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Y DEJARON DE LLAMARLE CAMPOSANTO


...Y dejaron de llamarle Camposanto (Gli fumavano le Colt... lo chiamavano Camposanto)
1971
Italia
Director: Giuliano Carnimeo
Reparto: Gianni Garko, William Berger, Chris Chittell, John Fordyce, Ugo Fangareggi, Raimondo Penne, Franco Ressel, Aldo Barberito, Ivano Staccioli, Nello Pazzafini, Giovanni Di Benedetto, Ugo Adinolfi, Gildo Di Marco, Bill Vanders, Pinuccio Ardia, Amerigo Santarelli, Fortunato Arena, Federico Boido, Frank Braña, Pietro Ceccarelli, Aldo Cecconi, Lorenzo Fineschi, Mino Loy, Furio Meniconi, Roberto Messina, Riccardo Petrazzi, Renzo Pevarello, Claudio Ruffini, Franco Ukmar, Goffredo Unger
Guión: Enzo Barboni
Fotografía: Stelvio Massi
Música: Bruno Nicolai

Los dos hermanos McIntyre vuelven al rancho de su padre después de un tiempo en el Este estudiando.
Rompiendo las ilusiones de su progenitor, ambos se han convertido en un par de delicados muchachitos, eso si, no faltos de valor y coraje, aunque poco "preparados" para la vida en el Oeste. Al poco de llegar, descubren que tanto su padre como la mayoría de los rancheros de la comarca son extorsionados por una banda de forajidos.
Ante semejante injusticia, ambos hermanos deciden enfrentarse a los malechores, pese a que por no saber no saben ni disparar un revolver. Por suerte para ellos, el "Extranjero", un solitario y silencioso pistolero, les ayudará en su arriesgada misión.

Partiendo de un guión de Enzo Barboni, que el propio Barboni desechó realizar, quizás porque prefirió centrar toda su atención en Trinidad, Carnimeo desarrolla un spaghetti con algunas curiosidades. La primera de ella es que sin duda ya comenzaba a verse el impacto del Trinidad de Barboni. Alguna pelea coral alargada más de la cuenta, y un humor socarrón y directo así lo delataba. Obviamente, que fuera Barboni el guionista es algo que se acaba notando.
Pero no esta todo perdido, ya que aunque hay muchos momentos de humor (sobre todo con la pareja de hermanos y sus dos criados mexicanos), la mayoría del tiempo se nos presenta una historia "seria" (todo lo seria que puede ser un spaghetti, claro). Por suerte para nosotros, Carnimeo logra que el balance entre las dos vertientes no resulte irritante.

"El Extranjero" es el papel protagonista reservado para Gianni Garko.
Su personaje, que en su atuendo (aunque algo más polvoriento) recuerda bastante a Sartana, titulo del propio Carnimeo, aunque sus métodos y hasta su aptitud están alejados realmente.
Y es que en este caso Garko interpreta el papel de un pistolero a sueldo, que no se sabe muy bien porque se pone del lado de los hermanos McIntyre, convirtiéndose en su ángel guardián, y salvándoles de la muerte en varias ocasiones.
Impresionado por la fuerza de voluntad de ambos hermanos, decide enseñarles a disparar para que se puedan defender por ellos mismos. Todo se complica cuando aparece en escena el "Duke" (William Berger), un colega de profesión del Extranjero. Pese a que en un primer momento ambos evitan enfrentarse, cuando Duke es contratado para acabar con la resistencia de los McIntyres, será imposible evitar la colisión entre ambos.

Tanto Garko como Berger son lo mejor de la película, y el "duelo" a lo largo de la misma entre ambos es realmente formidable. Sus continuos diálogos hablando de lo peculiar de su profesión, y sobre todo su juego de poses y miradas es lo que uno desea ver más y más a lo largo de la película, haciendo que agradezcamos cada plano que aparecen uno de los dos en pantalla.

Sobre su apartado técnico, Carnimeo demuestra que sabe como dirigir spaghettis.
Consigue sobreponerse a un presupuesto que no da para muchos decorados ni atrezzo, dota al producto final de un digno acabado, cosa que sin duda ayuda el tema principal de la película, una canción pegadiza a cargo de Bruno Nicolai. "...Y dejaron de llamarle Camposanto" se mantiene entretenida, sus momentos de humor no llegan a la parodia, y aunque no se le puede considerar de la primera división de los títulos del género, sobresale de la media con facilidad.

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