sábado

UNO DESPUES DE OTRO


Uno después de otro (Adiós caballero) (Uno dopo l'altro)
1968
Italia/ España
Director: Nick Nostro
Reparto:Richard Harrison, Pamela Tudor, Paolo Gozlino, José Bódalo, Jolanda Modio, José Jaspe, José Manuel Martín, Hugo Blanco, Luis Barboo, Fortunato Arena, José Canalejas, Eugenio Galadini, Emilio Messina, Roberto Messina, Mirella Pamphili, María Saavedra, Goffredo Unger
Guión: Nick Nostro, Simon O´Neill
Música: Berto Pisano, Fred Bongusto
Fotografía: Mario Pacheco


Jefferson (José Bodalo),dueño de un banco, se pone de acuerdo con Espartero(José Manuel Martín), jefe de una banda de forajidos mexicanos, para atracar el banco.
Pero Jefferson traiciona a Espartero, roba el banco con ayuda de Gleen (Paolo Gozlino) y unos cuantos gringos disfrazados de mexicanos, y hace que la culpa recaiga sobre Espartero.
Pero en el atraco muere Bill Ross, y a los pocos días llega al pueblo un extraño pistolero preguntando por Ross, que al ver que ha muerto, comenzará la búsqueda de Espartero.

Nick Nostro, un muy desconocido director que dos años antes dirigiera "Un Dólar de Fuego", terminaba aquí su camino por el spaghetti western con esta historia de venganza, traiciones, y de fondo el botín del atraco.

Protagonizado por Richard Harrison, uno de los protagonistas de segunda fila del género. En está cinta no está mal su actuación. Su personaje es un pistolero que como dato más reseñable lleva gafas. Pero claro, como el pobre cada dos por tres las pierde (recibe muchas palizas en la cinta), lleva un arsenal de lentes en su gabardina. Hombre prevenido...
Destaca en el reparto José Bodalo, que no actúa de mexicano, sino del banquero Jefferson, un astuto y malvado hombre de negocios, capaz de cualquier cosa por unos dolares.
Y el papel del líder mexicano de los bandidos recae sobre José Manuel Martín, otro secundario español habitual en estos roles. Los dos están como siempre, muy bien, haciendo que la producción gane en solidez.
Quizás donde chirría un poco "Uno después de otro" es en el argumento,cogido por los pelos en algunas ocasiones, intentando crear situaciones que agraden al espectador, a costa de ser forzadas. Y también la película resulta algo lenta al principio, ya que hasta que el protagonista no empieza de verdad a matar uno después de otro a los villanos, la cosa se ralentiza demasiado con idas y venidas que no vienen a cuento.
Pero en general es un entretenido y ameno spaghetti western, violento y con buenas peleas, que sin ser de lo mejor del genero, se deja ver sin problemas.


martes

LOS CUATRO DEL APOCALIPSIS


Los cuatro del Apocalipsis (I quattro dell'Apocalisse)
1975
Italia
Dirección Lucio Fulci
Reparto
Fabio Testi,Tomás Milián,Lynne Frederick,Michael J. Pollard, Harry Baird, Luis Marín, Donald O'Brien, Bruno Corazzari, Charles Borromel, Adolfo Lastretti, Lorenzo Robledo
Guión Ennio De Concini
Música Franco Bixio, Fabio Frizzi, Vince Tempera
Fotografía Sergio Salvati

Cuatro personas son expulsados de un pueblo y deciden ir juntos en un destartalado carro en busca de una vida mejor.
El grupo está formado por un tahúr (Fabio Testi), una prostituta (Lynne Frederick), un borracho (Michael J. Pollard) y un antiguo esclavo de color, que cree que puede comunicarse con los espiritus del más allá (Harry Baird).
Por desgracia, en medio del camino se toparan con Chaco (Tomás Millian), un sadico bandido mexicano, que los maltratará a todos.

Inusual spaghetti western: esta película es más una historia psicológica sobre un grupo de perdedores, casi sin las escenas habituales en el genero. Salvo la situación en la época en la que se desarrolla y los personajes, que son estereotipos del western, la historia se podría haber aplicado a cualquier otra época, y hubiera funcionado igual.

Pese a todo, el director eligió este genero. "Los Cuatros del Apocalipsis" no es una cinta apta para todos los estómagos. Y es que en su metraje vemos bastantes momentos que llegan a incordiar hasta al propio espectador, sobre todo desde que aparece en escena el brutal personaje de Chaco ( un soberbio Millian bordando otro personaje, como en él es habitual), un bandido que no durará en reírse, humillar y vejar a el grupo de perdedores que protagonizan la película.
Como si de una "road Movie" se tratara, los protagonistas tratan de llegar a su El Dorado idílico, aunque por desgracia, solo dos personajes acabaran llegando, y de los dos, solo uno es de los cuatro que comenzaron el viaje...
Obviamente, ese Dorado no es ninguna ciudad bañada en oro, sino un pequeño pueblo minero perdido en las montañas.

lunes

YO SOY VUESTRO VERDUGO


Yo soy vuestro verdugo (Sono Sartana, il vostro becchino)
1969
Italia
Director: Giuliano Carnimeo
Reparto: Gianni Garko, Frank Wolff, Klaus Kinski, Gordon Mitchell, Ettore Manni, Sal Borgese, Renato Baldini, Federico Boido, José Torres, Tullio Altamura, Jean Louis, John Bartha, Bruno Boschetti, Samson Burke, Celso Faria, Giuseppe Mattei, Franco Pesce, Giovanni Petrucci, Ermelinda de Felice, Tchang Yu, Bruno Boschetti, Lorenzo Piani, Vittorio Fanfoni, Jose Balazote, Roberto Messina, Fortunato Arena
Guión: Tito Carpi, Enzo dell'Aquila
Fotografía: Giovanni Bergamini
Música: Vasco & Mancuso

Segunda entrega realizada en 1969 del mítico personaje creado por, entre otros, Gianfranco Parolini que en esta ocasión es sustituido en la dirección por Giuliano Carnimeo, bajo el seudónimo de Anthony Ascott, quien sería el encargado de llevar a la pantalla las aventuras de este antihéroe en cuatro ocasiones (tres de ellas protagonizadas por Gianni Garko y la interpretada por George Hilton.

En esta ocasión Sartana es acusado del robo “del banco más seguro del oeste” perpetrado por unos tipos vestidos como los guardianes del mismo y comandados por un individuo disfrazado de nuestro antihéroe. Como consecuencia se pondrá precio a su cabeza por lo que varios temibles cazadores de recompensas, curiosamente a los que conoce Sartana, y entre los que destacan un elegante jugador que paga sus deudas con las recompensas que obtiene por acabar con sus víctimas y un rico hacendado del sur, intentarán darle caza. Así que el protagonista no sólo tendrá que averiguar quién le suplantó en el robo sino que también deberá enfrentarse a sus perseguidores y, ya de paso, intentará obtener un beneficio económico.

Una vez más lo más destacable es el propio personaje, un dandy tanto por la ropa que viste (un traje y capa negros que contrastan con su impoluta camisa blanca y su corbata roja) como por sus modales, con un carácter en el que sobresale su ironía, que casi siempre actúa buscando el beneficio propio y está perfectamente encarnado por Garko. Por el contrario creo que están bastante desaprovechados un correcto y un tanto siniestro Klaus Kinski, que ya había participado en la primera de la saga y está más contenido que de costumbre, como Hot Dead el jugador y cazador de recompensas que, no obstante, pronuncia una de la mejores frases del film al comentar a una mujer mientras apunta con el revólver a su amante: “No se preocupe, cuando disparo no hago daño mato de golpe”, y un casi testimonial Gordon Mitchell en el papel de Deguejo que apenas aparece en dos escenas, la de su presentación como rico terrateniente y la del duelo final.

domingo

SI TE ENCUENTRAS CON SARTANA, REZA POR TU MUERTE


Si te encuentras con Sartana... reza por tu muerte (Se incontri Sartana prega per la tua morte)
1968
Italia/Francia/Alemania
DIRECTOR Gianfranco Parolini
REPARTO 
Gianni Garko, Klaus Kinski, William Berger, Fernando Sancho, Sydney Chaplin, Gianni Rizzo, Andrea Scotti, Carlo Tamberlani, Franco Pesce, Heidi Fischer, Maria Pia Conte, Sabine, Gianfranco Parolini, Sergio Jossa, Rossella Bergamonti, Arrigo Peri, Antonietta Fiorito, Ugo Adinolfi, Sal Borgese, Fortunato Arena , Gilberto Galimberti
GUIÓN Renato Izzo, Gianfranco Parolini
MÚSICA Piero Piccioni
FOTOGRAFÍA Sandro Mancori

Después de que Lee Van Creef apareciera completamente vestido de negro, y con una curiosa capa a los hombros, en el año 65 en "La muerte tenía un precio", muchos fueron los protagonistas que "homenajearon" esa vestimenta.
Entre ellos, aparte de Django y el propio Lee Van Creef como Sabata, hoy vamos a recordar a Sartana en su primera aparición oficial.

En 1968 Renato Izzo y Gianfranco Parolini son los creadores de Sartana. Tomaron el nombre de un personaje de una película de unos años antes, Baño de sangre al salir el sol, personaje al que también le ponía cara Gianni Garko, aunque aquel primer Sartana nada tenía que ver con el de la saga.

La cinta comienza con la presentación de Sartana y de Morgan, el personaje interpretado por Klaus Kinski. Sin saber muy bien de donde, aparece Sartana en pantalla montando en su caballo blanco, y con una extraña polvareda tras el. Pudiera parecer que es el efecto del trote del animal en el camino, pero a lo largo de toda la película Sartana siempre aparece y desaparece de la escena con la misma nube de polvo/humo, dándole aún un aspecto más irreal. El extraño jinete se pone detrás de un carruaje, como si fuera su escolta ( ¿ o quizás realmente lo es?). Unos pocos segundos después, Morgan abate tanto a Sartana como a los que van en el carro con un rifle, y los hombres de su banda se acercan para comprobar que están todos muertos. Es entonces cuando Sartana aparece de nuevo de pie y sin ningún rasguño, y después de soltar la frase que más usa como latiguillo ( " Yo soy vuestro sepulturero") acaba con los pistoleros usando un peculiar y pequeño revolver, que siempre mantiene escondido debajo de la manga, lográndolo sacar en apenas unos segundos.
Obviamente, Morgan escapa para evitar enfrentarse cara a cara a Sartana.

viernes

BAÑO DE SANGRE AL SALIR EL SOL


Baño de sangre al salir el sol (Mille dollari sul nero)
1966
Italia/Alemania
Director: Alberto Cardone
Reparto: Anthony Steffen, Gianni Garko, Erika Blanc, Franco Fantasia, Sieghardt Rupp, Angelica Ott, Daniela Igliozzi, Ettore Arena, Sal Borgese, Carla Calò, Carlo D'Angelo, Mario Dionisi, Chris Howland, Gino Marturano, Roberto Miali, Mario Dionisi, Gaetano Scala, Gianni Solaro, Olga Solbelli
Guión: Ernesto Gastaldi, Rudolph Knoblich, Vittorio Salerno
Fotografía: Gino Santini
Música: Michele Lacarenza

SINOPSIS: Johnny Liston tras haber cumplido una condena de doce años por un asesinato que no cometió se encuentra con que su hermano, Sartana, alentado por su propia madre, se ha convertido en un temible forajido que, al más puro estilo mafioso, extorsiona a los habitantes de la región prometiéndoles seguridad a cambio del pago de unas cantidades abusivas. Johnny se dispondrá a cambiar esta situación, hecho que le llevará al enfrentamiento con su hermano.

Nos encontramos ante un spaghetti oscuro y muy duro con abundantes escenas de una gran violencia como aquella en la que un pistolero utiliza su caballo para aplastar a una mujer y a su bebe o la muerte del lugarteniente de Sartana, en la que los guionistas, entre ellos Ernesto Gastaldi que lo volvería hacer con más acierto en “Tu cabeza por mil dólares”, reflexionan sobre los lazos familiares y las difíciles relaciones que se establecen entre los hermanos y los padres sobre todo si predominan sentimientos como los celos y la rivalidad. Además en el haber del guión se debe anotar el estudio psicológico de los personajes, de mayor profundidad de lo que era habitual en este subgénero; así los dos hermanos, que están muy lejos de ser personajes planos, se debatirán entre su todavía existente vínculo fraternal y la necesidad, a la que ambos se resisten, de acabar de una vez con el otro.

En resumen un interesante y entretenido spaghetti en el que se intuye una muy buena historia que poco a poco se va diluyendo tanto por la inadecuada labor del director como por el continuo recurso a las trilladas secuencias de tiroteos, peleas y cabalgadas, potenciadas en detrimento del desarrollo del drama.

miércoles

POR QUÉ SEGUIR MATANDO



¿Por qué seguir matando? (Perché uccidi ancora?)
1965
Italia/España
Director: Jose Antonio de la Loma (co-dirigido con Edoardo Mulargia)
Reparto: Anthony Steffen, Ida Galli, Aldo Berti, Gemma Cuervo, José Calvo, Hugo Blanco, José Torres, Franco Latini,
Frank Oliveras, Ignazio Leone, Lino Desmond, Willi Colombini, Stelio Candelli, Giovanni Ivan Scratuglia, Armando
Guarnieri, Luis Induni
Guión: Vincenzo Musolino, Edoardo Mulargia
Fotografía: Vitaliano Natalucci
Música: Felice Di Stefano

Coproducción italo-española de 1965 dirigida por José Antonio de la Loma (guionista habitual en los spaghettis de Alfonso Balcázar) y Edoardo Mulargia (que no figura acreditado como tal), en la que se relata la venganza que llevará a cabo Steve McDougall, un soldado que no duda en desertar del ejército, sobre el clan de los López, una familia de mejicanos que se dedican al contrabando de armas y que había ajusticiado a su padre.

La película tiene un arranque sensacional con una afortunadísima, larga y muy bien dirigida escena en la que vemos como un hombre atado a un carro y rodeado por un grupo de pistoleros atraviesa un pueblo ante la atenta mirada de dos vecinos que se refieren al hecho señalando que: “López y sus hombres han mantenido hasta el final lo que juraron hacer. La vida de McDougall no vale nada. Prepara enseguida un ataúd”. A continuación lo llevan hasta un árbol situado a las afueras del pueblo, le atan y uno a uno, al ser nombrados por López, le disparan. Momento en que se da paso a los títulos de crédito con un tema cantado bastante resultón. Pero pronto las expectativas creadas por este gran inicio se vienen abajo por un guión (obra de ambos directores, además de Vicenzo Musolino que participó en varios spaghettis de Mulargia y del desconocido, para mí, G. V. Davis) bastante rutinario que pronto se olvida de las interesantes cuestiones planteadas durante la primera media hora del film, que le daban un aspecto un tanto sombrío, como la venganza, el odio, la violencia y sus consecuencias, temas que no saben o no quieren desarrollar, mientras que se decantan por la acción pura y simple con los habituales, aunque en ocasiones bien rodados, tiroteos, persecuciones y cabalgadas de un lado para otro. Incluso se inventan una segunda subtrama, el contrabando de armas al que se dedica el clan López, que en un momento dado queda aparcada sin que se sepa más de ella, por lo que parece una excusa para introducir un par de secuencias de acción y alargar el film. A ello hay que añadir que no se explica el origen del conflicto entre las dos familias que parecen vivir en mundos diferentes, ya que los McDougall son unos humildes rancheros, mientras que los López son unos ricos hacendados que tienen atemorizados a los escasos habitantes del pueblo y se dedican a actividades delictivas. Cuándo y cómo se entrecruzaron ambos mundos nunca lo sabremos, y tan sólo conoceremos el resultado, con el jefe del clan López paralítico como consecuencia de un disparo efectuado por el padre de Steve.

A pesar de este flojo y rutinario guión, los directores consiguen rodar buenas escenas, sobre todo en la parte inicial de la película, y al mencionado magnífico arranque podríamos citar la presentación del personaje de Steve en el cementerio, la llegada a la casa de su tío con el encuentro con éste y con su hermana a la que acompaña muy bien un gran tema de Felice Di Stefano de corte clásico o el duelo con Manuel, el hijo del cacique López. Sin embargo hay otras escenas rodadas con mayor desgana y en el que se sufre un montaje un tanto brusco entre las mismas.

El elemento más destacable, para mí, es la buena banda sonora de Di Stefano con temas que claramente se identifican con este género como la canción principal u otro que suena a lo largo del film en el que cobra gran protagonismo la trompeta, junto con alguno con fuerte influencia del western clásico que me remitió a autores como Dimitri Tiomkin. Aunque también cuenta con otro de carácter incidental, utilizado básicamente en las persecuciones, bastante flojo.
En cuanto a la ambientación del film creo que acusa la escasez del presupuesto con que se contó, lo que se aprecia sobre todo en las limitadas localizaciones (la película se desarrolla en un pueblo pequeño del que prácticamente sólo vamos a conocer el interior del saloon, la hacienda de los López y el rancho de los McDougall) o en el atrezzo, que es paupérrimo.
Por lo que respecta a los actores tanto Anthonny Steffen (en el que creo fue su primer papel protagonista en un spaghetti) como el vengativo Steve y José Calvo en el rol del poderoso López están bastante bien, dos hombres que son similares y que no dudan en sacrificar a lo que más quieren por el odio que sienten el uno por el otro (en el caso de Steve a su antigua novia, hija de López, ya que antepone su deseo de venganza al amor que siente por ella, y en el caso de López a su hijo al que ha transmitido su odio. Así, en un momento dado cuando su hijo le dice que va a acabar con Steve éste le responde: “No dude de que reaccionarías así. Bien hijo, estoy orgulloso de ti"). Junto a ellos dos personajes femeninos que serán las víctimas inocentes de la actitud de los protagonistas y que al contrario que éstos son los que muestran un ápice de cordura entre tanta locura y resentimiento. Por una parte Pilar, la ex novia de Steve, que llega a afirmar que detesta a todos y está correctamente interpretada por una joven Gemma Cuervo, y, por la otra, Judy la hermana de Steve, a la que presta su seráfica imagen la actriz italiana Ida Galli bajo el seudónimo de Evelyn Stewart, que pide al protagonista que olvide todo y pronuncia la frase que da título a la película.

Por último, tengo que referirme a la imperfecta copia sacada al mercado por Impulso con una imagen un tanto deficiente, no apreciándose con nitidez los colores (aunque también puede estar influida por el sistema de color escogido, el Eastmancolor) y con una duración de 76 minutos (por lo que he visto la copia original duraba unos 90) lo que sin duda tiene que afectar a la continuidad narrativa de la película.


lunes

UN DOLAR POR LOS MUERTOS

Un dolar por los muertos
1999
España/Usa
Director: Gene Quintano
Actores: Emilio Estévez, William Forsythe, Jordi Mollà, Joaquim Almeida, Jonathan Banks, Simón Andreu, Ed Lauter, Howie Long, Lance Kinsey, Leticia Álvarez, George Bullock, Roger Callard, Ignacio Carreño, Antonio Castro, Ima De Ranedo, Keith Farmer, Beatriz Guevara, Stephen Jenn, Nacho Leonardi, Daniel Martín
Guión: Gene Quintano & Imanol Uribe
Fotografía: Gianni Fiore
Música: George S. Clinton

Un silencioso y letal pistolero, que llega arrastrando un ataúd a su caballo a un perdido pueblo fronterizo, entabla amistad con un mutilado de la guerra civil norteamericana.
Este ultimo le pide que se unan para recuperar un cargamento de oro de la confederación buscando para ello un mapa dividido en cuatro partes para encontrar su localización exacta.

Gene Quintaro (director, escritor, productor y actor ocasional) dirige esta película, que sirve como homenaje a los spaghettis. Allá por 1999, varios productores (españoles y norteamericanos) unen sus esfuerzos por revivir las películas del oeste rodada hacía ya cerca de treinta años en España.
Para ello, el propio Quintaro escribe un guión a medias con el español Imanol Uribe, que sirva como aventura de acción en el oeste, y sobre todo como guiño a muchas de las películas que los aficionados al spaghetti tenemos como bandera.
Para ello se rodó en Almeria y en aquellos ya viejos decorados españoles dos eurowesterns, siendo este uno de ellos.

Partiendo de un personaje del que, como con Clint Easwood, no sabemos ni su nombre ni su pasado. Eso si, su puntería es infalible, y sobre todo su frialdad a la hora de acabar con los cazadores de recompensas que continuamente le hostigan a lo largo de la historia. O hasta a alguno le puede recordar a Franco Nero, el mismo que aparecía en escena con un ataúd, aunque en este caso el personaje de Estévez es más sensato y lo lleva atado al caballo.
Si hay dos motores que impulsaron cientos de eurowesterns, eso son sin duda la venganza y la búsqueda de un botín. Ambas tramas argumentales se unen a lo largo de "Un dolar por los muertos". Otra de las características de los spaghettis fueron aquellos personajes que poblaron los decorados de Almeria.
Al ya comentado protagonista, se le une un viejo y resentido soldado que perdió una pierna en una guerra inútil.
Girando alrededor de ellos, nos encontramos a un gigantón vaquero con una cuenta pendiente con el protagonista, un coronel del ejercito Nordista que persigue también encontrar el oro Sudista, o un oficial corrupto del ejercito mexicano.
"Un dolar por los muertos" se sustenta sin duda en tres grandes escenas de tiroteos/acción. Por cierto, dichas escenas cuentan, aparte de con un uso desproporcionado de balas y muertes (cosa normal en los spaghettis), pero con una coreografía basada en las películas coreanas del director John Woo.
-Se abre la cinta con un primer enfrentamiento del protagonista contra seis pistoleros. Pronto comprendemos la habilidad del mismo, cuando es capaz de soltar un vaso de wisky, desenfundar y acabar con unos de sus rivales, y volver a agarrar el vaso antes de que este llegue al suelo...
-A mediados del visionado, los "héroes" de nuestra historia tendrán que entrar en un Salón propiedad de un jugador profesional (papel que interpreta el veterano Simon Andreu) para recuperar una parte del mapa, no sin antes tener que acabar con la amplia nomina de pistoleros que protegen el local. Curioso el recurso usado aquí ya que todo el tiroteo es acompañado de música de opera italiana, consiguiendo que quede mucho mejor de lo que podría parecer sobre el papel.
-Y como no, la guinda la pone un ultimo enfrentamiento, donde Emilio Estevez no dudará a enfrentarse a todos sus enemigos. De este ultimo tramo me gustaría resaltar el ingenioso uso que el director hace del oro a lo largo del tiroteo.
Concebida en un principio como una película para la televisión norteamericana, aún así llegó a estrenarse en unos pocos de cines aquí en Europa, aunque con casi nada de éxito.
Si algo hay que achacar como negativo, no se puede pasar por hablar por el poco acierto en algunos diálogos, o momentos que bajan demasiado el ritmo entre las ya mencionadas partes "estelares" de acción.

Emilio Estevez vuelve a protagonizar un western, y aunque no está mal, no es un papel que le pegue a su físico, pero apuesto a que era necesario una estrella norteamericana para lograr sacar adelante la película, y seguramente que no había mucho más donde elegir entre los que aceptaron el papel.
Entre el resto del reparto podemos encontrar, aparte del español Jordi Mollá como un mexicano con cierto toques de Fernando Sancho, al ya nombrado Simón Andreu y aparece en el reparto acreditado Daniel Martín, ambos actores de algunos spaghettis de los años sesenta y setenta. George S. Clinton es el encargado de la banda sonora, y consigue un gran resultado siguiendo la estela impuesta por el maestro Morricone. Titulo masacrado en su tiempo por los críticos, y poco considerado por el publico, creo que se merece darle cierto valor como homenaje, que pocos supieron ver en su época, y sobre todo como vehículo de diversión, función que cumple con creces.