viernes

OESTE NEVADA JOE

 

Oeste Nevada Joe (también conocida como Pistoleros en Golden Hill)
1964
España/ Italia
Director: Ignacio F. Iquino
Reparto: George Martin, Adriana Ambesi, Katia Loritz, Giuseppe Addobbati, Stan Bart, Miguel de la Riva, Gaspar 'Indio' González, Rud Fray, César Ojinaga, Juan Manuel Simón, Eduardo Lizarza, Tomas Sancho, Ramón Corroto, Angel Lombarte, Jose Manuel Pinilla, Antonio Iranzo, Moises Rocha Guión: Alberto Colucci, Ignacio F. Iquino
Fotografía: Giuseppe La Torre, Julio Pérez de Rozas
Música: Enrique Sotes

Coproducción hispano-italiana de 1964 que supuso el primero de los cuatro westerns cuya dirección se atribuye a Ignacio Ferrés Iquino (su estudio en realidad produjo once y parece ser que controlaba férreamente tanto los guiones como la dirección de la mayoría de sus filmes). 

Iquino fue, lo que se denomina, un hombre de cine (director, productor, guionista, montador, director de fotografía y lo que le echasen) que a principios de los años cincuenta intentó importar a España el sistema de los grandes estudios norteamericanos, que controlaban desde la realización de las películas hasta su exhibición en los cines de su propiedad, aunque con un presupuesto mucho menor. Así va a construir su propio estudio en pleno Paralelo barcelonés (lugar de ocio y espectáculos por excelencia desde el siglo XIX hasta bien entrada la década de los setenta en el siglo pasado) y pronto contará con un personal más o menos fijo en todas las áreas (directores, guionistas, actores, cameraman, músicos, etc), para inmediatamente después crear un estudio de grabación (Parlo Films) y debido a los problemas de distribución que tuvo principalmente con “El Judas” (1952), crear su propia distribuidora (IFISA), emporio que se completó con las Direcciones Musicales IFI dirigidas por el maestro Enrique Escobar, hombre de confianza de Iquino. Además al carecer de salas de cine de su propiedad, aunque llegó a alquilar alguna, su política de producción estuvo dirigida a aquellos géneros que gozaban de popularidad en cada momento entre los espectadores y a las posibles ayudas y subvenciones que pudieran recibir sus películas. Sin embargo, a medida que se fue desarrollando su emporio, sus inquietudes artísticas (dirigió películas notables como “El tambor de Bruch” (1948), “Brigada criminal” (1950) o la mencionada “El Judas”) dieron paso a productos cada vez más comerciales hasta convertirse en la época de la transición en uno de los mayores representantes del cine clasificado S (“Emmanuelle y Carol” (1978), “La caliente niña Julieta” (1981) o “Inclinación sexual al desnudo” (1982) constituyen claros ejemplos).

SINOPSIS: Joe Dexter, un famoso pistolero más conocido como Nevada Joe, llega a Golden Hill un pueblo minero. Allí se encontrará con que el transporte del oro de las minas está monopolizado por John Randolph, al que sólo se le opone Julia Brooks, propietaria de una concesión minera, con la que Dexter intimará y apoyará en su enfrentamiento con Randolph.

Película anodina y tediosa que sigue los cánones del western clásico (el comienzo al presentarnos a la dueña de un saloon con problemas que va a intentar contratar a un pistolero del que se enamora remite ligeramente a “Johnny Guitar”) y cuenta con un guión, elaborado por el propio Iquino y otros dos colaboradores, deslavazado e inconexo, dando la sensación de que las típicas escenas fueron concebidas y escritas de forma independiente para más tarde intentar ensamblarlas con un cierto sentido. Además de contar con frases con un dudoso mensaje del tipo: “Las mujeres están hechas para quedarse en casa al cuidado de los niños y no para luchar”.

En cuanto a la dirección es precipitada y poco cuidada por lo que proliferan escenas bastante chapuceras como la pelea que sostienen Nevada Joe y Mary con dos esbirros de Randolph en los aposentos de la mujer, que más bien parece una secuencia de un culebrón televisivo.

Por otra parte la falta de medios económicos influye negativamente en la ambientación del film, sobre todo en los interiores; así aparece un diminuto saloon que queda bastante pobretón y en el que rueda una pequeña secuencia que se convertirá en marca de la casa: un músico (en realidad el maestro Enrique Escobar) tocando el piano. También queda bastante cutre como localización el chalet que había adquirido en Castelldefels en el que rodará varias escenas de la película intentándolo hacer pasar por un rancho, y que se convertirá en otro elemento característico de sus westerns (incluso aparecerá en filmes rodados por otras productoras como, si no me llevo a engaño, el recientemente comentado “Tumba para un forajido”, película que distribuyó IFISA).

En cuanto a la banda sonora compuesta por Enrique Escobar, a pesar de contar con un tema mínimamente aceptable, creo que está a la misma altura que el resto de la película y además fue utilizada sin ningún tipo de finalidad dramática. Como curiosidad comentaros que algunas estrofas del tema principal también fueron tomadas prestadas para elaborar la banda sonora de la película de José Luis Madrid anteriormente citada.

Por lo que respecta a los actores hay que señalar que tienen que cargar con personajes estereotipados que apenas están desarrollados. Al frente del reparto se encuentra George Martin (Francisco Martínez Celeiro) en, a la vez, su primer papel como protagonista y su debut en este subgénero. Interpreta a Nevada Joe, el típico héroe clásico que se dedicará a desfacer entuertos a la vez que protagonizará una especie de triángulo amoroso al enamorarse de él tanto Mary, la dueña del saloon, como Julia, la propietaria de la concesión minera. Katia Loritz (actriz alemana de gran popularidad en España a finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta al haber intervenido en películas como “Las chicas de la Cruz Roja”, “El día de los enamorados” o la estupenda y divertidísima “Atraco a las tres”) da vida a Mary la dueña del saloon que quedará prendada de nuestro héroe. La italiana Adriana Ambesi, a la que veríamos más tarde en “Las siete magníficas” y en “Como lobos sedientos”, interpreta a la rebelde Julia. Como personajes negativos nos encontramos con el inefable Miguel de la Riva en el papel de John Randolph y con Giuseppe Addobati como el corrupto Burton. Todos ellos, no sé si por la ausencia de una buena dirección de actores o por los escasamente perfilados personajes, están realmente mal (TEXTO 800 SW)

No hay comentarios:

Publicar un comentario