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UN DOLAR POR LOS MUERTOS

Un dolar por los muertos
1999
España/Usa
Director: Gene Quintano
Actores: Emilio Estévez, William Forsythe, Jordi Mollà, Joaquim Almeida, Jonathan Banks, Simón Andreu, Ed Lauter, Howie Long, Lance Kinsey, Leticia Álvarez, George Bullock, Roger Callard, Ignacio Carreño, Antonio Castro, Ima De Ranedo, Keith Farmer, Beatriz Guevara, Stephen Jenn, Nacho Leonardi, Daniel Martín
Guión: Gene Quintano & Imanol Uribe
Fotografía: Gianni Fiore
Música: George S. Clinton

Un silencioso y letal pistolero, que llega arrastrando un ataúd a su caballo a un perdido pueblo fronterizo, entabla amistad con un mutilado de la guerra civil norteamericana.
Este ultimo le pide que se unan para recuperar un cargamento de oro de la confederación buscando para ello un mapa dividido en cuatro partes para encontrar su localización exacta.

Gene Quintaro (director, escritor, productor y actor ocasional) dirige esta película, que sirve como homenaje a los spaghettis. Allá por 1999, varios productores (españoles y norteamericanos) unen sus esfuerzos por revivir las películas del oeste rodada hacía ya cerca de treinta años en España.
Para ello, el propio Quintaro escribe un guión a medias con el español Imanol Uribe, que sirva como aventura de acción en el oeste, y sobre todo como guiño a muchas de las películas que los aficionados al spaghetti tenemos como bandera.
Para ello se rodó en Almeria y en aquellos ya viejos decorados españoles dos eurowesterns, siendo este uno de ellos.

Partiendo de un personaje del que, como con Clint Easwood, no sabemos ni su nombre ni su pasado. Eso si, su puntería es infalible, y sobre todo su frialdad a la hora de acabar con los cazadores de recompensas que continuamente le hostigan a lo largo de la historia. O hasta a alguno le puede recordar a Franco Nero, el mismo que aparecía en escena con un ataúd, aunque en este caso el personaje de Estévez es más sensato y lo lleva atado al caballo.
Si hay dos motores que impulsaron cientos de eurowesterns, eso son sin duda la venganza y la búsqueda de un botín. Ambas tramas argumentales se unen a lo largo de "Un dolar por los muertos". Otra de las características de los spaghettis fueron aquellos personajes que poblaron los decorados de Almeria.
Al ya comentado protagonista, se le une un viejo y resentido soldado que perdió una pierna en una guerra inútil.
Girando alrededor de ellos, nos encontramos a un gigantón vaquero con una cuenta pendiente con el protagonista, un coronel del ejercito Nordista que persigue también encontrar el oro Sudista, o un oficial corrupto del ejercito mexicano.
"Un dolar por los muertos" se sustenta sin duda en tres grandes escenas de tiroteos/acción. Por cierto, dichas escenas cuentan, aparte de con un uso desproporcionado de balas y muertes (cosa normal en los spaghettis), pero con una coreografía basada en las películas coreanas del director John Woo.
-Se abre la cinta con un primer enfrentamiento del protagonista contra seis pistoleros. Pronto comprendemos la habilidad del mismo, cuando es capaz de soltar un vaso de wisky, desenfundar y acabar con unos de sus rivales, y volver a agarrar el vaso antes de que este llegue al suelo...
-A mediados del visionado, los "héroes" de nuestra historia tendrán que entrar en un Salón propiedad de un jugador profesional (papel que interpreta el veterano Simon Andreu) para recuperar una parte del mapa, no sin antes tener que acabar con la amplia nomina de pistoleros que protegen el local. Curioso el recurso usado aquí ya que todo el tiroteo es acompañado de música de opera italiana, consiguiendo que quede mucho mejor de lo que podría parecer sobre el papel.
-Y como no, la guinda la pone un ultimo enfrentamiento, donde Emilio Estevez no dudará a enfrentarse a todos sus enemigos. De este ultimo tramo me gustaría resaltar el ingenioso uso que el director hace del oro a lo largo del tiroteo.
Concebida en un principio como una película para la televisión norteamericana, aún así llegó a estrenarse en unos pocos de cines aquí en Europa, aunque con casi nada de éxito.
Si algo hay que achacar como negativo, no se puede pasar por hablar por el poco acierto en algunos diálogos, o momentos que bajan demasiado el ritmo entre las ya mencionadas partes "estelares" de acción.

Emilio Estevez vuelve a protagonizar un western, y aunque no está mal, no es un papel que le pegue a su físico, pero apuesto a que era necesario una estrella norteamericana para lograr sacar adelante la película, y seguramente que no había mucho más donde elegir entre los que aceptaron el papel.
Entre el resto del reparto podemos encontrar, aparte del español Jordi Mollá como un mexicano con cierto toques de Fernando Sancho, al ya nombrado Simón Andreu y aparece en el reparto acreditado Daniel Martín, ambos actores de algunos spaghettis de los años sesenta y setenta. George S. Clinton es el encargado de la banda sonora, y consigue un gran resultado siguiendo la estela impuesta por el maestro Morricone. Titulo masacrado en su tiempo por los críticos, y poco considerado por el publico, creo que se merece darle cierto valor como homenaje, que pocos supieron ver en su época, y sobre todo como vehículo de diversión, función que cumple con creces.

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