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EL JUSTICIERO CIEGO


El justiciero ciego (Blindman)
1971
Italia/Usa
Director: Ferdinando Baldi
Guión: Piero Anchisi, Tony Anthony, Vincenzo Cerami
Fotografía: Riccardo Pallottini
Música: Stelvio Cipriani

Reparto:
Tony Anthony, Agneta Eckemyr, Lloyd Battista, Raf Baldassarre, Ringo Starr, Magda Konopka, Marisa Solinas, Franz von Treuberg, David Dreyer, Gaetano Scala, Mary Badin, Dominique Badou, Shirley Corrigan, Karin Skaresso, Lucretia Love, Isabella Savona, Elena Veronese, Malisa Longo, Katerina Lindfelt, Alice Mannell, Krista Nell, Maria Gentilini, Giuliana Giuliani, Solvi Stubing, Melu Valente, Diana Lorys, Mirta Miller, Remo de Angelis, John Friedrick, Guido Mannari, Tito Garcia, Tomas Rudy, Salvalore Billa, Fortunato Arena, Ennio Antonelli, Renato Romano, bearded rifleman, fat rifleman, David Petitto, Carla Brait, Janine Raynaud

Coproducción italo-estadounidense de 1971 dirigida por Ferdinando Baldi, que obedece a un proyecto de su protagonista Tony Anthony quien no sólo se reservó el papel principal sino que también participó en el guión y en la producción junto con su amigo de juventud Saul Swimmer y el ex manager de The Beatles Allan Klein, lo que podría explicar la presencia de Ringo Starr por aquella época empeñado en desarrollar una carrera como actor.

La película creo que muestra el agotamiento del subgénero y cómo se estaban acabando las ideas ya que se trata de una propuesta bastante extravagante que para funcionar mínimamente debe contar con la complicidad del espectador, puesto que el héroe-antihéroe de la misma es ciego y, claro, uno se pregunta ¿Cómo se podía defender un pistolero invidente? o ¿Cómo podía llegar a los distintos pueblos? En fin parece que Tony Anthony pensó: “Vamos a hacer el más difícil todavía y si Corbucci nos había presentado un pistolero mudo, en la sensacional “El gran silencio”, y Anthonny Quinn había interpretado a un agente sordo, en la mediocre “Los amigos”, yo me marco un triple mortal y doy vida a un pistolero ciego”.

El problema es que, para mí, aunque admitas que un ciego podía ir por esos mundos del Far West liquidando pistoleros con su rifle, la película no funciona por un escasamente imaginativo e inverosímil guión en el que intervinieron, además del propio Anthony, Lloyd Batista (otro de sus amigos, por lo que todo queda en casa) y otros dos escritores que se ocuparon, con más fortuna, del guión de “Tierra de gigantes”: Piero Anchissi y Vicenzo Cerami. Entre todos se cargan la parte más interesante y de triste actualidad que apuntaba la historia: la trata de blancas, ya que 50 mujeres que han viajado desde Europa para casarse en EEUU con mineros de un pueblo de Tejas son raptadas para, mediante amenazas y coacciones, ejercer la prostitución en un pueblo mejicano en la frontera con los EEUU; así como el tema apuntado sobre los malos tratos a la mujer (encarnada en la relación de Pilar con Candy que está obsesionada con ella y la considera su posesión).

Pero todo ello parece que es un simple pretexto para enseñar abundantes escenas de desnudos, no sé si como reclamo para obtener una mejor taquilla, y el spaghetti pronto se desliza por los caminos más trillados de este subgénero: que si cabalgadas interminables para allí y cabalgadas interminables para allá, continuas peleas y tiroteos que se me hicieron muy pesados, la tópica escena de tortura al héroe, la no menos tópicas secuencia de la comida con unos personajes caracterizados por su glotonería. Ya sé que a los spaghettis no se les puede pedir una gran transcendencia pero he visto bastantes que cuentan con una cierta profundidad y en los que se da tanta importancia a la acción como al desarrollo de los personajes y creo que en este caso perdieron esa oportunidad al decantarse por los caminos más trillados y típicos. Y a todo ello hay que añadir que cuenta con ciertos toques de humor, para mí, de dudoso gusto como cuando se presenta el protagonista ventoseando; así como con una serie de mensajes, entre pretendidamente chistosos y transcendentes, que el ciego dice mirando directamente a la cámara, como: “Si no tienes ojos eres medio hombre, pero si no tienes ojos ni dinero eres mierda”, “Cuando pierdes la cabeza por unos calzones, amigo, estás perdido, acabado”. Pues vale. La verdad es que ni en ésta, ni, mucho menos, en “Get Mean” he conseguido conectar con el peculiar sentido del humor de Anthony.

La banda sonora compuesta por Stelvio Cipriani tampoco me ha gustado aunque cuenta con bastantes temas. El problema, para mí, es que frente a algunos bastante apropiados de inspiración fronteriza, hay otros totalmente descontextualizados al ser más propios de la época en la que se rodó la película que del período narrado. Además llama la atención que en algunas escenas, como en la de la violación y exterminio de las mujeres que es una secuencia de gran carga dramática y de una extrema violencia, la banda sonora está muy mal utilizada hasta el extremo de estar a punto de cargarse la escena el tema musical empleado.

Ante tal cúmulo de despropósitos poco puede hacer la más que correcta puesta en escena de un director fiable como era Ferdinando Baldi (que volvería a colaborar con Anthony en la delirante “Get mean”, en la que también intervino Lloyd Batista como actor y guionista), aunque parece en algunos momentos dejarse llevar por la desidia alternando escenas muy bien dirigidas con otras mucho más convencionales. Por lo que respecta a la ambientación, que no me ha disgustado, es también producto de su tiempo con clara influencia del movimiento hippie bastante en boga en ese momento. Incluso algunos bandoleros parecen figurantes de la película “Hair”.

Por último en cuanto a los actores, Tony Anthony, que solía interpretar papeles de pistoleros alejados del estereotipo creado por Sergio Leone, me sigue sin convencer. En este caso da vida al pistolero ciego que se ayuda de su rifle con una bayoneta como si fuera un bastón y al que le ocurren distintas desgracias por ser un invidente: en el intercambio de las mujeres por Candy le timan aprovechando que no ve y un poco más tarde está a punto de ser atacado por una serpiente que habían colocado en su comida. Ringo Starr en el papel de Candy creo que demuestra que lo suyo no era la interpretación y eso que su look era muy apropiado. Lloyd Batista pienso que es el actor más acertado en su rol de Domingo, un amoral y sádico bandido hermano de Candy. Y un casi irreconocible Raf Baldassarre (otro colega de Anthony que había participado en la trilogía sobre el extranjero) nada puede hacer ante el regalito del patético y rijoso general mejicano, un personaje bastante absurdo. En cuanto a las dos actrices principales, la polaca Magda Konopka (mujer de gran belleza) recrea con acierto a una mujer despiadada, mientras que la sueca Agnete Eckemyr me pareció bastante sosa e inexpresiva en el papel de Pilar, el objeto del deseo de Candy.

En definitiva, para mí, un western mediocre que muestra la decadencia de este subgénero y que se me hizo tremendamente pesado y aburrido, lo que es imperdonable en este tipo de films. (TEXTO 800SW)

FERDINANDO BALDI

Fernidando Baldi, nacido en mayo de 1927 en Italia, cursó sus estudios como maestro. Pero pronto dejó las clases y se pasó a el mundo del cine. En 1952 dirige su primera película, "El Precio del honor". Sus primeros trabajos se acercaron a el genero de moda en Italia en aquellos años, el cine de romanos.

Y como muchos directores italianos, no tarda mucho en comenzar a dirigir cintas del nuevo estilo que comenzaba a llenar los cines, el spaghetti western. Su aterrizaje no puede ser mejor,en el año 1966 con "Adiós, Texas", una formidable película con un grandisimo Franco Nero. Un año después rueda un titulo menor, a mayor gloria de la actriz protagonista. Se trata de "Rita en el West". La película sirve, eso si, para que el director conozca a un rubio actor, al que después le daría un nuevo papel protagonista en su siguiente titulo, "El clan de los ahorcados". Estamos hablando de Terence Hill, actor que unos años más tarde tendrá una gran importancia dentro del spaghetti western.

En el año 1971 rueda "El justiciero ciego" (Blindman), protagonizada por Tony Anthony y Ringo Star. La película fue un gran éxito, sobre todo con el paso de los años.
En el año 74 el publico demanda otro tipo de western, y a Baldi no le importa hacerlo. "Nos llaman Carambola" y "Les llamaban los hermanos de Trinidad" son dos muestras de por donde discurre el SW en aquellos años, por la autoparodia lamentable creada unos años antes por Terence Hill y Bud Spencer. En 1981 termina su periplo en el western mediterraneo con una rareza como "Yendo hacia ti", película rodada en 3-D. Siete años más tarde abandona completamente la dirección, con una pequeña cinta como despedida, "Un Maledetto soldato" (1988).

En el 2005 aparece en un par de documentales sobre el spaghetti western, uno de los cuales estaba centrado en su carrera en el genero. En 2007, muere en Roma a la edad de 90 años.

Filmografía SW:

1966- Adiós, Texas
1967- Rita en el West
1968- Odia il prossimo tuo
1968- El clan de los ahorcados
1969- Il Pistolero dell'Ave Maria
1971- El justiciero ciego
1974- Nos llaman Carambola
1975- Les llamaban los hermanos de Trinidad
1975- Get Mean
1981- Yendo hacia ti (Comin' at Ya!)

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