producción. Participó en algunos éxitos del cine italiano de los años cincuenta/sesenta, como "Il bidone", "L’arte di arrangiarsi", "L’onorata società", "Anni facili", "Omicron", "Questa volta parliamo di uomini" o "Le belle famiglie". En esa misma epoca tambien trabaja en el guión de la película "I nuovi angeli".
Entre 1958 y 1960 Colizzi se dedica a la edición de novelas.
Pero la gran fama le llegó a mediados de los años sesenta, cuando decidió regresar al cine, por primera vez detrás de la cámara. Su experiencia en los guiones y la edición le valió para decidirse a crear su propia película.

La idea básica en la mente de Colizzi era crear un westen del mismo tipo de los que tenían exito en esos años. Inicialmente la historia se basaba en una fabula Isopiana y la película tendría el titulo de "El perro, el gato y el zorro". Una película desde tres puntos de vistas; Mario Girotti (Terence Hill) jugando como gato, Pietro Martellanza como el perro y Frank Wolf como el zorro.
Después de un tiempo de trabajo sobre el guión, cambia de opinión y piensa en una historia con solo dos actores.

"La primera película rodada junto con Giuseppe fue un poco de casualidad. En verdad la iba a hacer Peter Martellanza en un principio, pero se rompió una pierna. Collizí me llamó directamente él por telefono, y de allí salió "Tu perdonas...yo no". Personalmente nunca pensé que me fueran a llamar a mi, ya que Peter Martellanza era un actor atractivo de ojos azules, practicamente igual que Terence Hill"
(Bud Spencer)
La película tras su estreno pronto se cuenta como un gran éxito y las salas de los cines están repletas. La criticas, frías en un principio, comienzan a hablar como un nuevo genio en el cine italiano. A los pocos meses, con mucho entusiasmo, el director comenzó a trabajar en la segunda parte de la película. La pareja Hill-Spencer se convierte en el motor que acelera el guión, y en 1968 estrena "Los cuatros truhanes", con el añadido del actor Eli Wallanch al proyecto.
"La colina de las botas" cierra la trilogía un año más tarde.

Pasado unos años (1972), Giuseppe tiene la idea de volver a dirigir a la pareja, ya famosa por las películas de "Trinidad", pero esta vez los saca del western y los lleva a la época actual en una película rodada íntegramente en un aeropuerto abandonado y los bosques de Colombia. el titulo de la producción fué "Más fuerte, muchachos". Giuseppe añade todos los trucos de Barboni, aunque con algunas leves modificaciones. Está seria su ultima película con la pareja.
Dos años después rueda "Arrivano Joe e Margherito", que no es otra cosa que una de Hill/Spencer pero sin ellos en el reparto. Por desgracia para el, esta película no es un éxito como sus anteriores trabajos.

Llegamos a 1975, cuando en Italia hay una especie de revolución de los medios de comunicación, en especial de las televisiones privadas que están emergiendo en aquella época en el país. Colizzi se convierte en el director general del primer canal privado de Roma, hecho que le lleva a escribir y dirigir una película sobre ese singular tema, que trata sobre dos jóvenes editores de un primerizo canal privado y sus problemas, que les llevará hasta a ser secuestrados.
"Switch" aparece en la primavera de 1978, siendo una propuesta inovadora. Por desgracía, una mala distribución hace que pase sin pena ni gloria.

Olvidado el mal trago, Colizzi comienza a preparar una nueva historia para Hill y Spencer. Por desgracía en 1980 muere a la eda de cincuenta y cinco años en su Roma natal.
"Estoy con los hipopotamos" tuvo que ser dirigida al final por Italo Zingarelli. Tres años más tarde, Terence Hill dedicará la serie "Don Camilo" a la memoria de Giuseppe Colizzi.
(Texto traducido y adaptado de la web "SW Il Data Base Western Italiano") (800 SW)

Filmografía SW:

1967- Tú perdonas...yo no
1968- Los cuatros Truhanes
1969- La colina de las botas