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UNA RAZON PARA VIVIR Y OTRA PARA MORIR


Una razón para vivir y una para morir
1972
Italia/España
Director: Tonino Valerii
Guión: Rafael Azcona, Ernesto Gastaldi, Jay Lynn, Tonino Valerii
Musica: Riz Ortolani
Fotografía: Alejandro Ulloa

Reparto:
James Coburn, Telly Savalas, Bud Spencer, José Suárez, Georges Géret, Ugo Fangareggi, Reinhard Kolldehoff, Guy Mairesse, Benito Stefanelli

Excelente spaghetti western dirigido en 1972 por Tonino Valerii que como muchas otras películas (ese mismo año Daniel Mann rodaba en EEUU la, para mí, inferior “Los vengadores” con William Holden, Ernest Borgnine y Susan Hayward) toma como modelo la exitosa cinta bélica “Doce del patíbulo” en la que un grupo de condenados se enfrenta a una misión suicida. Nuevo Méjico 1862, en plena guerra de Secesión el ex coronel Pembroke, degradado por haber rendido, sin razones aparentes, una fortaleza al ejército confederado, propone a su amigo el mayor Ballard, comandante en jefe de una prisión militar, recuperarla. Para ello contará con seis condenados a la horca por delitos diferentes: asesinatos, robos, contrabando, etc y con un sádico sargento, a los que les prometerá, para asegurarse su fidelidad, que en la fortaleza hay un tesoro enterrado del que podrán apoderarse. La aventura acaba de comenzar.

La peli a través de un buen guión obra del propio Valerii, Ernesto Gastaldi (colaborador habitual en los westerns del primero) y del gran Rafael Azcona (uno de los mejores escritores del cine español) nos cuenta una historia bastante original, por lo que he visto hasta ahora, para un spaghetti en la que hasta bien avanzada la cinta no sabremos la importancia que tiene en la misma el tema de la venganza. La originalidad del guión dentro del mundo del eurowestern no sólo radica en el tema sino en cómo es tratado éste, con un ritmo pausado, más cercano a las cintas clásicas, y en el que la trama y la tensión entre los personajes se van desarrollando de forma pausada hasta llegar al estallido de violencia en el magnífico final que nos resarce de la ausencia de disparos y peleas a lo largo de la mayor parte de su metraje (incluso no se ve cómo acaban con los únicos cuatro personajes que mueren en la parte central de la peli). En cuanto a los aspectos negativos del mismo creo que se puede señalar el hecho de que los personajes, salvo los principales, están poco trabajados, o una escena, pienso, demasiado inocente en la que hacen creer a todo un pueblo, soldados incluidos, que la guerra ha acabado.

Si el guión es notable, la dirección de Valerii no lo es menos (para mí con ésta y “El día de la ira” demuestra que era uno de los mejores realizadores en este subgénero) obteniendo magnificas escenas en las que se aprecia su pericia con la cámara, como en el estupendo prólogo inicial muy bien dirigido y necesario para conocer el carácter de los dos protagonistas, al mismo tiempo que nos muestra la miseria de la guerra a través de un pueblo en el que sólo quedan ancianos y el sheriff es un manco, y al que llegan individuos muertos de hambre que se arriesgan a ser encarcelados por robar un poco de comida; la secuencia en la que el protagonista libera del patíbulo a los condenados, que cuenta con un gran travelling; la presentación de la fortaleza, en la que utiliza sabiamente la grúa; y, sobre todo, el largo y brillante enfrentamiento final, que cuenta con una magnífica planificación, y culmina con una panorámica con el objeto de que podamos ver a los escasos supervivientes rodeados de muertos.

Otro aspecto destacado del film es la banda sonora de Riz Ortolani que cuenta con un gran tema principal de carácter épico pero con un cierto tono melancólico, y otros incidentales bastante apropiados. Por último, tengo que hacer mención a otra de las grandes bazas de la peli, la presencia de un extraordinario James Coburn que borda el personaje del coronel Pembroke, una lástima que sólo apareciese en dos spaghettis porque ciertos papeles le iban como anillo al dedo y éstos ganaban mucho con su presencia. Junto a él un sorprendente Bud Spencer, mejor que de costumbre, en el papel de Eli Sampson un pícaro que intenta sobrevivir a la guerra, será el único de los siete que siempre se mantendrá fiel a Pembroke y que, en sus propias palabras, será la primera vez que mate a alguien. El rol de malvado le corresponde a un correcto Telly Savalas como el corrupto y cruel oficial sudista. Junto a ellos, José Suarez en un pequeño papel como el mayor Ballard, el alemán Reinhard Kolldehoff en el rol del sádico y avaricioso sargento (curiosamente también participó en “Los vengadores”) y Paco Sanz como un turbio granjero.

TONINO VALERII

Tonino Valerii nació en Italia el 20 mayo de 1934.
Comenzó como ayudante de dirección de Alessandro Blasetti y de Sergio Leone, de este ultimo lo fue durante el rodaje de "La muerte tenía un precio" y "Por un puñado de dolares". Su debut en el cine como director fue en el año 1966 con el spaghetti western "Cazador de recompensas" (Per il gusto di uccidere). Un año siguiente dirige una de las mejores películas del genero, "El día de la ira" (I Giorni dell'ira), con una formidable pareja protagonista formada por Lee Van Cleef y Giuliano Gemma.

Además de algunos western más, Valerii rueda mucho Cine Giallo ( subgénero del cine Italiano formado por la unión del Thiller y el Terror). En 1997 rueda su ultimo trabajo, "Una Vacanza all'inferno", cerrando con ello una carrera que dejó cerca de una veintena de titulos como director.

Filmografía SW:

1966- Cazador de recompensas
1967- El día de la ira
1969- La muerte de un presidente
1972- Una razón para vivir y una para morir
1973- Mi nombre es Ninguno

JAMES COBURN

Actor estadounidense (1928 Nebraska-2002 California) cuyo verdadero nombre era James Harrison Coburn Jr.
Nacido en una familia de campesinos de origen sueco pronto sintió interés por la interpretación por lo que, tras estudiar en Los Angeles City College, se inscribirá en el departamento de teatro de la UCLA, participando en varias obras de teatro como Billy Bud adaptación de una novela de Herman Melville. A principios de los 50 se muda a Nueva York con el objeto de estudiar junto a Steve Adler y en 1959 se produce su debut en el cine en “Cabalgando en solitario” uno de los westerns que formó parte del mítico ciclo dirigido por Budd Boetticher e interpretado por Randolph Scott.

El comienzo de la década de los sesenta supone una época de trabajo frenético para el actor interviniendo en numerosas series de televisión (muchas de ellas del oeste) como “Alfred Hitchcock presenta”, “Bronco”, “Bat Materson”, “Wichita Town” con Joel McCrea, “El pistolero de San Francisco” con Richard Boone, “Peter Gunn” serie creada por Blake Edwards, “Wanted dead or live” con Steve McQueen, “Death Valley Days” con Robert Taylor, “Los intocables”, “Cheyenne”, “El hombre del rifle”, “Rawhide” con Clint Eastwood, “Perry Mason”, “Bonanza” o “Combact” serie mítica de guerra por la que pasaron directores como Robert Altman, Burt Kennedy y Tom Gries.

Paralelamente desarrolla una lenta pero firme carrera en la gran pantalla y se le podrá ver en films de la altura de “Los siete magníficos” (1960) dirigida por John Sturges en la que interpretaba al experto lanzador de cuchillos de pocas palabras, “Comando” (1962) cinta bélica dirigida por Don Siegel en la que tuvo de nuevo como compañero a Steve McQueen, “La gran evasión” (1963) otro film bélico dirigido, en esta ocasión, por John Sturges que contaba con tres de los siete magníficos Steve McQueen, Charles Bronson y él o “Charada” (1963) delicioso thriller a lo Hitchcock pero con un tono de comedia dirigido por Stanley Donen e interpretado por Cary Grant y Audrey Hepburn.

1965 constituirá un año fundamental para el actor ya que le ofrecerán dos papeles clave en su carrera: el explorador Samuel Potts en el western de Sam Pekinpah “Mayor Dundee” protagonizado por Charlton Heston y Richard Harris y el de Zac, hombre de confianza del jefe Anthonny Quinn ,en la maravillosa película de piratas “Con el viento en las velas” de Alexander Mackendrik. A partir de ese momento, y ya convertido en estrella, encadenará un gran número de éxitos que se alargarán durante la década de los setenta: “Flint agente secreto” (1966) y “F de Flint” en las que encarnaba a un agente secreto más irónico que James Bond al que parodiaba, “¿Qué hiciste en la guerra papi?” (1966) comedia bélica dirigida por Blake Edwards con el que repetiría en el thriller “Diagnóstico asesinato” (1972), “Pat Garret y Billy the Kid” (1973) y “La cruz de hierro” (1977) ambas de Sam Pekinpah (director al que le unía una estrecha relación de amistad), “Muerde la bala” (1975) dirigida por Richard Brooks y protagonizada por Gene Hackman y Candice Bergen, también en ese año “El luchador” film realizado por Walter Hill en el que volvería a coincidir con Charles Bronson o “Los últimos hombres duros” (1976) violento western del especialista Andrew V. McLaglen que le volvió a emparejar con Charlton Heston pero esta vez en un rol negativo .

Es en la década de los setenta en la que aparecerá en sus dos únicos pero excelentes spaghettis en los que compondrá dos personajes inolvidables: John Mallory, un irlandés experto en explosivos con un triste pasado que acaba ayudando a los revolucionarios en Méjico en la infravalorada película del maestro Leone “Agáchate maldito” en la que tuvo como compañero a Rod Steiger y Pembroke, el coronel degradado que dirigirá una misión suicida para recuperar un fuerte a los sudistas, del film dirigido por Tonino Valerii “Una razón para vivir y una para morir”. En 1979 le diagnosticaron artritis reumatoide lo que provocó que espaciara sus apariciones tanto en la gran pantalla como en televisión. Parcialmente recuperado gracias a un tratamiento alternativo volvería a trabajar a buen ritmo en los noventa con apariciones en películas como “Intrépidos forajidos” (1990) en la que interpretaba al histórico ganadero John Chisum, “Maverick” (1994) junto a Mel Gibson, James Garner y Jodie Foster adaptación de una famosa serie de televisión de la década de los cincuenta y, sobre todo, “Aflicción” (1997) un estupendo drama basado en la gran novela de Russell Banks y dirigido por Paul Schrader por el que por fin obtuvo su merecidísimo Oscar (nunca antes había sido nominado) como actor secundario por su papel de padre de Nick Nolte.

Continuará trabajando hasta el mismo año de su muerte y su últimas apariciones serán en un episodio de la serie “Arli$$” y en los films “American Gunn” y “Aventuras en Alaska”.

Filmografía SW:

1971- Agáchate maldito
1972- Una razón para vivir y una para morir

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